Este artículo trata sobre un tema considerado Canon.
Este artículo cubre la versión Canon.  Clic aquí para la versión del artículo de las Leyendas. 

«Ah, déjalo. Pasó demasiado tiempo dentro de las cápsulas.»
―Cutup[fuente]

CT-1409, apodado «Echo» o «Eco» por repetir usualmente las normas y procedimientos establecidos para los clones, fue un soldado clon que sirvió en el Gran Ejército de la República durante las Guerras Clon. Al inicio de su carrera, Echo vivió en Ciudad Tipoca, la capital del planeta Kamino, y entrenó en su complejo militar. Como cadete clon, Echo fue parte del Escuadrón Dominó, supervisado por el cazarrecompensas Siniteen Bric. Echo formó parte del Escuadrón Dominó hasta que la unidad aprobó su prueba final; cuya finalización permitió a los miembros del Escuadrón Dominó convertirse en soldados clon listos para la batalla. Durante su primera misión, Echo montó guardia en la Estación Rishi, un puesto de escucha que se encontraba en la luna de Rishi, donde él y otros soldados novatos estaban estacionados. Mientras Echo permanecía en la estación, el General Grievous lanzó un ataque contra ésta para capturarla antes de atacar Kamino. Su plan, sin embargo, fue frustrado por Echo y sus compañeros Cincos y Hevy; y los oficiales Cody y Rex. Echo, junto con Cincos, fue recompensado ​​con medallas por su servicio en la luna de Rishi y se unió a la Legión 501.

Varios meses más tarde, tanto Echo como Cincos volvieron a Kamino, y estuvieron allí presentes cuando Grievous, junto con Asajj Ventress, lanzaba un ataque contra Ciudad Tipoca. Tras la retirada de Grievous y Ventress, que puso fin a la batalla, Echo y Cincos recibieron una vez más elogios por su valentía y esfuerzo, y se convirtieron en soldados CAR. Echo participó más tarde en el rescate del Maestro Jedi Even Piell, quien había sido capturado por fuerzas separatistas y llevado a la Ciudadela. Echo y un grupo dirigido por los Generales Jedi Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker encontraron a Piell en la cárcel y, cuando trataban de escapar con el Maestro Jedi, fueron detenidos por el director de la instalación, Osi Sobeck. Cuando Echo y su equipo buscaron una vía de escape que los llevara de regreso a su transporte para salir de la prisión separatista, más fuerzas droides de Sobeck los atacaron. Al encontrar su transporte, Echo vio a un droide comando tratando de disparar contra la nave con un cañón, por lo que Echo trató de detener al droide. Sin embargo, el droide destruyó el transporte, hiriendo de gravedad a Echo y haciendo creer a sus compañeros que el soldado había muerto.

Echo, estando gravemente herido, fue hecho prisionero por las fuerzas separatistas, y fue vendido al capataz de la Tecno Unión, el Emir Wat Tambor. Echo se mantuvo con vida al ser convertido en un cíborg, aunque a costa de su conciencia. Se convirtió en un peón involuntario de los separatistas durante su campaña en Anaxes, dirigida por el almirante Trench. Cuando Rex encontró rastros de la supervivencia de Echo, acompañado por la Fuerza clon 99 y el General Jedi Anakin Skywalker, encabezó una misión para rescatar a Echo en Skako Minor. La misión tuvo éxito, y, a su vez, Echo utilizó sus implantes cibernéticos para alterar las tácticas de los separatistas en Anaxes, lo que comportó una victoria de la República Galáctica.

Biografía

Guerras Clon

Entrenamiento con el Escuadrón Dominó

«Chicos, tenemos que seguir las órdenes, vamos ...»
―Echo al Escuadrón Dominó[fuente]

Echo con Droidbait y Cutup.

CT-1409 fue un soldado clon que sirvió en el Gran Ejército de la República durante las Guerras Clon. Alrededor del 21 ABY, CT-1409 fue asignado al Escuadrón Dominó, una unidad de cadetes clon. Debido a que CT-1409 a menudo repetía las normas y procedimientos que los soldados clon debían seguir, los demás cadetes del Escuadrón Dominó- Cutup, Hevy, Cincos y Droidbait- le apodaron «Echo». Echo y el Escuadrón Dominó vivían en la capital del planeta Kamino, llamada Ciudad Tipoca, entrenando en su complejo militar. Bajo la supervisión del cazarrecompensas siniteen Bric, Echo y el Escuadrón Dominó realizaron diversas simulaciones de batalla, luchando contra varios droides de combate. Durante las simulaciones, tanto los cadetes clon, como los droides, utilizaban armas no letales por lo que ningún clon podía ser herido durante las simulaciones. Además, todos los miembros del escuadrón debían trabajar en equipo para superar con éxito las simulaciones. En el caso del Escuadrón Dominó, sin embargo, rara vez se producía la colaboración entre cadetes.[1]

Durante un examen de práctica, su compañero Hevy se separó del grupo, mientras Echo, Cincos, Droidbait y Cutup permanecían detrás de unas barricadas. A medida que la simulación avanzaba, el grupo de personas que estaban viendo al Escuadrón Dominó; Bric, el arcona El-Les, y la Maestra Jedi Shaak Ti; se preocuparon por la imprudencia del Escuadrón. Bric puso de manifiesto la incapacidad del grupo para trabajar en equipo y su pretensión de destinarlos al personal de mantenimiento de Ciudad Tipoca, donde se dirigían los clones que eran rechazados. Ti notó la incapacidad de Echo de adaptarse a cualquier situación, ya que él estaba tratando de hacer cumplir los procedimientos adecuados a sus compañeros de equipo. Debido a que los miembros del Escuadrón Dominó no lograron trabajar juntos, los cadetes no superaron la prueba. Después, Echo y su escuadrón salieron de la sala de simulaciones y se dirigieron a los dormitorios del complejo militar. Allí, Echo le dijo a su equipo que debían seguir las órdenes y no perder el tiempo. Mientras que los otros miembros del Escuadrón Dominó se burlaron de las palabras de Echo, Hevy no hizo tal cosa. Cuando dijo que él pensaba que «como un soldado CAR», Echo le preguntó acerca de ello, lo que enfureció a Hevy. Su discusión se convirtió en una pelea, que fue interrumpida por la llegada inmediata de Bric. Mientras Echo se disculpaba rápidamente ante Bric, Hevy rechazó al sargento. Bric quería que el equipo cooperara entre sí, y trató de forzar al escuadrón para que siguiera sus instrucciones. Algún tiempo después Bric y El-Les reunieron a todos los escuadrones de cadetes clon para una reunión fuera del complejo militar.[1]

El comandante clon Colt, que era un CAR, fue a ver las pruebas del simulador de combates para cadetes clon. Si un escuadrón superaba la prueba que iba a presenciar Colt, los soldados de ese escuadrón se convertirían en soldados clon listos para el combate. Colt tomó interés por el Escuadrón Bravo, una unidad de cadetes clon que que había superado diversas pruebas en tiempo récord. Echo trató de informar a su equipo de que podían aprender algo del Escuadrón Bravo; sin embargo, sus compañeros lo ignoraron. Echo y el Escuadrón Dominó siguieron al Escuadrón Bravo hasta la sala de simulaciones de combate, y pronto vieron como el Escuadrón Bravo trabajaba en equipo durante la ejecución de su prueba. Con la finalización de la prueba del Escuadrón Bravo, Echo y el Escuadrón Dominó entraron en la sala de combate. Echo y el resto del escuadrón sufrieron las burlas de los cadetes del Escuadrón Bravo, quienes bromearon diciendo que "iban a ver caer las piezas de un dominó". Sin embargo, una vez que comenzó la simulación, Echo y su escuadrón completaron rápidamente ciertas partes de la simulación más rápido de lo habitual. Mientras Echo, Cincos, Droidbait y Cutup se ponían a cubierto, Hevy fue a abrirles un camino. Cuando Droidbait se separó del grupo, sin embargo, un droide le disparó por la espalda. Echo notó eso y pidió ayuda a Hevy, aunque Hevy le dijo que dejara a Droidbait solo, puesto que quería que su equipo se dirigiera donde se encontraba el faro necesario para completar la prueba. Debido a que Echo y los demás miembros del Escuadrón Dominó dejaron a Droidbait detrás, la prueba se detuvo automáticamente. Colt y El-Les informaron al grupo de que no se debía dejar a un hombre atrás bajo ningún concepto.[1]

Echo y Cincos hablan con Shaak Ti.

Después de fallar la prueba, los cadetes clon partieron de regreso a sus dormitorios. Echo y Cincos, sin embargo, sentían que no formaban parte de la lucha del Escuadrón Dominó. Tratando de ser transferidos a un escuadrón de cadetes clon diferente, Echo y Cincos fueron aver a la Maestra Jedi Shaak Ti. Sin embargo, cuando Echo y Cincos solicitaron pertenecer al Escuadrón Bravo, Ti denegó su petición y reveló que tenía fe en el Escuadrón Dominó. Por causa de su confianza, Ti permitió al Escuadrón Dominó repetir la prueba que había suspendido. Al día siguiente, Ti se unió a Bric, El-les, y Colt, mientras Echo y el resto de su escuadrón entraban en la sala de simulación. Procediendo de modo similar al día anterior, aunque esta vez sin dejar a nadie atrás, el Escuadrón Dominó llegó al pie de una ciudadela. Sin embargo, se dieron cuenta de que sus cables de ascensión, necesarios para escalar la torre de la ciudadela, habían desaparecido. A pesar del revés, los clones improvisaron ​​y decidieron subir agarrándose en las torretas bláster adheridas en la pared de la ciudadela. Cuando Hevy escaló con éxito la torre y levantó el faro de la parte superior de la ciudadela, el Escuadrón Dominó completó la prueba. Shaak Ti y El-Les hablaron positivamente de sus esfuerzos, y a Echo y al resto del Escuadrón Dominó se les permitió convertirse en soldados clon. Cada uno de ellos recibió su medalla, como símbolo de su graduación.[1]

La batalla en la luna de Rishi

Echo: «Eh... ¿No deberías estar mirando el escáner Hevy?»
Hevy: «Sí, echemos un vistazo. Hmm, ¿qué tenemos aquí? Todo despejado. Igual que las últimas cien veces.»
— Echo y Hevy [fuente]

Echo, Cincos, Hevy y Cutup son testigos de la muerte de O'Niner.

Después de convertirse en un soldado clon listo para la batalla, Echo y los ex miembros del Escuadrón Dominó fueron destinados a un puesto de escucha situado en una luna del planeta Rishi bajo el mando del sargento O'Niner. Junto con los soldados Cincos, Hevy, Droidbait, Nub, Cutup y CT-327; Echo se mantuvo en el puesto de escucha para advertir a la República Galáctica de cualquier inminentes ataque separatista contra Kamino. En un momento dado, cuando Echo se unió a los otros soldados novatos en la sala de control del puesto de escucha, el sargento O'Niner entró en la sala y alertó a los soldados clon de que una inspección rutinaria era inminente. Sin saberlo el grupo de soldados clon, el General Grievous planeaba atacar Kamino para poner fin a la producción de soldados clon de la República.[2]

Grievous sabía que si atacaba Kamino, el puesto de escucha de la luna de Rishi detectaría el ataque, y los soldados clon apostados en el puesto de escucha apagarían la señal de "todo despejado" de la base, lo que alertaría a la cercana flota de la República. Por eso, Grievous desplegó a varios droides comando en naves de embarque clase-Droch para que se hicieran cargo del puesto de escucha. Mientras tanto, un soldado clon accionó el escudo del puesto de escucha para proteger la base contra lo que parecía ser una lluvia de meteoritos, que era en realidad un grupo de naves de embarque enemigas. Los droides pronto abandonaron sus transportes y comenzaron su ataque sobre la base de la República. Después de que tres droides comando dispararan y mataran a O'Niner y otros tres clones, los soldados Echo, Hevy, Cincos y Cutup abandonaron su base a través de un conducto de ventilación. Al salir del conducto de ventilación, los soldados fueron desalentados cuando una anguila de Rishi atacó y devoró a Cutup. Con el tiempo, los soldados clon novatos restantes avistaron un transporte clase Nu pilotado por el Comandante Cody y el Capitán Rex.[2]

Los oficiales clon habían llegado para una inspección del puesto de escucha y no tenían conocimiento del ataque droide. Cuando los dos oficiales clon fueron atacados por los droides invasores, éstos lograron escapar y se reunieron con Echo y los otros soldados novatos. Después de haber encontrado un droide comando disfrazado con armadura clon durante su escaramuza con los droides, Rex exigió que los novatos se quitaran los cascos para verificar que en realidad eran clones. Los tres soldados novatos obedecieron y se quitaron su casco protector, y a continuación otra anguila de Rishi los atacó. Esta vez, Rex usó su pistola para matarla de un tiro en el ojo, una proeza que impresionó a los novatos. Al hablar con los soldados novatos, Rex los apodó «relucientes» un término despectivo para referirse a la impecable armadura de los soldados que aún no habían entrado en acción. Rex y Cody proporcionaron a Echo y los otros soldados novatos varias armas y Rex sugirió un plan para volver a tomar el puesto de escucha.[2]

El grupo de soldados clon se escondió cerca de la entrada de la base, mientras que Rex se hacía pasar por un droide comando mediante el uso de la cabeza decapitada de un droide. Rex engañó con éxito a los droides del interior de la base, que abrieron la puerta del complejo, permitiendo a Echo y los otros soldados clon emboscar al resto de los droides comando situados dentro de la base. Al entrar en el centro de mando, los clones derrotaron a las unidades droides, incluyendo a su líder. Sin embargo, su victoria se vio interrumpida cuando los soldados clon notaron que la flota del General Grievous estaba sobrevolando la luna. Debido a la falta de respuesta por parte de los droides comando, Grievous envió a más droides de combate al puesto de escucha. Los clones, en el interior del centro de mando del puesto de escucha, no fueron capaces de apagar el "todo despejado" de la señal de la base debido a que los droides habían pirateado la señal. Pronto, una nave de desembarco droide descendió y aterrizó en el puesto de escucha. Con los refuerzos superando en número a los soldados clon, Rex ordenó la destrucción completa de la base.[2]

Echo y Cincos son condecorados por los Jedi.

Echo dijo al capitán clon que el deber de los clones era proteger la base, a lo que Rex contestó diciendo que si la base era destruida, se apagaría la señal de todo despejado, alertando a la flota de la República de una inminente invasión. Para destruir la base, Echo sugirió el uso de tibanna, un líquido altamente explosivo, que se utilizaba como fuente de combustible en la estación. Mientras Rex y Echo iban a por el tibanna líquido, Cody, Hevy y Cincos cogieron las armas de una sala del puesto de escucha. Con su nuevo armamento, los clones atacaron a las fuerzas droides, ganando tiempo para que Rex y Echo preparasen una bomba de tibanna. Entonces, el activador por control remoto que iba a servir para detonar el tibanna dejó de funcionar.[2]

Hevy se ofreció a quedarse atrás y arreglar el problema, mientras que los otros clones huyeron del puesto de escucha a través de un conducto de ventilación cercano. Una vez en el exterior, Rex descubrió, para su sorpresa, que Hevy aún no había salido del puesto de escucha. El capitán clon contactó con Hevy con su comunicador, pero Hevy se negó a salir del puesto de escucha hasta lograr reparar el detonador. No dispuestos a aceptar la decisión de Hevy, los clones corrieron a rescatar al soldado novato. Antes de que pudieran volver a entrar en las instalaciones, sin embargo, Hevy detonó manualmente los explosivos. El puesto de escucha explotó, matando a Hevy y todas las fuerzas droides en su interior. Poco después, Rex, Cody, Echo y Cincos fueron recogidos por un LAAT. A bordo del Destructor Estelar Clase Venator conocido como El Resuelto, los Generales Jedi Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker condecoraron a Echo y Cincos con medallas por su servicio. Tras la entrega de las medallas, Rex destinó a los dos clones en la Legión 501.[2]

Defensa de Kamino

Cincos: «¿Nos ha llamado, señor?»
Havoc: «Esta es una misión peligrosa. Quiero que os apostéis en el puente como francotiradores.»
Echo: «¡Sí, señor! ¡Nos ponemos a ello de inmediato!»
— Echo y Cincos a Havoc[fte.]

Echo y Cincos en Kamino.

Varios meses después de la destrucción de la Estación Rishi, la inteligencia de la República Galáctica concluyó que la Confederación estaba a punto de invadir Kamino. Obi-Wan Kenobi, Anakin Skywalker, Rex, Cody, Echo y Cincos partieron a Kamino para preparar la defensa del planeta. Mientras Kenobi y Skywalker se reunían con Shaak Ti y el Primer Ministro de Kamino, Lama Su; Echo y Cincos vagaron a través del complejo militar de Ciudad Tipoca. Después recordando su tiempo como cadetes clon en la ciudad, los dos se encontraron con su viejo amigo clon, 99. 99 se alegró de ver a Echo y Cincos, y preguntó dónde estaba Hevy. Cuando Echo y Cincos le dijeron que había dado su vida para salvarlos en la luna de Rishi, 99 mostró entristecido la medalla que Hevy le había dado la última vez que lo vio. Cambiando de tema, Echo habló a 99 de la hipotética futura invasión confederada sobre Kamino, y 99 preguntó si podía ayudar de cualquier manera. Con la aprobación de Echo y Cincos, 99 partió a la sala de armas del complejo para reunir las armas de los soldados clon, mientras Echo y Cincos se reunían con el CAR Havoc en un hangar.[8]

Entonces comenzó un ataque separatista y el CAR ordenó a Echo y Cincos dirigirse a un puente para ejercer de francotiradores. Echo y Cincos obedecieron y se dirigieron al puente. En el puente, Echo y Cincos utilizaron sus pistolas para derribar a los droides cercanos. Después 99 visitó a los dos clones y los reabasteció con munición y detonadores térmicos. Luego más droides de combate irrumpieron en la zona, pero fueron destruidos cuando Echo lanzó un detonador sobre ellos. No mucho tiempo después, un escuadrón de cadetes clon se acercó a Echo, Cincos y 99. Cuando el pelotón les dijo a los soldados clon que se habían separado de su grupo de cadetes clon, 99 se ofreció a llevarlos de vuelta a los cuarteles de la ciudad.[8]

Tanto Echo como Cincos abandonaron el puente en el que se encontraban con 99 y los cadetes clon, y se dirigieron a los cuarteles. Una vez allí, el Comandante Clon Cody y el Capitán Rex se unieron al grupo, y les incitaron a luchar contra los droides. Los cadetes clon, sin embargo, no quisieron luchar, debido a que su formación era insuficiente. Echo trató de incrementar la confianza de los cadetes clon diciendo que Kamino era su hogar, y debían defenderlo.[8]

Echo y Cincos defienden Ciudad Tipoca ocupando posiciones de francotirador.

99 entró en la conversación diciendo a los clones que sabía dónde estaba la armería del complejo, donde los clones podrían reunir suficientes suministros para mantener a raya a los droides. 99 los llevó a la armería, donde cada uno de los clones obtuvo un arma de fuego. Echo y los clones volvieron a los cuarteles, y esperaron a que se acercara cualquier droide. Cerca de allí, Grievous guió a un grupo de droides por el mismo pasillo en el que se encontraban los clones. Después, el general ordenó a los droides abrir las puertas de los cuarteles, descubriendo en su interior a Echo y sus compañeros. Echo y los clones comenzaron a disparar contra los droides, y los atrajeron hasta dentro de los cuarteles. Los clones tomaron posiciones defensivas detrás de unas cajas mientras los droides los perseguían. Cuando el tiroteo se intensificó, 99 pasó detonadores térmicos a Echo, Cody y Rex para obtener más potencia de fuego.[8]

Pronto, sin embargo, los clones comenzaron a ser superados en número por los droides. Rex usó su comunicador para contactar con los cadetes, los cuales estaban ocultos en el interior de unas cámaras situadas en la pared de los cuarteles, ordenándoles atacar los droides. Cuando empezaron a disparar contra los droides, Echo y los otros incrementaron su cadencia de fuego. 99 se dio cuenta de que los clones se habían quedado sin detonadores térmicos. A pesar de que sus compañeros le dijeron no ir a buscar más detonadores, ya que era demasiado peligroso, 99 ignoró las órdenes y corrió hacia una puerta cercana. Sin embargo, los droides de combate localizaron a 99 corriendo, y dispararon contra él, matándolo en el acto. A pesar de ser testigos de la muerte de 99, Echo y los clones restantes destruyeron al resto de droides de Grievous. Luego, Echo y los clones se reunieron alrededor de Cincos, que acunaba el cuerpo de 99, y lamentaron la pérdida de 99. Después de Grievous y Asajj Ventress escaparon de Kamino, lo cual puso fin a la invasión, que comportó una victoria de la República Galáctica. Echo y Cincos se reunieron con Cody y Rex en un hangar. Debido a sus logros durante la invasión, tanto Cody como Rex estaban orgullosos de Echo y Cincos. Los dos soldados clon de la Legión 501 iban a convertirse en soldados CAR.[8]

Rescatando a Even Piell

«Es nuestra única oportunidad, tenemos que detenerlo.»
―Echo, poco antes de quedar gravemente herido.[fuente]

Echo y Cincos con sus armaduras de soldados CAR.

Sirviendo bajo el mando de Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi, Echo y Cincos participaron en el rescate del Maestro Jedi Even Piell, que había sido capturado por la Confederación, que deseaba extraer información secreta sobre la Ruta Nexus, que el Maestro Jedi poseía. En el Templo Jedi de Coruscant, Echo y Cincos se unieron a Skywalker, Obi-Wan, el Maestro Jedi Plo Koon, Cody y Rex durante una reunión en torno a un mesa holográfica. A medida que orquestaba su plan, el equipo visualizó que cualquier ataque a la instalación que retenía a Piell -una prisión conocida como la Ciudadela- sería inútil debido a su seguridad. Skywalker ideó el plan de congelar a Echo y el equipo en carbonita para evitar los escáneres de formas de vida de la Ciudadela. Después de ser congelados en carbonita y una vez dentro de la Ciudadela, R2-D2, junto con un grupo de droides de combate B1 reprogramados descongelaría a Echo y sus compañeros. Después de la reunión, Echo y el equipo se dirigieron al hangar del Templo Jedi, donde se encontraba una cámara de congelación controlada por ugnaughts, dirigidos por Erk Zallis. Teniendo dudas acerca del plan de Skywalker, Cincos, con Echo a su lado, les expresó a Cody y Rex sus preocupaciones de confiar su vida a los droides. Sin embargo, Cody estuvo de acuerdo con el plan de Skywalker, ya que así el equipo no podría ser detectado.[9]

Cuando Echo y el equipo fueron congelados en bloques separados de carbonita, fueron almacenados en una lanzadera de escolta clase Tipo B, una variante de la lanzadera de transporte clase Sheathipede. R2 y los droides de combate pilotaron la lanzadera hasta la Ciudadela, ubicada en el planeta Lola Sayu. Después de pasar sin ser detectados el escáner de formas de vida de la prisión, R2-D2 y los droides de combate aterrizaron cerca de un acantilado próximo a la Ciudadela. R2-D2 descongeló al equipo de Skywalker y Kenobi de sus bloques de carbonita y el equipo se reagrupó. Dejando a R2, los droides de combate, y la lanzadera atrás, Skywalker guió a Echo y el equipo hasta el borde del acantilado. Al darse cuenta de que no podían utilizar cables de ascensión para ascender hasta la entrada de la Ciudadela, puesto que había electrominas en su trayecto, Skywalker y Kenobi dijeron a Echo y el resto del equipo que tendrían que escalar. Cerca de la entrada, el equipo se dio cuenta de que la puerta que conducía a la Ciudadela estaba blindada con un escudo de rayos. La Padawan de Skywalker, Ahsoka Tano, entró en la Ciudadela a través de un conducto de ventilación cercano, y desactivó el escudo de rayos para que Echo y el equipo pudieran entrar.[9]

Junto a la entrada, Cincos ayudó a Rex y otro clon a llegar a la cima del acantilado. Sin embargo, cuando el clon agarró la mano de Cincos, se resbaló y cayó sobre una electromina, que lo mató, y empezó a sonar una alarma dentro de la Ciudadela. Echo y el equipo entraron en la prisión de todos modos. En uno de los pasillos de la prisión, el equipo descubrió que las paredes contenían torretas bláster ocultas. Cuando las torretas atacaron al grupo, los Jedi utilizaron sus sables de luz para desviar el fuego láser, mientras que Echo y los clones dispararon contra las torretas. Las torres no eran la única trampa el pasillo contenía: también existía un campo eléctrico que se acercaba al equipo desde la distancia. Mientras que Echo y sus compañeros esquivaron el campo, el soldado clon Longshot no tuvo tanta suerte, y murió en el acto después de ser golpeado por el campo eléctrico. El equipo siguió avanzando y encontró a Piell dentro de una celda, y lo liberó del cautiverio. El Maestro Jedi quiso rescatar a sus oficiales, que también habían sido hechos prisioneros por la Confederación. Además, uno de los oficiales de Piell, el capitán Wilhuff Tarkin, poseía en su memoria la mitad de las coordenadas de la Ruta Nexus; mientras que Piell estaba en posesión de la otra mitad. Piell y Tarkin habían memorizado las coordenadas para que no cayeran en manos de la Confederación. Aún dentro de uno de los pasillos de la Ciudadela, Echo y el equipo se enfrentaron a un grupo de droides comando, enviados por el jefe de la prisión, Osi Sobeck.[9]

Comenzó un tiroteo, y el equipo de la República Galáctica destruyó la primera oleada de droides. Sobeck, que estaba observando la lucha a través del sistema de cámaras de seguridad de la prisión, envió más droides y activó el techo magnetizado del pasillo, que atrajo al bláster de Echo, así como las armas de los miembros del equipo y a Skywalker, que poseía un brazo robótico. Los clones trataron de atacar a los droides cuerpo a cuerpo, mientras Kenobi, Tano y Piell utilizaban la Fuerza, pero la táctica no funcionó, debido a que los droides se habían magnetizado al suelo. Skywalker, sin embargo, desactivó el techo magnetizado, lo que permitió a su equipo recuperar sus armas y acabar con los droides. Pronto se encontraron y liberaron a Tarkin y varios oficiales clon de Piell en una celda de detención. Kenobi decidió que el equipo debía separarse; Piell, la mitad de sus hombres, y Cody irían con Obi-Wan para crear una distracción, mientras que Echo, Cincos, Rex, Skywalker, Tano, los oficiales de Piell, y Tarkin, permanecerían juntos y encontrarían una vía de escape hasta el exterior de la prisión. De esa manera, si un grupo era capturado, el enemigo tendría solamente la mitad de la información. Mientras el equipo de Kenobi detonaba una serie de explosivos en uno de los pasillos de la prisión, Skywalker hizo un agujero en una pared que conducía a un viejo túnel. Echo y Cincos precintaron el agujero y siguieron adelante a través de los túneles.[9]

Echo queda gravemente herido tras la explosión de su lanzadera.

Skywalker, después de haber contactado con R2 para que pilotara su lanzadera hasta su posición, guió a su grupo a través de los túneles. Cuando llegaron a un callejón sin salida, fueron emboscados por varios droides comando, que estaban armados con escudos de energía. Sin previo aviso, Tano lanzó unos detonadores debajo de los pies de los droides, que fueron destruidos. Después Tano utilizó más explosivos para abrir un camino a través de la roca. Luego Echo y los demás se acercaron una tubería próxima. La tubería era una vía de escape que los llevaría hasta el punto de aterrizaje de su lanzadera, y Echo y el equipo pronto llegaron a la salida de la tubería. Sin embargo, al salir por la escotilla de salida, un batallón de droides de combate y droides cangrejo les tendió una emboscada. El grupo escapó, Skywalker lanzó una granada sobre la tubería, y la explosión resultante destruyó a los droides. El equipo de Skywalker fue a la posición de Kenobi, y encontraron al Maestro Jedi y sus hombres inmovilizados por droides que custodiaban la lanzadera. Echo y Cincos se unieron a la batalla, a medida que más y más droides llegaban.[10]

Cuando un droide comando, situado sobre una torreta, comenzó a disparar contra la lanzadera, Echo informó de esto a Skywalker. Skywalker y Piell trataron de atacar al droide, pero su intento fue frustrado. Decidido a proteger la lanzadera, Echo recogió el escudo de un droide comando caído para defenderse, y trató de llegar a la lanzadera. Sin embargo, el droide de la torreta destruyó la lanzadera de la República, hiriendo de gravedad a Echo en el proceso.[10] Todos los compañeros de Echo, pensaron que el CAR había muerto en acción, pero sin embargo, Echo fue secuestrado tras la batalla.[4] A pesar de esto, el equipo de ataque de la República fue evacuado con éxito por los Maestros Koon, Adi Gallia y Saesee Tiin, que lideraron una flota de la República. Sin embargo, Piell murió antes de que llegaran las fuerzas de rescate, pasando su información sobre la Ruta Nexus a Tano.[11]

Peón separatista

Anakin Skywalker: «Rex, odio decir esto, pero la posibilidad de que Echo haya cambiado de bando... se me ha pasado por la mente.»
Rex: «Señor, conozco a Echo desde sus tiempos en el Escuadrón Dominó. Es uno de los soldados más valientes con los que he trabajado. Se lo aseguro, puede poner a prueba tus nervios repitiendo las cosas como si estuvieras sordo, pero, también puedo decir con total seguridad que Echo preferiría morir antes que traicionar a la República.»
— Anakin Skywalker y Rex, momentos antes del rescate de Echo. [fuente]

Echo fue mantenido en un estado de letargo, hasta que finalmente Rex acudió en su rescate.

Después de su captura por parte de los separatistas, Echo fue transformado en un cíborg. Fue equipado con reemplazos cibernéticos para su torso y piernas, mientras que su brazo derecho, fue sustituido por un brazo que le permitía interactuar con ordenadores. En algún momento después de su captura, Echo fue vendido al capataz de la Tecno Unión, el Emir Wat Tambor, que comenzó a experimentar con Echo. Tambor tenía la intención de utilizar los conocimientos de Echo sobre los algoritmos estratégicos de la República Galáctica, ya que, a pesar de proclamar su neutralidad en la guerra, la Tecno Unión en secreto estaba aliada con los separatistas. Tambor retuvo a Echo en Skako Minor, donde el soldado clon fue sometido a un letargo para evitar que recuperase el control de su conciencia, y fue obligado a proporcionar información a los separatistas para ayudarlos en una campaña en el planeta Anaxes. Un soporte neuronal y respiratorio mantenía a Echo tanto bajo control como vivo durante el largo tiempo que estuvo en estado de letargo, y en Anaxes, debido a Echo, los esfuerzos de la República para repeler a los separatistas fracasaron en más de una docena de frentes.[4]

Cuando la Legión 501 llegó a Anaxes, Rex sospechó que el almirante separatista Trench, estaba utilizando los algoritmos estratégicos de Rex contra la República. El capitán no entendía cómo podía eso ser posible, puesto que tanto Echo como Cincos, conocedores del algoritmo de Rex, estaban ambos muertos a ojos de Rex. Por ese motivo, Rex se encargó de investigar el origen de la inteligencia de Trench. Junto con la Fuerza Clon 99, un grupo de soldados clon mejorados de forma experimental, Rex se infiltró en una base separatista donde descubrió la fuente de la señal estratégica de Trench. Rex se sorprendió al descubrir que la señal procedía de Echo, ubicado en Skako Menor, y que se identificaba como «CT-1409», el número de designación de Echo. A pesar de los intentos de Obi-Wan Kenobi para disuadir a Rex, el Capitán Clon organizó el rescate de Echo, siendo ayudado por Anakin Skywalker y la Fuerza Clon 99. Antes de rescatar a Echo, tanto Skywalker como Hunter, un soldado de la Fuerza Clon 99, consideraron la opción de que Echo pudiera haberse convertido en un traidor, lo cual Rex descartó con vehemencia.[4]

Echo y sus rescatadores -la Fuerza Clon 99, Rex y Anakin Skywalker- usan keeradaks para huir de las fuerzas de la Tecno Unión.

Una vez en Skako Menor, el equipo fue capaz de infiltrarse en la sede de la Tecno Unión en la ciudad de Purkoll, donde se enfrentó a numerosos droides antes de lograr llegar hasta la ubicación de Echo. Una vez allí, Tech desactivó la protección de Echo y Rex le liberó. Echo recuperó la conciencia y recordó sólo sus últimos momentos en la Ciudadela, pero estaba feliz de ver que Rex había vuelto a por él. Inmediatamente después, Tambor rodeó la sala donde se encontraban los soldados, y amenazó con usar un dispositivo de desintegración de materia orgánica, pero Echo, una vez desconectado con seguridad del sistema informático gracias a Tech, fue capaz de ayudar en su fuga, utilizando su conocimiento de la base que adquirió durante su tiempo conectado a sus ordenadores. Echo guió a la tripulación a través de los conductos de ventilación hacia el exterior, y Wrecker destruyó la sala en la que Echo había estado retenido. Después de escapar, el equipo utilizó keeradaks para volar lejos de la base, pero fue perseguido por droides de apoyo aéreo Ala-D. La persecución concluyó en el pueblo de los Poletecs, unos seres nativos de Skako con los que Rex y los otros ya se habían encontrado con anterioridad. Rex utilizó a Echo como un ejemplo de la crueldad separatista para convencer a los poletecs de que lucharan junto a ellos. En la batalla consiguiente, Echo, a pesar de su cuerpo debilitado, tomó parte en la destrucción de numerosos droides. La batalla fue ganada, y el equipo de rescate regresó a Anaxes con Echo.[12]

Héroe de Anaxes

Rex: «Echo, lo siento, pero no creo que estés listo para la batalla todavía.»
Echo: «No soy un estorbo, Rex. Soy la mayor oportunidad que tenemos para recuperar Anaxes.»
— Rex y Echo antes de su victoria en Anaxes. [fuente]

Una vez de vuelta en el territorio protegido de la República Galáctica en Anaxes, Echo sufrió mejoras en sus implantes cibernéticos gracias a droides médicos y recibió una nueva armadura que cubría la mayor parte de su cuerpo. El brazo mecánico de Echo permaneció intacto, y Echo estaba ansioso por luchar contra los separatistas. Cuando el General Jedi Mace Windu instruyó a las fuerzas de la Legión 501 en Anaxes, Echo se ofreció para comandar un asalto encubierto contra las fuerzas del almirante Trench. Aunque Rex tenía dudas debido al estado físico de Echo, Windu decidió escuchar el plan de infiltración de Echo. Echo propuso utilizar sus propias capacidades contra el ejército de la Confederación, y planeaba abordar el carguero/destructor clase providencia de Trench, para proporcionar información falsa acerca de las estrategias de la República. Echo aseguró a sus aliados que Wat Tambor, a pesar de su alianza con los separatistas, sabía que Trench lo mataría si se enterara de que Echo ya no estaba en manos Separatistas. Por lo tanto, Echo argumentó que el envío de señales estratégicas a Trench no levantarían ninguna sospecha, y, como los astilleros de Anaxes eran vitales para las fuerzas de la República, Windu accedió a seguir adelante con el plan de Echo.[6]

Echo es electrocutado por el almirante Trench tras proporcionar falsas estrategias a los separatistas durante la Batalla de Anaxes.

Echo una vez más viajó en la Fuerza Clon 99, Rex, y Anakin Skywalker hasta la nave de Trench. Mientras tanto, Obi-Wan Kenobi y Windu llevaron numerosas tropas de la República hasta el corazón del esfuerzo bélico de los separatistas en Anaxes, un complejo de droides, con la intención de realizar un asalto final sobre el complejo como parte del plan de Echo. Desde su nave, Echo utilizó su brazo para conectar con los sistemas informáticos de la nave de Trench y enmascarar la identidad de su nave, engañando a un bloqueo haciéndose pasar por una lanzadera separatista. Una vez a bordo, Echo y el equipo de infiltración se dirigieron a una sala de comunicaciones cercana, donde Tech creó una interfaz para que Echo pudiera enmascara su señal, lo que creaba la sensación de que Echo seguía transmitiendo desde Skako Minor. Echo puso en marcha su plan cuando Trench intentó contactar con Skako Minor, interceptando el mensaje del almirante y proporcionándole una falsa estrategia.[6]

Aunque Kenobi y Windu estaban asaltando el complejo droide de Anaxes, Echo envió a allí a la mayoría de los droides de combate restantes en el planeta, asegurando a los dos Jedi que todo era parte del plan. Cuando los droides de combate rodearon a los Jedi, Trench creyó que había alcanzado victoria hasta que Echo envió un gran pulso electromagnético que sobrecargó todos los circuitos de los droides de combate, proporcionando la victoria a los Jedi. Como parte de su plan de emergencia, Trench activó una gran bomba que había construido en el complejo, la cual fue detectada por Echo cuando él y sus compañeros estaban a punto de abandonar la nave de Trench. Echo informó de ello a Windu, quien evacuó todas las fuerzas de la República del complejo mientras intentaba desactivar la bomba con la asistencia a distancia de Echo. Sin embargo, antes de que Echo pudiera dar a Windu la secuencia de desarme definitivo de la bomba, Trench, que había descubierto a Echo, envió un pulso electromagnético al soldado, dejándolo inconsciente. Skywalker, sin embargo, había anticipado la posibilidad de que Echo no pudiera desarmar la bomba y había ido al puente de la nave para enfrentarse a Trench.[6]

Echo decide unirse a la Fuerza Clon 99.

Skywalker fue capaz de disuadir a Trench para que revelara la secuencia necesaria para desactivar la bomba, que Windu utilizó rápidamente, antes de verse obligado a matar al harch en defensa propia. Mientras tanto, la Fuerza Clon 99 se abrió paso a través de las defensas de la nave de Trench para escapar, mientras Rex llevaba a Echo inconsciente en su hombro. Tanto Crosshair como Wrecker destruyeron un gran número de droides de camino a su lanzadera, donde Echo y los demás se reagruparon con Skywalker. En su lanzadera, Echo recuperó la conciencia. Skywalker dio a Wrecker el detonador para destruir la nave de Trench, y el comando clon lo accionó con éxito. Con la nave de Trench destruida, el equipo regresó a Anaxes. Debido al éxito de la misión, las fuerzas de la República retomaron posiciones vitales en Anaxes y, junto con la Fuerza Clon 99 y Rex, Echo fue honrado por su coraje e ingenio. Posteriormente Echo fue ascendido al rango de cabo y, debido a sus esfuerzos, Windu informó a Echo de que la República tendría una mayor oportunidad de luchar en todos los frentes de batalla a lo largo de la galaxia en las Guerras Clon.[6]

Orden 66 y el ascenso del Imperio

«Qué–¡¿qué acaba de pasar?!»
―Echo, tras presenciar la muerte de Depa Billaba a manos de sus propias tropas[fuente]

Hacia el final de las Guerras Clon, el Lote Malo fue enviado al planeta Kaller para reforzar a las fuerzas de la General Jedi Depa Billaba en la batalla que estaba teniendo lugar allí. Billaba iba a recibir refuerzos, pero fueron desviados a Coruscant debido al ataque y secuestro del Canciller Supremo Sheev Palpatine. El Lote Malo fue recibido por el Padawan de Billaba, Caleb Dume, quien los condujo hasta el lugar de la batalla. Echo destruyó a varios droides en cuanto el Lote Malo inició su ataque, y finalmente el grupo exterminó fácilmente a la unidad de droides que estaba dando problemas a las fuerzas de Billaba.[7]

Caleb Dume se aleja de Echo y el Lote Malo.

Tras el ataque, Dume presentó a los miembros de la Fuerza Clon 99 a Billaba, que elogió sus acciones. Mientras hablaban, Tech, que había estado escuchando las comunicaciones encriptadas de la República Galáctica, anunció que el Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi había entrado en combate con el General Grievous en Utapau, y Echo comentó que la estructura de mando Separatista y el ejército droide colapsarían si Grievous era capturado o asesinado. Billaba consideró su teoría como un asunto que se encontraba fuera de su control y urgió a los clones a centrarse en la tarea que tenían entre manos. Entonces, Hunter ordenó a su escuadrón volver al trabajo, y Dume, con el permiso de Billaba, les acompañó.[7]

Mientras la Fuerza Clon 99 y Dume partían, Dume percibió a su maestra en peligro y regresó a por ella.[7] El Canciller Supremo, en realidad el Señor Oscuro de los Sith Darth Sidious, había ordenado ejecutar la secreta Orden 66, que obligaba al ejército clon a volverse en contra de los Jedi y asesinarlos,[13] cuyo cumplimiento estaba impuesto a los clones gracias a chips inhibidores previamente implantados en su cerebro y que se activaron al recibir la orden.[14] Sin embargo, Echo era inmune a la orden, debido a que su experiencia en manos de la Tecno Unión había dejado a su chip inoperativo. El Lote Malo escuchó ruido de blásters y se giró sólo para presenciar cómo Billaba moría a manos de sus propias tropas. Echo y sus compañeros de escuadrón intentaron acercarse a Dume, a quien Billaba había instado a escapar antes de morir, pero él encendió su sable de luz y les advirtió para que se mantuvieran alejados. Entonces se ocultó en un bosque cercano. Echo preguntó qué había ocurrido, y Tech explicó que el comunicador sólo transmitía un único mensaje, incitando a ejecutar la Orden 66. Inseguro de lo qu estaba ocurriendo, Hunter envió a Echo y a Tech a hablar con el comandante para averiguar qué estaba pasando mientras él y Crosshair perseguían a Dume por el bosque. Echo y Tech descubrieron del Capitán Grey que los soldados habían recibido la orden de ejecutar a los Jedi, y Tech informó de ello a Hunter, quien subsecuentemente dejó a Dume escapar saltando un cañón.[7]

Era Imperial

Regreso a Kamino

«Nada de esto tiene sentido. Esos clones sirvieron junto a la General Billaba durante años. ¿Cómo pudieron volverse contra ella?»
―Echo, acerca de la muerte de Billaba durante la Orden 66[fuente]

Echo y el Lote Malo llegan a Kamino.

Tras los eventos de Kaller, Echo y sus compañeros regresaron al planeta Kamino a bordo de su nave, el Havoc Marauder. Echo preguntó a Tech acerca de cuánto tiempo habían estado fuera del planeta, y Tech respondió que habían pasado 180 rotaciones de un ciclo estándar pero que ajustando cambios galácticos en realidad habían pasado 205 rotaciones. Wrecker se mostró confuso, y Echo simplemente reiteró que había transcurrido mucho tiempo. Mientras la nave entraba en la atmósfera de Kamino, dos cazas estelares Ala-V se acercaron y solicitaron un código de autorización. Echo se sorprendió, preguntándose cómo los cazas estelares no sabían quienes eran, pero Tech especuló que podría tratarse de un simulacro de protocolo. Después de que la Fuerza Clon 99 confirmara su código de autorización, el piloto les ordenó aterrizar en la bahía de aterrizaje uno-tac-uno, y el Havoc Marauder aterrizó allí en consecuencia.[7]

Al salir de la nave, la Fuerza Clon 99 se dio cuenta de que no se trataba de un simulacro debido a la fuerte presencia de la Guardia de Coruscant, y Wrecker se preguntó qué se habían perdido. Un soldado de choque informó al escuadrón de que se habían perdido el fin de las Guerras Clon, puesto que el General Grievous había muerto y el mando Separatista se había desintegrado. Justo entonces, el cadáver de un Jedi fue trasladado bajo una manta, y su sable de luz cayó cerca del escuadrón. El soldado de choque lo recuperó y preguntó a Hunter si había algún problema, pero él negó la acusación del soldado. Mientras el escuadrón partía hacia sus barracones, el soldado de choque les informó de que había una asamblea obligatoria a las 1500 horas. De camino a allí, Hunter notó que los clones normales estaban actuando igual de extraño que los de Kaller.[7]

Al entrar en los barracones, Echo comentó que el olor había empeorado, aunque a Wrecker no le importó. Sentado en una mesa en el centro de la sala mientras los demás soltaban sus pertenencias, Echo se desahogó acerca de lo que había ocurrido en Kaller, preguntándose cómo los clones podían haberse vuelto en contra de Depa Billaba tan abruptamente tras haber servido con ella durante años, puesto que la afirmación de que los Jedi habían cometido traición no tenía sentido. Tech destacó que era bien sabido que los kaminoanos habían diseñado a los clones con una programación del comportamiento que inhibía ciertos rasgos para hacerlos más obedientes, sugiriendo que esa era la causa de lo ocurrido. También sugirió que las mutaciones genéticas del Lote Malo, que los kaminoanos habían mejorado, les hacían mayormente inmunes a la programación, aunque no estaba seguro. Cuando Hunter argumentó que Echo en realidad era un soldado clon normal, Tech teorizó que las experiencias de Echo en la Ciudadela y el haber sido sujeto a experimentación posteriormente habían inactivado la programación con la que había sido diseñado, notando que en porcentaje, Echo era más máquina que hombre. Echo respondió sarcásticamente que era un afortunado.[7]

Echo se percata de la presencia de Tarkin y Lama Su.

A continuación, Echo y la Fuerza Clon 99 fueron convocados junto al resto de fuerzas clon presentes en Kamino para asistir a una sesión informativa sobre el estado de la República Galáctica. En ella, Echo fue testigo de la Proclamación del Nuevo Orden con la que el recién auto-proclamado Emperador Sheev Palpatine transformó a la República en el Imperio Galáctico. Tras salir de la congregación, la Fuerza Clon 99 fue reconocida por Omega, una asistente médico clon que estaba fascinada por los logros del escuadrón. Después, Echo y sus compañeros partieron al comedor, donde Omega se les unió. Pronto estalló una pelea entre la Fuerza Clon 99 y el resto de clones después de que uno de ellos insultara a Omega. A media pelea, Echo se distrajo al avistar al Almirante Wilhuff Tarkin presenciando lo que estaba ocurriendo. Entonces, un clon dejó a Echo inconsciente de un golpe. Al cabo de un tiempo, Echo despertó en la enfermería, donde estaba siendo atendido por Omega y el droide asistente quirúrgico AZI-3. Al recibir la visita de sus compañeros, Echo les informó de la presencia de Tarkin en Kamino, a quien conocía de su antigua misión en la Ciudadela, y les advirtió de que no era favorable a los clones.[7]

De hecho, el Almirante Wilhuff Tarkin había llegado a Kamino para determinar la habilidad de los soldados clon, creyendo que éstos debían ser reemplazados por tropas alistadas. Para probar su temple, la Fuerza Clon 99 fue convocada por Tarkin y el Primer Ministro Lama Su para participar en una simulación de entrenamiento, que Tarkin escaló para que lucharan contra munición real. Los clones tuvieron éxito y más adelante fueron enviados por Tarkin a lidiar con unas fuerzas insurgentes en Onderon, pero recibieron información mínima acerca de sus objetivos, siendo únicamente informados de que el grupo insurgente consistía en fuerzas Separatistas decididas a mantener la galaxia en guerra. Tarkin afirmó que si neutralizaban esa grave amenaza, se les vería de manera más favorable al valorar las necesidades del ejército Imperial.[7]

Misión en Onderon

«Despierta, Crosshair. Nos han enviado a eliminar civiles inocentes.»
―Echo, a Crosshair[fuente]

Al llegar a Onderon, Echo y la Fuerza Clon 99 siguieron el rastro del grupo de insurgentes, creyendo que estaría compuesto por droides. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que el grupo consistía en civiles, incluido niños, por lo que concluyeron que algo iba mal y decidieron no atacar al supuesto grupo de insurgentes, a pesar de las protestas de Crosshair. Pronto fueron emboscados por varios milicianos, que les obligaron a bajar las armas y los llevaron ante su líder, Saw Gerrera. El Sargento Clon Hunter instó a Echo y los demás a escuchar lo que los milicianos tenían que decir. Al encontrarse frente a Saw, Echo pronto reconoció que el grupo al que debían eliminar no estaba integrado por Separatistas, sino antiguos combatientes de la República Galáctica. Tech pronto reconoció a Saw Gerrera, quien había sido entrenado por el Capitán Clon Rex y el General Jedi Anakin Skywalker para luchar por la República. Saw pronto explicó que el recién creado Imperio Galáctico ahora los tachaba de insurgentes por negarse a formar parte de un régimen dictatorial.[7]

Saw Gerrera recibe a la Fuerza Clon 99.

Además, Gerrera también puso de manifiesto las mentiras del Imperio, afirmando que todos ellos eran aldeanos, agricultores y antiguos combatientes de la República convertidos en refugiados después de que el Canciller Supremo Sheev Palpatine se hubiera auto-proclamado Emperador Galáctico. Por último, Saw cuestionó la veracidad de la supuesta traición de los Jedi a la República, mostrándose convencido de que Palpatine había eliminado a la Orden Jedi para exterminar toda oposición a su nuevo régimen. Antes de partir, Saw devolvió a la Fuerza Clon 99 sus armas y les instó a escoger entre adaptarse y sobrevivir, o vivir en el pasado. En el camino de vuelta al Havoc Marauder, Hunter destruyó un droide sonda enviado por Wilhuff Tarkin a espiarlos, sorprendiéndose el equipo por esta revelación. Echo se mostró alarmado por ese descubrimiento, afirmando que los Jedi nunca habían hecho eso. Antes de abandonar Onderon, el equipo discutió la conveniencia de regresar a Kamino, y Tech puso de manifiesto que Omega, que había advertido anteriormente a Hunter sobre Tarkin, era un clon mejorado igual que ellos. Entonces, Hunter y el equipo presintieron que Omega podía estar en peligro debido a su condición y decidieron evacuarla de Kamino junto a ellos, en contra de los deseos de Crosshair.[7]

Escape de Kamino

Crosshair: «¿Sabes en qué deberías pensar? En por qué te has vuelto tan blando.»
Echo: «Cállate Crosshair.»
— Echo defiende a Hunter de un ataque de Crosshair [fuente]

Al llegar a Kamino para rescatar a Omega, Echo y sus compañeros fueron emboscados por el Almirante Wilhuff Tarkin y un grupo de soldados clon de choque. Tarkin les acusó de traición y de conspirar con Saw Gerrera, ordenando su encierro en un calabozo. En el calabozo, el grupo se reunió con Omega, quien también había sido apresada. Poco después, Crosshair fue sacado de la celda a potenciar los efectos de su chip inhibidor, asegurando así su obediencia al Imperio Galáctico. Gracias a una idea de Tech, Wrecker golpeó la pared de la celda mientras Echo y los demás ocultaban lo que estaba ocurriendo a los guardias. Así, Wrecker abrió un agujero en la pared por el cual Omega escapó, abriendo la puerta de la celda. Entonces, Echo y sus compañeros se dirigieron al Havoc Marauder, donde esperaban recuperar su equipamiento para rescatar a Crosshair.[7]

Omega dispara a Crosshair mientras Echo y Hunter ayudan a Wrecker.

Sin embargo, al llegar a la nave y recuperar su armamento, Crosshair llegó al lugar junto a un grupo de soldados clon, dispuesto a enfrentarse a sus antiguos compañeros. Tras negarse a rendirse, Echo y los demás procedieron a disparar contra Crosshair y los clones, tratando de deshacerse de ellos y escapar de Kamino. Mientras Tech preparaba al Havoc Marauder para el despegue, Echo y los demás se enzarzaron en un tiroteo contra las fuerzas Imperiales, momento durante el cual Crosshair disparó e hirió a Wrecker. Hunter instó a Omega a correr hacia el interior de la nave, y él y Echo corrieron a rescatar a Wrecker, que se encontraba herido en el suelo. Cuando iban a recibir un disparo de Crosshair, Omega cogió un bláster y disparó contra él, permitiendo que Echo y Hunter pudieran subir a Wrecker a bordo de la nave. Finalmente, Echo y sus compañeros lograron escapar a bordo de su nave gracias a la intervención de la doctora kaminoana Nala Se, quien impidió por control remoto el cierre de las puertas del hangar en el que se encontraba la Fuerza Clon 99. Mientras se encontraban en el espacio, los clones se preguntaron a dónde ir, y Hunter sugirió que conocían a alguien en las coordenadas J-19 a quien podían acudir.[7]

Visitando a los Lawquane

Echo: «¿Y os fiais de un desertor?»
Tech: «¿Por qué no? Ahora todos somos desertores.»
— Tech convence a Echo de la fiabilidad de Cut Lawquane [fuente]

Pronto Echo y sus compañeros pusieron rumbo al planeta Saleucami en busca de Cut Lawquane, un soldado clon que había desertado del Gran Ejército de la República al inicio de las Guerras Clon y que era un viejo conocido de la Fuerza Clon 99. Reuniéndose con Cut, el Lote Malo esperaba recibir consejo acerca de cómo pasar desapercibidos a ojos del Imperio Galáctico. Al no conocer a Cut, a diferencia de sus compañeros, Echo preguntó acerca de la fiabilidad que podía ofrecer un desertor, a lo que Tech respondió afirmando que todos ellos eran ahora también desertores. Finalmente, el Lote Malo llegó a la granja de Cut Lawquane y se reunió con Cut y su mujer, Suu Lawquane, con Hunter presentando a Echo y Omega a la pareja. Inmediatamente, Cut informó a Echo de que había recibido la visita del Capitán Clon Rex el día anterior, y cuando Echo preguntó a dónde se había dirigido Rex después de la visita, Cut contestó que no lo sabía.[15]

Echo y el Lote Malo llegan a la granja de Cut Lawquane en Saleucami.

Habiendo sido advertido por Rex del peligro de la presencia Imperial en Saleucami, Cut comunicó al Lote Malo su intención de abandonar el planeta con su familia. Tras una visita de Hunter y Cut al espaciopuerto de Saleucami, Echo y los demás descubrieron la obligatoriedad recién impuesta por el Imperio de poseer un código en cadena para abandonar Saleucami a bordo de un transporte. Dada la condición de desertor de Cut, los Lawquane eran conscientes de que no podrían obtener un código en cadena por cauces legales. Sin embargo, Tech afirmó que podría falsificar los códigos en cadena necesarios. A bordo del Havoc Marauder, Echo y Tech discutieron el modo de falsificar los códigos en cadena. Juntos, idearon acudir al espaciopuerto de Saleucami para replicar unos códigos en cadena, llamando a las autoridades para que incautaran su propia nave y que el vehículo fuese trasladado al espaciopuerto con ellos dos ocultos a bordo. Después de poner en marcha su plan y acceder al espaciopuerto a bordo de la nave, Echo y Tech contactaron con Hunter, quien les informó de que Omega también se encontraba a bordo de la nave.[15]

A petición de Tech, Echo se dirigió a la cabina de seguridad, se conectó a ella para copiar sus datos, y cogió unos discos en blanco para programarlos. A continuación, Echo regresó a la nave para que Tech pudiera falsificar los códigos en cadena mientras los Lawquane se dirigían al punto de acceso de un transporte para embarcar y abandonar el planeta. Sin embargo, Echo y Tech no podían abandonar el espaciopuerto para entregar los códigos en cadena a los Lawquane evitando a las patrullas de soldados clon presentes en la zona. Preocupado, Echo temió ser descubiertos y que el subsiguiente tiroteo causara el cierre del espaciopuerto, impidiendo el escape de los Lawquane. Mientras Echo y Tech discutían qué hacer, Omega cogió los códigos en cadena recién falsificados por Tech y se dispuso a cruzar el espaciopuerto para llegar hasta los Lawquane a tiempo y que pudieran sortear el control de acceso al transporte. Luego, cuando Echo se dispuso a desactivar el cepo que retenía al Havoc Marauder en el espaciopuerto, fue descubierto por soldados clon. En consecuencia, pronto se produjo un tiroteo entre los soldados clon, y Tech y Wrecker, quien había acudido en ayuda de Echo y Tech.[15]

Finalmente, ante la tardanza de Echo para desactivar el cepo de la nave, Wrecker decidió romperlo mediante el uso de la fuerza bruta. Así, y con la llegada de Hunter y Omega, que ya había entregado los códigos en cadena a los Lawquane, el grupo abandonó Saleucami a bordo del Havoc Marauder. Además, el tiroteo entre los soldados clon y la Fuerza Clon 99 permitió a Lawquane subir a bordo del transporte sin ser reconocido como soldado clon, de modo que él y su familia también pudieron escapar de Saleucami.[15]

Atrapados en la luna de Ordo

«La nave recibió de lo lindo huyendo de Saleucami. Desde entonces varios sistemas han tenido fallos. Las reparaciones irían más rápido si tuviera ayuda.»
―Echo informa del estado del Havoc Marauder[fuente]

Echo repara la nave en la superficie de la luna de Ordo.

Tras escapar de Saleucami, Echo estuvo reparando al Havoc Marauder, que había sufrido daños considerables durante la huida. Sin embargo, a pesar de las reparaciones de Echo la nave salió abruptamente del hiperespacio, colisionando contra la luna de Ordo debido a una fusión del condensador. En la superficie de la luna, Echo y Tech salieron al exterior para sustituir el condensador fundido por uno de repuesto y así reparar la nave. En el proceso, Echo se alarmó tras ver unos grandes arañazos en el casco de la nave. Una vez cambiado el condensador, Echo y Tech regresaron al interior de la nave, tras lo cual la energía del Havoc Marauder se desvaneció. Echo y el Lote Malo pronto descubrieron que la causa se debía al robo del nuevo condensador por parte de un dragón lunar de Ordo.[16]

Después, Hunter y Omega partieron en busca del dragón para recuperar el condensador, mientras que Echo, Tech y Wrecker permanecieron en la nave reparando el resto de sistemas. A su regreso, el equipo instaló de nuevo el condensador en la nave y abandonó la luna. Fue entonces cuando Wrecker mostró a Omega la habitación que había acondicionado para ella a bordo de la nave, dándole la bienvenida a su equipo. Echo asintió con la cabeza a Wrecker como gesto de aprobación por lo que había hecho.[16]

Emboscada en Pantora

Omega: «Pero la guerra ha terminado. ¿Eso no es bueno?»
Echo: «Depende de en qué bando estés.»
— Omega y Echo discuten el final de las Guerras Clon [fuente]

De nuevo a bordo del Havoc Marauder, Echo informó a la tripulación de que el código de la nave se encontraba en la lista de los más buscados por el Imperio Galáctico. Tech afirmó que podía modificar el código de la nave, pero para ello debían aterrizar la nave. Por eso, el equipo se dirigió a la luna más próxima, Pantora. Allí, Echo, Hunter y Omega partieron a por provisiones mientras Tech y Wrecker cambiaban el código de la nave. Para no llamar la atención debido a sus implantes cibernéticos, Echo se tapó el rostro y fingió ser un droide. De camino al mercado, Echo presenció un desfile militar Imperial que estaba siendo aclamado por la población local, y Hunter se lamentó por lo rápido que estaban cambiando las cosas desde la caída de la República Galáctica. Cuando Omega preguntó si no era bueno que las Guerras Clon hubieran terminado, Echo respondió que eso dependía del bando en el que estuviera.[17]

Echo, Hunter y Omega avanzan por las calles de Pantora.

En el mercado, el comerciante confundió a Echo con un droide, y ofreció dos mil créditos por comprar a Echo. Necesitados de provisiones, Hunter convenció a Echo para que permitiera ser vendido y así obtener dinero para comprar las raciones necesarias. Sin embargo, Echo exigió ser vendido por más de dos mil créditos. Finalmente, el comerciante accedió a comprar a Echo por tres mil créditos. Mientras tanto, Omega se entretuvo con unos voorpak y se perdió, siendo encontrada por la cazarrecompensas Fennec Shand, quien estaba buscando a Omega para cobrar una recompensa ofrecida por ella. Hunter interceptó a Shand y se enfrentó a ella mientras Omega escapaba. Después, tuvo lugar una persecución entre Hunter, Shand y Omega. Rápidamente, Hunter informó al equipo de la situación e instó a Tech a tener la nave lista para escapar. En cuanto Tech informó de que necesitaría a un grupo de droides de mantenimiento, Echo decidió que era el momento de escapar de la tienda del comerciante que le había comprado junto a su grupo de droides astromecánicos, a pesar de las protestas del droide de protocolo CG-67.[16]

Al llegar al Havoc Marauder, Echo y los droides se pusieron manos a la obra para reparar la nave, cuyo código ya había sido modificado por Tech. Finalmente, la nave fue reparada a tiempo y Echo abandonó Pantora junto a Omega y el resto del equipo, habiendo logrado por fin evitar a Shand. Conscientes de que alguien había encargado a Shand secuestrar a Omega, Echo y los demás decidieron averiguar quién y por qué había contratado a la cazarrecompensas.[16]

Buscando respuestas

Echo: «Allí conozco a un confidente llamado Cid, que nos podría ayudar.»
Wrecker: «¿Y te fías de él?»
Echo: «Los Jedi se fiaban de él.»
―Echo sugiere recurrir a la ayuda de Cid [fuente]

Echo y el Lote Malo muestran a Cid un holograma de Fennec Shand.

Tras el ataque de la cazarrecompensas en Pantora, Echo y el Lote Malo se dirigieron al planeta Ord Mantell en busca de Cid, un confidente de los Jedi en tiempos de las Guerras Clon de quien Echo había oído hablar. Recurriendo a Cid, el Lote Malo esperaba identificar a la cazarrecompensas que había intentado secuestrar a Omega y averiguar quién le había contratado. De camino a Ord Mantell, el equipo proporcionó a Omega un comunicador, y Echo le advirtió de que no era un juguete. Cuando Wrecker cuestionó la fiabilidad de Cid, Echo argumentó que los Jedi sí que confiaban en el confidente, lo cual era suficiente para él.[18]

En el establecimiento de Cid, el grupo interrogó a una trandoshana acerca del paradero de Cid, pero ella negó saber nada del confidente. Echo, que nunca había conocido a Cid en persona, afirmó que Cid era el único confidente de los Jedi al que sabía localizar. Sin embargo, pronto Omega descubrió que la trandoshana era Cid. Cuando Hunter le pidió que les ayudara a identificar a la cazarrecompensas de Pantora, Cid accedió a ayudarles y proporcionarles créditos a cambio de que llevaran a cabo un trabajo para ella, consistente en rescatar a una cría llamada Muchi de manos de unos esclavistas zygerrianos. De camino a la posición de Muchi, Echo y Tech hablaron a Omega de qué era la esclavitud, y Echo afirmó que era una actividad malvada, por lo que pronto rescatarían a Muchi a la vez que conseguirían la información y los créditos que necesitaban.[18]

Tras llegar a la posición y dejar a Omega en el Havoc Marauder, Echo se subió a lo alto de una torre para inspeccionar el terreno. Pronto fue atacado por un brezak, y el equipo fue apresado por un grupo de zygerrianos comandado por Raney. Cuando Raney afirmó que el Lote Malo daría lugar a unos esclavos formidables, Echo le gritó indignado que la República Galáctica había abolido la esclavitud. No obstante, Raney respondió que la República ya no existía. Consciente de que Omega se encontraba cerca y les estaba observando, Echo le gritó que tenía suerte de haberles quitado el equipo y las armas, para así incitarla a recuperar su equipo. Haciendo caso de las palabras de Echo, Omega liberó a un adolescente rancor propiedad de los zygerrianos, que sembró el caos entre ellos. Aprovechando la situación, Echo y los demás se liberaron y recuperaron sus armas. Además, descubrieron de mano de un prisionero falleen que Muchi en realidad era el rancor. Entonces, Echo decidió que él y Omega pondrían a salvo al resto de prisioneros de los zygerrianos, mientras los demás ponían a salvo a Muchi, que estaba siendo atacada por los zygerrianos.[18]

Echo y el Lote Malo entregan a Muchi a Bib Fortuna.

Deshaciéndose de los zygerrianos que se interponían en su camino y asegurándose de que Omega no se separaba de él, Echo condujo a los prisioneros hasta unos deslizadores para que pudieran escapar. Después, él y Omega volvieron con los demás, encontrando a Wrecker enfrentado a un combate cuerpo a cuerpo con Muchi para que cediera a su liderazgo. Finalmente, Wrecker tuvo éxito en derrotar a Muchi y regresó con la rancor hasta el establecimiento de Cid. Allí, entregaron el rancor a Bib Fortuna, el mayordomo de Jabba Desilijic Tiure, quien pretendía criar a Muchi como mascota de Jabba. Tras la marcha de Fortuna y Muchi, Cid cumplió con su parte del acuerdo e informó a Hunter de que la cazarrecompensas que buscaba a Omega era Fennec Shand, conocida por ser astuta y despiadada, pero desconocía quién la había contratado. Entonces, entregó los créditos que había prometido a Hunter y le propuso que el Lote Malo trabajara para ella como mercenarios, puesto que iban a necesitar dinero y aliados para hacer frente a Shand.[18]

Misión a Corellia

Trace Martez: «¿Qué pasa tenemos eco aquí?»
Echo: «Sí.»
Trace Martez: «¿Qué?»
Echo: «Soy Echo.»
Trace Martez: «¿En serio? Vale, Echo, hace falta una distracción, y él puede ayudar.»
―Echo se presenta a Trace Martez [fuente]

Echo enseña a Omega a usar su arco láser.

Más adelante, en el Salón de Cid, Echo enseñó a Omega a usar un arco láser, instándole a seguir practicando e ignorar las distracciones de Ketch y Bolo, dos clientes del salón. Al cabo de poco, Cid se acercó al Lote Malo para encargarles una nueva misión, consistente en recuperar un droide táctico de la planta de desmantelamiento de Corellia para que su cliente pudiera obtener información útil del droide acerca de cómo combatir a los clones, algo sumamente valioso ante el auge del Imperio Galáctico instaurado gracias a los clones.[19]

Al llegar a Corellia, Echo y el Lote Malo se infiltraron en una planta de desmantelamiento en la que estaban siendo destruidos numerosos droides de combate desconectados tras las Guerras Clon. Echo se introdujo en el sistema y averiguó que sólo quedaba un droide táctico disponible, que se encontraba en la cinta norte. Omega pronto avistó al droide táctico, afirmando que sólo quedaba su cabeza. De pronto, un trabajador de la planta robó la cabeza, y fue interceptado por Echo, Tech y Hunter. El ladrón resultó ser Trace Martez, quien junto a su hermana Rafa, trabajaba por encargo del Capitán Clon Rex para oponerse al Imperio Galáctico. Debido a la pelea entre el Lote Malo y las hermanas Martez, los intrusos fueron descubiertos en la planta de desmantelamiento, y fueron atacados por numerosos droides policía Imperiales.[19]

Echo cortocircuitó el sistema para anular el cierre de las puertas de la instalación, e instó a Wrecker a acudir al panel de control principal para reiniciar toda la planta. Sin embargo, Wrecker se dio un golpe en la cabeza y quedó brevemente incapacitado. Mientras Wrecker permanecía incapacitado, Echo, sus compañeros y las hermanas Martez hicieron frente a una nueva oleada de droides. En medio del tiroteo, Rafa repitió las palabras de Trace, quien afirmó que necesitaban una distracción. Cuando Trace preguntó escépticamente si había Echo en la sala, Echo respondió a Trace informándole de que él se llamaba Echo. Tech y Trace se dispusieron a reprogramar la cabeza del droide táctico para que activara a los droides de combate de la planta y que éstos les ayudaran a hacer frente a los droides policía Imperiales. Echo siguió disparando a los droides policía mientras Tech y Trace reprogramaban a los droides, y pronto Wrecker se recuperó y se unió a ellos.[19]

Echo se presenta a Trace Martez.

Finalmente, los droides de combate fueron reprogramados y ayudaron al grupo a escapar, aunque la cabeza del droide táctico fue destruida en el proceso. Sin embargo, Tech había guardado una copia de la información poseída por el droide táctico. El droide astromecánico R7-A7 recogió a Echo y los demás a bordo del Ángel Plateado, donde las hermanas informaron al Lote Malo de que pretendían usar la información del droide para luchar contra el Imperio Galáctico. Antes de despedirse de las hermanas Martez, Hunter les entregó la copia de la información del droide que Tech había recuperado, y después Echo y el Lote Malo regresó al Salón de Cid en Ord Mantell con las manos vacías.[19]

Extrayéndose el chip inhibidor

Rex: «Cincos quiso alertarme acerca de los chips, pero en aquél momento no lo entendí.»
Echo: «Aun ahora cuesta creerlo.»
―Rex y Echo hablan acerca de la existencia de los chips inhibidores [fuente]

Tiempo después, Echo y el Lote Malo robaron un lagarto a la Banda Rhokai por orden de Cid. Tras cumplir con la misión, Echo, Hunter y Tech se reunieron con Cid para cobrar la recompensa, y protestaron al ver su poca cuantía. Echo cuestionó el beneficio que suponía para ellos su acuerdo con Cid, quien les recordó que tenían una deuda con ella en concepto de alojamiento, combustible, suministros, y por no haber cumplido con su anterior misión de recuperar la información de un droide táctico serie T. De pronto, no obstante, la reunión fue interrumpida al oírse disparos en el interior del Salón de Cid.[20]

Echo y el Lote Malo visitan Bracca con Rex.

Al salir a ver qué ocurría, Echo y sus compañeros descubrieron que el autor del tiroteo era el Capitán Clon Rex, quien los había localizado gracias a la información de las hermanas Martez. Echo pronto dio la bienvenida a Rex, preguntando dónde había estado. Tras una breve conversación con Rex, el capitán descubrió que Echo y los demás todavía poseían sus chips inhibidores tras escuchar cómo Wrecker padecía dolores de cabeza frecuentes. Alarmado, Rex acercó la mano a su bláster y se puso frente a Omega para protegerla, pero Hunter logró tranquilizarlo afirmando que los chips no habían tenido efecto sobre ellos a excepción de Crosshair.[20]

Preocupado, Rex instó al Lote Malo a viajar al planeta Bracca para extraerse el chip inhibidor en el ala médica de un Destructor Estelar clase Venator abandonado. Tras reunirse con Rex en Bracca, Echo y los demás avanzaron hacia el Destructor Estelar. De camino a su destinación, Rex explicó a Echo cómo Cincos le había intentado advertir acerca de los chips, sin que él hubiera podido entender sus palabras. Entonces, Rex preguntó a Echo cómo habían descubierto ellos la existencia de los chips, a lo que Echo respondió que Omega les había informado de su existencia. Además, Echo quiso saber cómo Rex había logrado extraerse el chip inhibidor, y él afirmó que había recibido ayuda.[20]

Después de rescatar a Wrecker del ataque de una dianoga, Echo y los demás llegaron hasta el ala médica. Sin embargo, cuando iniciaron el proceso de extracción del chip sobre Wrecker, éste padeció la activación de su chip, de modo que procedió a ejecutar la Orden 66 e intentar eliminar a Echo y los demás por traición. Después de que Wrecker dejara a Tech inconsciente, Echo y los demás se pusieron a cubierto de los disparos de Wrecker. A sugerencia de Echo, el grupo pronto abandonó el ala médica para evitar que Wrecker destruyera las instalaciones. No obstante, durante la lucha, Wrecker consiguió lanzar a Echo contra Rex, quien accidentalmente lo alcanzó con un disparo aturdidor. Finalmente, cuando Wrecker había dejado de combate a todo el grupo e iba a matar a Omega, Rex se recuperó y pudo aturdirlo.[20]

Echo y el Lote Malo proceden a la extracción de sus chips inhibidores.

Así, Echo y el equipo pudieron completar la extracción del chip inhibidor de Wrecker, y luego procedieron a esperar hasta que se estabilizaran sus constantes vitales y se despertara. Al ver que el procedimiento de extracción del chip era seguro, Echo y el resto del escuadrón extrajeron también sus chips inhibidores. En cuanto todos se hubieron desprendido de sus chips inhibidores, Rex se despidió del Lote Malo y les invitó a unirse a su movimiento de resistencia al Imperio Galáctico. Sin embargo, Hunter declinó la oferta aunque informó al capitán de que si alguna vez necesitaba ayuda, sabía dónde encontrarlos.[20]

Apariciones

Wiki.png
Star Wars Wiki tiene 55 imágenes relacionadas con CT-1409.

Fuentes

Notas y referencias

 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores
*Nota: Algunos de los enlaces son de afiliados, lo que significa que, sin costo adicional para ti, Fandom ganará una comisión si haces clic y realizas una subscripción. El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.