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«Señor, como médico, cuando se trata de la salud de los hombres, incluido usted, soy quien tiene mayor rango.»
―Kix, al capitán clon Rex[fuente]

CT-6116, apodado «Kix», fue un clon médico que sirvió en la Legión 501 del Gran Ejército de la República durante las Guerras Clon. A lo largo de la guerra, Kix mantuvo una gran amistad con CT-5597, un soldado clon también de la Legión 501 apodado «Jesse», con los dos acompañándose el uno al otro frecuentemente en distintas misiones.

En el 21 ABY, Kix luchó en la Batalla de Saleucami, donde sirvió bajo el mando del General Jedi Obi-Wan Kenobi. Su Capitán Clon, CT-7567 «Rex», fue disparado y herido durante la batalla, obligando a Kix, Jesse y Hardcase a dejarlo en un granero por su seguridad. En el 20 ABY, Kix participó en la invasión del planeta Umbara por parte de la República Galáctica, donde la Legión 501 fue puesta bajo el mando del General Jedi Pong Krell, para disgusto de Kix y sus compañeros. Más adelante se descubrió que Krell trabajaba en secreto contra la República, lo que hizo que Kix y la Legión 501 arrestaran al Jedi caído.

Tras ser testigo de cómo su compañero cercano CT-5385 «Tup» disparaba y asesinaba involuntariamente a la Maestra Jedi Tiplar, Kix empezó a sospechar y llevó a cabo su propia investigación de lo ocurrido. El médico clon terminó descubriendo una conspiración Sith contra la Orden Jedi; todos los soldados clon tenían un chip inhibidor implantado en su cerebro, lo que permitiría al Canciller Supremo Sheev Palpatine obligar a cumplir la orden de ejecutar a los Jedi. Sin embargo, la Confederación de Sistemas Independientes secuestró a Kix antes de que pudiera informar de sus descubrimientos, y lo mantuvieron en éstasis congelado. Kix permaneció en éstasis durante los siguientes cincuenta años hasta que en el 31 DBY, una banda de piratas liderada por Sidon Ithano lo descubrió. Habiendo despertado mucho tiempo después de la caída de la República Galáctica y la Orden Jedi, Kix se unió al equipo de Sidon Ithano.

Biografía

Vida temprana

Kix era el apodo de un soldado clon médico[5] que sirvió en la Legión 501 del Gran Ejército de la República con designación CT-6116. Al igual que todos los soldados clon, Kix era un clon del cazarrecompensas Jango Fett.[1]

Guerras Clon

Batalla de Saleucami

Jesse: «Un momento, estos bichos están domesticados.»
Kix: «¿Cómo?»
Jesse: «Creo que estamos en una granja, y si hay una granja, habrá un granjero. Busquemos la casa.»
— Jesse y Kix[fte.]

Kix asiste a un herido capitán Rex.

Al inicio de las Guerras Clon, los Jedi se centraron cada vez más en capturar al comandante del Ejército Droide Separatista, el General Grievous. Después de que tuviera lugar una batalla sobre el planeta Saleucami, Grievous fue obligado a abandonar su nave en una cápsula de escape, aterrizando en la superficie del planeta. En un intento de capturar al general, Obi-Wan Kenobi reunió a un grupo de soldados clon, incluyendo a Kix, para seguir su rastro. Los clones eventualmente descubrieron los restos de la nave, con el Comandante Clon CC-2224, apodado «Cody», informando a Kenobi de que parecía haber colisionado recientemente. Entonces, Kenobi decidió que sería mejor separarse en dos equipos, y dejó al Capitán Clon CT-7567, apodado «Rex», junto con Kix, Jesse y Hardcase para buscar las cápsulas de escape restantes mientras él, Cody y Crys permanecían atrás para seguir investigando la nave.[3]

Con cada uno montando un deslizador BARC, el equipo de Kix avanzó por las llanuras del planeta en busca de cápsulas de escape. Sin que lo supieran, dos droides comando les observaban desde lejos, y usando un rifle francotirador, dispararon a Rex, tirándolo de su vehículo. Siendo el médico, Kix inmediatamente retrocedió para proteger al capitán inconsciente, mientras que Jesse y Hardcase persiguieron a los droides. Mientras Jesse y Hardcase destruían a los droides comando, Kix comenzó a examinar sus heridas, descubriendo que Rex seguía vivo, aunque grave debido a que el disparo se había producido cerca de su corazón. Decidiendo que no podía continuar la misión en su estado, concluyeron que necesitarían un sitio a cubierto para los tiempos que se avecinaban. Viendo a un eopie domesticado cerca de ellos, dedujeron que se encontraban en una granja y partieron a buscar la casa del granjero.[3]

Kix y sus compañeros observan a Rex recuperando la conciencia.

Al descubrir la casa, fueron recibidos por una twi'lek nerviosa, Suu Lawquane, quien los apuntó con su rifle. Kix y Jesse le explicaron que no venían a causar problemas, sinó a buscar un refugio para que su capitán herido pasara la noche. Suu les dio permiso para quedarse, y los alojó en el granero. Una vez dentro, Kix puso un parche de bacta a Rex en su herida permitiéndole recuperar la consciencia poco después. Al despertar, Jesse y Hardcase le explicaron lo ocurrido. Para disgusto de Rex, Kix le informó de que no estaba en condiciones de luchar y proseguir con la misión, y debía descansar. No queriendo comprometer la misión, Rex decidió dejar el mando del grupo a Jesse. Entonces, Kenobi contactó con el grupo a través del comunicador, con Jesse respondiendo y notificando que Rex había sido herido, por lo que el grupo ahora era responsabilidad suya. Kenobi informó de que Grievous se dirigía a una cápsula de escape abandonada pero todavía operativa, y les ordenó acercarse desde el oeste, para poder atrapar al general entre los dos grupos.[3]

Tiempo después, Jesse contactó con Kenobi, y le dijo que tenían contacto visual con la cápsula y que Grievous ya había llegado a ella. Kenobi y su equipo ya se estaban enfrentando a las fuerzas de Grievous por su cuenta cuando Kix y su grupo llegaron hasta allí. Mientras disparaban a los droides de combate desde sus speeders, Jesse notó que una lanzadera separatista había llegado al planeta, y advirtió de ello a Kenobi. Mientras la nave se acercaba, los AT-TE se sobrecalentaron, por lo que Kenobi se lanzó sobre Grievous para enfrentarse a él cara a cara. Se batieron en duelo brevemente, antes de que la nave descendiera lo suficiente como para que Grievous se anclara a ella con un cable, consiguiendo escapar a bordo. Mientras Kix permanecía con Hardcase en los speeders, Jesse y Cody regresaron junto a Kenobi, quien les ordenó contactar con la flota para que vinieran a recogerles.[3]

Batalla de Umbara

Kix: «Tenemos que sacar a esos hombres de ahí.»
Rex: «Olvídalo. Tenemos que dejarlos.»
Kix: «¡Pero no podemos dejarlos ahí, señor!»
Rex: «No tienes elección. Es una orden.»
Kix: «Suenas como el general Krell.»
Rex: «Mira Kix, ahora es más importante que te salves tú. Si sobrevivimos, puedes ocuparte de los heridos más tarde.»
―Kix y Rex discutiendo acerca de los heridos [fuente]

Kix y las tropas de la Legión 501 se enfrentan a las fuerzas enemigas en Umbara.

En el 20 ABY, Kix acompañó a la Legión 501, liderada por el Caballero Jedi Anakin Skywalker y el Capitán Clon CT-7567 «Rex» en un asalto a gran escala en el planeta Umbara, para luchar contra la milicia umbarana y recuperar el planeta de manos de los separatistas. Mientras las naves comenzaban a transportar a las tropas hacia el suelo, la batalla comenzó, con Kix y el resto de la Legión 501 luchando para interceptar a las fuerzas umbaranas al norte de la capital. La fuerza enemiga fue implacable en sus esfuerzos, con la Legión 501 sufriendo grandes bajas, a pesar de recuperar terreno. Eventualmente, el piloto clon CC-2237 «Odd Ball», junto con su equipo de Alas-Y consiguió bombardear las posiciones enemigas; eliminando a todos los umbaranos de la zona, y por el momento - dando pausa a los combates. Fue durante ese tiempo que llegó el General Jedi Pong Krell, quien también había estado implicado en el asalto. Al aterrizar, se dirigió de inmediato a Anakin Skywalker e informó de que le habían ordenado regresar a Coruscant con efecto inmediato, teniendo que asumir él mismo el mando de la Legión 501 durante el resto de la campaña umbarana. De mala gana, Skywalker se subió a bordo de un LAAT mientras Rex recibía al nuevo general.[6]

Kix, junto al resto de la Legión 501 inmediatamente comenzó a actuar bajo el estricto mando del Maestro Jedi besalisko. Los hombres avanzaron por el duro terreno umbarano durante doce horas, lo que hizo que Kix se preocupara por la incesante fatiga de sus hermanos. Entonces Kix expresó sus preocupaciones a Rex, quien a su vez sugirió acampar cerca de un risco próximo. La sugerencia mortificó a Krell, quien anunció que el descanso de los clones era un lujo que la República Galáctica no se podía permitir. Los clones eventualmente llegaron hasta la capital, y Krell dio inmediatamente sus nuevas órdenes. Los clones no llevarían a cabo el plan de ataque sorpresa planeado por Skywalker, sino que lanzarían un ataque frontal - un plan que conllevaría numerosas bajas y con el que Rex no estaba de acuerdo. A pesar de ello, los clones obedecieron la orden de Krell. Mientras Kix y los demás clones de la Legión 501 caminaban por la carretera principal, los umbaranos atacaron por sorpresa obligándolos a retirarse.[6]

Kix y sus compañeros escuchan al capitán Rex comunicando las nuevas órdenes de Krell.

Para combatir a las fuerzas umbaranas, los clones se vieron obligados a entrar en la jungla donde aún recibieron intenso fuego enemigo, que causó muchas bajas. Kix consiguió salvar a todos los heridos que pudo, solicitando cobertura a Rex, Dogma y Jesse mientras administraba estimulantes temporales a los soldados caídos. En medio del combate, Krell recibió una comunicación del general Obi-Wan Kenobi informando de que no podía capturar la capital umbarana, y que necesitaba la ayuda de la Legión 501 para capturar una base aérea umbarana. Krell aceptó, y tras ahuyentar a los umbaranos puso rumbo a la base. Muchas de las tropas — incluido Kix, Jesse, Tup y Cincos — se quejaron de las tácticas de Krell, y aunque Rex intentó defenderlos, los clones no se quedaron tranquilos. Entonces, Rex dividió a la Legión 501 en dos grupos separados. Rex lideraría una división por un flanco mientras que Cincos tomaría otra división — que incluía a Kix — por el otro flanco. La división de Kix fue la primera en encontrar resistencia umbarana, en la forma de un tanque enemigo. Kix atendió a los heridos mientras el resto lidiaba con el tanque. Entonces, los dos grupo atrajeron a los tanques enemigos a una trampa, haciéndolos explotar antes de seguir avanzando.[7]

Mientras continuaban avanzando, Kix vio a varios banshees alimentándose de sus compañeros caídos. Claramente enfurecido por ello, Kix corrió de inmediato hacia ellos, disparándolos y matando a algunos de ellos. Rex ordenó a Kix dejar a los banshees y seguir avanzando. A medida que se acercaban a la base aérea, los umbaranos desplegaron cañones pesados para lidiar con los clones. Así fueron capaces de poner a los clones en apuros, provocando graves bajas. Rex procedió a contactar con Krell solicitando refuerzos para enfrentar a la nueva amenaza, los cuales le fueron denegados. Como parte de su plan, Krell ordenó que los clones debían presionar con su ataque. Obligado a obedecer, Rex movilizó a los hombres restantes, y pidió a Kix mantener a los heridos lo más callados posible. Como esperaba, sus armas no eran rival para los cañones pesados, y la Legión 501 siguió sufriendo muchas bajas.[7]

Kix atiende a un herido mientras Rex idea una estrategia.

En el tumulto, Kix solicitó ayuda para poner a salvo a los heridos, a lo que Rex acudió rápido a ayudar. Justo cuando Kix iba a rescatar a más heridos, Rex retuvo al médico clon y le pidió dejar a los heridos atrás. Kix se mostró muy en desacuerdo, afirmando que no podían dejar atrás a los heridos, a lo que Rex dijo que era más importante que se salvara a sí mismo dada la situación, y que si sobrevivía, podría atender entonces a los heridos. Kix expresó que Rex sonaba como el general Krell. No viendo otra alternativa, Rex ordenó a Cincos y Hardcase ir tras las líneas enemigas para robar dos cazas umbaranos y proporcionar apoyo aéreo. Los dos tuvieron éxito en su misión y consiguieron destruir los cañones enemigos con los cazas y capturar la base.[7]

A pesar de la captura de la base aérea, los umbaranos aún eran capaces de recibir suministros debido a una nave que orbitaba el planeta. A pesar de ello, el general Krell se mostró en contra de destruir la nave, y en su lugar ordenó a los clones continuar estrechando el cerco a la capital. Muchos de los clones de nuevo estuvieron en desacuerdo con la estrategia de Krell, sobretodo Cincos, quien sugirió robar los cazas umbaranos y destruir la nave de suministros. Entonces, Rex propuso el nuevo plan a Krell, quien creyó que era una pérdida de tiempo, afirmando que un nuevo ataque contra la capital pronto comenzaría. Indignado por ello, Cincos decidió encargarse él mismo del asunto, desafiando al general al reunir a Hardcase y Jesse para que le ayudaran en la misión. Kix apoyó esa acción, y ayudó a preparar los cazas para el inminente ataque contra la nave de suministros. Cincos, Jesse y Hardcase procedieron entonces con su plan, sin el conocimiento del general Krell. Tuvieron éxito en la misión, consiguiendo infiltrarse tras las líneas enemigas y con Hardcase sacrificando su vida para destruir la nave. No fueron recibidos como héroes a su regreso a Umbara sin embargo, puesto que Cincos y Jesse fueron sometidos a una corte marcial por desafiar una orden directa del general Krell.[8]

Kix forma parte de un pelotón de fusilamiento dirigido por Dogma.

Rex intentó cambiar la irracional decisión del Jedi acerca de la corte marcial, empeorando las cosas sin querer. Krell ordenó la ejecución de Cincos y Jesse por insubordinación preparando de inmediato un pelotón de fusilamiento. Kix estaba entre los componentes del pelotón, pero al recibir la orden de ejecutar a sus hermanos - se negó - fallando a propósito el disparo. Dogma quedó impactado por ello, diciendo a los clones que debían cumplir las órdenes. Rex sarcásticamente le deseó suerte para encontrar a alguien dispuesto a cumplirlas. Entonces, Krell llamó a Rex y Dogma para informar de por qué no habían llevado a cabo la ejecución. Mientras Rex y Krell discutían, recibieron la transmisión de un clon, quien afirmó que los umbaranos les habían atacado robando armaduras de soldado clon. Krell decidió que lo mejor era que los clones lanzaran un ataque en el acto, recordando a Rex que informara a las tropas de que los umbaranos podían estar disfrazados de clones. La Legión 501 de inmediato partió a la batalla y pronto se desencadenó fuego enemigo. Kix, usando su filtro de visión nocturna, vio que los atacantes eran soldados con armadura del 212º Batallón de Ataque y concluyó que eran umbaranos disfrazados, tal como Krell había advertido. En realidad, se trataba de sus propios hermanos del 212º Batallón de Ataque.[9]

Al darse cuenta de ello, Rex comenzó a correr frenéticamente por el campo de batalla con su casco fuera, gritando que todos eran clones y debían cesar el fuego. Al darse cuenta, los clones quedaron impactados, y todos se quitaron los cascos observándose mutuamente incrédulos. Kix localizó rápido al líder del pelotón, Waxer, que aún seguía vivo. Llamó a Rex para que descubriera por qué las dos legiones de clones se habían atacado mutuamente. Kix atendió las heridas de Waxer, quien informó de cómo habían recibido el dato de que el enemigo llevaba armadura clon por parte del general Krell. Una lágrima cayó del ojo de Waxer, que murió por sus heridas. Acto seguido, Rex reunió a un grupo de hombres, incluido Kix y Tup, sugiriendo arrestar a Krell por traición a la República. De nuevo en la base aérea, Kix, Tup y Rex liberaron a Cincos y Jesse, y reunieron a Appo y más hombres para irrumpir en el centro de mando. Entonces, los clones recriminaron a Krell sus acciones recientes, por lo que él activó sus sables de luz de doble hoja atacando a los clones. Luego saltó por una ventana.[9]

Kix y Tup impactados tras descubrir que han atacado a sus propios hermanos.

Krell fue capaz de escapar hacia la jungla umbarana, con los clones persiguiéndolo de cerca. Eventualmente lo alcanzaron, y Krell se lanzó al ataque causando varias bajas. Mientras Kix y los otros clones disparaban contra él, Tup ideó un plan. Los clones atrajeron al Jedi hacia ellos, hasta que Tup lo distrajo y lo condujo hacia él. Krell fue atrapado por un vixus que lo agarró con uno de sus tentáculos. Tup disparó al vixus, haciendo que éste soltara a Krell, y cuando el Jedi estaba en el suelo, el clon lo aturdió. Krell fue llevado al bloque prisión donde había apresado antes a Jesse y Cincos. Allí, reveló que había estado en su contra desde el principio, burlándose por haberlos engañado. Los clones pronto recibieron información de que un ataque umbarano era inevitable, por lo que Rex decidió que lo mejor era ejecutar a Krell para que no cayera en manos enemigas. Rex, Jesse, Cincos, Tup y Dogma entraron en el bloque prisión, preparados para la ejecución. Krell atormentó a Rex, sabiendo que no sería capaz de ejecutarle. Finalmente, el traidor besalisko fue disparado por Dogma. Tras eso, las fuerzas de Kenobi consiguieron tomar la capital, y la amenaza umbarana disminuyó.[9]

Batalla de Kiros

«¡Necesito un médico aquí!»
―Anakin Skywalker, solicitando la ayuda de Kix[fuente]

Poco después de la campaña umbarana, Kix y el resto de la Legión 501 se dirigieron al planeta Kiros, después de que el gobernador Roshti, el líder de una colonia de togrutas que residía en el planeta, decidiera negociar con el Conde Dooku el bienestar de su gente. Al llegar al planeta, Kix y el resto de la Legión 501, liderados por Obi-Wan Kenobi, Anakin Skywalker y Ahsoka Tano; montaron en BARC mientras avanzaban por la colonia. Pronto se dieron cuenta de que el lugar estaba extremadamente tranquilo, y que ningún colono había sido todavía avistado. Eso hizo teorizar al Capitán Clon Rex que los separatistas podrían estar usando a los colonos como escudos humanos. Mientras llegaban al centro de la ciudad, se encontraron a un grupo de droides comando, que les condujeron hasta un Tanque Blindado de Asalto y un grupo de droides de combate serie B1. Tras una pequeña escaramuza, consiguieron vencer, y Kenobi ordenó que el centro de la ciudad y la torre del gobernador fuesen asegurados. Entonces, Kenobi recibió una transmisión del zygerriano Darts D'Nar, quien se encontraba en la torre del gobernador, ordenándole reunirse con él para discutir la rendición.[10]

Kix atiende a un soldado herido en Kiros.

Al entrar en la torre, Kenobi inmediatamente vio a D'Nar hablando con el Conde Dooku y otro zygerriano, Atai Molec, vía holograma. Dooku ordenó a D'Nar traer ante él a Kenobi de rodillas. Entonces, D'Nar explicó que había instalado bombas por toda la ciudad, y que si Kenobi no se rendía, las haría estallar. Kenobi dijo que si D'Nar quería que se rindiera, primero debía liberar a los colonos que los separatistas claramente habían secuestrado. El zygerriano respondió haciendo estallar una de las bombas. En el suelo, la explosión había derribado a las fuerzas de la República Galáctica, dejando a muchos clones heridos. Skywalker solicitó un médico para atender a un clon herido, por lo que Kix rápidamente acudió en su ayuda. Mientras Kix atendía a los heridos, Anakin y Ahsoka partieron a desactivar las bombas y Kenobi continuó negociando con D'Nar.[10]

La conspiración de los biochips

Cincos: «Así que... supongo que la 501 está de vuelta en Coruscant.»
Kix: «Oh sí, acabamos de llegar de Ringo Vinda; la cosa más extraña ha ocurrido allí.»
— Cincos disfrazado hablando con Kix [fuente]

En el 19 ABY, Kix participó en la Batalla de Ringo Vinda, una campaña militar en la que la Legión 501, liderada por el General Jedi Anakin Skywalker, fue enviada a derrotar a las fuerzas separatistas en una estación espacial que rodeaba al planeta Ringo Vinda. En medio del combate, el soldado clon Tup disparó y asesino a la Maestra Jedi Tiplar bajo misteriosas circunstancias, obligando a las fuerzas de la República Galáctica a retirarse. Al llegar a una localización segura, se dispusieron a determinar por qué Tup había asesinado sin piedad a Tiplar a sangre fría. Con el aturdido clon a su lado, el capitán clon Rex creía que Tup se había quebrado, puesto que no paraba de repetir espontáneamente que los buenos soldados seguían órdenes. Siendo el médico, Kix comenzó a asistir a Tup y movió su mano frente al rostro del clon. Tup de inmediato salió de su trance atacando a la hermana de Tiplar, la Maestra Jedi Tiplee, quien lo retuvo con la Fuerza.[11]

Kix, Rex, Cincos, Tiplee y Anakin examinan a Tup tras asesinar a la Maestra Jedi Tiplar.

Después de eso, Tup fue dejado descansando en la bahía médica. Un tiempo después, Kix, Cincos, Rex, Tiplee y Anakin regresaron para revisar su estado. Tup estaba consciente de nuevo, y no recordaba ninguna de sus acciones, y al ser informado de ellas por Cincos, se derrumbó, afirmando que no era posible lo que le estaban explicando. Como resultado de su reacción, un droide médico tuvo que sedarlo. Entonces Anakin preguntó a Kix si había revisado todas las pruebas médicas de Tup, a lo que él respondió que aparentemente todo parecía ser un caso de estrés por el combate que había derrumbado a Tup. Rex y Cincos no estaban convencidos, no obstante, destacando que los clones estaban criados para hacer frente al estrés del combate. Entonces sugirieron que la causa de todo podía ser de origen biológico, y que el enemigo hubiera drogado a Tup para que matara a un Jedi. Entonces, Kix llegó a la conclusión de que la única manera de averiguar lo ocurrido era enviar a Tup a Kamino para que recibiera un examen completo.[11]

Tras los eventos de la campaña de Ringo Vinda, la Legión 501 regresó a Coruscant. En una de las noches siguientes a su llegada, Kix y Jesse se encontraban en un bar de clones. El CAR Cincos había sido acusado de intentar asesinar al Canciller Supremo Sheev Palpatine, tras descubrir la verdad de lo ocurrido con Tup, y se encontraba huyendo de las fuerzas de la República, buscando refugio en el bar. Al entrar, avistó a Kix, y lo siguió hasta el baño. Mientras el médico clon se miraba en el espejo, Cincos empezó a conversar con él, notando que la Legión 501 había vuelto a Coruscant. Kix habló de un acontecimiento extraño ocurrido en Ringo Vinda, tras lo que Cincos se reveló a sí mismo, afirmando que conocía la verdad.[12]

Cincos informa a Kix de una terrible conspiración que implica hasta las más altas esferas de la República.

Kix estaba desconcertado por ver a Cincos, y le habló de los rumores que circulaban acerca de cómo había intentado asesinar al Canciller, y que estaba infectado por el mismo virus con el que supuestamente Tup se había infectado. Cincos informó vagamente a Kix de que los clones y los Jedi se encontraban en grave peligro. Suplicó que necesitaba hablar con el capitán Rex o el general Skywalker inmediatamente, y Kix aconsejó a Cincos entregarse. Cincos exclamó que Kix no entendía lo que ocurría, y que se había visto envuelto en una conspiración que llegaba hasta las esferas más altas de la República. Entonces Cincos dio a Kix unas coordenadas para dárselas a Rex, y pidió que el capitán se reuniera con él en ellas. Kix aceptó, y prometió dárselas a Rex. Los dos se separaron, con Kix deseando buena suerte a Cincos en lo que estuviera planeando.[12]

La información que Cincos había dado a Kix tuvo un profundo efecto en el médico clon, dejándole muchas preguntas que él mismo prometió resolver.[4]

Ayudando a la Fuerza Clon 99

Jesse: «Pues, ya entiendo qué hace a los otros miembros únicos, ¿pero qué es tan especial en Hunter?»
Kix: «Puede aguantar a los otros tres.»
— Jesse y Kix [fuente]

Kix y Jesse intercambian miradas de disgusto tras presenciar la llegada de la Fuerza Clon 99.

Más adelante, Kix participó en la Batalla de Anaxes, una larga campaña entre la República Galáctica y la Confederación de Sistemas Independientes sobre el planeta Anaxes. Durante la campaña, las fuerzas de la República perdieron inicialmente, con los separatistas bajo el mando del Almirante Trench siendo aparentemente capaces de predecir todos los movimientos del Ejército Clon. Sospechando de la situación, el Capitán Clon Rex y el Comandante Clon Cody se reunieron con los Generales Jedi Anakin Skywalker y Mace Windu para hablar de los fracasos recientes. Rex sugirió a los Jedi que una copia de su algoritmo estratégico podía haber caído en manos de los separatistas - potencialmente robados de CT-1409 «Echo», quien tenía una copia del algoritmo consigo en el momento de su supuesta muerte durante la Batalla de Lola Sayu.[13]

Entonces, Mace Windu ordenó a Rex y Cody llevar a un pequeño escuadrón de clones con ellos, incluido Kix y Jesse, para ir tras las líneas enemigas, asaltar un cibercentro y determinar si el enemigo poseía el algoritmo de Rex. Para la misión, Cody convocó a la Fuerza Clon 99, un grupo de soldados clon de élite con mutaciones genéticas deseables. Rex y Cody se reunieron con Kix y Jesse para recibir a los clones mutados. Al llegar, la Fuerza Clon 99 aterrizó su nave violentamente en el hangar, lo que hizo que Kix y Jesse intercambiaran una mirada de disgusto. Al ver su apariencia diferente, Kix preguntó cómo la Fuerza Clon 99 podía estar compuesta por clones, lo cual Cody achacó a mutaciones genéticas. Cody acto seguido presentó a todo el mundo, y el grupo subió a una lanzadera para ir tras las líneas enemigas.[13]

Mientras se acercaban a la base, la lanzadera fue vista por un grupo de droides de combate serie B1, que contactaron con un Droide araña enano DSD1, ordenándole derribar la nave. Tras varios disparos, la nave fue alcanzada y cayó sobre la superficie del planeta. Al salir de la nave, Kix notó que Cody había quedado atrapado bajo los restos de la nave y pidió ayuda. El miembro de la Fuerza Clon 99 Wrecker se ofreció voluntario para rescatarlo él solo, aunque Kix pensó que el clon necesitaría ayuda. Wrecker consiguió elevar los restos de la nave con facilidad, sacando a Cody de debajo. Kix procedió entonces a atender sus heridas, viendo que tenía daños internos, aunque pensó que podía cesar el dolor si encontraba ayuda rápido. Kix sacó su equipo médico, y un grupo de droides de combate se acercaron. Kix, Jesse y Rex permanecieron atendiendo a Cody mientras los miembros de la Fuerza Clon 99, Hunter, Crosshair, Tech y Wrecker luchaban contra los droides.[13]

Kix pelea con Crosshair.

Esa tarde, tras moverse del lugar del impacto, el grupo estableció un campamento. Mientras comían, Kix y Jesse empezaron a hablar de cuál podía ser la modificación genética de Hunter, antes de que Tech los interrumpiera, informándoles de que Hunter poseía habilidades de rastreo mejoradas. Debido al sufrimiento de Cody por sus heridas, Rex solicitó una unidad de extracción para recoger a Cody y llevárselo para tratar sus heridas. Informando a la Fuerza Clon 99 de la situación, y de cómo avanzar, Crosshair se mostró en desacuerdo con él, y cuestionó las habilidades de liderazgo de Rex afirmando que por la falta de ellas se había solicitado la ayuda de su unidad. Saliendo en defensa de Rex, Jesse preguntó a Crosshair con quién creía que estaba hablando, y entonces fue agarrado por Wrecker de la garganta. Intentando ayudar a su amigo, Kix se inmiscuyó en la pelea, por lo que él y Crosshair empezaron a pelearse. Antes de que la situación se complicara, Rex y Hunter calmaron a sus hombres - recordando que estaban en el mismo bando, luchando por el mismo motivo. Entonces todos se prepararon para seguir avanzando y continuar el asalto, mientras que Kix permaneció con Cody tratando sus heridas hasta que llegó la unidad de extracción.[13]

Descubriendo un complot

«Había descubierto algo... algo terrible. Cincos lo sabía... Él es quien lo averiguó todo tras lo de Tup... y murió por ello. Pero yo seguí investigando. Dijeron que era un virus...»
―Kix recordando lo que había descubierto poco después de ser rescatado de un estado de éstasis[fuente]

Tiempo después de la Batalla de Anaxes, Kix comenzó a cuestionar la existencia del supuesto virus que había infectado al soldado clon Tup, haciéndole asesinar a la General Jedi Tiplar. Kix emprendió su propia investigación de lo ocurrido tras saber que el CAR Cincos había descubierto la verdad acerca del asunto poco antes de morir. Kix eventualmente logró averiguar la verdad él mismo, descubriendo la existencia de un biochip de modificación conductual implantado en la cabeza de todos los soldados clon para obligarles a cumplir la orden de traicionar y asesinar a los Jedi por parte del Canciller Supremo Sheev Palpatine. Sus investigaciones no pasaron desapercibidas sin embargo, puesto que el Conde Dooku, el líder público de la Confederación de Sistemas Independientes y aprendiz de Darth Sidious, tomó nota de ello, y ordenó el secuestro de Kix antes de que pudiera compartir la información con los Jedi.[4]

Capturaron a Kix y lo interrogaron para saber si alguien más de la República Galáctica conocía la existencia de los chips. Creyendo que el soldado clon les estaba engañando, los separatistas planearon llevarlo ante los Sith y lo subieron a bordo de un crucero separatista. En la nave, Kix fue congelado e introducido en una cámara de éstasis donde permanecería hasta llegar a Serenno. Mientras el crucero viajaba, fue atacado por las fuerzas de la República. Con pocas opciones de resistir, el crucero separatista sufrió graves daños. Un droide de combate serie B1 conocido como B1-CC14 llegó a la conclusión de que la nave no sería capaz de llegar a Serenno, y al tener órdenes estrictas de que Kix no cayera en manos de la República, el droide tomó la decisión de saltar al hiperespacio a un sector aleatorio de la galaxia, donde la República no tendría oportunidad de encontrar a Kix.[4]

El salto condujo a la nave, incluido Kix, al planeta desértico Ponemah, donde chocó inevitablemente contra su superficie. La nave, junto con B1-CC14 y todos los droides de a bordo, perdió la energía como resultado del choque, y permanecería inactiva durante los años venideros. Aunque el Conde Dooku nunca pudo lidiar con Kix personalmente, el médico clon nunca pudo explicar a los Jedi la verdad sobre los chips inhibidores de los soldados clon, y la Orden 66 fue llevada a cabo, con el subsiguiente exterminio de los Jedi. Kix permaneció en éstasis, y la nave estuvo intacta durante los próximos cincuenta años.[4]

Era de la Nueva República

Despertando del éstasis

«Ciertamente esta información no tiene precio, Pendewqell. Apuesto que la República Galáctica estará muy contenta ahora que podemos impedir que el Emperador llegue al poder. Probablemente salvaríamos la galaxia y muchas vidas también. ¡Quizás podríamos acudir ante el Consejo Jedi y obtener una jugosa recompensa! ¡Así que todo lo que necesitamos hacer es viajar en el tiempo! ¿Qué me decís?»
Quiggold habla sarcásticamente a Pendewqell tras descubrir que el tesoro secreto se trata de Kix[fuente]

En el 31 DBY, cincuenta años exactos después de las Guerras Clon, el pirata delphidiano Sidon Ithano y sus hombres se encontraban en una cantina del planeta desértico Ponemah, el planeta al que Kix había ido a parar muchos años antes. Allí, los piratas consiguieron descifrar una antigua transmisión, que databa de los tiempos de las Guerras Clon y que procedía de un droide de combate separatista, B1-CC14, quien estaba intentando desesperadamente enviar una señal de emergencia. En su mensaje, mencionaba un importante cargamento perteneciente al Conde Dooku. Reconociendo que la señal debía proceder de la nave separatista siniestrada en Ponemah, Sidon Ithano y sus hombres decidieron apropiarse del tesoro de la nave. Sin embargo, no sólo el equipo de Sidon Ithano conocía la existencia del tesoro de Dooku, puesto que varios grupos de piratas que operaban en el planeta también descifraron la transmisión y se dispusieron a apoderarse de él, sin saber que el llamado tesoro no era otro que el soldado clon Kix — aún congelado en éstasis y vivo después de tantos años.[4]

En ruta a la nave separatista, varios de los equipos se enfrentaron entre sí, produciéndose un gran combate en un momento dado entre el equipo de Sidon Ithano y otra banda rival. Sidon Ithano y sus hombres ganaron por poco la escaramuza y fueron los primeros en llegar a la nave. Consiguieron avanzar a través de los corredores de la nave hasta llegar a la bóveda. Allí el grupo quedó sorprendido al no encontrar ningún tesoro, si no una cámara de éstasis. Con nada que perder, decidieron abrir la cámara, y para su mayor sorpresa, Kix apareció. Kix parecía sobresaltado y en shock, teniendo dificultades para respirar y coger aire. Inmediatamente comenzó a divagar y murmurar — intentando informar a los piratas de lo que había ocurrido. Explicó que había descubierto la terrible verdad acerca de los soldados clon, que tenían un biochip de modificación conductual implantado en sus cabezas — supuestamente para evitar que fueran controlados, pero que en realidad eran un dispositivo para forzar a los clones a traicionar y asesinar a sus Generales Jedi. Describió cómo los separatistas le habían descubierto y secuestrado, torturándolo e introduciéndolo en una cámara de éstasis. Sin saber cuánto tiempo había estado congelado, Kix pidió a los piratas que lo llevaran a territorio de la República Galáctica para informar al general Anakin Skywalker de lo ocurrido y salvar a los Jedi de su inevitable destino. Tras eso, Kix quedó inconsciente.[4]

Mientras eso ocurría, B1-CC14 despertó brevemente tras recibir una chispa repentina en sus receptores de energía. El droide rápidamente se dio cuenta con su único sensor bueno que la bóveda en la que se encontraba Kix había sido abierta. Al recordar sus últimas órdenes, que eran impedir el escape de Kix sin importar el coste — B1-CC14 activó los sistemas de emergencia provocando que un contingente de superdroides de combate B2 se dirigieran a la ubicación de los intrusos. La nave comenzó a desmoronarse en consecuencia, y Sidon Ithano ordenó a sus hombres abandonar el lugar, llevándose al inconsciente Kix con ellos. Los droides consiguieron disparar y asesinar al pirata ishi tib Pendewqell, mientras que el resto del equipo llegó a las cápsulas de escape cargando con Kix. Surgió el problema de que sólo había una cápsula de escape, que no era suficiente para todo el grupo. Sidon Ithano ordenó la entrada de los piratas y Kix en la cápsula, liberándola en la arena, mientras que él permaneció atrás a bordo de la nave.[4]

Tres semanas después, Kix y los piratas seguían en Ponemah esperando el regreso de Sidon Ithano. Kix aún estaba profundamente impactado tras conocer los acontecimientos a escala galáctica que habían ocurrido durante los últimos cincuenta años, estando particularmente triste por no haber podido salvar a los Jedi y a la República de su destino. Justo cuando planeaban abandonar el planeta desértico, Ithano apareció de repente — vivo e ileso. No admitió preguntas, y entregó a Kix el núcleo de datos de la nave separatista, que contenía un mapa de todas las fábricas ocultas construidas por los separatistas. Con eso, Kix aceptó unirse al grupo de Sidon Ithano para recorrer la galaxia descubriendo tesoros juntos.[4]

Uniéndose a Sidon Ithano

Kix participa en uno de los trabajos de Sidon Ithano.

Tras unirse al equipo de Sidon Ithano, Kix paró de afeitarse la cabeza y se dejó crecer pelo negro, así como una barba, de modo que cubrió el tatuaje que tenía en el cuero cabelludo. En algún momento, Kix, Sidon Ithano y una twi'lek roja conocida como Reveth se encontraron en un brumoso pantano, donde fueron emboscados por droides de combate serie B1. Los droides aparecieron de bajo el suelo, intentando alcanzar al grupo. C-3PO más tarde explicó esta historia a unos visitantes y la describió como espeluznante.[2]

Apariciones

Fuentes

Notas y referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 StarWars-DatabankII.png Clone Trooper Kix en el Databank (enlace de respaldo)
  2. 2,0 2,1 Aunque el nombre o número de Kix no se usan en IDWStarWarsAdventuresLogoSmaller.png «»—Star Wars Adventures Ashcan, arte conceptual oficial para el cómic confirma que el personaje mostrado en Ashcan es Kix.
  3. 3,0 3,1 3,2 3,3 3,4 3,5 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «El Desertor»
  4. 4,0 4,1 4,2 4,3 4,4 4,5 4,6 4,7 4,8 «The Crimson Corsair and the Lost Treasure of Count Dooku»—Tales from a Galaxy Far, Far Away: Aliens: Volume I Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; el nombre «Crimson Corsair» está definido varias veces con contenidos diferentes
  5. StarWars.com Encyclopedia Saleucami en la Encyclopedia de StarWars.com
  6. 6,0 6,1 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «Oscuridad en Umbara»
  7. 7,0 7,1 7,2 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «El General»
  8. TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «El Plan de Disidencia»
  9. 9,0 9,1 9,2 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «La Carnicería de Krell»
  10. 10,0 10,1 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «Secuestrados»
  11. 11,0 11,1 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «Lo Desconocido»
  12. 12,0 12,1 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «Órdenes»
  13. 13,0 13,1 13,2 13,3 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «El Lote Malo»
 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores
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