Star Wars Wiki
Advertisement
Star Wars Wiki
Este artículo trata sobre un tema considerado Canon.Este artículo está semiprotegido.
Este artículo cubre la versión Canon.  Clic aquí para la versión del artículo de las Leyendas. 
Para otros usos, véase Palpatine (desambiguación).

«El lado oscuro de la Fuerza es el camino a muchas habilidades que algunos consideran antinaturales.»
―Darth Sidious[fuente]

Darth Sidious, nacido Sheev Palpatine y también conocido simplemente como el Emperador, fue un hombre humano Señor Oscuro de los Sith y Emperador del Imperio Galáctico, que gobernó desde el 19 ABY hasta el 4 DBY. Ascendiendo al poder en el Senado de la República como senador de Naboo, el Lord Sith en secreto conservó dos identidades, Sidious y Palpatine, usando ambas para avanzar en su carrera política. Orquestando la caída de la República Galáctica y de la Orden Jedi a través de las Guerras Clon, y luego estableciendo su reinado sobre la galaxia que duró hasta su muerte en la Batalla de Endor. Sin embargo, el lado oscuro de la Fuerza dio lugar a poderes que permitieron al Emperador regresar de la tumba.

Nacido en el planeta Naboo de los Territorios del Borde Medio alrededor del 84 ABY durante la Era de la República, Sidious poseía una fuerte conexión con la Fuerza y ​​fue entrenado en secreto en los caminos de los Sith por Darth Plagueis. Eventualmente mataría a su maestro Sith para entrenar a su propio aprendiz, Darth Maul, porque la Regla de Dos limitaba sus filas a dos Lores Sith en un momento dado. Como resultado de la Invasión de Naboo, una crisis orquestada por Sidious, el Senado eligió a Palpatine como Canciller Supremo. La Crisis Separatista y las Guerras Clon fueron diseñadas por Sidious y su nuevo aprendiz, Darth Tyranus, en un esfuerzo por lograr el dominio galáctico. Tras un intento de arresto al canciller, la Gran Purga Jedi comenzó con Sidious promulgando la Orden 66.

Con los Jedi al borde de la extinción, Sidious instaló el Nuevo Orden en el lugar de la República, declarándose Emperador Galáctico y poniendo fin a un milenio de democracia. También había tomado otro aprendiz nuevo, habiendo atraído al Caballero Jedi Anakin Skywalker al lado oscuro y transformándolo en Darth Vader. Su reinado fue virtualmente indiscutido durante una generación hasta la formación de la Alianza para Restaurar la República. Durante la Guerra Civil Galáctica, el Emperador buscó reemplazar a Vader con su hijo, Luke Skywalker. No obstante, el plan de Sidious fracasó cuando Vader finalmente renunció al lado oscuro y asesinó a Sidious para proteger a Luke. Por lo tanto, con la destrucción de los Sith, la Fuerza volvió a equilibrarse, cumpliendo el destino de Anakin como profetizado Elegido.

Sin embargo, a través de las enseñanzas de su maestro, Sidious transfirió su esencia a una vasija clon imperfecta que había sido modelado en base a su cuerpo original. Anticipándose a la posibilidad de la derrota, creó la Contingencia para destruir el Imperio Galáctico y reemplazarlo con un nuevo Imperio Sith, en caso de tal revés. Sus planes culminaron con la destrucción de la Nueva República y el surgimiento de la Primera Orden, la creación del Líder Supremo Snoke, quien convirtió a Ben Solo, heredero del linaje Skywalker, al lado oscuro y el establecimiento de la Orden Final. Cuando el Emperador anunció su regreso a la galaxia en el 35 DBY, la Resistencia invadió el planeta Exegol, el bastión oculto de Sidious en las Regiones Desconocidas. Durante la batalla, descubrió una díada en la Fuerza en forma del vínculo entre Solo y Rey, una aprendiz Jedi engendrada por el linaje del Emperador. Su ambición de gobernar eternamente fue finalmente anulada cuando Rey invocó la fuerza de los Jedi del pasado para vencer a su abuelo volviendo su propio poder contra él, destruyendo a Sidious y a sus sectarios del Sith Eterno.

Sumario

Vida temprana y carrera política

«Mi mentor me enseñó todo sobre la Fuerza, incluso la naturaleza del lado oscuro.»
―Darth Sidious, a Anakin Skywalker[fuente]

Darth Sidious, nacido Sheev Palpatine, fue un Señor Oscuro de los Sith entrenado en los caminos de la Fuerza por Darth Plagueis.

Los orígenes de Darth Sidious fueron secretos muy bien guardados que se llevó a la tumba más de una vez. Nació en el planeta Naboo de los Territorios del Borde Medio como Sheev Palpatine,[17] aproximadamente ochenta y cuatro años antes de la Batalla de Yavin.[2] La noble familia Palpatine pertenecía a la clase acomodada de la sociedad de Naboo,[17] aunque en la época de la Era Imperial, no tenía una familia que el público conociera.[14] Palpatine se crió en la civilizada ciudad de Theed, la capital de su mundo natal; formando conexiones con una gran cantidad de políticos creíbles producidos a lo largo de los siglos, al mismo tiempo que adquirió una gran cantidad de conocimientos sobre el gobierno y las sutilezas del poder durante su juventud.[18]

Los detalles sobre cómo Palpatine llegó a estudiar bajo los Sith son conocidos por muy pocos,[19] y ni siquiera se sabe cuándo lo hizo.[17] Pero se convirtió en el aprendiz Sith del[3] Señor Oscuro de los Sith Darth Plagueis y adoptó el nombre de Darth Sidious. Ahora conocido como el Lord Sith Sidious, aprendió todo lo que su maestro Sith sabía sobre el lado oscuro de la Fuerza[20] y estudió la Fuerza como lo sabían sus predecesores, incluido el antiguo Darth Bane. Mientras era aprendiz de Plagueis, Sidious construyó sus propios sables de luz Sith.[21]

A medida que entrenaba con Plagueis, a Sidious le enseñaron que se necesitaban dos Sith para sus peligrosas maquinaciones. Entonces, si trabajaban juntos de acuerdo con la Regla de Dos de Darth Bane, con uno de ellos sirviendo como cebo y el otro como un recipiente, tendrían éxito en adquirir la capacidad de aprovechar todo el poder del lado oscuro de la Fuerza y reinar inmortalmente durante diez mil años.[3]

Darth Sidious y Plagueis trabajaron juntos durante años, tratando de descubrir los secretos de la inmortalidad.[3] Sidious finalmente se dio cuenta de la capacidad de Plagueis para manipular a los midiclorianos para crear vida, que su maestro empleó para evitar que las personas allegadas murieran.[20] Sin embargo, Plagueis finalmente descubrió un secreto para engañar a la muerte, que Sidious más tarde robó: la capacidad de transferir su propia conciencia a otro cuerpo, utilizando cuerpos como vasijas.[6] Esta obsesión por extender la propia vida más tarde pasó a Sidious[8] desde su época como[22] Emperador Galáctico.[23] Plagueis también intentó crear una díada de la Fuerza con Sidious, un vínculo de Fuerza único tan fuerte como la vida misma y que inspiró la Regla de Dos. Sin embargo, Plagueis no pudo formar dicha conexión.[6]

En su personalidad pública como Sheev Palpatine, su maestro lo ayudó a emprender una carrera en la política, quien lo elevó al puesto de senador de su mundo natal en el Senado de la República Galáctica. Una vez elegido, el representante de Naboo se unió rápidamente al partido gobernante del entonces Canciller Supremo Skor Kalpana, y notó las fervientes disputas y la corrupción que asolaban a la República. Comenzó a establecer relaciones con quienes se convertirían en sus futuros colaboradores, como Wilhuff Tarkin. El dúo se conoció por primera vez cuando Tarkin todavía era un cadete de la Academia de Navegantes Espaciales del sector Sullust, y mientras Palpatine todavía era aprendiz de Plagueis. Interesándose en el joven, el senador Palpatine decidió ayudarlo a unirse al Departamento Judicial, según el deseo de Tarkin, pero le aconsejó que también considerara una carrera política. En los años siguientes, su relación se volvió cada vez más confidencial. Palpatine a menudo elogiaba a Tarkin por sus talentos y habilidades y comentó que eran muy similares: ambos provenían de planetas en los límites de la galaxia, pero estaban destinados a tener una gran repercusión en la historia galáctica. Tarkin eventualmente se convirtió en una de las pocas personas que llamaba a Palpatine por su primer nombre.[3]

El ascenso al poder de Sidious requirió vivir una doble vida como Palpatine, un político de Naboo.

Manteniendo su identidad Sith en secreto del ojo público, Sidious se encargó de ejecutar el plan de larga duración de los Sith de suplantar a la República con un nuevo Imperio Sith y destruir la Orden Jedi.[24] Buscando un aprendiz Sith, viajó al planeta Dathomir y se reunió con la Madre Talzin, la Hermana de la Noche dathomiriana. Compartiendo su conocimiento del lado oscuro de la Fuerza con los saberes de Talzin sobre la magia de las Hermanas de la Noche, Sidious había considerado convertir a Talzin en su aprendiz y mano derecha. Sin embargo, eligió a su hijo pequeño, el zabrak Hermano de la Noche que se convertiría en su verdadero aprendiz Sith, Darth Maul.[25]

Sin embargo, al tomar a Maul bajo su protección, la Regla de Dos había sido violada, ya solo debían existir dos Sith.[26] Siguiendo las tradiciones establecidas por la Regla de Dos y decidiendo que Plagueis había sobrevivido a su utilidad, Sidious traicionó y asesinó a su maestro mientras dormía.[20] Ahora como maestro Sith, entrenó brutalmente a Maul para que fuera un arma de los Sith, viendo la destreza y las habilidades de combate de Maul como un activo invaluable para su plan maestro.[25][27] Prefiriendo una presencia misteriosa y encapuchada a través de transmisiones holográficas[19] en lugar de una comunicación directa,[24] Sidious se puso en contacto con los seres más poderosos de la galaxia y los convenció de cumplir sus órdenes con promesas y amenazas.[19] Con ese fin, también pudo manipular el ascenso de Nute Gunray al puesto de virrey de la Federación de Comercio.[28] Además, ayudó al geonosiano Poggle el Menor a ascender al puesto de archiduque de Geonosis y controlador de sus fundiciones de droides.[29] Con el respaldo de Sidious, Poggle produjo millones de droides de combate serie B1 para las fuerzas armadas de la Federación de Comercio.[21]

Guerra en Naboo

Invasión de Naboo

«Finalmente nos revelaremos ante los Jedi. Al fin, la venganza será nuestra.»
―Darth Maul, a Darth Sidious[fuente]

Habiendo asesinado a su maestro, Sidious entrenó a Darth Maul como su primer aprendiz Sith.

Palpatine se movilizó para tomar el poder del Canciller Supremo Finis Valorum, quien virtualmente no tenía poder político y contaba a Palpatine como un amigo cercano y aliado, permitiendo que Sidious lo manipulara fácilmente.[30] A través de la comunicación holográfica, conspiró con el Virrey Gunray para bloquear el planeta Naboo en protesta por los impuestos del Senado a las rutas comerciales sobre los sistemas estelares periféricos. Llevado a la desesperación por la inactividad del Senado, Valorum envió en secreto a dos Caballeros Jedi, el Maestro Qui-Gon Jinn y su padawan Obi-Wan Kenobi, como embajadores para negociar con los líderes neimoidianos de la Federación.[1]

Al enterarse de las identidades de los embajadores, Sidious ordenó la invasión inmediata de Naboo y la ejecución de los dos Jedi; cuando Gunray cuestionó la legalidad de tal acción, Sidious simplemente afirmó que la haría legal. Los neimoidianos actuaron en consecuencia, pero los Jedi sobrevivieron al intento de asesinato y escaparon de la nave de la Federación. Después de que Sidious terminara su comunicación con Gunray, la Reina Padmé Amidala lo contactó con respecto a la negación de la Federación de que el Canciller había enviado embajadores para hablar con ellos como se había prometido. Sidious, como Palpatine, fingió preocupación por esta supuesta revelación, pero el bloqueo de comunicaciones de la Federación de Comercio lo interrumpió a mitad de la frase, notificando a los naboo de su invasión.[1]

El ejército droide de la Federación procedió con su asalto. En un día, el ejército ocupó la capital del planeta y las regiones circundantes. Además, Amidala y su séquito fueron capturados y se les presentó un tratado que daría un aire de legitimidad a su invasión. Sin embargo, los Jedi llegaron para rescatarlos y lograron evadir el bloqueo a bordo de la nave estelar de la reina.[1]

Con la Federación de Comercio bajo su control secreto, Sidious organizó una invasión de su mundo natal.

Cuando Gunray informó a Sidious que Amidala no había firmado el tratado, el lívido Lord Sith les presentó a Darth Maul, a quien envió para encontrar y capturar a Amidala. Debido a que la nave de Amidala sufrió daños en el escape, esta optó por aterrizar en Tatooine, un desolado mundo desértico en los Territorios del Borde Exterior, para reparar la nave. Maul logró averiguar la ubicación de la reina y le aseguró a su maestro que su búsqueda en el mundo escasamente poblado sería breve. Sidious le dijo que primero se moviera contra los Jedi y luego se llevara a la reina una vez que estuvieran muertos. Maul se fue a Tatooine, pero fracasó en liquidar a los Jedi y en capturar a Amidala.[1]

El Senado

«Ahí tiene a los burócratas, los reales líderes de la República y comprados por la Federación de Comercia, además. La fuerza del Canciller Valorum en un segundo, desaparecerá.»
―Sheev Palpatine, a la Reina Amidala[fuente]

La Reina Padmé Amidala viajó a Coruscant, la capital de la República, en busca del consejo del senador Palpatine.

A pesar de estos contratiempos, Palpatine pudo reunirse con Amidala en Coruscant, donde tenía la intención de defender su caso ante el Canciller Valorum del Senado Galáctico. Tras llevar a Amidala a su apartamento para una audiencia, Palpatine le dijo a la reina que el Senado había dejado de preocuparse por el bien común, mientras que Valorum era esencialmente impotente contra ellos. Con el Senado y Valorum herméticos como opciones para ella, Palpatine le ofreció dos opciones: podía solicitar un Voto de No Confianza en el Canciller Valorum y presionar para la elección de un líder más eficaz; o podría llevar el asunto a los tribunales, lo que llevaría aún más tiempo. Con la esperanza de llegar a alguna resolución sobre el asunto en el Senado, Amidala optó por asistir a la sesión extraordinaria del organismo al día siguiente.[1]

Ante una creciente crisis en Naboo, Amidala siguió el consejo de Palpatine y solicitó un liderazgo más fuerte en el Senado Galáctico.

Durante la esperada sesión del Senado, Amidala intentó defender la intervención de la República para detener la ocupación de su mundo por parte de la Federación de Comercio. Sin embargo, el representante de la Federación, Lott Dod, se opuso fervientemente a las «acusaciones» formuladas contra la Federación, citando que no había pruebas de que se hubiera producido una invasión u ocupación. Cuando se recomendó que se enviara una comisión a Naboo para determinar la verdad de la situación, una moción que fue apoyada por el senador de Malastare, Aks Moe. Entonces, el Vicepresidente Mas Amedda conversó en privado con Valorum durante unos momentos, y Palpatine aprovechó la oportunidad para predecir que el canciller, encadenado al procedimiento senatorial a instancias de burócratas que probablemente estaban en la nómina de la Federación, no ayudaría a Naboo. Cuando Valorum admitió a regañadientes que la Federación estaba en su derecho de solicitar una comisión, Amidala indignada se dio cuenta de que Palpatine tenía razón; Valorum era demasiado débil e ineficaz para proporcionar a su mundo la ayuda que necesitaba. Como tal, siguió el consejo de su compatriota y solicitó públicamente un Voto de No Confianza en el Canciller. En unos momentos, cientos de senadores comenzaron a exigir una votación inmediata, dejando a Valorum estupefacto.[1]

El repentino vacío de poder llevó a la nominación de Palpatine como Canciller Supremo junto a Bail Antilles de Alderaan y Ainlee Teem de Malastare. Sin embargo, cuando anunció su nominación a Amidala, la reina declaró su intención de regresar a Naboo y reclamarlo de la Federación de Comercio por cualquier medio que pudiera. Palpatine hizo una demostración de preocupación y trató a medias de convencerla de que se quedara en Coruscant. Ella se fue a pesar de todo, llevándose a Jinn y Kenobi con ella para protección y deseándole éxito a Palpatine en las elecciones.[1]

Batalla de Naboo

«No esperen más. Acábenlos.»
―Darth Sidious, a Nute Gunray[fuente]

El Canciller Supremo Sheev Palpatine prometió llevar a la República Galáctica hacia una nueva era de paz y prosperidad.

Más adelante, Sidious se puso en contacto con los neimoidianos en Naboo, indicándoles que mataran a Amidala al llegar, y envió a Maul a acompañarlos con órdenes para asegurarse de que los neimoidianos acabaran con la reina y que los Jedi cayeran por su propia mano. Incluso mientras manejaba las elecciones en Coruscant, hizo tiempo para repasar el progreso de los neimoidianos. Contra sus expectativas, se enteró de que Amidala no solo logró escapar del alcance de Gunray, sino que también forjó una alianza con los gungans y reunió un ejército en el pantano del planeta en preparación para un ataque contra la fuerza de ocupación de la Federación. Dudaba que ella durara ni siquiera cinco minutos en tal escenario, y dio su aprobación al plan de Gunray de enfrentarse a los gungan en el frente.[1]

En última instancia, Palpatine ganó las elecciones para Canciller Supremo. Sin embargo, el ejército de la Federación fue derrotado, Gunray fue capturado por las fuerzas de Amidala y Maul se encontró con su presunta muerte a manos del Jedi Obi-Wan Kenobi, aunque no antes de derrotar a Qui-Gon Jinn, a cuyo funeral Palpatine asistiría más tarde. Palpatine también se enteró de que los naboo debían su victoria a la inesperada intervención de Anakin Skywalker, un joven esclavo liberado de Tatooine que estaba muy en sintonía con la Fuerza, alimentando la creencia de que él era el Elegido de la profecía Jedi que traería equilibrio a la Fuerza. Después de mucho debate, el Consejo Jedi decidió que Skywalker sería aprendiz de Kenobi como Jedi. Palpatine felicitó personalmente a los dos Jedi durante la celebración en Naboo, diciéndole al joven Skywalker que su carrera sería observada con «gran interés».[1]

Preparativos adicionales

«Dicen que el Maestro Sifo-Dyas mandó crear un ejército de clones a solicitud del Senado hace casi diez años. Algo me dice que alguien lo mató antes.»
―Obi-Wan Kenobi, a Mace Windu y a Yoda sobre los kaminoanos[fuente]

Sidious orquestó la Crisis Separatista para desestabilizar la República, mientras entrenaba a Darth Tyranus como su nuevo aprendiz.

Durante los siguientes diez años,[31] el Canciller Supremo Palpatine acumuló una reputación favorable como un sirviente afable del bien común, y el público permaneció ajeno a su verdadera e insidiosa personalidad. A medida que Anakin Skywalker crecía, su relación con Palpatine se profundizó; en muchas ocasiones, elogió a Skywalker como el Jedi más talentoso que había conocido, uno que superaría incluso a Yoda, el Gran Maestro del Consejo Jedi. Skywalker, quien se sintió cada vez más frustrado con el estricto estilo de vida de los Jedi bajo la guía de su maestro Kenobi, apreció sus elogios y aceptó su consejo. En realidad, todo esto era parte del plan de Sidious para ganarse la confianza de Skywalker y convertirlo en su eventual aprendiz Sith.[9][12]

Sin embargo, Sidious era muy consciente de que su plan de convertir a Skywalker al lado oscuro no podría dar frutos durante muchos años, y con Maul muerto, Sidious necesitaba un aprendiz en el ínterin. Como tal, se dirigió al antiguo Maestro Jedi Dooku para cumplir ese papel. Dooku dejó la Orden Jedi, reclamando su riqueza y título como conde de Serenno.[32] Con el turno de Dooku, ungido Darth Tyranus, los Sith orquestaron la muerte del Maestro Jedi Sifo-Dyas y se hicieron cargo de su clientela para la comisión de un ejército de clones producido en Kamino; el acontecimiento fue posteriormente encubierto cuando Dooku borró todos los registros de Kamino de los Archivos Jedi.[33] Posteriormente, el cazarrecompensas Jango Fett fue contratado como plantilla genética de los clones, y estos fueron equipados con un biochip que contenía un protocolo que aseguraría su total obediencia a Sidious cuando llegara el momento.[12][34]

Galli y la Contingencia

«Vas a volver a Jakku. El lugar en medio del desierto en el que estaban trabajando mis droides tiene mucho valor. No solo para mí, sino para toda la galaxia. Es importante… Volverás ahí y vigilarás a los droides que tengo excavando. Entonces enviaré más droides, que construirán algo bajo tierra. Quiero que vigiles ese espacio. ¿Puedes hacerlo?»
―Sheev Palpatine, a Galli[fuente]

Palpatine descubrió a Galli, un huérfano que creció y se convirtió en Gallius Rax, mientras visitaba el mundo fronterizo de Jakku.

En el 30 ABY, Palpatine y su Asesor Yupe Tashu viajaron al árido planeta del Borde Interior de Jakku, que se encontraba en los límites con las Regiones Desconocidas. Después de aterrizar su yate Imperialis en la altiplano de la Mano Quejumbrosa, Tashu ordenó a un destacamento de seis droides que comenzara a excavar. El yate pronto abandonó el mundo, pero un niño local de doce años llamado Galli se coló a bordo del Imperialis. Palpatine sintió su presencia y le dio al niño la opción de morir o de ser su servidor. Luego le indicó a Galli que regresara al sitio de excavación y lo protegiera contra cualquier intruso. Hizo hincapié en que no se debía permitir que los intrusos contaminen el sitio y ordenó que los matara si se acercaban. Palpatine luego se presentó por su nombre de pila como Sheev.[14][35]

Durante los años posteriores, Galli guardó el sitio de excavación de la Mano Quejumbrosa. En el 20 ABY, Palpatine regresó e invitó al niño a bordo del Imperialis esta vez como invitado de honor. En esa etapa, se había completado el trabajo en el Observatorio de Jakku. Usando un juego de shah-tezh como ilustración, Palpatine explicó que no se le podría permitir a su futuro Imperio Galáctico sobrevivir a su Emperador en caso de que muriera prematuramente. Para demostrar su seriedad, Palpatine estranguló con la Fuerza a Galli. Encargándole la ejecución de su plan secreto de Contingencia e incorporando al niño al servicio Imperial.[36] Posteriormente, Galli se unió a la Agencia de Inteligencia Naval como comandante[14] y adoptó el nombre de Gallius Rax.[36]

Sentando las bases

«Tú no necesitas consejo. Con el tiempo, aprenderás a seguir tus corazonadas. Entonces, serás invencible. Lo he dicho muchas veces, eres el Jedi más capaz he conocido.»
«Gracias, Excelencia.»
«Te estás convirtiendo en el Jedi más poderoso de todos, Anakin. Aún más poderoso que el Maestro Yoda.»
―Sheev Palpatine y Anakin Skywalker[fuente]

Palpatine se hizo amigo de Anakin Skywalker, sabiendo que el joven Jedi tenía el potencial de convertirse en un poderoso Sith.

A medida que Anakin Skywalker crecía, la relación entre Palpatine y el joven Jedi se profundizó enormemente. En muchas ocasiones, el Canciller asistió al entrenamiento del muchacho en el Templo Jedi expresando su agradecimiento por el progreso alcanzado por el joven padawan en el combate con sables de luz. Pudo notar que estaba profundamente condicionado por sus emociones y le pidió al Maestro Mace Windu que le enviara a Skywalker, diciendo que podía ayudar con la formación del niño.[37] Cuando Skywalker llegó en compañía de su Maestro Obi-Wan Kenobi, Palpatine pidió que lo acompañara Skywalker para hacer un recado en los niveles inferiores de Coruscant. Descartando el recordatorio del Maestro Kenobi de que Skywalker aún no era un Jedi y que los peligros podían acechar, el Canciller llevó a Skywalker al Nivel 2685. Estando ambos disfrazados de viajeros, Palpatine le dijo al joven que él mismo frecuenta el área cuando sus deberes lo permiten, para tratar de hacer algo bueno. Finalmente, el dúo llegó al Club Kasakar.[38]

Allí, Palpatine expresó alguna forma de envidia en la vida de los jóvenes padawans Jedi, que ya estaba decidida desde temprana edad, en diferencia con su vida política, una de las elecciones preocupantes y decisiones difíciles. También explicó que el Club estaba lleno de senadores. En particular, señaló al senador Colandrus, un tarsunt que solía ir allí para apostar. Mientras el senador tarsunt apostaba en una mesa de juego, Palpatine dijo que Colandrus era corrupto, pero que no había pruebas de ello. Inspirado por esa descripción poco halagadora, Anakin usó el poder Jedi telequinético para manipular los últimos dados de Colandrus, haciéndolo perder grandes sumas de dinero. Al escuchar a Palpatine disfrazado reírse de su desgracia, Colandrus le echó encima a su guardaespaldas, pero el Canciller calmó la situación explicando que «su hijo» acababa de hacer una broma y prometió que se irían de inmediato. Aún sin estar convencido, Colandrus permitió que las molestias disimuladas fluyeran libremente.[39]

El potencial de Skywalker convenció a Palpatine de que el joven padawan podría convertirse en el más grande de todos los Jedi.

Una vez que el dúo regresó a la oficina del Canciller, Palpatine «se disculpó» con Anakin por involucrarlo en un asunto del Senado. Anakin dijo que los Jedi podrían arrestar al senador Colandrus, pero Palpatine respondió que los Jedi no estaban obligados a obedecerlo porque si lo hacían, sería como un dictador y ese no era su deseo. También le dijo al chico que no hablara de lo que les había sucedido con sus maestros y además le preguntó si Anakin estaba feliz en el templo. Cuando el padawan respondió positivamente, Palpatine sintió la verdad a través de la Fuerza. Finalmente, Palpatine le agradeció por su papel decisivo en la Batalla de Naboo, y dijo que siempre habría un lugar para Anakin cerca de él, y que podría hacer un uso extraordinario de un joven como Anakin.[40]

Palpatine continuaría actuando como confidente de Skywalker, proporcionando orientación al joven padawan que se entrenaba para convertirse en un auténtico Jedi.[12] Él estaba agradecido con Palpatine y veía en el canciller un mentor además de un amigo.[20] En privado, Palpatine le expresó a Skywalker su confianza en él, incluida su creencia de que el poder de Skywalker eventualmente eclipsaría la fuerza combinada de la Orden Jedi, incluido el Gran Maestro Yoda.[12]

Las Guerras Clon

Crisis Separatista

«Amo la democracia. Amo la República. Renunciaré al poder que ahora me otorgan cuando se resuelva esta crisis. Y como primera acción con esta nueva autoridad, estableceré un ejército armado de la República para enfrentar las amenazas de los Separatistas.»
―Sheev Palpatine[fuente]

La fachada pública de Sidious le obligaba a trabajar con los líderes de la Orden Jedi, antiguos enemigos de los Sith.

Bajo las órdenes de Sidious, Dooku reunió a varios miles de sistemas solares para declarar su independencia de la República Galáctica, uniéndose así a la Confederación de Sistemas Independientes con él mismo como su líder.[12] Dos años después de la fundación de la Confederación,[41] la guerra civil parecía ser inminente y el número de Jedi era demasiado pequeño para mantener la paz galáctica. El Senado presionó para que se votara la creación de un Gran Ejército de la República. Manteniendo sus verdaderos motivos en secreto,[12] Palpatine resistió todos los intentos del Senado de crear un ejército y el impulso de ir a la guerra con la Confederación.[42]

Al llegar a Coruscant para votar sobre el asunto, la sucesora de Palpatine como senadora de Naboo, la antigua Reina Padmé Amidala, evitó por poco un intento de asesinato llevado a cabo por Zam Wesell en nombre del vengativo Nute Gunray. Palpatine retrasó la votación y colocó a la senadora bajo la protección de Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker, sus antiguos aliados de la Batalla de Naboo. Después de que se cometió un segundo intento contra la vida de Amidala, se asignó a Skywalker para protegerla en su mundo natal de Naboo. Allí, los dos comenzaron a enamorarse en secreto, lo que, junto con el descubrimiento posterior de Skywalker de la muerte de su madre Shmi a manos de Incursores Tusken en el planeta Tatooine, acercaría al joven Jedi al lado oscuro de la fuerza, y aún más vulnerable a las maquinaciones engañosas de Sidious.[12]

El fraccionamiento dio paso a las Guerras Clon, lo que permitió a Palpatine crear el Gran Ejército de la República con sus poderes de emergencia.

No obstante, cuando se reveló que los Separatistas estaban construyendo en secreto un ejército de droides de combate con el apoyo de muchas organizaciones comerciales, incluida la Federación de Comercio. Palpatine usó la situación para que el representante Jar Jar Binks le otorgara poderes de emergencia del Senado. Palpatine fingió renuencia a aceptar esta autoridad, prometiendo devolverla al Senado una vez que terminara la crisis. Su primer acto fue permitir el uso del ejército de clones, que fue descubierto por Kenobi en Kamino, para contrarrestar la amenaza Separatista; esto resultó en la Batalla de Geonosis, que sirvió como el detonante inicial de las Guerras Clon. Después de que el donante de clones Jango Fett fuera asesinado y los aliados Separatistas escaparan de la batalla, Dooku se reunió con Sidious en la torre de Coruscant en los Talleres no solo con buenas noticias de que la guerra que los Sith habían estado orquestando había comenzado, sino con planes para una superarma geonosiana que podía ser útil para su futuro régimen liderado por los Sith. Sidious estaba satisfecho con este giro de los acontecimientos, y más tarde con los líderes del Senado supervisaron la marcha del nuevo ejército de la República hacia la guerra, mientras que Skywalker y Amidala se casaron en secreto en Naboo con sus dos droides, C-3PO y R2-D2, como únicos testigos.[12] Además de un hombre santo local que ofició el rito,[18] evento que Sidious usaría más tarde como una ventaja para atraer a Skywalker a convertirse en su próximo aprendiz.[20]

Negociaciones con los Hutts

«Pronto, los Jedi no solo estarán en guerra con usted, Conde, sino también con el Clan de los Hutt.»
―Darth Sidious, a Darth Tyranus[fuente]

Sidious y Tyranus controlaron ambos lados en el conflicto galáctico como el Canciller Palpatine y el Conde Dooku.

Después de que el Ejército Droide de la Confederación tomó el control de las principales vías hiperespaciales, Sidious hizo que Dooku y su asesina Asajj Ventress secuestraran al líder del Consejo del Clan Hutt, el hijo de Jabba, Rotta. Luego de que lo llevaran a Teth, Sidious se puso en contacto con Ventress y Dooku. Les aseguró que los Jedi estarían en guerra con los hutts y con la Confederación.[43]

Palpatine luego recibió un mensaje de Jabba, pidiendo ayuda para rescatar a su hijo. A pesar de las reservas del Maestro Windu sobre aliar a la República con los hutts, Palpatine sabía que necesitaban sus rutas espaciales para mover sus tropas. A pesar de que el General Grievous dispersó a las fuerzas de la República, Windu le dijo a Palpatine que Skywalker y Kenobi podrían llevar a cabo el rescate. Durante el rescate, Palpatine se enteró de que Jabba creía que los Jedi estaban detrás del secuestro de su hijo y se lo contó a la senadora Amidala. Jabba se negó a hablar con él, por lo que Amidala decidió hablar con el tío de Jabba, Ziro, en su palacio, a pesar de la advertencia de Palpatine. Kenobi, Skywalker y su nueva padawan, Ahsoka Tano, pudieron devolver a Rotta a su padre y asegurar un tratado con los hutts. Sidious habló con su aprendiz sobre este revés. Asegurándole a Dooku que los engranes de la guerra giraban a su favor.[43]

Captura de Gunray

«La captura de Gunray podría ser amenaza muy seria, amigo mío.»
―Darth Sidious, a Darth Tyranus[fuente]

Palpatine se enteró de que la senadora Amidala se movió a través del territorio enemigo hacia el Borde Exterior, lo que provocó que él la contactara a bordo de su yate Nubiano tipo H. Amidala explicó que un viejo amigo de la familia, el senador Farr de Rodia, había preguntado por ella personalmente, ya que su gente estaba hambrienta. Palpatine afirmó entender, aunque argumentó que ella debería tener una escolta de soldados clon. Sin embargo, Amidala confiaba en la diplomacia. Después de que el Representante Binks intentó hablar con Palpatine, hizo que la silla de C-3PO se moviera, derribando al gungan y haciendo que la nave se desviara de su curso. Amidala pudo recuperar el control, pero Palpatine la instó discretamente a mantener a Binks fuera de las negociaciones, a lo que ella accedió.[44]

Sidious le ordenó a Tyranus que recuperara a Nute Gunray, pues no quería que los Jedi supieran lo que él sabía.

Sin embargo, una vez que Amidala estuvo dentro del planeta, se enteró de que Farr se había unido a los Separatistas para ayudar a su gente y fue capturada por los droides de combate de Nute Gunray. No obstante, Binks ayudó a interrumpir los planes de los Separatistas y Farr decidió ponerse del lado de la República. Gracias a un mensaje enviado por C-3PO, el 41º Cuerpo de Élite llegó al planeta y capturó a Gunray. Palpatine se puso en contacto con ellos a través de un holograma, indicando que Amidala le había llamado la atención sobre las necesidades de Rodia. El Canciller había desplegado un convoy de naves de suministro y afirmó que la captura de Gunray era una gran victoria para la República.[44]

En realidad, el Lord Sith en secreto veía el peligro que representaba la captura de Nute Gunray, ya que el virrey no duraría bajo el interrogatorio de los Jedi. Al contactar a Darth Tyranus, Sidious fue informado por su aprendiz de que Asajj Ventress podría infiltrarse en la nave de guerra de la República, lo que le permitiría rescatar o matar a Gunray. Si bien Sidious estaba preocupado por usar a una subordianada que les había fallado previamente en el pasado, Tyranus argumentó que ella era una asesina habilidosa. Al final, el maestro permitió que su alumno siguiera adelante con este plan; Ventress rescató con éxito a Nute Gunray, negando a los Jedi y a la República la oportunidad de extraer información secreta del líder Separatista, al tiempo que demostró su habilidad para manejar el contingente de soldados clon de un Destructor Estelar, una padawan Jedi y una maestro Jedi, todos a la vez.[45]

Canciller en guerra

«Basado en el conteo de votos, es mi deber informarles que la moción para suspender la creación de más tropas no se aprobó y la fabricación de soldados clones procederá como hasta ahora.»
―Sheev Palpatine[fuente]

La República se convirtió en un estado militarizado, mientras que el Canciller Palpatine acumulaba más poderes ejecutivos.

Cuando la guerra se puso en marcha, Dooku chocó forzosamente su nave en Vanqor y fue capturado por la Banda Ohnaka. Kenobi y Skywalker fueron enviados a verificar la demanda de recompensa de su líder Hondo Ohnaka,[46] y luego enviaron al senador Kharrus y al Representante Binks a entregarla. No obstante, Dooku escaparía finalmente de los piratas.[47]

Más adelante, Sidious pagaría los servicios de Cad Bane para robar un holocrón de la Bóveda de Holocrones del Templo Jedi,[48] que cuando se juntaba con el cristal de memoria kyber revelaría la ubicación de los infantes sensibles a la Fuerza en toda la galaxia.[49] Entonces, hizo que Bane secuestrara a estos niños y los llevara a sus instalaciones en Mustafar para comenzar la creación de un ejército de espías sensibles a la Fuerza, pero los Jedi frustraron a Bane y rescataron a los iniciados.[50]

Durante la Batalla de Malastare, la Bestia Zillo despertó inadvertidamente y Palpatine quería que mataran a la criatura, pero cambió de opinión cuando la Doctora Sionver Boll y Skywalker señalaron que la piel indestructible de la bestia podría resultar fructífera si se analizaba. En cambio, la Bestia Zillo quedó inconsciente y fue transportada a Coruscant. Pronto, se liberó de sus ataduras y arrasó el Distrito del Senado antes de ser asesinada con gas venenoso. En consecuencia, Palpatine ordenó a Boll que clonara al animal.[51][52]

El Canciller Palpatine y la Doctora Boll colaboraron para determinar el futuro de la Bestia Zillo.

En la crisis de rehenes del Senado, Cad Bane exigió que Ziro el Hutt fuera liberado de prisión a cambio de la liberación de los rehenes. Palpatine obedeció a regañadientes después de que Skywalker fuera sometido por la banda de Bane.[53]

Al año siguiente,[54] mientras el Senado estaba considerando desregular los bancos para aumentar la financiación para la guerra. Palpatine pronto fue informado por Amidala que el Senado Separatista, dirigido por Mina Bonteri, estaba considerando negociaciones de paz. Dooku hizo bombardear la red de distribución de energía central y luego organizó otro ataque contra la Confederación, que mató a Bonteri y se culpó a la República, frustrando cualquier esperanza de paz.[55] Desesperada, Amidala intentó reunir apoyo para oponerse al proyecto de ley, pero encontró pocos aliados dispuestos a hacerlo. Tras una investigación más a fondo, Amidala descubrió que muchos de los senadores que votaron a favor en realidad habían sido chantajeados para hacerlo. También descubrió que apoyar el proyecto de ley significaría llevar a la quiebra a ciertos segmentos de la República, como sus programas sociales, debido a las altas tasas de interés del Clan Bancario. Perseguidos por asesinos, Bail Organa, Onacondo Farr y Amidala continuaron intentando oponerse al proyecto de ley y Amidala se presentó al frente del Senado. En su discurso, señaló que aprobar el proyecto de ley perjudicaría a los ciudadanos que supuestamente intentaba proteger. Su discurso generó un gran respeto y apoyo de la audiencia del Senado. Más tarde, Palpatine expresó su disgusto a Mas Amedda, señalando cómo el éxito de la voz apasionada de una individuo puede tener sobre su poder. Finalmente, resolvió esperar hasta que el destino y el Senado volvieran a favorecerlo una vez más.[56]

Cuando se introdujo un proyecto de ley de mejora militar para más soldados clon, Palpatine afirmó que se oponía a él. El proyecto de ley encontró una resistencia menor pero efectiva, aunque uno de sus mayores críticos, Onaconda Farr, aparentemente murió de una insuficiencia cardíaca antes de que pudiera emitir su voto. Palpatine asistió al funeral, pero, en la oficina del Canciller, él y otros se reunieron con el inspector Tanivos Exantor Divo, quien reveló que un veneno había sido el causante del deceso del senador. Cuando el inspector se fue, el Canciller afirmó que un asesinato en el Senado era impensable. Más tarde, Palpatine y los demás se reunieron en su oficina, donde Divo estuvo a punto de arrestar a la falsa sospechosa, la senadora kaminoana Halle Burtoni. Sin embargo, Amidala se dio cuenta de que la ayudante de Farr, Lolo Purs, era la verdadera culpable, y la rodiana fue arrestada. Poco después, se aprobó el proyecto de ley de mejora militar; Palpatine afirmó ante una decepcionada Amidala que él también estaba decepcionado, pero que la democracia debía ser respetada, y afirmó que, con más tropas, la guerra posiblemente podría terminar más rápidamente.[57]

Durante la Batalla de Sullust, Sidious le ordenaría a Dooku que se deshiciera de su agente Asajj Ventress, habiendo tomado conciencia de su creciente poder. Dooku obedeció y ordenó a sus tropas que la dejaran morir durante su retirada, pero ella sobrevivió.[58]

Posteriormente, Sidious indicó a Dooku que se aliara con el resurgimiento del Imperio Esclavista Zygerriano, explicando que los Imperios Sith del pasado se construyeron sobre las espaldas de los esclavos y el de ellos no sería una excepción.[59] Pronto conspiraron para que los cazarrecompensas como Cad Bane y Rako Hardeen «secuestraran» a Palpatine durante el Festival de la Luz en Naboo. Kenobi se infiltró en el complot y ayudó a los Jedi a evitarlo, adormeciéndolos con una falsa sensación de seguridad. Dooku apareció la noche después del festival, pero fue derrotado y obligado a huir.[60]

Retorno de Darth Maul

«Ten piedad. ¡Por favor! ¡Por favor!»
«No existe la piedad.»
―Maul y Darth Sidious[fuente]

Sintiendo una perturbación en la Fuerza, Sidious viajó a Mandalore para enfrentarse a Maul, su primer aprendiz.

Al año siguiente,[61] Maul regresó a la galaxia después de una década de esconderse, con su hermano Savage Opress actuando ahora como su aprendiz. Los Jedi estaban preocupados pero Palpatine no estuvo de acuerdo, convenciendo a Yoda de que los Separatistas deberían ser su preocupación y que la venganza de Maul era un asunto privado que Kenobi debía resolver.[62] Cuando Maul tomó el control de Mandalore, el planeta más poderoso del Consejo de Sistemas Neutrales, Palpatine se dio cuenta de que Maul se había vuelto demasiado peligroso y era una amenaza para su futura conquista galáctica. Decidiendo ponerle fin a la amenaza personalmente, Palpatine hizo volar su lanzadera a Sundari, donde se enfrentó a Maul y Opress.[63]

Sidious derrotó a Maul y mató a Savage Opress, poniendo fin al desafío de los Lores Sith reinantes.

Desinteresado ante los intentos de Maul por convertirse en su aprendiz una vez más, Sidious se enfrentó a los Lores Sith rivales en combate. Sidious demostró ser no solo un rival por su fuerza combinada, sino también superior, ya que después de un duelo prolongado, separó a los hermanos primero eludiendo la defensa de Savage y derribándolo con una patada y luego empujó a Maul, dejándolo inconsciente brevemente. Sidious luego jugó brevemente con Savage, sin siquiera fatigarse en entablar combate, antes de comenzar a luchar contra él de nuevo y matarlo en un combate singular. Sin molestarse en evitar que Maul fuera con su hermano, sabiendo que era demasiado tarde para que él hiciera algo para salvar a Savage después de que Opress finalmente sucumbiera, Sidious se burló de Maul nuevamente, recordándole las antiguas reglas de los Sith y cómo Maul había sido reemplazado antes y luego volvió a atacar a su antiguo aprendiz. Aunque Sidious encontró que Maul era mucho más feroz que Savage, finalmente ganó el bloqueo final de la espada y puso a Maul de rodillas, pero decidió no matarlo, previendo que su aprendiz caído podría serle útil en un futuro cercano.[63]

Juicio de Ahsoka Tano

«Seguro muchos de ustedes ven a esta ex Jedi y piensan, 'Ella no puede ser una homicida o saboteadora como muchos dicen.' No obstante piensen en todas las veces que los Separatistas nos han engañado y se han infiltrado en la República, y pregúntense, '¿No será este otro plan de los Separatistas?' Otra forma de dañar a los Jedi, y como resultado causar entre todos, división.»
―Sheev Palpatine[fuente]

Palpatine presidió el juicio de Ahsoka Tano, una Jedi acusada de traición.

El Canciller Palpatine se desempeñó como juez del juicio de Ahsoka Tano, quien fue acusada de planear un atentado de bombardeo en el Templo Jedi. Flanqueado por dos guardias vestidos de carmesí, escuchó mientras la senadora Amidala y el Almirante Tarkin presentaban sus argumentos como defensa y fiscal, respectivamente. Cuando terminaron, el Canciller pronunció un discurso advirtiendo a la corte que tuviera cuidado con las estrategias de los Separatistas que tenían como objetivo socavar la Orden Jedi y, por extensión, la República Galáctica, desde adentro. Sin embargo, antes de que pudiera anunciar el veredicto, Skywalker interrumpió en la sala con Barriss Offee, quien confesó el crimen y ser la autora intelectual de los hechos. Entonces, Palpatine ordenó que se llevaran a Offee y Tano fue absuelta.[64]

Manipulando ambos bandos

«Cada día, nos acercamos más y más a la victoria.»
―Sheev Palpatine[fuente]

Ante una conspiración que involucraba al ejército de clones, Palpatine ordenó que se le llevaran las pruebas a Coruscant.

Durante la Batalla de Ringo Vinda, el soldado clon CT-5385 «Tup» vaciló repentinamente, confundiéndose y matando a la Maestra Jedi Tiplee, antes de finalmente sucumbir a la locura y morir él mismo. Este incidente fue instigado por un chip inhibidor defectuoso, insertado en clones con el propósito de forzar la lealtad al Canciller Supremo y que sentó las bases para la ejecución del Protocolo 66. Con sus planes amenazados, Sidious, como Canciller Palpatine, hizo que se llevara el cuerpo de Tup a la Gran Instalación Médica de la República para la autopsia.[34] Mientras tanto, Shaak Ti y Nala Se llevaron al clon rebelde CT-5555 «Cincos» con Palpatine, quien había descubierto los chips inhibidores implantados en cada soldado clon, y creía que eran parte de una conspiración Separatista. El Canciller hizo que sus guardias lanzaran un ataque, haciendo que Cincos pareciera peligroso para la República y desacreditándolo. Luego informó a los Jedi que un parásito nativo de Ringo Vinda era el responsable del comportamiento de Tup y Cincos, contra el cual todos los soldados clon serían vacunados. Palpatine amplió las oportunidades de beneficiarios de esta serie de acontecimientos cuando transfirió la mayor parte de su colección de artefactos Sith a la Instalación Médica desde un almacén abandonado en el distrito de los Talleres, donde el esquivo Sith temía que los Jedi pudieran descubrirlos.[18]

Durante una misión diplomática a Scipio, la senadora Padmé Amidala se enteró por Rush Clovis de que el Clan Bancario InterGaláctico había quebrado. Palpatine le dijo que confiara en Clovis mientras contrataba al cazarrecompensas Embo para que los atacara en el aparente nombre del Clan.[65] Entonces, Palpatine y Dooku acordaron nombrar a Clovis como el nuevo jefe del Clan Bancario, con el gobierno muun arrestando a los Cinco Núcleos, y Clovis siendo elegido por una mayoría en el Senado para reemplazarlos.[66] Dooku chantajeó a Clovis para que subiera las tasas de interés de la República y envió una flota para bloquear a Scipio, a lo que Palpatine respondió enviando una flota comandada por Skywalker. Cuando Scipio cayó bajo el control de la República y Clovis se suicidó, los muuns cedieron el control de los bancos a la Oficina del Canciller.[67]

Pedido de la Reina Julia

«Reina Julia, para la República es un honor que acuda a nosotros. Siempre estamos abiertos a apoyar los sistemas neutrales en sus momentos de crisis.»
―Sheev Palpatine[fuente]

Cuando la Reina Julia de Bardotta solicitó ayuda del Senado con respecto a la desaparición de varios Maestros Dagoyanos, Palpatine se ofreció a enviar a Bail Organa y a la senadora Amidala, pero ella insistió en la ayuda del Representante Binks. Entonces, procedió a informar al Consejo Jedi, que lo consideró imprudente, por lo que el Maestro Windu se ofreció a acompañarlo.[68]

El secreto de Sifo-Dyas

«¿El Maestro Sifo-Dyas? Perdóneme. Pero temo que no reconozco ese nombre.»
―Sheev Palpatine, a Yoda[fuente]

Sidious ordenó a Tyranus que evitara que los Jedi descubrieran los planes de los Sith.

Palpatine fue visitado por Yoda cuando los Jedi descubrieron el sable de luz de Sifo-Dyas en la ubicación de una baliza de auxilio: aparentemente, Sifo-Dyas había muerto en una misión a Felucia, pero los detalles fueron sellados por la Oficina del Canciller. Palpatine le dijo a Yoda que consultara al antiguo Canciller Supremo Finis Valorum, ya que todavía él era senador para ese momento. Sidious luego reprendió a Tyranus a través de un holograma sobre este cabo suelto, y le ordenó que lo resolviera. Descontento por el descuido de Tyranus, Sidious estranguló con la Fuerza a su aprendiz y le advirtió que recordara el precio del fracaso. Tyranus impidió que Kenobi y Skywalker se enteraran de quién acabó a Sifo-Dyas, pero aun así dedujeron que los Sith fueron los responsables de la creación del ejército de clones.[33]

El viaje de Yoda a Moraband

«¿Lo salvarás, Jedi? ¿Puedes salvarlo? ¿Por qué no lo dejas caer? Dejalo morir, y podrás impedir todo lo que voy a hacer.»
―Darth Sidious, a Yoda, sobre Anakin Skywalker[fuente]

Sidious y Tyranus usaron la hechicería Sith mientras intentaban socavar la determinación del Gran Maestro Yoda.

Cuando Yoda entró en el Valle de los Señores Oscuros en Moraband durante una búsqueda para descubrir la inmortalidad, Sidious y Dooku sintieron su presencia y se reunieron en los Talleres en Coruscant. Saludando a su aprendiz una vez que llegó, llevó a Dooku a la cámara ceremonial de la torre. Aprovechando el vínculo de la Fuerza entre Dooku y Yoda, Sidious usó un encantamiento en balc para lanzar una ilusión oscura para atrapar al maestro Jedi. Usando el rostro de Sifo-Dyas, se ofreció a revelar su identidad si se unía a él, pero Yoda se negó. La ilusión luego hizo que pareciera que estaban en los Talleres persiguiendo a los Lores Sith con Anakin Skywalker y la Legión 501. Sidious se batió en duelo con Yoda en las pasarelas fuera de la torre, y Skywalker llegó afuera poco después. El Sith dejó inconsciente a Skywalker con un rayo de la Fuerza mientras seguía luchando contra Yoda. A medida que se desarrollaba la ilusión, Yoda se negó a sacrificar a Skywalker para perseguir a Sidious y, en cambio, demostró que estaba dispuesto a sacrificarse para salvar al Elegido. La ilusión de Sidious fracasó: ganó el Maestro Jedi. Derrotado, Sidious afirmó que necesitarían más tiempo para derrotar a los Jedi.[26]

Asuntos en Utapau

Cuando se enteró de que el planeta Utapau, por lo demás poco notable, había producido un enorme cristal kyber, el mundo se volvió interesante para Sidious, ya que quería el gran cristal para su proyecto de la estación de combate.[69] Con el cristal en manos de un grupo de traficantes de armas sugi, Dooku accedió a la venta, alegando que quería el cristal para la Alianza Separatista.[70] El propio Grievous llegó para supervisar el trato, y finalmente mató al líder sugi, Endente, y llevó el cristal a su flota Separatista.[71] Sin embargo, después de haber llegado a Utapau para investigar la muerte de la Maestra Jedi Tu-Anh,[72] Kenobi y Skywalker lucharon para detener la operación Separatista, persiguiendo el cristal al espacio y destruyéndolo a bordo de la nave de apoyo DH-Omni de Grievous. Pese a esto, Yoda temía que Sidious estuviera planeando crear una superarma,[73] y Sidious seguía interesado en Utapau. Por lo tanto, el planeta estaba destinado a ser ocupado, lo que permitiría comenzar una búsqueda de cristales.[69] En unos meses,[74] los Separatistas invadieron el mundo.[75]

Batalla con Maul y Talzin

«Sin importar cuántas veces falles, nunca aprenderás esta lección, Maul... Solo existe un plan -- un gran proyecto que gobernará el universo -- El mío.»
―Darth Sidious, a Maul[fuente]

Mientras tanto, Sidious quería usar a Maul para atraer a la Madre Talzin, la bruja Hermana de la Noche que podría representar una amenaza para sus planes. Sus operaciones contra Talzin comenzaron cuando los supercomandos mandalorianos sacaron a Maul de su encarcelamiento en la Aguja de Stygeon Prime.[76] Maul pidió ayuda a la Madre Talzin después de que el General Grievous derrotara a sus fuerzas en Zanbar, precisamente lo que Sidious y Dooku querían. Talzin previó esto y ordenó a su hijo que llevara a los Separatistas a Ord Mantell, donde derrotó y capturó a Dooku.[77] Maul contactó a Sidious y le informó de su captura: el Lord Sith respondió que debería ejecutarlos, diciendo que ya no le servían de nada. Maul informó a Dooku, incitándolo a aliarse con él.[25]

Sidious aseguró su plan para la galaxia al derrotar a sus rivales Maul y Mother Talzin.

Maul y Dooku volaron a Dathomir, donde Talzin tenía la intención de desviar la fuerza vital de Dooku para recuperar su cuerpo físico. Sidious y Grievous también llegaron al planeta y atacaron a Maul y a un Dooku poseído por Talzin. La dathomiriana recuperó su cuerpo físico y se defendió de los rayos de Sidious, sacrificándose para permitir que su hijo escapara. Aprovechando la oportunidad, Grievous hundió sus dos sables de luz en el cuerpo de Talzin, eliminando a la enemigo de Sidious. A pesar de la fuga de Maul, Sidious estaba satisfecho de que el Colectivo Sombra había sido destruido.[78]

Un Jedi renegado

Más tarde, los Jedi enviaron a Quinlan Vos a trabajar con Ventress para matar al Conde Dooku. Esta misión se consideró asunto Jedi, por lo que Palpatine no fue informado. Sin embargo, Skywalker no estaba seguro de si esa era la decisión correcta, y sintió que los Jedi estaban haciendo mal al ocultarle secretos al Canciller. Eventualmente, a bordo del Vigilancia, Destructor Estelar clase Venator de la República en la órbita de Christophsis, Vos, que había caído al lado oscuro y se encargó de convertirse en el aprendiz de Dooku para descubrir la identidad de Darth Sidious, y Dooku, cautivo de varios soldados clones y Jedi, incluidos Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker, habían solicitado la ayuda de Asajj Ventress para escapar.[79]

El trío, sin embargo, se estrelló contra Christophsis bajo la persecución de la República, y el Conde de Serenno sufrió heridas graves. Habiendo buscado refugio en una fortaleza secreta de la Confederación, Dooku se puso en contacto con un Darth Sidious que lo esperaba desde hace mucho tiempo dentro de una cámara de comunicaciones de hologramas en busca de ayuda, pero no antes de que Vos y Ventress entraran. Dooku se vio obligado a presentar a Quinlan Vos, presentando al antiguo Jedi como su «nuevo asesino» ante su maestro, quien habitualmente había ocultado sus rasgos faciales detrás de su capucha oscura, mientras Ventress permanecía oculta en las sombras. Después de expresar su desaprobación con el nuevo empleo de su aprendiz, Darth Sidious escuchó la súplica de Dooku para una nave de evacuación cuando se produjo una segunda batalla de Christophsis con Skywalker liderando el despiadado ataque de la República. Dando solo una respuesta vaga, Sidious puso fin a la holocomunicación cuando la torre Separatista de Christophsis cayó al fuego de la cañonera de la República. La batalla resultó en una pérdida Separatista inevitable, y con la redención de Ventress al sacrificarse por su amante, Quinlan Vos, el «nuevo asesino» de Dooku decidió permitir que Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi lo llevaran de regreso al Templo Jedi en Coruscant para una reevaluación. Mientras tanto, cuando los Jedi tomaron a Vos, una nave enviada por Darth Sidious llegó para recuperar a Dooku, dejando que el líder Separatista regresara a un lugar seguro.[79]

Batalla de Coruscant y muerte de Dooku

«Hiciste bien, Anakin. Era demasiado peligroso para mantenerlo vivo.»
―Sheev Palpatine, a Anakin Skywalker, sobre la ejecución de Dooku[fuente]

Skywalker ejecutó a Dooku a instancias de Palpatine, dando otro paso en su camino para convertirse en Sith.

Sidious ideó un plan para que Palpatine fuera capturado y Anakin lo rescatara y matara al Conde Dooku, con el fin de tentar a Anakin al lado oscuro y reemplazar a Dooku como su próximo aprendiz. Le ordenó a Grievous que capturara a Palpatine y Dooku para mantenerlo como rehén. Sin embargo, Grievous y Dooku desconocían las verdaderas intenciones de Sidious.[20]

Durante los Asedios del Borde Exterior, Grievous comandó una invasión masiva de Coruscant, acompañado por Dooku. Mientras las flotas Separatista y de la República chocaban sobre el planeta, Grievous descendió para capturar a Palpatine, quien estaba resguardado por Shaak Ti y Roron Corobb, junto con una fuerza de asalto clon que fue enviada para protegerlo. Corrob y los clones cayeron ante Grievous, mientras que Ti logró dar pelea. Grievous tomó la delantera al electrificar a la maestra Jedi con cables, dejándola inconsciente en el proceso. Entonces, tomó su sable de luz y huyó con el cautivo Palpatine a la nave insignia Separatista Mano Invisible.[80]

Por otro lado, Kenobi y Skywalker, quienes en ese momento estaban en medio de los preparativos para tomar Mandalore, fueron llamados a rescatar al Canciller. Tras aterrizar en el hangar de la Mano Invisible, los dos encontraron a Palpatine atado a una silla en el puente. Ahí, fueron confrontados por Dooku, con quien entablaron un duelo. Dooku derribó a Kenobi con facilidad y luego se centró en Skywalker. Continuaron el duelo hasta que Skywalker le cortó las manos. Desarmado y de rodillas, Dooku fue vencido. Palpatine elogió a Skywalker por su logro. Sin embargo, luego traicionó al conde al instar a Anakin a que lo matara. Un sorprendido Dooku miró a Palpatine de manera suplicante, solo para encontrarse con otro impulso más siniestro. Con un movimiento rápido, el Conde Dooku fue decapitado. Anakin estaba en conflicto por sus acciones, pero Palpatine lo consoló, quien le dijo que era un simple acto de venganza debido a que él le cortó el brazo. Skywalker fue a recoger al inconsciente Kenobi, a lo que Palpatine le suplicó al Jedi que dejara a su maestro. Su declaración fue denegada y los tres comenzaron su descenso hacia el hangar.[20]

La misión Jedi de rescatar a Palpatine fue un éxito y la República reclamó la victoria en la Batalla de Coruscant.

Concurrentemente, la Mano Invisible fue atacada por el Guarlara, y la primera sufrió grandes daños y perdió su posición, cayendo momentáneamente hacia la superficie de ese planeta. Con la nave de costado, los tres comenzaron a correr por el hueco del ascensor, solo para perder el equilibrio cuando la Mano Invisible recuperó su posición. Se las arreglaron para salir y llegar a un pasillo, donde luego fueron capturados en un escudo de rayos. Posteriormente, fueron llevados ante Grievous en la sala de control, donde R2-D2, que también estaba cautivo, dio una distracción que permitió a Kenobi y Skywalker tomar el control. Sin ningún lugar a donde correr, Grievous rompió una ventana y encontró su camino hacia las cápsulas de escape, que activó mientras huía. Luego, la nave quedó atrapada en el pozo de gravedad de Coruscant y comenzó a precipitarse hacia la superficie. Skywalker y Kenobi intentaron aterrizar, pero solo lograron aliviar el choque. Después del accidente, Palpatine y los Jedi fueron escoltados al Edificio del Senado.[20]

La seducción de Anakin Skywalker

«Pronto tendré un nuevo aprendiz, uno más joven y más poderoso.»
―Darth Sidious, a Grievous[fuente]

Palpatine contó la historia de su difunto maestro como una leyenda Sith, lo que llevó a Skywalker a acercarse cada vez más al lado oscuro de la Fuerza.

Palpatine pronto comenzó a prepararse para el final de la guerra. Sidious le ordenó a Grievous que trasladara a los Separatistas a Mustafar. Skywalker, quien acababa de ser aclamado como un héroe por matar al Conde Dooku y rescatar al Canciller, comenzó a tener visiones de su esposa muriendo en el parto. Palpatine decidió usar eso a su favor. Durante las siguientes rotaciones, su relación siguió creciendo. Eventualmente, Palpatine nombraría a Skywalker como su representante en el Consejo Jedi.[20]

Mientras tanto, los Jedi comenzaron a desconfiar y resentir el poder y el control acumulados por el Canciller. El Consejo, que no estaba contento con el nombramiento de Skywalker por alguien que no era de su orden, le negó el rango de «maestro Jedi». Este giro de los acontecimientos simplemente impulsó los planes de Palpatine. Sin embargo, el Consejo decidió utilizar este nombramiento como una oportunidad para espiar a Palpatine. Skywalker, quien se sintió insultado por este requerimiento, accedió con pesar y comenzó a dedicar su tiempo a conocer mejor al Canciller. Algunos Jedi, como Mace Windu, estaban preocupados por su relación, viendo que podría ser peligroso juntarlos a ambos. Windu finalmente notó que el lado oscuro de la Fuerza rodeaba al Canciller.[20]

En un espectáculo de ópera, Palpatine y Skywalker conversaron sobre la situación con el canciller revelando saber que el Consejo quería que Skywalker lo espiara. Al mismo tiempo, Skywalker, que estaba lidiando con el miedo a la pérdida de su esposa, comenzaba a desconfiar del Consejo Jedi. Esto le permitió a Palpatine orquestar la caída de Skywalker contándole la historia de su maestro, «Darth Plagueis el Sabio». Según la historia, Plagueis poseía tal conocimiento en la Fuerza que podía usarla para evitar que los más cercanos a él tuvieran una muerte segura. Skywalker, cautivado por la historia, deseaba saber más acerca de este poder, preguntándole si él mismo podía aprenderlo con Palpatine afirmando que, aunque era posible, tales cosas no podían ser enseñadas por miembros de la Orden.[20]

A medida que la situación empeoraba, Skywalker fue a hablar con el canciller sobre la Batalla de Utapau. Anakin expresó su decepción por no haber sido elegido para la asignación. A lo que respondió que el Consejo no confiaba en él y que los Jedi estaban conspirando para tomar el control de la República. Palpatine luego reveló que estaba entrenado en los caminos de la Fuerza, «incluso en la naturaleza del lado oscuro». Esto llevó a Skywalker a concluir que el propio Palpatine era el Lord Sith que los Jedi estaban buscando. Con esto, Palpatine le dijo a Skywalker que le enseñaría a salvar a su esposa de la muerte. Skywalker, quien deseaba matarlo, fue al Consejo Jedi con esta información.[20]

Duelo en la Oficina del Canciller

«En nombre del Senado Galáctico de la República, queda arrestado, Canciller.»
«¿Es una amenaza, maestro Jedi?»
«El Senado va a decidir su suerte.»
«Yo soy el Senado.»
«Aún no.»
―Mace Windu y Darth Sidious[fuente]

Después de enterarse del anuncio de Skywalker, Mace Windu fue a confrontar al canciller junto con sus compañeros maestros del Consejo Jedi Kit Fisto, Agen Kolar y Saesee Tiin. Windu y los otros tres Jedi encendieron audazmente sus sables de luz y declararon que Palpatine estaba bajo arresto. Encendiendo su propio sable de luz carmesí, Sidious declaró a los tres Jedi traidores a la República. Dejando escapar un inhumano lamento de furia, se lanzó hacia adelante y mató a Kolar y Tiin en cuestión de segundos, y Fisto un poco más tarde, dejando a Windu frente al Lord Oscuro solo. Sidious y Windu luego se involucraron en un feroz duelo uno contra uno. Aunque el Sith inicialmente tenía la ventaja, Windu finalmente lo desarmó, lo tiró al suelo y lo sostuvo a punta de espada.[20]

Darth Sidious otorga el nombre de Darth Vader a su nuevo aprendiz.

Anakin pronto llegó después de esto y ambos lados trataron de persuadirlo de que el otro era un traidor. Windu se burló de Sidious en su derrota, lo que llevó al Lord Sith a intentar matar a Windu con un rayo de la Fuerza, pero Windu logró desviarlo hacia Sidious, haciendo que su rostro adquiriera una apariencia horriblemente desfigurada en el proceso, debido a la oscura energía que emanaban los rayos. Como resultado de esto, Sidious cambió su estrategia a fingir ser un anciano indefenso, soltando su ataque relámpago y afirmando que estaba demasiado débil para continuar. Skywalker le dijo a Windu que Sidious tenía que ser juzgado, pero Windu afirmó que Sidious poseía demasiada influencia para que lo dejaran con vida, ya que controlaba tanto los tribunales como el Senado. Decidiendo que la supervivencia de su esposa era más importante que su lealtad a la Orden Jedi, Anakin intervino, cortando la mano con la que empuñaba el sable de luz de Mace Windu y dándole a Sidious la oportunidad de soltar su fingida debilidad y asaltar a Windu con un aluvión completo de rayos de la Fuerza, arrojándolo fuera ventana de la oficina.[20]

Aunque quedó inicialmente aturdido por lo que había hecho, Skywalker finalmente vio las transgresiones de Windu como el acto final de hipocresía Jedi que no toleraría, y se arrodilló ante el canciller ahora con cicatrices, accediendo a unirse al lado oscuro con la condición de que le mostrara cómo salvar la vida de Amidala. Sidious le otorgó al joven el nombre Sith de Darth Vader, prometiéndole a su nuevo aprendiz que juntos descubrirían el arte oculto de prevenir la muerte. Luego le instruyó inmediatamente a Vader a que expulsase a los Jedi, de quienes Sidious creía que estaban conspirando para derrocar no solo al Senado Galáctico, sino a la República en su conjunto, así como acabar con los líderes Separatistas en Mustafar.[20]

Orden 66 y alzamiento del Nuevo Orden

«Comandante Cody, ha llegado el momento. Ejecute la Orden 66.»
«Entendido, milord.»
―Darth Sidious y CC-2224[fuente]

Sidious ordenó al Gran Ejército que ejecutara la Orden 66, declarando a cada Jedi enemigo de la República.

Cuando el recién ungido Darth Vader fue enviado a matar a los Jedi en el Templo, Sidious se puso en contacto con los soldados clon en varios planetas y les ordenó ejecutar la Orden 66, lo que significaba eliminar a sus comandantes Jedi, ya que ahora se les consideraba traidores de la República. Debido a la existencia de chips orgánicos dentro de sus cerebros, los soldados clon, que habían establecido relaciones profundas con sus generales Jedi, se volvieron contra ellos sin dudarlo y lograron eliminar a la mayoría de los Jedi con la excepción de unos pocos, notablemente Obi-Wan Kenobi, Yoda,[20] y Caleb Dume.[81] Sidious al mismo tiempo usó la Orden 66 para ordenar al Comandante Clon CT-7567 que eliminara a la antigua Jedi Ahsoka Tano y al mismo tiempo a su primer aprendiz Maul que había sido capturado y esperaba ser llevado a Coruscant por la Legión 501, pero ambos intentos no tuvieron éxito.[82]

Mientras tanto, Sidious, como Palpatine, se dirigió al Senado y acusó a los Jedi de intentar asesinarlo y derrocar a la República, usando su rostro recién marcado como evidencia. Finalmente anunció la reorganización de la República en el primer Imperio Galáctico mientras se declaraba Emperador del nuevo régimen, con poca o ninguna resistencia de la mayoría de los senadores presentes.[20]

Era del Imperio

Batalla en la Cámara del Senado

«He esperado mucho tiempo este momento, mi pequeño amigo verde.»
―Darth Sidious, a Yoda[fuente]

Sidious se batió en duelo con Yoda después de que se declarara Emperador Galáctico.

Con Kenobi y Yoda dándose cuenta de lo que había sucedido al presenciar una grabación dentro del Templo Jedi, Yoda fue a enfrentar al Emperador personalmente, mientras que un Obi-Wan reacio se escondía a bordo del yate de Amidala, en ruta a Mustafar para matar a Vader. Al llegar a la oficina de trabajo del Secretariado de la Cancillería, Yoda se deshizo de un par de guardias en la entrada, sorprendiendo a Sidious. Sin embargo, en unos momentos, el Lord Sith se recuperó, desatando un aluvión de relámpagos de la Fuerza contra el maestro Jedi después de un breve intercambio de entendimiento entre los dos. Yoda se recuperó rápidamente y empujó con la Fuerza a Sidious hacia atrás. Luego, Yoda lo enfrentó en un duelo cuando se negó a permitir que Sidious escapara. El Emperador afirmó que Vader se volvería más poderoso que ambos, mientras que Yoda le dijo a Sidious que su fe en su nuevo aprendiz era un error, al igual que su fe en el lado oscuro. Los dos luego se batieron en duelo en el salón del Senado, y Sidious logró por poco ganar la ventaja mediante el uso de sus poderes de la Fuerza al enviar numerosas cápsulas del Senado al maestro Jedi, que esquivó de cerca. Sidious luego desató un torrente de relámpagos de la Fuerza en Yoda, que pudo redirigirlos hacia él. Yoda huyó y se vio obligado a exiliarse, pero el Emperador no lo persiguió personalmente, ya que tenía otros asuntos más urgentes que atender.[20]

Rescatando a Vader

«Siento que Lord Vader corre riesgo.»
―Darth Sidious[fuente]

Cuando los soldados de choque de la Guardia de Coruscant llegaron a la Cámara del Senado después de la batalla, el Emperador se paró con Mas Amedda en una cápsula senatorial mientras buscaban al maestro Jedi. Sin embargo, no pudieron encontrar ningún rastro de su cuerpo. No obstante, el Emperador tenía preocupaciones más urgentes: había sentido que Vader, muy lejos en Mustafar, estaba en peligro de ser destruido. Entonces, ordenó a los clones que duplicaran la búsqueda de Yoda y que su lanzadera estuviera preparada para partir.[20]

El Emperador apresuró su llegada a Mustafar, acompañado por[20] un escuadrón de los mejores soldados de choque bajo la autoridad del Comandante CC-4477 «Thire».[83] En el planeta, descubrió que Vader había sido desmembrado, horriblemente quemado y dado por muerto por Obi-Wan Kenobi después de la conclusión de su duelo. Entonces, ordenó a los clones que lo acompañaban que prepararan una cápsula médica para su aprendiz. Cuando partieron para obedecer sus instrucciones, el Emperador se agachó junto a su aprendiz caído, decidido a encontrar una manera de mantenerlo con vida.[20]

El Emperador viajó a Mustafar para recuperar a su nuevo aprendiz, Darth Vader, quien fue derrotado por el Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi.

El Emperador era muy consciente de que, sin Vader, los cimientos de su recién instaurado dominio se vería muy afectado; necesitaba un aprendiz capaz de asegurarse de que su Imperio sobreviviría a los inevitables desafíos que se le presentaban. Para asegurarse de que Vader fuera capaz de seguir siendo un aprendiz poderoso, el Emperador se puso en contacto con los científicos más audaces que pudo, aquellos cuyas prácticas habrían sido mal vistas por los Jedi y la República. Entre estos científicos se encontraba un experto en cibernética llamado Doctor Cylo.[84]

Posteriormente, Sidious llevó a Vader a la Gran Instalación Médica, muy por encima de la superficie de Coruscant mientras una tormenta azotaba la capital. Siguió una noche agotadora durante la cual los científicos, sus droides y su tecnología trabajaron para salvar a Vader, gravemente herido, antes de morir. El nuevo aprendiz Sith se mantuvo despierto durante todo el procedimiento, sintiendo el dolor que acompañaba a salvar su vida. Cylo y los otros científicos diseñaron una armadura que protegería su cuerpo debilitado y permitiría que sus pulmones quemados respiraran. Se agregaron extremidades cibernéticas para reemplazar las piernas y el brazo que Kenobi había mutilado.[20]

Después de lo que el Emperador llamaría una «larga noche», Skywalker fue reconstruido quirúrgicamente como un cíborg y encerrado en la armadura y la máscara que escondería para siempre lo que alguna vez fue de la galaxia. Cuando el procedimiento terminó y el aprendiz Sith se levantó, el Emperador se acercó a él. La primera pregunta de Vader fue saber si su esposa estaba a salvo o no. El Emperador le dijo que había matado a Amidala en su ira. Esta pérdida final envió a Vader al borde de la pura ira y angustia, completando su transición al aprendiz que Sidious había pasado décadas preparando. En su rabia, Vader usó sus nuevas extremidades para romper las ataduras que lo sujetaban a la mesa de operaciones y la Fuerza para destruir a los droides que acababan de salvarle la vida, antes de pisar inestablemente sus nuevas piernas y gritar su desesperación a la galaxia mientras un satisfecho Sidious miró con una sonrisa diabólica.[20]

Vader luego volvió su rabia hacia el Emperador, arrojándolo contra la pared de la sala de operaciones con la Fuerza. Airadamente, reprendió a su amo por prometerle que podría salvar a su esposa de la muerte. El Emperador admitió que le había fallado en ese sentido, pero respondió que, con su muerte, Padmé le había dado algo mucho más fuerte: dolor. Este dolor alimentaría su poder durante décadas y lo convertiría en el temido aprendiz Sith que Sidious siempre había codiciado. También le permitiría vivir. Después de unos tensos momentos, Vader soltó a su maestro y proclamó que viviría. Satisfecho, el Emperador atacó a Vader con un rayo de la Fuerza y le advirtió que nunca más usara la Fuerza contra él de esa manera, o terminaría con lo que dejó Kenobi.[85]

Búsqueda de la inmortalidad

Durante la Era Imperial, seguro en el poder como Emperador de la galaxia, Sidious persiguió su obsesión por la inmortalidad, y en su mayoría se retiró del ojo público para investigar los secretos del lado oscuro y estudiar sus arcanos Sith extensamente para desbloquear la capacidad de vivir para siempre. Preparó el antiguo mundo Sith de Exegol, construyendo una base de poder dentro de la Ciudadela Sith ubicada en la superficie, planeando reclamar el antiguo trono de los Sith como su sede permanente de poder. Sus fieles seguidores del culto, el Sith Eterno, comenzaron a experimentar con la tecnología y la ciencia de la clonación genética para ampliar su esperanza de vida. Exegol también fue el hogar de sus experimentos más prometedores dentro de una convergencia de la Fuerza.[17]

Destrucción de lo antiguo

El Emperador convirtió el Templo Jedi en el Palacio Imperial, su residencia oficial en Coruscant.

Tras la creación de su Imperio Sith, Sidious se estableció en el antiguo Templo Jedi en Coruscant, transformándolo en el Palacio Imperial. Los Jedi habían construido el palacio sobre un antiguo santuario Sith, con el fin de neutralizar y tapar el poder oscuro que brotaba de sus profundidades. Sidious confió la reapertura y restauración del antiguo templo a droides bajo la supervisión de 11-4D, un droide de protocolo heredado de Darth Plagueis.[3] Durante los primeros días del Imperio, haciendo un raro discurso público, Palpatine afirmó que el Imperio haría todo lo necesario para asegurar una reconciliación duradera ahora que las Guerras Clon habían terminado.[42] Durante su gobierno, Sidious envió exploradores a regiones no cartografiadas de la galaxia para buscar la fuente del lado oscuro, creyendo que estaba allí. Estos exploradores construyeron laboratorios en lunas y asteroides distantes. Como parte de su Contingencia planificada, Sidious hizo que los exploradores Imperiales exploraran las Regiones Desconocidas y al mismo tiempo utilizaba amplios recursos para sembrar laboratorios, astilleros y observatorios dentro de esa misma región. Este arreglo continuaría durante un período de décadas y sería conocido únicamente por él y los elegidos.[86][87] En algún momento durante la Era Imperial, Sidious creó un droide cazador Imperial llamado M-OC. El droide de combate serie B1 R0-GR de los Freemakers afirmó haber luchado contra Palpatine.[88]

La Iniciativa Tarkin

El Gran Moff Wilhuff Tarkin ascendió al poder bajo el patrocinio del Emperador.

En sus primeros días como senador Palpatine, Sidious se había asociado estrechamente con Wilhuff Tarkin, a quien alentó a seguir una carrera en política después de completar su formación con las Fuerzas Judiciales. Tarkin se convirtió en gobernador de Eriadu y uno de los líderes militares más importantes de la República durante las Guerras Clon. Sidious se había enterado de la crianza de Tarkin en Eriadu, donde había sido entrenado en duras condiciones a través de una brutal iniciación en la salvaje Meseta de Carroña de su mundo natal. A Tarkin se le había enseñado a cazar criaturas salvajes y salió de su entrenamiento con la creencia de que solo la aplicación brutal de la ley y el miedo a la fuerza podrían mantener a los seres en línea con un gobierno galáctico central. Aunque Tarkin carecía de sensibilidad a la Fuerza, Sidious lo identificó como alguien cuya mentalidad era muy cercana a la de los Sith.[3]

Misión a Ryloth

Una visita oficial

Cinco años después del final de las Guerras Clon, Cham Syndulla, un héroe de guerra que liberó a Ryloth de las fuerzas Separatistas durante la guerra, organizó y dirigió el Movimiento Ryloth Libre para liberar su mundo natal una vez más, esta vez de una ocupación militar Imperial. El Emperador Palpatine convocó al senador de Ryloth, Orn Free Taa, para incorporar al senador en su plan para erradicar a los «terroristas». Ordenando al twi'lek que lo acompañara a él y a su mano derecha, Darth Vader, para una visita oficial a Ryloth. Una vez que el Emperador Palpatine despidió a Taa, Vader le preguntó por qué no podía simplemente acabar con el senador junto con todo su personal, en el que los dos Sith sospechaban que había uno o más traidores, que proporcionaban ayuda al movimiento terrorista. Pero el Emperador quiso encontrar las raíces de la traición, eliminarlas y hacer de ella un ejemplo para toda la galaxia. Finalmente, ordenó a Vader que informara a la moff de Ryloth, Delian Mors, de la llegada del senador Orn Free Taa, pero no de los dos.[89]

Intento de asesinato en el Desafío

El Emperador Palpatine fue el objetivo de complots de asesinato durante su reinado.

Mientras se dirigía a Ryloth a bordo del Destructor Estelar Peligroso, Sidious ordenó a la nave que se detuviera en el sistema Denon para una reunión en el crucero de entrenamiento Desafío con varios jefes de la Armada Imperial para discutir un realineamiento de la Academia Naval Imperial. Sidious ordenó a Darth Vader que supervisara los ejercicios de entrenamiento realizados por el Comandante Pell Baylo mientras el Emperador se encontraba en su reunión con los jefes navales. Durante uno de esos ejercicios, Baylo estableció una ruta hiperespacial que habría estrellado el Desafío contra el sol de Christophsis. La cadete Rae Sloane y Darth Vader descubrieron este intento de asesinato y redirigieron el Desafío. Baylo se enfrentó al Emperador, acusando al Imperio Galáctico de ser una fuerza hostil que se había apoderado de la República Galáctica. Vader mató a Baylo, lo que molestó a Sidious, quien quería que Baylo sufriera cuando la Armada se convierte en algo que odiaba y vio como el Desafío fue dado de baja y convertido en «bandejas de cafetería». En cambio, el Desafío pasó a llamarse Obediencia como un golpe final a Baylo y un recordatorio no tan sutil para que Vader recordara su lugar, y Sidious y Vader volvieron a abordar el Peligroso y continuaron su camino hacia Ryloth.[90]

La caída del Peligroso

El principal ejecutor del Emperador fue Darth Vader, cuya reconstrucción lo convirtió en más máquina que hombre.

Posteriormente, los dos Sith y el senador Taa llegaron al sistema Ryloth a bordo del Peligroso. Cuando la nave salió del hiperespacio, se encontraron en medio de un campo minado: Syndulla los estaba esperando. Los twi'lek deseaban eliminarlos para atacar el corazón del Imperio. Sin embargo, Sidious no se inmutó por la emboscada, ya que evidentemente había previsto tal suceso. Cuando los escudos fueron abrumados, Palpatine permaneció en el puente, mientras Vader despegó con su caza liderando un escuadrón para enfrentarse a un enjambre de droides buitre. Los antiguos cazas Separatistas lanzaron miles de droides saboteadores explosivos que dañaron aún más al Destructor Estelar. Vader regresó a bordo del Peligroso, donde se reunió con el Emperador y el senador Taa después de descubrir que la lanzadera personal del Emperador había sido destruida en el ataque. Debido a que sospechaba que había un traidor en el personal del senador, Sidious ordenó aislarlos en sus propios aposentos y negarles el acceso a cualquier equipo de comunicaciones.[89]

Mientras tanto, una fuerza de asalto twi'lek llegó a la nave disfrazados de equipo de reparación y colocó cargas explosivas en la cámara del hiperimpulsor para desencadenar una reacción en cadena. Después de descubrir el sabotaje y darse cuenta de que la nave estaba condenada, Vader se puso en contacto con el Emperador. Este le informó a Vader que había preparado un segundo transbordador ya sea como contingencia o porque había previsto la destrucción del primer transbordador y le dijo a Vader que se reuniera con él allí. Sin embargo, Vader retrasó su llegada unos minutos en un intento de encontrar y eliminar a los saboteadores. Los rebeldes twi'lek apenas lograron escapar, por lo que Vader se apresuró a ir a la lanzadera del Emperador, que partió tan pronto como Vader estuvo a bordo. Unos minutos más tarde, el Peligroso explotó. Una vez en el espacio, la fuerza operativa fugitiva buscó el transbordador Imperial y lo alcanzó. Vader estranguló con la Fuerza al piloto de resistencia de la nave que lo perseguía a través de la ventana de la lanzadera. En un intento desesperado por liberarse de las garras de Vader y matar tanto a él como al Emperador, los twi'leks embistieron la nave robada contra la lanzadera Imperial, dañando críticamente a este último. Vader intentó recuperar el control del transbordador mientras Sidious recordaba que ya habían estado en situaciones como esta. Gracias a las habilidades de pilotaje de Vader, la lanzadera se estrelló contra la superficie de Ryloth, en medio de un bosque.[89]

Aislados en el planeta
«Todos estamos siempre a prueba, amigo mío. Las pruebas nos hacen más fuertes, y esta fuerza es poder. Y el poder es nuestro objetivo. Tenemos que superar todas las pruebas a las que nos enfrentamos… O morir en el intento.»
―Darth Sidious, a Darth Vader[fuente]

La Guardia Real era una unidad de élite cuyos miembros servían como guardaespaldas personales del Emperador.

Una vez en la superficie del planeta, Sidious notó con leve molestia que el aterrizaje había estado muy por debajo de lo que sabía que Vader era capaz de hacer y que el lapsus de Vader había dejado cuatro cadáveres en el compartimiento trasero de la lanzadera. Vader admitió haberse distraído con pensamientos de su pasado e intentó descartarlo como nada. Sidious, sin embargo, no estaba convencido, aunque dejó de lado el asunto y procedió con Vader al compartimiento trasero. Allí, tres de los ocupantes de la lanzadera, el sargento Erstin Deez, su capitán, y otro miembro de la Guardia Imperial habían sobrevivido al accidente, aunque uno estaba gravemente herido e inconsciente. Vader notó con leve sorpresa que el Emperador parecía haberse equivocado; solo había tres cadáveres en el compartimento. Uno de los guardias conscientes notó que su compañero herido no se había abrochado durante el aterrizaje y, como resultado, había sido arrojado por el compartimiento cuando la nave se estrelló. No obstante, el Emperador, aparentemente sabiendo sobre el guardia, lo hizo ejecutar por su estupidez, dejando el cuarto cadáver.[89]

Los sobrevivientes salieron en la noche, y mientras los dos guardias que sobrevivieron revisaban los kits de supervivencia, Vader le preguntó a su maestro si estaba a prueba. Sidious respondió que siempre estaban siendo puestos a prueba y que debían pasar todas las pruebas para ganar fuerza y poder. Mientras tanto, los guardias habían activado el generador y la matriz de comunicación para pedir ayuda. En ese momento, los Sith sintieron que dos naves twi'lek se acercaban y se prepararon para una confrontación. Las naves rebeldes twi'lek dispararon contra ellos, mientras que Vader, sumergido en la Fuerza, desvió los rayos láser con su sable de luz.[89]

El capitán sugirió refugiarse en el bosque, pero el Emperador se negó y, en cambio, se quitó la capa y encendió su sable de luz. Los dos Sith hicieron girar sus espadas rojas, devolviendo cada disparo a las naves. Cuando los motores de las naves enemigas fueron golpeados y comenzaron a explotar en llamas y humo, Sidious desató un rayo de la Fuerza en sus cascos y luego, con la Fuerza, empujó una de las naves al suelo, mientras que Vader hizo lo mismo con la otra. Los dos cargueros explotaron y Vader envió a Deez a buscar supervivientes. Se dieron cuenta de que los rebeldes habían bloqueado la red de comunicación y que los estaban buscando.[89]

Cazado

Sidious se defendió de una horda de lyleks con la ayuda de Vader.

Caminaron durante mucho tiempo por las profundidades del bosque. Sidious avanzó en la oscuridad viendo a través de la Fuerza mientras probaba la lealtad de Vader una vez más hasta que decidió detenerse por un tiempo. Mientras los guardias comían, los dos Sith comenzaron a meditar. El Emperador sintió los sentimientos asesinos de su aprendiz hacia él. Cuando Vader terminó su meditación, Sidious le dijo lo que había sentido, pero el antiguo Jedi prometió lealtad a su maestro Sith. En ese momento, los guardias, a quienes el Emperador había despedido, habían regresado, perseguidos por una horda de lyleks. El Emperador mantuvo la calma, enviando torrentes de relámpagos de la Fuerza contra los depredadores, y comenzó a avanzar espalda con espalda con Vader, con sus sables de luz encendidos.[89]

Mientras Vader y los guardias detuvieron a los lyleks que avanzaban con sus armas, Sidious usó la Fuerza para derribar árboles sobre la horda de lyleks que avanzaba. A través de la Fuerza, Sidious sintió un túnel a cien metros de distancia. Los cuatro se retiraron al túnel con los lyleks persiguiéndolos. Este túnel resultó ser el hogar de la horda lylek, y los cuatro Imperiales se vieron obligados a luchar contra cientos de criaturas. Los guardias usaron sus blásters y granadas, mientras que los dos Lores Sith usaron la Fuerza y sus sables de luz para luchar a través de la horda.[89]

Mientras se adentraban más en la cueva, Sidious se dio cuenta de que los lyleks estaban conduciendo a los intrusos hacia su reina. Por instigación de Vader, los cuatro decidieron matar a todos sus oponentes con el Emperador activando su espada roja. Después de una feroz batalla con los lyleks, Sidious y Vader se encontraron espalda con espalda. Cuando Sidious le preguntó a su aprendiz si alguna vez había jugado con la idea de dejar morir a su Emperador para cumplir sus propias ambiciones, Vader admitió que había tenido esos pensamientos, pero le aseguró a su maestro que era solo por un momento. Sidious aceptó la lealtad de Vader y los dos unieron fuerzas para enfrentarse a la reina lylek.[89]

Después de una batalla salvaje, Vader logró matar a la reina; esparciendo los lyleks restantes. Sin embargo, el capitán de la guardia real fue asesinado, dejando solo a Sidious, Vader y al sargento Deez. Basado en su batalla con los lyleks, maestro y aprendiz rápidamente supusieron que Cham y sus rebeldes estaban tratando de matarlos para provocar la destrucción del Imperio. Habiendo triunfado sobre la horda lylek, los tres Imperiales encontraron una abertura al final del túnel que conducía de regreso al bosque.[89]

Muerte y destino

Bajo las órdenes de Sidious, Vader masacró a una aldea de twi'leks que les proporcionó refugio.

Mientras Sidious y sus compañeros viajaban por el bosque, se encontraron con una joven twi'lek llamada Drua. Sidious hizo un movimiento para matarla, pero Vader bloqueó el golpe mortal de su maestro y convenció a Sidious de que podía llevarlos a un asentamiento donde podrían contactar refuerzos. Drua los llevó a su aldea, que era el hogar de esclavos twi'lek que habían escapado. Cuando el jefe de la aldea, Narmn, preguntó por sus identidades, Sidious se presentó a sí mismo, a Vader y a Deez como «Krataa», «Irluuk» y el sargento. Solo Sidious y Vader sabían que sus seudónimos significaban «muerte» y «destino».[89]

Sidious le advirtió a Vader que su acto de misericordia hacia Drua le costaría la vida tanto a ella como a sus compañeros de la aldea. Vader luego logró ganarse la confianza de los aldeanos ofreciendo reparar un antiguo dispositivo de comunicaciones. Una vez que Vader había arreglado la máquina, Sidious le ordenó a Deez que contactara a la Moff Mors; a quien sabía que era leal. Después de restablecer el contacto con los dos Lores Sith, Mors tomó medidas para eliminar al coronel traidor Imperial Belkor Dray, que estaba ayudando en secreto a los rebeldes de Cham. Ella frustró el plan de Belkor para ordenar a los cazas Ala-V que atacaran la aldea de Drua y las fuerzas de Ryloth Libre en una cantera cercana. Luego de ejecutar a Belkor, la Moff Mors envió sus fuerzas a reunirse con Sidious y Vader en la aldea twi'lek.[89]

El Imperio aplastó a la insurgencia de Ryloth bajo el liderazgo de los Sith.

Las fuerzas de Cham, no dispuestas a dañar a los aldeanos, dispararon tiros de advertencia para que los aldeanos huyeran del escenario de la próxima batalla. Los aldeanos reaccionaron huyendo a un pozo de mina cercano, un santuario en tiempos de peligro. Sin embargo, Sidious, Vader y Deez se mantuvieron firmes en el centro de la aldea. Antes de que las fuerzas de Cham pudieran lanzar su ataque, las fuerzas de la Moff Mors llegaron en dos naves de transporte y se enfrentaron a los cazas rebeldes. Con muchos de los luchadores de Ryloth Libre muertos, Cham logró por poco evitar la captura a manos de Vader. Bajo las órdenes de Sidious, las fuerzas Imperiales de Mors masacraron a los supervivientes de Ryloth Libre. Después de un breve intercambio con la lugarteniente de Cham, Isval, Sidious le ordenó a Vader que la ejecutara y luego, a los aldeanos twi'lek sobrevivientes que se escondían en el pozo de la mina, para no dejar testigos. Tras un breve momento de vacilación, Vader cumplió con las órdenes de su maestro y masacró a los aldeanos.[89]

Campaña de Berch Teller

Para el 14 ABY,[91] Sidious había puesto al Moff Wilhuff Tarkin a cargo del proyecto secreto de la Estrella de la Muerte. La luna de combate se estaba construyendo sobre Geonosis y fue abastecida por una serie de estaciones de clasificación. El Imperio enfrentó una nueva amenaza en la forma de Berch Teller, un antiguo agente de Inteligencia de la República que se opuso al Imperio. Lideró una célula rebelde compuesta por sobrevivientes y testigos de la Masacre de Antar, una represión masiva contra Antar 4 después de las Guerras Clon que habían visto el asesinato de leales inocentes gotal y koorivar. Teller tenía un recelo especial por Tarkin, el arquitecto de lo acontecido en Antar. Fue ayudado y equipado en secreto por el Vicealmirante Dodd Rancit, director de la Agencia de Inteligencia Naval y rival de Tarkin.[3]

Tarkin y Vader trabajaron juntos al servicio del Emperador.

Tras el ataque de Teller a la Base Centinela, el Emperador convocó una reunión de su Consejo Regente para discutir el descubrimiento de un alijo de bloqueadores de comunicaciones en el planeta Murkhana. El Buró de Seguridad Imperial supuestamente había descubierto el escondite y temía que los disidentes estuvieran planeando interrumpir la HoloRed Imperial; haciéndose eco de las emisiones sombrías, transmisiones Separatistas durante las Guerras Clon. El Emperador envió al Moff Tarkin y a Lord Vader para investigar el asunto. Sin embargo, esto jugó en las manos de Teller y permitió a los insurgentes robar la corbeta Punta Carroña de Tarkin, que pretendían convertir en un símbolo de resistencia contra el Imperio.[3]

Después de ser informado sobre el robo de la Punta Carroña, el Vicealmirante Rancit sugirió que los ladrones de l nave eran los mismos individuos que atacaron la Base Centinela previamente. En respuesta, el Emperador ordenó a Rancit que desviara las fuerzas Imperiales del sistema Belderone para ayudar a Tarkin y a Lord Vader. Mientras Tarkin y Vader perseguían a los insurgentes, el Emperador presidió otra reunión del Consejo Regente. Durante la reunión, Rancit abogó por desviar más fuerzas Imperiales para reforzar las instalaciones Imperiales a lo largo de la Ruta Comercial Perlemiana y la Vía Hydiana. El Consejo también se enteró de que los insurgentes de Teller habían atacado las instalaciones mineras de TaggeCo en Lucazec y estaban transmitiendo holovídeos de sus ataques a la HoloRed.[3]

Habiendo apoyado el ascenso al poder de Sidious, Mas Amedda aseguró su posición en el Nuevo Orden como Gran Visir del Emperador.

Después de una escaramuza en el sistema Phindar entre las fuerzas Imperiales y la robada Punta Carroña, Rancit convenció al Emperador de desplegar naves interdictor contra los insurgentes. El Gran Visir Amedda luego informó al Emperador que los bloqueadores de comunicaciones de Murkhana habían sido descubiertos por un activo del BSI encargado de investigar el hallazgo por su oficial de caso. Actuando en base a esta información, Sidious interrogó al activo koorivar del BSI, Bracchia, y al oficial de su caso Stellan, quienes revelaron que habían sido informados sobre el descubrimiento por la Inteligencia Naval. Después de ver el holovídeo, el Emperador determinó que el escondite de comunicaciones había sido colocado por un oficial Imperial de alto rango que estaba ayudando a los insurgentes.[3]

Mientras tanto, Lord Vader descubrió que Rancit era el traidor Imperial y lo ejecutó. Mientras Tarkin lideraba a las fuerzas Imperiales contra los insurgentes de Teller en una batalla espacial cerca del Golfo de Tatooine, Darth Sidious medió en su búsqueda del dominio galáctico. Tras la derrota de la insurgencia de Teller, Tarkin y Vader pasaron las siguientes tres semanas persiguiendo a los colaboradores y contactos de Teller en una despiadada represión. Los dos informaron al Emperador, quien nombró a Tarkin como Gran Moff y Gobernador de los Territorios del Borde Exterior. El Emperador también reorganizó el Consejo Regente a raíz de la ejecución de Rancit. Además de convertir la Inteligencia Naval en Inteligencia Imperial.[3]

Para el 14 ABY,[92] Palpatine también había ordenado que el Proyecto Barreno comenzara en el planeta Zeffo, que había sido el hogar de la especie homónima antes de que su arrogancia casi los destruyera. El proyecto vio comenzar la minería Imperial en Zeffo para localizar artefactos. La oficial al mando, Krane, mantuvo en secreto un artefacto descubierto para ganarse el apoyo de Palpatine al entregárselo personalmente. Sin embargo, murió cuando se derrumbó la cueva en la que eligió esconderla.[93]

El chiss de las Regiones Desconocidas

El Emperador consiguió un sirviente talentoso en Mitth'raw'nuruodo «Thrawn», un oficial chiss de las Regiones Desconocidas.

Durante el reinado del Imperio, el interés de Sidious continuó por saber más de las Regiones Desconocidas. Esto llegó a un punto crítico cuando la tripulación del Destructor Estelar clase Venator Golpe Relámpago, bajo el mando del Capitán Voss Parck, se encontró con el chiss conocido como Thrawn en el Espacio Salvaje. Muchos años antes, Anakin Skywalker le contó a Palpatine sobre este alienígena y cómo trabajaron juntos. Este ser afirmó tener un gran conocimiento sobre las Regiones Desconocidas. Entonces, fue llevado ante el Emperador en Coruscant para ser interrogado. Thrawn le contó al Emperador sobre las amenazas que acechan dentro de las Regiones Desconocidas y cómo podrían algún día encontrar al Imperio y le ofreció sus habilidades militares. El Emperador luego dedujo que las intenciones de Thrawn eran ayudar a proteger a su gente de estas amenazas. El chiss le aseguró al Emperador que su lealtad sería al Imperio. Thrawn luego reveló que había conocido a Anakin Skywalker durante las Guerras Clon, demostrando así quién era para el Emperador.[94]

Por su servicio, el Emperador prometió al Capitán Parck y su tripulación recompensas. Sin embargo, Thrawn solicitó que su traductor Eli Vanto se quedara con él. El Emperador luego le pidió a Thrawn que caminara con él afuera. En su jardín personal, el Emperador le dijo al chiss su interés en las Regiones Desconocidas. Thrawn luego advirtió que había un gran peligro allí, sin embargo, le aseguró al Emperador que compartiría su conocimiento sobre esta zona. El Emperador ordenó que Eli Vanto fuera transferido al lado de Thrawn y que ambos se sometieran a entrenamiento en la Real Academia Imperial.[94]

Una nueva amenaza

Darth Vader y el Gran Inquisidor lideraron una unidad de cazadores de Jedi, conocida como Inquisición, en nombre del Emperador.

Con los Jedi en su mayoría derrotados, Sidious se sintió seguro detrás de su enorme ejército galáctico y su dominio sobre la mayor parte de la galaxia conocida. A pesar de esto, los Separatistas restantes y los Jedi sobrevivientes roerían su confianza en la longevidad de su nuevo Imperio. Buscando asegurar su poderío, el Emperador apoyó excursiones militares masivas a los Territorios del Borde Exterior en un esfuerzo por traer más sistemas bajo su redil. Con su objetivo final de convertir la realidad en algo de su propia creación, un Imperio omnipotente permitiría que todos los habitantes de la galaxia fueran retenidos en su oscuro abrazo.[3] A pesar de que los Jedi estaban casi extintos, todavía nacían infantes sensibles a la Fuerza en toda la galaxia. En un esfuerzo por combatir esta amenaza, Sidious creó la Inquisición compuesta por adeptos del lado oscuro y ordenó a su aprendiz, Lord Vader, que contactara a un Inquisidor pau'ano para cazarlos y destruirlos si no servían al Imperio.[95]

Durante la caza de Vader por parte de la Mano Oculta, el Emperador se puso en contacto con su aprendiz a través de un holograma, expresando su decepción por no haber podido rastrear al sindicato criminal. Dijo que debían ser aplastados de inmediato, ya que robaron armas del Imperio y se las proporcionaron a la Rebelión.[96]

Durante el decimoquinto Día del Imperio, celebrando el aniversario del ascenso al poder del Imperio, el Emperador presidió el Senado Imperial en Coruscant con una escolta de la Guardia Imperial e invitó a la gobernadora de Lothal, Arihnda Pryce, a celebrar con él.[97] Después de la muerte del Inquisidor, a manos de Kanan Jarrus y su padawan Ezra Bridger, el Emperador envió a su aprendiz a Lothal como una «solución alternativa» al creciente problema rebelde.[98] Darth Vader se puso en contacto con el Emperador después de haber derrotado a la flota rebelde en el sistema Lothal. Vader le informó a su maestro que había descubierto que su antigua aprendiz Jedi, Ahsoka Tano, aún vivía. El Emperador estaba complacido con la noticia de que Tano posiblemente conocía la ubicación de otros Jedi ocultos, y capturarla permitiría al Imperio encontrarlos y destruirlos antes de que se convirtieran en amenazas. Aunque Vader estaba más interesado en encontrar a su antiguo Maestro Obi-Wan Kenobi, el Emperador le dijo a su aprendiz que tuviera paciencia y que enviara a más Inquisidores para cazar a Tano y a los otros Jedi descubiertos en Lothal.[99]

La campaña de Thrawn contra la rebelión

En el 2 ABY,[100] el Emperador ascendió al oficial de la Armada Imperial chiss Thrawn al puesto de Gran Almirante por su papel en la represión de la insurgencia rebelde en el sector Batonn.[101] Sin embargo, durante el ascenso, Thrawn cuestionó a Sidious sobre la practicidad de la Estrella de la Muerte. El Emperador preguntó si la razón de las preocupaciones de Thrawn se debía a la amenaza que la estación representaba para la especie Chiss. No obstante, debido a que Thrawn había cumplido su parte del trato al compartir su información sobre las Regiones Desconocidas, dejó ir el problema. Luego, el Emperador presentó a Thrawn a su ejecutor personal, Darth Vader. Más tarde, Thrawn sería enviado para hacer frente a la creciente amenaza rebelde.[94]

La traición de Mon Mothma

Después de una generación en el poder, el gobierno del Emperador fue desafiado por la Alianza para Restaurar la República.

Más tarde, la senadora renegada Mon Mothma provocó la ira del Emperador cuando lo denunció como mentiroso y condenó su complicidad en la Masacre de Ghorman. Como resultado, Mothma fue designada traidora y se enviaron fuerzas Imperiales para perseguirla. A pesar de los esfuerzos del Gran Almirante Thrawn para atrapar a Mon Mothma y los Espectros en la Nebulosa Archeon, Hera Syndulla logró llevar a Mon Mothma a salvo a Dantooine donde pronunció un discurso instando a la galaxia a rebelarse contra el Imperio.[102]

Perturbación en las Regiones Desconocidas

Después de la derrota de Thrawn en Atollon, el Emperador sintió una gran perturbación en la Fuerza en algún lugar los límites de la galaxia. Por lo tanto, el Emperador convocó a Thrawn y Vader a Coruscant para una reunión. Durante la reunión, el Emperador les ordenó a los dos que fueran al planeta Batuu para localizar una perturbación en la Fuerza que había sentido, poniendo a prueba a Vader en su vulnerabilidad a su pasado y a Thrawn en su lealtad.[103]

Maquinaciones en Lothal

Un mundo entre mundos
«No puedo ir contigo.»
«Tal vez yo sí. Ezra Bridger y Ahsoka Tano— ¡Míos, al fin!»
―Ahsoka Tano y Darth Sidious, a Ezra Bridger[fuente]

El Emperador consultó con el Ministro Hydan sobre las antiguas runas de los Dioses de Mortis.

Después del descubrimiento de un templo Jedi en Lothal, el Emperador ordenó al Ministro Veris Hydan que excavara las ruinas y descubriera sus secretos. Algún tiempo después, Hydan se puso en contacto con el Emperador, quien le informó que habían llegado a las raíces del templo y descubierto un mural de los dioses de Mortis, que recordaba el arte y la iconografía encontrados en el antiguo templo de Coruscant. El Emperador le dijo a Hydan que había sentido que la muerte de Kanan Jarrus había alterado el destino de Lothal. Prometiendo controlar el conducto entre los vivos y los muertos, el Emperador instó a su ministro a acelerar el ritmo de su trabajo.[104]

Más tarde, el Emperador fue a la cámara ceremonial en la torre en los Talleres en Coruscant para poder usar la alquimia Sith con el fin abrir un portal al mundo entre mundos donde estaban Ezra Bridger y Ahsoka Tano. El Emperador se burló de ellos a través del portal y desató su poder contra ellos, que pudieron contener. Luego agarró la pierna de Bridger y tiró de él para que pudiera atravesar el portal. Sin embargo, antes de que pudiera ingresar al portal para entrar al reino, Tano cortó el lazo de fuego. El Emperador volvió a intentarlo, pero falló cuando Bridger y Tano regresaron a su mundo. En el proceso, el Templo Jedi de Lothal fue destruido.[105]

Decepción en Lothal
«Joven querido, fuiste tú quien decidió destruir el Templo. Las acciones de tus amigos rebeldes requieren una mano firme que asegure que haya orden en Lothal. En cuanto a tus padres, permíteme que pueda ofrecerte lo que pudo ser, y lo que aún puede ser.»
―Darth Sidious, a Ezra Bridger[fuente]

Tras la derrota del traidor Gran Almirante Balanhai Savit y Thrawn perdiendo los fondos para su programa de defensores TIE ante la Estrella de la Muerte, Sidious habló con su gran almirante chiss sobre su pantalla de comunicaciones privadas para determinar si sus lealtades realmente mentían con el Imperio, como Thrawn había trabajado con miembros de la Ascendencia Chiss para combatir una fuerza de la Hegemonía Grysk que se había infiltrado en el espacio Imperial. Después de confirmar con Thrawn que Savit había sido un traidor, el Emperador cambió el tema de discusión a las lealtades del oficial chiss, aunque Thrawn insistió en que su trabajo con la Ascendencia no era traición. Thrawn admitió que los grysk eran principalmente una amenaza para su propia gente, pero argumentó que se habían interesado en el Imperio y podrían querer el control de la Estrella de la Muerte, una posibilidad que Sidious negó instantáneamente, diciéndole a Thrawn que ni los grysk ni los chiss controlaría su puesto. Thrawn negó haber buscado la estación de combate para su gente y en cambio dijo que lucharía contra tal situación, pero Sidious, entendiendo que un sirviente que tenía lealtades divididas no era una ventaja, aún cuestionó las verdaderas lealtades de Thrawn.[106]

Reflexionando sobre las lealtades de Thrawn, la Ascendencia y la amenaza de los grysks, Sidious se preguntó si Thrawn estaba en lo cierto, considerando que una alianza entre el Imperio y la Ascendencia podría ser útil. Sin embargo, en tal caso, Sidious quería el control de ambos gobiernos y se preguntó si Thrawn podría ser manipulado o persuadido para que traicionara a los chiss. Decidiendo que tal posibilidad requería meditación adicional y volviendo su atención a un asunto más urgente, el de los rebeldes de Lothal, Sidious le informó a Thrawn que estaba enviando instrucciones para que se construyera una cámara a bordo del Quimera. Le ordenó a Thrawn que sofocara la insurgencia rebelde en Lothal y llevara a Bridger a la cámara,[106] que era una parte del Templo Jedi de Lothal que quería llevar a bordo «piedra por piedra».[107] Dejando a Thrawn para llevar a cabo sus deberes, le dio al gran almirante una última orden; una vez terminada la batalla de Lothal, debía regresar a Coruscant para que pudieran tener una «larga charla».[106]

Un Emperador Palpatine disfrazado buscó usar el Jedi Ezra Bridger para obtener acceso al mundo entre mundos.

Cumpliendo sus órdenes,[106] Thrawn llevó a Bridger a bordo del Quimera cuando, para evitar que el oficial chiss bombardeara Ciudad Capital de Lothal, el joven Jedi se rindió al Imperio. Después de que el oficial y el padawan hablaron sobre el destino de los Jedi y Lothal, Thrawn llevó a Ezra a la habitación que contenía la parte del templo, llevando a Bridger cara a cara con el Emperador Galáctico. Como el Emperador estaba fuera del mundo, usó una proyección holográfica para presentarse en su forma más benevolente y con cicatrices previas. Sidious luego ordenó a Thrawn que abandonara la habitación, dejándolo solo con Bridger y el fragmento del templo.[107]

En un intento de que Ezra abriera el portal al mundo entre mundos, Sidious intentó tentar a Ezra con la oportunidad de reunirse con sus padres fallecidos. Sin embargo, Ezra, recordando su lección anterior en el mundo entre mundos, decidió rechazar esta oferta, sabiendo que tenía una familia y luego procedió a derribar el templo en escombros. Esto hizo que la proyección del holograma del Emperador cambiara de su persona benevolente a su verdadera forma. Con su plan hecho añicos, el Emperador ordenó a tres miembros de la Guardia Real y tres soldados de asalto que entraran en la habitación y ejecutaran a Ezra. No obstante, después de que Sidious desactivara su holograma, Bridger pudo usar la Fuerza para aplastar a los soldados con escombros y escapó. Finalmente, dirigiéndose al puente del Quimera, Bridger, habiendo ordenado previamente a su aliado Mart Mattin que convocara una manada de purrgils con la Frecuencia Cero, liberó con éxito su mundo natal del Imperio, ya que las criaturas derrotaron el bloqueo en órbita y procedieron a tomar agarrar al Quimera, arrastrándolo, junto con Thrawn, el resto de la tripulación y a él hacia el hiperespacio. Por lo tanto, Bridger, sin saberlo, también impidió que[107] los planes futuros de Palpatine para Thrawn[106] se convirtieran en realidad.[107]

Guerra Civil Galáctica

La disolución del Senado Imperial

«El Senado Imperial ya no debe preocuparnos en absoluto. He sido informado de que el Emperador ha disuelto el consejo permanentemente. Los últimos reductos de la Antigua República han sido eliminados.»
«¡Eso es imposible! ¿Cómo va a mantener el control sin la burocracia?»
«Ahora los gobernadores regionales tienen control directo en sus territorios. El miedo mantendrá en orden los sistemas locales. El miedo a esta estación de combate.»
―Wilhuff Tarkin y Cassio Tagge[fuente]

El Emperador afianzó aún más su control sobre la galaxia, confiando en que el miedo podría mantener el control.

Cuatro años después de la revelación de un frente rebelde unido en Mustafar, los rebeldes se habían reorganizado en un movimiento más grande y organizado conocido como la Alianza para Restaurar la República o «Alianza Rebelde». Atacando desde Yavin 4, un escuadrón rebelde de élite, Rogue One, dirigido por Jyn Erso y una gran parte de la flota de la Alianza Rebelde logró robar una lectura tecnológica completa de la Estrella de la Muerte, el arma definitiva del Imperio que había estado en construcción durante diecinueve años, de una instalación de investigación Imperial en Scarif. Esta pérdida, a medida que la estación espacial se acercaba a su finalización, fue un duro golpe y potencialmente fatal para los planes a largo plazo del Emperador. Para solucionar el problema, Sidious envió a Vader a buscar los planos de la Estrella de la Muerte.[108]

Vader destruyó la nave insignia rebelde y gran parte de la flota rebelde. Sin embargo, los planos se habían escapado a bordo del Tantive IV, una corbeta CR90, en manos de la Princesa Leia Organa, senadora Imperial de Alderaan y presunta simpatizante rebelde. Vader pronto atrapó la corbeta sobre Tatooine, ingresó a la nave y tomó a la princesa como rehén. Aunque Vader no pudo adquirir los planos, arrestó a Organa como traidora y, como tal, le dio a Sidious la excusa que necesitaba para disolver el Senado Imperial. Sidious, uno de los últimos restos de la República Galáctica, siempre había planeado eliminarlo, pero necesitaba esperar a que se completara la Estrella de la Muerte para que el orden pudiera mantenerse a través del miedo en lugar de la representación en el Senado. Con la estación espacial casi terminada y una senadora acusada de apoyar la rebelión, Sidious ordenó la disolución del Senado. El poder legislativo se transfirió a los gobernadores regionales y miembros selectos de las Fuerzas Armadas Imperiales, como el aliado de Sidious, el Gran Moff Tarkin, lo que permitió al Emperador obtener el control completo sobre el Imperio sin controles a su poder.[108][109]

El Nuevo Orden en peligro

«Conservamos el esqueleto de la República durante casi veinte años mientras se construía la Estrella de la Muerte. Veinte años, mi aprendiz. Toda esa planificación es ahora una capa de polvo que orbita alrededor de Yavin… Ahora, ya no tenemos el Senado para mantener el orden. No tenemos la Estrella de la Muerte para forzarlo. Nuestra mayor arma se ha ido. Nuestra producción está en cenizas. Estamos sitiados. En todos estos años, nunca nos hemos acercado más al desastre.»
―Darth Sidious, a Darth Vader[fuente]

El arma definitiva del Emperador, la Estrella de la Muerte, fue destruida por Luke Skywalker durante la Batalla de Yavin.

Después del duelo entre Vader y Obi-Wan Kenobi, Vader le informó a Sidious de la muerte de su antiguo maestro, para sorpresa de Sidious. Sin embargo, todavía estaba preocupado por las últimas palabras de Kenobi, la desaparición de su cuerpo al morir y el paradero aún misterioso de Yoda. Sidious determinó mantener fuerte al Imperio y destruir a la Rebelión.[110]

A pesar de la cuidadosa planificación de Sidious para tomar el poder completo sobre el Imperio, sus planes se vieron comprometidos cuando la Alianza Rebelde lanzó un ataque contra la Estrella de la Muerte durante la Batalla de Yavin. Cuando la Estrella de la Muerte estaba a punto de disparar, Sidious sintió una perturbación en la Fuerza, simplemente un parpadeo desde su punto de vista. En ese momento, el piloto rebelde Luke Skywalker lanzó sus torpedos de protones, logrando destruir la Estrella de la Muerte, matando a Tarkin y a la mayoría de los oficiales de alto rango del Imperio, mientras que también dejó a Sidious preocupado por la conexión del piloto con la Fuerza.[111]

Los únicos supervivientes fueron el aprendiz de Sidious, Darth Vader, quien no había podido defender la estación espacial, y el General Cassio Tagge, que había sido enviado a investigar las afirmaciones de la Princesa Leia Organa sobre una base rebelde activa en Dantooine. La victoria de los rebeldes en Yavin fue seguida por otra victoria en Cymoon 1, donde un equipo rebelde destruyó la principal instalación de producción del Imperio, la Fábrica de Armas Alfa. Varios otros asaltos de las fuerzas rebeldes, como el bombardeo de una base de suministros en Imdaar y los astilleros de Kuat, acosaron al Imperio en las semanas posteriores a la destrucción de la Estrella de la Muerte. Además, las secuelas de la destrucción de la Estrella de la Muerte vieron un aumento en la actividad pirata contra los convoyes de suministros Imperiales, ya que el gobierno galáctico dejó de ser visto como invulnerable. El dominio del Imperio sobre los mundos vitales también comenzó a decaer; uno de los mundos que comenzó a cuestionar la dominación Imperial fue el mundo minero de Shu-Torun. Gobernado por una nobleza mercantil llamada duques mineros, Shu-Torun proporcionó materiales importantes que el Imperio necesitaba para sus proyectos de construcción, incluido el desarrollo de la segunda Estrella de la Muerte, y el Emperador exigía constantemente diezmos más altos, especialmente después de la Batalla de Yavin. Oponiéndose a este aumento insostenible, los duques mineros convencieron a su anciano rey de rebelarse contra el Imperio.[109][112][113][114]

A raíz de los fracasos de Darth Vader, Sidious optó por poner a prueba a su aprendiz, reteniendo información sobre un elusivo aliado del Imperio.

Decidido a evitar la destrucción de su Imperio, Sidious reorganizó el Alto Mando Imperial al nombrar al General Tagge como Gran General con el mando de todos los asuntos militares. Tagge había argumentado en contra de la estrategia de tener la Estrella de la Muerte como única arma de las fuerzas armadas Imperiales, creyendo que las fuerzas armadas era todo lo que se necesitaba para salvaguardar el Imperio y que depender de una sola arma estaba invitando a una catástrofe. Vader, que no había podido proteger ni a la Estrella de la Muerte ni a Cymoon 1, fue degradado y se le ordenó servir bajo Tagge como el Gran General lo consideró oportuno. El Emperador dio órdenes de que las fuerzas armadas centraran su atención en la conquista del Borde Exterior hasta el momento en que se completara la segunda Estrella de la Muerte. Tagge y Vader comenzaron a atacar a los piratas para su destrucción, así como a tomar medidas enérgicas contra elementos criminales que no habían sido controlados en el pasado, como el Orgullo de Son-tuul.[109][113][115]

Los únicos que se salvaron de la ira del Imperio fueron los hutts, que habían entrado en una alianza con el Imperio. Necesitando materias primas para la producción militar Imperial y sabiendo que los hutts podrían proporcionarlas por el precio correcto, Sidious envió a Vader a Tatooine para negociar un acuerdo con Jabba por su apoyo a cambio de que los hutts pudieran mantener su base de poder en el Borde Exterior. y el inframundo. La destrucción de competidores, como el Orgullo de Son-tuul, también permitió a los hutts beneficiarse de la alianza, ya que su posición en el inframundo recayó en ellos.[115]

Cuando Shu-Torun se levantó en rebelión abierta contra el Imperio tras la brutal represión de Darth Vader de un intento de asesinato realizado contra él por el rey, Sidious envió a su aprendiz de regreso al mundo minero con una gran fuerza militar bajo su mando. Sus órdenes eran poner fin a la rebelión de los duques mineros y preservar el gobierno respaldado por los Imperiales y dirigido por la Reina Trios, a quien Vader había colocado en el trono después de la traición de su padre.[114][116]

La nave personal del Emperador, el Imperialis, fue amenazada y estropeada por un apostador oportunista en medio de muchos otros problemas en los últimos años del Imperio.

En algún momento después de la Batalla de Yavin, el yate de lujo Imperialis del Emperador fue robado por el apostador Lando Calrissian y sus asociados mientras estaba siendo reparado en el Astillero Orbital CC-24 de Sistemas de Flotas Sienar sobre el planeta Castell. El Gran Visir Amedda informó al Emperador de esta pérdida.[117] En respuesta, el Emperador envió tres Destructores Estelares comandados por el Comodoro Idel, el Capitán Shan y el Capitán Conro para recuperar su nave. Estos Destructores Estelares destruyeron CC-24 para castigar al Comandante Pasqual de la base por no proteger la propiedad del Emperador. Luego de que los Destructores Estelares no pudieron recuperar la nave, el Emperador envió a la cazarrecompensas Chanath Cha para recuperar la nave. Si no lograba recuperarlo, él le indicó que destruyera el Imperialis para evitar que sus secretos cayeran en manos de otros.[118] No dispuesta a dañar a sus antiguos amigos Lando y Lobot, Chanath optó por destruir la nave en su lugar.[119] Los restos del Imperialis finalmente terminaron en Quantxi, la luna desguace de Ord Mantell.[14]

Eliminando la competencia

«Los científicos me intrigaron. ¿Qué podrían lograr si se liberaran de la moral hipócrita de la Antigua República? Veríamos. ¿No es mi deber trazar las posibilidades? […] Cylo se volvió poderoso. Sus zarcillos estaban profundamente arraigados en la iniciativa de Tarkin. Su cáncer era uno con su carne. Si simplemente lo liberara, me arriesgaría a un cisma de las grandes mentes del Imperio. Mientras se construía la Estrella de la Muerte, eso era impensable. Después de su destrucción, lo fue aún más. Tuve que obligarlo a exagerar su mano.»
―Darth Sidious, a Darth Vader[fuente]

A raíz del fracaso de Darth Vader para evitar la destrucción de la Estrella de la Muerte, Sidious fue abordado por uno de los científicos involucrados en la Iniciativa Tarkin: el Doctor Cylo. Sidious, uno de los especialistas que salvó la vida de Vader después de sufrir sus heridas fatales en Mustafar, lo mantuvo y financió su investigación para convertir especies orgánicas en sujetos mejorados cibernéticamente. Cylo creía que los organismos solo podían sobrevivir adaptándose con la tecnología y eliminando las debilidades. También creía que en el nuevo mundo que preveía, la Fuerza quedaría obsoleta. Aunque Sidious descartó estos pensamientos diciendo que todo era de la Fuerza, tenía curiosidad por ver qué podían hacer estos científicos sin las restricciones de la presencia de la Antigua República o los Jedi.[84][120][121]

Vader tendría más desafíos en la tumultuosa época de la Guerra Civil Galáctica, mientras lucha bajo su manipulador maestro Sith, Darth Sidious.

Durante los veinte años que habían pasado desde el final de las Guerras Clon, Cylo había trabajado para crear varios sujetos que poseían las mejores actualizaciones genéticas y cibernéticas que podía proporcionar, preparándolos como posibles ejecutores del Imperio. Con la deshonra de Vader clara y la necesidad del Emperador de contar con elementos fuertes para evitar más daño al Imperio, Cylo sugirió que reemplazara a su aprendiz con uno de sus súbditos. El papel de Vader se reduciría a uno ceremonial, mientras que los sujetos del médico harían cumplir la voluntad de Sidious en toda la galaxia. Intrigado por la propuesta de Cylo, Sidious acordó brindar a sus súbditos la oportunidad de impresionarlo.[120][121]

Sin embargo, sin que el científico lo supiera, el Emperador había llegado a creer que Cylo se había vuelto demasiado poderoso como resultado de su participación en la Iniciativa Tarkin. No podía hacer nada al respecto debido a la conexión del médico con varias de las mentes científicas más importantes del Imperio, y apartarlo podría causar una fragmentación entre ellos. Pese a esto, cuando Cylo le presentó su plan, Sidious sabía que podía hacer que jugara demasiado, lo que lo convertiría en un traidor al Imperio. Sabiendo que Vader sería el complemento perfecto para los súbditos de Cylo, el Emperador se aseguró de que los dos hombres se encontraran. El día que le informó a Vader de su castigo por su fracaso en el Palacio Imperial en Coruscant, también convocó a Cylo para una reunión privada. Cuando su aprendiz preguntó quién era el científico, Sidious se negó a responderle, lo que llevó a Vader a realizar su propia investigación sobre los secretos del Emperador.[84][109]

Después de que el cazarrecompensas contratado por Vader, Krrsantan el Negro, capturara con éxito a Cylo en su cuarto cuerpo, reveló bajo tortura la ubicación de su base de investigación secreta. El Lord Sith se dirigió a la base donde comenzó un asalto para encontrar a sus potenciales rivales y destruirlos. Sin embargo, la muerte de Cylo-IV a manos del droide torturador 0-0-0 de Vader no sería el fin del científico: habiéndose recreado a sí mismo como un sistema inmortal, cada vez que uno de los cuerpos de Cylo moría, otro se activaba a bordo de su base de investigación. Cylo-V había adivinado que Vader había descubierto la ubicación de su base y que vendría cuando fuera activado. Como tal, se puso en contacto con el Emperador para que pudiera darle una demostración de sus súbditos. Sidious llegó cuando Vader estaba a punto de matar al científico. Solo su intervención salvó a Cylo-V de sufrir el destino de su predecesor. Con todos los elementos para que su plan comenzara, el Emperador exigió que Cylo comenzara la presentación.[120][122]

Darth Sidious recurre a Cylo y a sus experimentos en un intento por poner a prueba a su aprendiz.

Mientras peleaban con Vader, Cylo le presentó los sujetos en los que había estado trabajando durante los últimos veinte años: Aiolin Astarte y Morit Astarte, gemelos nacidos de una familia que había apoyado a los Separatistas durante las Guerras Clon, que habían sido mejorados genética y cibernéticamente para poseer habilidades similares a las de los Jedi y Sith de antaño sin tener que usar la Fuerza; Tulon Voidgazer, una gran científica involucrada en el desarrollo de I+ D de alto nivel antes de que la actualizaran con una nube de droides-drones, conectados directamente a su cerebro, que le permitían verlos y luchar a través de ellos; el Comandante Karbin, un veterano mon calamari de las Guerras Clon que había pasado dieciocho años con soporte vital después de que su nave se estrellara, y que había sido actualizado a un modelo parecido al difunto General Grievous y entrenado en combate con sables de luz. Finalmente, Cylo había creado un sistema que podía poseer varios huéspedes, probándose en un trandoshano y eliminando cualquier rasgo que el Emperador no deseara, como el dolor y las emociones. Suficientemente impresionado, Sidious exigió una demostración real de sus habilidades. Vader y los súbditos comenzaron a luchar a muerte entre sí, y el trandoshano fue asesinado por Morit antes de que el Emperador detuviera la pelea. Anunció que encontraría un uso para cada uno de ellos, pero que solo uno ganaría un lugar como su ejecutor. La única regla que estableció fue que no se mataran entre sí; o se aseguraran de que si lo hacían, él no se entera. Cuando se disponía a marcharse, el Emperador llamó a Vader para hablar con él en privado.[121]

Un digno aprendiz

«No subestimes lo mucho que me decepcionaste en Mustafar. Te salvé, pero demostraste lo mucho que caíste. […] El lado oscuro es poder. Si te derrotan, son más fuertes. Si los derrotas, demuestras que lo eres. Este es el camino de los Sith. Te nombré «Vader» después de que te comprometiste con los Sith. Entonces demostraste ser digno de ello. Estoy seguro de que ahora demostrarás tu valía.»
―Darth Sidious[fuente]

Las relaciones eran tensas entre los súbditos del Emperador.

Cuando estuvieron solos, Sidious felicitó a Vader por su capacidad para descubrir el proyecto de Cylo. También estaba impresionado con la capacidad de su aprendiz para actuar más allá de su conocimiento, y cómo había podido adquirir un ejército privado de droides comando de la era Separatista para usarlo para sus propios fines. Vader estaba disgustado por verse obligado a probarse a sí mismo contra los súbditos de Cylo, especialmente porque los consideraba blasfemos ante los caminos de la Fuerza. Sidious lo reprendió por reprenderlo, recordándole que él era el maestro mientras Vader seguía siendo el aprendiz: su tarea era aprender lo que Sidious sabía, y la de Sidious era descubrir lo que había que enseñar. El Emperador también reveló que necesitaba a Vader para superar la decepción que le había causado cuando casi fue derribado en Mustafar, y demostrar que era digno de llevar el nombre que Sidious le había dado cuando se comprometió con los Sith. Con sus designaciones concluidas, el Emperador dejó la base de Cylo y regresó a Coruscant.[121]

Por orden del Emperador, los súbditos de Cylo fueron puestos a disposición del Gran General Tagge, mientras que el médico actuó como consultor de las fuerzas armadas. La rivalidad entre ellos y Vader finalmente llevó al enfrentamiento con la Alianza Rebelde en Vrogas Vas. Como resultado de la manipulación de Karbin, Vader se estrelló en Vrogas Vas cuando se enfrentó a tres escuadrones rebeldes. Un piloto decidió estrellar su Ala-X contra el caza TIE de Vader para derribarlo. En la superficie, Vader se enfrentó a una gran fuerza de soldados rebeldes reunidos por Leia Organa para eliminar su amenaza. El enfrentamiento culminó en una batalla entre el Lord Sith y Karbin, que resultó en la muerte de este último. La Rebelión sufrió pérdidas importantes en Vrogas Vas, y la desaparición de Karbin llevó al Emperador a buscarlo. Vader finalmente se dirigió a Coruscant, donde le presentó a su maestro el cadáver de Karbin. Aunque Sidious estaba molesto porque su aprendiz había violado su regla, quedó impresionado cuando Vader lo desafió a que le brindara otra forma de demostrar que era digno de su confianza. El Emperador le dio a su aprendiz el mando de la fuerza militar que estaba enviando a Shu-Torun para preservar el control de la Reina Trios en el trono. Sin embargo, también envió a Cylo y a sus súbditos restantes, aparentemente a pedido del Gran General Tagge. Antes de que Vader abandonara el Palacio Imperial, Sidious le advirtió que no lo decepcionara, ya que confiaba en él más de lo que dejaba ver.[116]

La campaña de Vader en Shu-Torun fue un éxito y los rebeldes duques mineros fueron derribados. En medio de la batalla, Cylo intentó matar a su rival formando una alianza con el barón Rubix, el líder de los rebeldes de Shu-Torun. Vader evadió la trampa y, con la ayuda de una moribunda Aiolin Astarte que había sido traicionada por su hermano, obtuvo la prueba necesaria para demostrar la traición del médico de su circuito de memoria. Una vez que los asuntos de Vader concluyeron en Shu-Torun, informó al Emperador de la traición de Cylo y le dijo que había huido con sus súbditos restantes. Satisfecho de que su plan hubiera funcionado, Sidious convocó a Vader en el astillero donde se estaba construyendo el Ejecutor, Acorazado Estelar clase Ejecutor.[84][123][124][125]

Fin de los juegos

«La flota será tuya. El Ejecutor será tuyo. Te los dejo para educar a tus subordinados sobre esta nueva era valiente.»
―Darth Sidious, a Darth Vader[fuente]

Vader destruyó al Doctor Cylo y a sus creaciones para salvaguardar su posición como aprendiz del Emperador.

En Kuat, el Emperador reveló su temor de la creciente influencia de Cylo a su aprendiz, el papel del médico en la reconstrucción y el propósito de la contienda por su puesto como ejecutor. Vader reconoció que, si uno de sus rivales hubiera sido el último en pie, el Emperador estaría teniendo la misma conversación con ellos. Sin embargo, afirmó que había tenido éxito y que representaba la fuerza del lado oscuro. Sidious estaba satisfecho con el éxito de su aprendiz y le ordenó que encontrara a Cylo y lo destruyera.[84]

Mientras el Ejecutor todavía estaba en construcción, la flota de Cylo atacó el acorazado. Durante el asalto, una de sus creaciones, Tulon Voidgazer saboteó la nave. Sidious contactó a Tagge, exigiendo saber qué estaba pasando, sin embargo, el general y su tripulación quedaron inconscientes por un gas tóxico. Luego, uno de sus guardias informó al Emperador que estaban atrapados.[126]

Luego de que Vader mató a los secuaces de Cylo y destruyó su cuerpo actual, informando al Emperador de su éxito. Satisfecho con su aprendiz, Sidious le dijo que terminara su misión y luego regresara. En ese momento, la arqueóloga Dra. Aphra entró en sus aposentos privados. Luego afirmó que tenían un «amigo en común» y que ella tenía cosas que el Emperador necesitaba saber.[127]

Después de que Vader terminara con Cylo para siempre, regresó con su maestro. Fue entonces cuando Sidious le dijo a Vader que Aphra le había informado de todos sus esfuerzos secretos, muchos de los cuales habían sido técnicamente traidores. No obstante, en lugar de castigar a Vader, el Emperador le dijo a su aprendiz que estaba impresionado con sus ambiciones y que era todo lo que podía haber esperado. Luego dejó a Vader para que se ocupara de Aphra como quisiera. Debido al fracaso de Tagge, el Emperador lo degradó y transfirió el mando del Ejecutor y su flota a Vader. Satisfecho con su aprendiz, lo dejó para «educar» a sus subordinados sobre el futuro.[128]

«Una gran perturbación en la Fuerza»

«Hay una gran perturbación en la Fuerza.»
«Lo he sentido.»
«Tenemos un nuevo enemigo: el joven rebelde que destruyó la Estrella de la Muerte. No me cabe duda de que este muchacho es el vástago de Anakin Skywalker.»
―Darth Sidious y Darth Vader, sobre Luke Skywalker[fuente]

Los Sith descubrieron una nueva amenaza para su reinado en la forma de Luke Skywalker, hijo de Anakin Skywalker y futuro Jedi.

Tres años después de la Batalla de Yavin, el Imperio había logrado una gran victoria al capturar la base rebelde en el planeta helado de Hoth. Sin embargo, algo más grande estaba creciendo. Sentado dentro de su Oficina Imperial, Palpatine sintió una gran perturbación en la Fuerza. No era diferente de lo que había sentido momentos antes de la destrucción de la Estrella de la Muerte. Entonces, buscó ver dentro de la perturbación, lo que lo llevó a una visión de un muchacho sosteniendo un sable de luz carmesí, habiendo aparentemente decapitado a los guardias reales de Palpatine dentro de su propia Oficina Imperial. Mientras miraba, el joven se acercó a un Palpatine sentado dentro de la visión, llamando a la Fuerza para estrangular al doble de Palpatine. Este doble intentó electrocutar al muchacho con rayos de la Fuerza, pero no pudo detenerlo. El doble intentó invocar su sable de luz, pero en cambio el joven lo atrajo y giró el sable en medio del vuelo, eventualmente dominando al doble cuando el propio sable del Lord Sith lo derribó. Una voz familiar luego llamó al joven, quien procedió a caminar hacia el mismo lugar que ocupaba ahora el verdadero Palpatine. El muchacho se arrodilló frente a la figura oculta cuando la voz notó que el joven lo había hecho bien. Palpatine luego se dio cuenta de a quién pertenecía la voz: la de Anakin Skywalker. Palpatine concluyó que esto debía ser un sueño de Anakin.[111]

Sondeando más profundamente dentro de la visión, Palpatine presenció la escena de un desenmascarado y reluciente Anakin Skywalker caminando bajo la vista de un sinfín de Destructores Estelares, caminando junto con una figura que aparentemente se parecía a él, así como la figura que se avecinaba de la fallecida senadora Padmé Amidala, ahora viva una vez más. La figura se refirió a Anakin como padre y a Padmé como madre. Anakin luego hizo un gesto a la flota, refiriéndose al joven como Luke, indicando que la flota que volaba sobre ellos era ahora la más poderosa de la galaxia. Habiendo presenciado esto, Palpatine fue expulsado de la visión, pero ya había presenciado lo suficiente. De estas piezas dedujo que las acciones previas de Vader realizadas supuestamente con el pretexto de destruir el liderazgo de la Alianza en realidad estaban motivadas por el deseo de encontrar a su hijo y moldearlo según su visión. Palpatine luego decidió darle a Vader los recursos para hacer precisamente eso mientras esperaba que él cometiera un error. Cuando cometió ese error, Palpatine estaría listo para aprovecharlo para sus propios fines y garantizar la caída simultánea de Vader.[111] Con Darth Vader a bordo de su[15] nave de mando,[5] el Superdestructor Estelar Ejecutor,[129] el Emperador finalmente se puso en contacto con el oficial al mando de la nave, el Almirante Firmus Piett, diciéndole que Lord Vader lo contactara inmediatamente. Vader hizo lo que se le ordenó y se le dijo de su hijo, Luke Skywalker,[15] plenamente consciente de que él conocía esta información.[111] Luego, el Emperador procedió a afirmar su deseo de eliminar esta amenaza, pero Vader sugirió que el joven Skywalker podría convertirse en un aliado. Con calculadas palabras de aprobación, el Emperador permitió que su ejecutor persiguiera este posible «activo». El maestro encapuchado dejó a Vader para buscar a Luke Skywalker después de que su aprendiz se comprometiera a enfrentarse a la descendencia de Anakin Skywalker y llevarlo al Emperador o destruir a su hijo.[15]

La búsqueda de Vader

«¡Únete a mí, juntos, dominaremos la galaxia como padre e hijo!»
―Darth Vader, a Luke Skywalker[fuente]

Tras el encuentro de Vader con Skywalker, el Emperador se enteró por el Almirante Piett que Lord Vader había abandonado abruptamente su flota.

Darth Vader finalmente atrajo a Luke Skywalker a Ciudad Nube en Bespin, donde el Lord Sith intentó capturar a Skywalker en carbonita y transportar al aspirante Jedi al Emperador. Sin embargo, Skywalker evadió la captura y fue confrontado por Vader en un duelo. Allí, con el joven atrapado en una cornisa precaria, Vader divulgó el conocimiento de su relación con Skywalker, su hijo, y le dio un ultimátum al joven: unir fuerzas, como estaba supuestamente destinado, con su padre, Darth Vader, o morir. Sin embargo, Luke Skywalker rechazó a su padre y se permitió caer al abismo.[15]

Habiendo fallado en reclutar o destruir a Skywalker, Vader regresó al Ejecutor, solo para ser interrumpido por su tripulación, que informó la fuga del Halcón Milenario de Ciudad Nube. Sobre el puente del Ejecutor, Vader sintió la presencia de su hijo a bordo del Halcón. Llamando al joven Skywalker para que se uniera a él en vano, el padre de Skywalker observó cómo el Halcón pasaba junto a las fuerzas Imperiales con su hiperimpulsor completamente funcional.[15]

Enfurecido, Lord Vader dejó su nave insignia a bordo de una lanzadera Imperial con un droide forense y una unidad de soldados de la muerte para vengarse de los responsables de ocultar el conocimiento de la supervivencia de su descendencia, alterando los sistemas del droide que obligarían a su motivador a desencadenar una secuencia de autodestrucción en caso de que el droide revelara cualquier información a alguien, incluidos a los Imperiales y al propio Emperador, con respecto a su búsqueda.[130]

Mientras tanto, el Emperador hizo que el Gran Visir Mas Amedda contactara al Almirante Piett por holograma. Después de la confirmación de Piett sobre la fuga del Halcón Milenario, el Gran Visir transmitió la demanda del Emperador de que Vader lo contactara de inmediato, pero un oficial alertó a Piett de la partida de la lanzadera de Lord Vader cuando el almirante tomó su comunicador con Vader. Al redactar con cautela su respuesta, Piett le dijo al Visir Amedda sobre la indisponibilidad de Vader. Al escuchar la noticia del fracaso de Vader y su salida del mando Imperial, el Emperador comenzó a reír ante la holotransmisión de Piett mientras se sentaba en su trono en su palacio en Coruscant mientras Amedda estaba junto a él.[130]

Caída de los Sith

«La Fuerza está en él, muy potente. El hijo de Skywalker jamás debe convertirse en un Jedi.»
«Si pudiéramos convertirlo, sería un poderoso aliado.»
―Darth Sidious y Darth Vader, sobre Luke Skywalker[fuente]

El Emperador engañó a la Alianza para que atacara la segunda Estrella de la Muerte, colocándose a sí mismo como cebo.

En los meses posteriores a los acontecimientos en Bespin, Luke Skywalker continuaría perfeccionando sus habilidades en el lado luminoso de la Fuerza; no obstante, Sidious todavía creía que Skywalker podía volverse hacia el lado oscuro.[5]

En un intento por conseguir un nuevo aprendiz Sith y poner fin a la Guerra Civil Galáctica, Sidious permitió deliberadamente que los rebeldes obtuvieran los planos de la nueva Estrella de la Muerte en construcción sobre la luna forestal de Endor.[5] Tras la presunta destrucción de una gran mayoría de la Rebelión en una confrontación condenada contra una armada y operativa Estrella de la Muerte sin saberlo, Sidious planeó comenzar el despliegue de algunas de las flotas invasoras más grandes conocidas en la historia galáctica para bloquear los bastiones rebeldes conocidos de Mon Cala y Chandrila hasta que la Estrella de la Muerte II pudiera destruirlos, poniendo fin de forma permanente a la Rebelión y a todos aquellos que se opusieran a su gobierno por puro terror.[131]

El Emperador fue a la segunda Estrella de la Muerte con la intención de supervisar la derrota final de la Rebelión y los Jedi, colocándose a sí mismo como cebo adicional para atraer a la Alianza. Una enorme cantidad de personal Imperial,[5] incluidos dos droides astromecánicos, fue testigo de la trascendental llegada de su Emperador.[132] Poco antes de su encuentro con Luke Skywalker, el Emperador sintió la existencia de una fuerza misteriosa y malévola en los confines de las regiones inexploradas; sospechaba que era la posible fuente del lado oscuro de la Fuerza, pero incluso el Emperador no estaba seguro de quién o qué estaba sintiendo.[36]

Conociendo a Luke Skywalker

«Estoy ansioso de completar tu entrenamiento. Con el tiempo, llegarás a decirme maestro.»
―Darth Sidious, a Luke Skywalker[fuente]

Sidious y Vader hicieron planes para aplastar la Rebelión en Endor y asegurarse de que Skywalker se volviera hacia el lado oscuro.

Mientras estaban en la Estrella de la Muerte, Luke Skywalker, Han Solo, la Princesa Leia y Chewbacca lograron escabullirse del escudo y aterrizar en la luna santuario. Vader, a quien se le había dicho que enviara la flota a la luna y que permaneciera en una nave de mando, sintió la llegada de su hijo. Debido a esto, viajó a la Estrella de la Muerte, donde le dijo al Emperador que sintió la llegada de Luke. Sorprendido de que él mismo no pudiera sentirlo, el Emperador le ordenó a Vader que fuera a esperarlo, diciendo que había previsto que Luke buscaría a Vader y se rendiría a él personalmente por compasión al ser su padre.[5]

Poco después de que Skywalker y el equipo de ataque rebelde aterrizaran en Endor, el Emperador convocó a su protegido secreto, el Almirante Gallius Rax, para una reunión secreta a bordo de su sala del trono en la segunda Estrella de la Muerte. Al sentir que se acercaba un punto de ruptura, Darth Sidious advirtió a Rax que pronto podría ser el momento de implementar la Contingencia. Luego ordenó a Rax que llevara[36] el Acorazado Estelar clase Ejecutor[133] Devastador a la Nebulosa Vulpinus y se escondiera hasta que los sucesos de este punto de ruptura se resolvieran. También le dijo a Rax que habría otros a los que tendría que llamar a su lado.[36]

Una vez que Luke se rindió, Darth Vader llevó a su hijo a la estación espacial y al salón del trono de su maestro. El Emperador saludó a Luke, despidió a los guardias y le quitó los grilletes. Palpatine le dijo a Luke que planeaba convertirlo al lado oscuro y que todo lo que había sucedido en la luna era todo su plan. También logró explicar que su padre era irredimible y nunca podría ser apartado del lado oscuro. Sidious además tenía una sorpresa reservada para los rebeldes. Cuando llegó la Flota de la Alianza, el superláser de la Estrella de la Muerte estaba operativo, contrariamente a lo que se les había hecho creer. La Estrella de la Muerte fue capaz de destruir varias de las naves de mando, pero los rebeldes tanto en la superficie como en el espacio lograron seguir adelante con su ataque, ya que Lando contaba con Han para destruir el generador de escudo.[5]

Sidious manipuló a Skywalker en un combate con su padre, buscando reemplazar a Vader con un aprendiz más joven.

Luke luego fue manipulado por el Emperador, quien le contó sobre la inminente perdición de sus amigos y que pronto se convertiría en su aprendiz. Al principio Skywalker se resistió, pero a medida que el Emperador continuaba burlándose de él, Luke se enojó más y luego agarró su sable de luz para derribar al anciano. Darth Vader interceptó el golpe de Luke y los dos comenzaron a entablar un duelo para el deleite del Emperador.[5]

Luke fue capaz de calmarse primero, negándose varias veces a seguir luchando contra su padre. Intentó esconderse de Vader a medida que su pelea se volvía más intensa, pero el Sith pudo sentir los pensamientos del muchacho y se enteró de que Luke tenía una hermana. Con este conocimiento, Vader le dijo a Luke que si no se volvía hacia el lado oscuro, tal vez Leia lo haría. La amenaza de perder a su hermana enfureció a Luke y lo llevó a atacar con enfado a Vader.[5]

Después de que Luke cortó la mano mecánica de Vader, Sidious traicionó a su aprendiz al ordenarle a Luke que tomara el lugar de padre a su lado. Sin embargo, Luke comenzó a ver lo que había sucedido y que estaba peligrosamente cerca de volverse como su padre ahora; un esclavo del lado oscuro de la Fuerza. Luke tiró su sable de luz y se volvió hacia el Emperador. Le dijo al Emperador que nunca se volvería hacia el lado oscuro y que era un Jedi, como su padre antes que él.[5]

Ruina

«¡Si no te dejas seducir, vas a ser destruido!»
―Darth Sidious, a Luke Skywalker[fuente]

Sidious castigó al desafiante Jedi mientras Vader solo podía ver cómo su hijo era torturado lentamente hasta la muerte.

Enfurecido por el desafío de Skywalker, el Emperador desató un torrente de relámpagos de la Fuerza sobre él, obligándolo a caer al suelo. Luego, procedió a atormentar al joven, y señaló que sus habilidades inútiles y débiles no eran rival para el poder del lado oscuro. Mientras tanto, Darth Vader vio a su hijo luchar y suplicarle que interviniera, con Sidious amenazando con matar al joven e indefenso Skywalker; sin que el Emperador lo supiera, esto estaba preocupando a Vader. En última instancia, su preocupación y compasión por su hijo hicieron que el quien alguna vez fue Anakin Skywalker despertara y salvara a Luke. Un Anakin redimido agarró al Emperador y lo arrojó por una cornisa por el conducto del reactor de la Estrella de la Muerte hacia su muerte inminente. Disparando su rayo hacia arriba mientras caía, el Emperador aparentemente no pudo hacer nada más que gritar mientras recorría el camino más largo hacia el reactor de la segunda Estrella de la Muerte, causando una gran explosión al golpearlo y liberando un viento azul claro que envolvió la sala del trono antes de retroceder por el eje de donde vino.[5]

Redimido por la compasión de su hijo, Vader se sacrificó destruyendo al Emperador, cumpliendo su destino como Elegido.

Habiendo matado a Darth Sidious y renacido como un Caballero Jedi, Anakin Skywalker había traído la destrucción de los Sith. Con su armadura muy dañada por los rayos del Emperador, la decisión de Anakin de salvar la vida de su hijo le costaría la suya. Antes de morir en la Fuerza, un Anakin moribundo le pidió a Luke que le quitara el casco que Sidious lo obligó a usar todos esos años para que finalmente pudiera ver el rostro de su hijo con sus propios ojos. Luke trató de convencer a Anakin de que le permitiera salvarlo, pero le dijo a su hijo que ya lo había hecho y que tenía razón en que todavía había algo bueno en él, a pesar de todo lo que había hecho.[5] Con su muerte, Anakin había cumplido la antigua profecía como Qui-Gon Jinn había creído que haría treinta y seis años antes.[1] Con esto, la aterradora época de tiranía murió con él o eso creía la galaxia, ya que Sidious no era tan fácil de destruir.[134]

Interregno

«Almirante Versio, la Operación: Ceniza está a punto de empezar. Resistencia, rebelión, desafío. Son ideas que no deben perdurar. Tú eres una de las muchas herramientas que contribuirán a incinerarlas. Escucha a mi mensajero. Él te llevará hasta el objetivo.»
―Mensaje póstumo de Darth Sidious a Garrick Versio[fuente]

Darth Sidious fue recordado como el Lord Sith que destruyó la Orden Jedi y transformó la República Galáctica en el Imperio Galáctico.

Tras la desaparición del Emperador, el Imperio intentó suprimir el verdadero resultado de la Batalla de Endor. En el sector Anoat, que fue aislado del resto de la galaxia por un bloqueo Imperial en los días posteriores al ataque, la propaganda Imperial afirmó que el ataque a la segunda Estrella de la Muerte había fallado y que la rebelión ya no era una amenaza. Los rumores de la muerte del Emperador fueron descartados como fabricaciones traidoras por el Gobernador Ubrik Adelhard.[135] Aunque se circularon varios holovídeos para mostrar que la segunda Estrella de la Muerte había sido destruida, tanto los rebeldes como los Imperiales de la galaxia discutieron si el Emperador o Darth Vader realmente habían muerto o no, ya que nadie estaba seguro de qué había sucedido exactamente.[86] Muchos mensajes Imperiales en torno a la muerte del Emperador se contradecían; algunos Imperiales como el Gran Moff Lozen Tolruck sugirieron que el Emperador había escapado de la segunda Estrella de la Muerte por medios milagrosos, otros afirmaron salvajemente que el Emperador todavía estaba dirigiendo al Imperio desde más allá de la tumba y algunos simplemente se negaron a reconocer durante meses la desaparición del Emperador.[14]

El Emperador también ordenó póstumamente la Operación: Ceniza a un grupo selecto de oficiales Imperiales, incluidos el Almirante Garrick Versio y el Capitán Lerr Duvat, que pedía el arrasamiento de múltiples mundos, incluido su propio planeta natal de Naboo.[136] Los días que siguieron a la muerte del Emperador fueron caóticos, ya que se produjeron levantamientos masivos, que el Imperio trató de detener, en miles de planetas para demostrar que los rebeldes habían tenido razón desde el principio sobre el sentimiento público hacia el Imperio.[137] Meses después de Endor, los seguidores del lado oscuro, como los Acólitos del Más Allá, llegaron a adorar a Vader y al lado oscuro de la Fuerza en planetas de toda la galaxia, como en el planeta Taris.[86]

Mientras varios soldados de la Nueva República discutían qué harían si el cuerpo de Palpatine hubiera sido recuperado, un soldado mon calamari de la Infantería Móvil Sesenta y Uno expresó su deseo de que el Emperador hubiera sobrevivido a Endor, ya que eso le habría permitido enfrentar un juicio por cada crimen.[138] Mientras buscaba en el Edificio del Registro Imperial en Coruscant[14] en el 5 DBY,[139] la Gran Almirante Rae Sloane descubrió que el Superdestructor Estelar personal del Emperador, el Eclipse, había desaparecido misteriosamente en lugar de ser destruido por la Nueva República como se informa en las cartas Imperiales. También encontró un cristal de imagen que mostraba una foto fija de Sidious y varios guardias Imperiales, soldados de asalto y funcionarios, incluidos Wullf Yularen, Dodd Rancit, Terrinald Screed, el Gran Visir Mas Amedda y Gallius Rax. Desde entonces, Rax había ascendido al rango de Almirante de Flota y era el titiritero secreto de Sloane. Tras el ataque en Chandrila, Rax llevó el Imperio a Jakku.[14]

Aunque Rax afirmó que estaba probando la determinación del Imperio antes de un enfrentamiento con la Nueva República, en realidad tenía la intención secreta de llevar a cabo la Contingencia. La Contingencia implicaba orquestar una batalla entre las flotas del Imperio y de la Nueva República y destruir a los dos beligerantes detonando el núcleo de Jakku. El Observatorio de Jakku contenía un pozo profundo que conducía al núcleo del planeta. Rax planeó verter varios artefactos Sith en el pozo para activar la autodestrucción del planeta. En secreto, había organizado para él y varios Imperiales «dignos», incluidos Brendol Hux, su hijo Armitage Hux y un contingente de niños soldados para huir a las Regiones Desconocidas. Sloane logró detener el plan de Rax de destruir Jakku con la ayuda de los rebeldes Norra Wexley y Brentin Lore Wexley. A pesar de morir en Jakku, Rax logró cumplir las órdenes de su maestro de provocar el colapso del «Antiguo Imperio».[36]

La Contingencia del Emperador dio origen a la Primera Orden, un régimen decidido a recuperar la gloria del Antiguo Imperio.

Eventualmente, el legado que dejó Darth Sidious terminó convirtiéndose en la base del régimen que se convirtió en la Primera Orden, la sucesora del Imperio, liderada por el misterioso Snoke, quien asumió el cargo de Líder Supremo de la Orden.[140] Tras eliminar la mayor parte de lo que quedaba del liderazgo Imperial, con varias excepciones como Armitage Hux, Snoke fue a descubrir varias verdades sobre Sidious, como el hecho de que la Contingencia de Sidious siempre había sido un plan doble, uno que implicaba asegurar el renacimiento del Imperio entre los supervivientes del Antiguo Imperio.[87]

En el 34 DBY,[4] treinta años después de la Batalla de Endor, la voz de Sidious se escuchó durante una visión de la Fuerza experimentada por la carroñera sensible a la Fuerza de Jakku Rey en el Castillo Takodana.[141] Algún tiempo después, mientras enseñaba a Rey en Ahch-To, Luke citó el surgimiento de Darth Sidious y el Imperio que creó junto con su padre como un fracaso de la Orden Jedi.[142]

Engañando a la muerte

«Ya he muerto antes. El lado oscuro de la Fuerza te abre camino a muchas habilidades que algunos consideran… antinaturales.»
―Darth Sidious, a Kylo Ren[fuente]

Darth Sidious renació gracias a la ciencia de la clonación y el poder del lado oscuro.

Pero a pesar de su derrota en Endor, incluso la muerte no fue el final para Darth Sidious.[8] Cuando fue traicionado por Anakin Skywalker a bordo de la segunda Estrella de la Muerte, Sidious tuvo poco tiempo para darse cuenta de que su aprendiz se había vuelto contra él como lo hizo una vez con Darth Plagueis, pero a diferencia de su antiguo maestro, se había preparado para la traición de Skywalker. Invocando todo el poder del lado oscuro de la Fuerza, el Emperador transfirió su conciencia muy, muy lejos mientras su cuerpo vacío seguía cayendo hacia el reactor de la estación de combate hasta su muerte.[6]

Enviando su conciencia hacia un cuerpo clonado[6] de su propia creación[143] diseñado con tecnología de la era de las Guerras Clon por el Sith Eterno,[6] un culto secreto de leales Sith que continuaban siguiendo las tradiciones religiosas de los Sith y buscaban resucitar su orden,[22] Sidious resurgió y se estableció en la Ciudadela Sith en el antiguo y oculto mundo Sith de Exegol en las Regiones Desconocidas de la galaxia. Allí, tomó posesión del antiguo Trono de los Sith.[6] En Exegol, otros sectarios Sith se habían reunido para venerar a la antigua Orden Sith y jurar lealtad al último Lord Sith, Sidious,[144] y el maestro oscuro fue animado por la fe de los sectarios del Sith Eterno.[145]

El renacimiento del Emperador tuvo un costo; su cuerpo clonado era una vasija débil y en descomposición.

Sin embargo, Sidious no había regresado totalmente ileso: aunque de hecho había esperado la eventual traición de Anakin, todavía atrapó al Lord Sith en un punto demasiado temprano para sus planes, por lo que la ciudadela no estaba completamente preparada, la transferencia era imperfecta y el cuerpo clonado, en el que el Lord Oscuro se instaló, «no era suficiente»: el cuerpo no fue capaz de contener el inmenso poder que poseía Sidious y como resultado comenzó a decaer.[6] Su cuerpo era incapaz de moverse por sí solo, y adoptó una apariencia macabra de muerto viviente con apéndices faltantes y ojos nublados por cataratas.[146] Sidious era movilizado mediante el uso de un arnés Ommin, una columna mecánica que alguna vez usó Ommin, un antiguo rey Sith, y la descomposición de su cuerpo fue ralentizada por viales de líquido restaurador.[6] Con todo esto, había engañado a la muerte, pero aún estaba lejos de la inmortalidad, ya que eludía al señor oscuro.[17]

Desde las sombras

El poder de la Orden Final

«La Primera Orden fue solo el comienzo. Tengo mucho más que darte…»
―Darth Sidious, a Kylo Ren[fuente]

Sidious imaginó la Orden Final como la flota más grande en la historia galáctica; una armada capaz de imponer un dominio eterno sobre la galaxia.

Los seguidores de Sidious[8] veneraron sus esfuerzos por lograr un Nuevo Imperio[22] y trabajaron para reconstruirlo desde Exegol como un verdadero Imperio Sith. Con este fin, los subordinados de Sidious crearon una vasta armada de naves de guerra mata-planetas,[6] la Orden Final. Desde las sombras,[8] Sidious planeó su regreso al poder y forjó los restos del Imperio en la Primera Orden mientras manipulaba la Nueva República.[145] Una vez desplegada desde Exegol, la Orden Final reforzaría las fuerzas armadas de la Primera Orden, permitiendo al régimen finalizar su subyugación de la galaxia. Los leales a los Sith se desempeñaron en las juntas ejecutivas de corporaciones como Ingeniería Kuat-Entralla y Sistemas de Flotas Sienar-Jaemus, lo que les permitió canalizar activos críticos para sus maquinaciones dominantes a través de subsidiarias a Exegol. Bajo Sidious, los hijos del Sith Eterno fueron criados para codiciar la religión de los Sith, mientras estaban arraigados en la máxima lealtad a su Emperador. Sus esfuerzos produjeron legiones de soldados Sith, tropas entrenadas para ser fanáticamente leales a los Sith a través de tecnologías de impresión en destello basadas en las técnicas kaminoanas en el entrenamiento de soldados clon. Los esfuerzos del Sith Eterno llevaron a la creación de una flota y un ejército que supondría el fin de la libertad en la galaxia si escaparan al hiperespacio.[22]

Paternidad antinatural

«Tu padre era el hijo del Emperador.»
―Kylo Ren, a Rey[fuente]

En los años que siguieron al renacimiento de Sidious, su leal culto, el Sith Eterno continuó usando el empalme de genes y su plantilla genética para crear múltiples clones, esperando que uno fuera suficiente para acunar su conciencia divina.[6] Combinando la tecnología con lo oculto para producir encarnaciones antinaturales del lado oscuro.[22] Obteniendo resultados nulos. Sin embargo, los esfuerzos del culto no fueron del todo en vano. Una única hebra genética, con una salud próspera, no del todo idéntica en apariencia a su donante, sobrevivió a los procesos de clonación.[6] Aunque se lo consideraba el hijo del Emperador,[8] el clon carecía de sensibilidad a la Fuerza, y Palpatine no podía ni siquiera mirar a su hijo, considerándolo inútil y una «ordinaria desilusión». Aún así, al niño se le permitió vivir, porque todavía valía la pena para el Lord Oscuro al continuar con su linaje, con la esperanza de que pudieran lograr resultados más favorables a través de métodos más naturales.[6]

Una vasija perfecta
«Tu odio, tu ira. Quieres asesinarme. Eso es lo que yo quiero. Mátame… y mi espíritu será parte de ti. Como todos los Sith viven en mí… te convertirás en Emperatriz… nos volveremos uno.»
―Darth Sidious, a Rey[fuente]

Rey fue engendrada por una creación genética clonada de Darth Sidious, convirtiéndola en la nieta del Emperador.

Además de no heredar su conexión con la Fuerza, su «hijo» tampoco tenía nada de su carácter, y finalmente escapó de Exegol para vivir una vida lejos de la oscuridad y su «padre».[17] Sidious nunca anticipó la unión de su hijo, pero el clon conoció a una mujer y se involucraron íntimamente, y finalmente engendraron una hija sensible a la Fuerza, Rey,[6] en el 15 DBY.[147] Para el Emperador, Rey era considerado como una vasija ideal para contener su espíritu y todo el poder de los Sith,[6] y estaba decidido a capturar a su nieta a cualquier precio.[17] No obstante, su hijo y la madre de Rey se escondieron para proteger a su hija del Lord Sith y vivieron como comerciantes de chatarra en el planeta desértico de Jakku.[6]

Sidious enviaría a Ochi,[8] cazador Sith y sectario del Sith Eterno,[22] para rastrear y capturar a Rey de sus padres y llevarla a Exegol.[8] En el 21 DBY,[148] Ochi estuvo cerca de descubrir la ubicación de Rey y sus padres,[8] y queriendo proteger a su hija, los padres de Rey la vendieron al jefe chatarrero de Jakku, Unkar Plutt,[8] dejándola a su cuidado y él la tomó de la mano y le ordenó que se quedara callada mientras observaba al Legado de Bestoon, la nave estelar de Ochi, salir volando del planeta.[140] Tras negarse a revelar la ubicación de su hija, por orden del Emperador, Ochi apuñaló al clon y a su mujer hasta la muerte[8] a bordo de su nave.[149] A pesar de sus muertes, sus sacrificios[6] permitieron a Rey eludir la captura,[134] y permanecería oculta en Jakku durante los siguientes trece años, hasta el 34 DBY.[140]

El heredero Skywalker

«Yo he sido cada voz que has llegado a oír dentro de tu mente.»
―Darth Sidious, a Kylo Ren[fuente]

Como heredero del linaje Skywalker, la mente de Ben Solo fue invadida por Sidious como la última venganza contra la familia Skywalker.

La familia Skywalker continuó durante otra generación a través de Ben Solo, hijo de Han Solo y la Princesa Leia Organa.[22] El poder de la linaje Skywalker fluía por las venas de Solo, otorgándole un poder puro en la Fuerza comparable al del Elegido.[142] Sidious finalmente se involucró en el heredero Skywalker, y trató de convertir a Solo al lado oscuro[6] tal como lo había hecho con su abuelo, Anakin Skywalker,[20] mucho antes de que Solo naciera.[22]

Ben Solo escuchó voces en su mente durante toda su vida, particularmente cuando era un bebé. Las voces se desvanecieron gradualmente a medida que envejecía, y en la edad adulta casi las había olvidado. Cuando era niño estaba aterrorizado por ellas,[149] pero gradualmente llegó a considerar a las voces como una fuente de consuelo y guía. Sin que Solo lo supiera, era el Emperador, que todavía se creía muerto en ese momento, quien le hablaba telepáticamente a través de la galaxia. Además de su propia voz, Sidious asumió las identidades de Darth Vader, la persona oscura de Anakin, y Snoke, el futuro maestro de Solo, mientras se comunicaba con Solo a través de la Fuerza.[6]

Un títere como líder

«Al fin. Snoke te entrenó bien.»
«Asesiné a Snoke. Lo haré contigo.»
«Mi muchacho, yo cree a Snoke.»
―Kylo Ren y Darth Sidious[fuente]

Mientras Snoke lideraba la Primera Orden, el Sith Eterno almacenó copias adicionales de la abominación genética en Exegol.

Mientras que el Sith Eterno había estado trabajando duro para crear un cuerpo anfitrión adecuado para su Emperador, su manipulación genética también había llevado a la creación de varias abominaciones artificiales. Uno de esta creaciones adoptó la identidad de Snoke,[150] a quien Sidious había inventado para ser su apoderado en el poder sobre la Primera Orden.[17] Snoke era sensible a la fuerza y estaba muy en sintonía con el lado oscuro de la Fuerza, pero no era un Sith,[151] y era más débil que su creador.[152] Sidious tenía la capacidad de manipular a su peón genético desde lejos sin el conocimiento de este, orquestando su forma de acción y objetivos a pesar de su libre albedrío.[17]

Snoke llegó a controlar la Primera Orden como Líder Supremo y sirvió a los Sith como su gobernante delegado[17] y a Sidious como una marioneta.[6] Incluso los mandos más altos de la Primera Orden, sin embargo, ignoraron los verdaderos orígenes de Snoke y su propósito final en la forma de la Contingencia, aunque algunos oficiales en la Orden, como Enric Pryde, llegaron a sospechar que Snoke estaba subordinado a algún poder mayor,[22] aunque también era posible que el mismo Snoke tampoco supiera de su verdadera naturaleza.[17] Mientras que la Primera Orden sirvió como el brazo militar de la Contingencia, el Sith Eterno sirvió en secreto como su corazón espiritual oculto.[22]

Además, el Emperador planeaba usar a Snoke como un peón en su plan para vengarse de los Skywalker y, en última instancia, diezmar la Nueva República y detener la restauración de la Orden Jedi.[152] Con este fin, a través de su títere, Sidious apuntó a Luke Skywalker y comenzó a seducir a Ben Solo, atrayéndolo hacia el lado oscuro.[19] Los seguidores de Sidious habían diseñado a Snoke para preparar a Solo, sirviendo como el que lo convertiría en un maestro del ataque y la astucia, al tiempo que probaba su capacidad para heredar el legado de su abuelo, Darth Vader y toda la Orden Sith.[22]

Sidious creó al Líder Supremo Snoke como un medio para atraer al nieto de Anakin Skywalker, Ben Solo, al lado oscuro.

Snoke llegó a creer que Ben Solo tenía el equilibrio adecuado del lado luminoso y oscuro de la Fuerza en él debido a su herencia como nieto de Anakin Skywalker.[153] Cuando Luke Skywalker sintió la creciente oscuridad de Solo, el maestro Jedi se acercó a su alumno mientras dormía y, en un breve momento de instinto, activó su sable de luz con la intención de matar a su sobrino. Skywalker dudó de inmediato y lamentó sus acciones, pero ya era demasiado tarde. Ben Solo se había despertado confundido y asustado, sin ver otro recurso que encender su propio sable e interceptar el de Skywalker. Aunque el maestro arrepentido intentó aliviar la situación, Ben usó inmediatamente la Fuerza para derribar su habitación y atrapar a su tío debajo de los escombros.[142] Poco después, una violenta tormenta incendió repentinamente el templo Jedi de Skywalker, destruyéndolo y matando a todos los estudiantes que estaban dentro.[150]

Ben huyó del templo después de que lo quemó y lo destruyó.[22] Ante la insistencia de Snoke, Solo buscó unirse a los Caballeros de Ren. Tras ser probado por los Caballeros, fue aceptado a regañadientes en el misterioso grupo. Aunque su líder Ren vio potencial en el poder innato de Solo, dudaba del odio y la capacidad de matar del muchacho. Las sospechas de Ren se confirmaron en una misión a la luna minera después de que Ben dudó en matar a su antiguo amigo y compañero de estudios de Luke Skywalker, Tai. Enfurecido y decepcionado con Solo, Ren lo enfrentó en un duelo. Al otro lado de la galaxia, Sidious sintió cada movimiento y emoción de Ben. Impulsando al Jedi caído a través de la Fuerza, el Señor Oscuro de los Sith pidió a Ben que reclamara su derecho de nacimiento y derribara al líder de los Caballeros de Ren. Cediendo a la manipulación de Sidious, en un ataque de rabia, Ben dominó y apuñaló a Ren. Tomando el manto de maestro de los Caballeros de Ren, Solo se autodenominó «Kylo Ren».[154] Para asegurarse de que Kylo permaneciera en el lado oscuro, Sidious se comunicaría con Ren desde lejos, personificando el espíritu de su abuelo e ídolo, Darth Vader.[8]

A través de Snoke, Sidious pudo supervisar indirectamente el entrenamiento del joven Ben Solo,[6] pensando que el humanoide enseñó bien a su aprendiz mutuo.[8] Aunque se consideró a sí mismo como el verdadero maestro de Ren todo el tiempo,[6] a través del adepto del lado oscuro, el Emperador también planeó eludir la tradición de un aprendiz matando a su maestro para ascender al poder supremo,[17] con la existencia de Snoke siendo construida para dicho propósito.[22]

Sidious consideraba a Snoke nada más que una prueba para determinar el mérito de Kylo Ren de heredar el legado Sith.

En el 34 DBY, Rey se enfrentó al Líder Supremo y a su oscuro aprendiz a bordo del Supremacía, creyendo que podría ayudar a regresar al antiguo Ben Solo a la luz. Snoke dominó a Rey, y después de medir su determinación, vio que tenía el espíritu de una verdadera Jedi. Decidido a ver erradicado todo rastro de la Orden Jedi, ordenó su muerte, pero dejó la decisión en manos de Kylo Ren. Snoke, al sentir la nueva determinación de su aprendiz, instó a Ren a completar su entrenamiento y cumplir su destino ejecutando a Rey. Sin embargo, Ren superó a su maestro al asesinarlo con el sable de luz Skywalker. Con Snoke muerto, Ren afirmó su derecho al título de Líder Supremo, tomando el control político y militar de la Primera Orden.[142]

Al asesinar a su maestro en nombre de obtener mayor poder, Ren había completado sin saberlo la prueba final del Sith Eterno y demostró ser un individuo digno de heredar el legado de los Sith.[22]

Resurgencia

Fantasma Ascendente

«Por fin el trabajo de generaciones está completo. El gran error se ha corregido. El día de la victoria está cerca. El día de venganza. El día de los Sith.»
―Mensaje de Darth Sidious[fuente]

Sidious le suplicó a Ren que tuviera éxito donde Vader falló, destruyendo al último Jedi y convirtiéndose en el nuevo Emperador.

En el 35 DBY,[7] una misteriosa transmisión de audio usando la voz del Emperador Palpatine, la identidad pública de Darth Sidious, quien todavía se pensaba que estaba muerto por la galaxia en general, fue lanzada a la galaxia, amenazando con vengarse. Tras esto, el Líder Supremo Kylo Ren comenzó una búsqueda de la fuente de la transmisión, considerándola un desafío a su gobierno. Después de adquirir un orientador Sith en Mustafar que lo llevó a Exegol, Ren entró en la Ciudadela Sith en la superficie del planeta y se enfrentó al decrépito Emperador, quien admitió que había creado a Snoke y se hizo pasar por Vader. Cuando el Líder Supremo amenazó al Emperador decadente con la muerte, el Lord Oscuro simplemente afirmó que ya había muerto antes, y que el lado oscuro de la Fuerza era el camino hacia habilidades que algunos considerarían antinaturales. Sidious luego reveló su creación de la Orden Final, una armada Sith compuesta por numerosos Destructores Estelares clase Xyston, dagas TIE y un ejército de leales soldados Sith. El propósito de estas nuevas fuerzas armadas era restaurar el gobierno Sith en toda la galaxia en la forma de un nuevo Imperio Sith, que Sidious le ofreció a Ren junto con el título de Emperador,[22] pero solo si mataba al aprendiz Jedi Rey. Para sorpresa de Ren, Sidious reveló que él era el «abuelo» de Rey.[6]

Después de que Ren renunció al lado oscuro, Sidious le dio el mando de la Orden Final al General Leal Enric Pryde.

Ren compartió esta revelación con Rey, creyendo que la verdad de su herencia la convertiría al lado oscuro. En lugar de matarla, Ren esperaba que Rey lo ayudara en la usurpación de su abuelo, permitiendo a la pareja gobernar la galaxia como Emperador y Emperatriz. La supervivencia continua de Rey hizo que Sidious sospechara la traición de Ren y, como tal, amenazó con volver a la flota Sith contra el Líder Supremo a menos que la matara. Habiendo sido advertido, Kylo fue al sistema Endor donde se batió en duelo con Rey sobre los restos de la segunda Estrella de la Muerte en el mar de la luna Kef Bir hasta que Rey lo hirió de muerte. No obstante, al sentir la muerte de Leia Organa en Ajan Kloss, Rey salvó la vida de Kylo usando la curación de la Fuerza y ​​lo dejó atrás para llorar a su madre. Ben finalmente volvería al lado luminoso después de reflexionar sobre el acto de compasión de Rey y el sacrificio de sus padres.[8] Habiendo sentido la muerte de Organa, Sidious maldijo a la antigua princesa de Alderaan por interrumpir sus planes por última vez al costarle la lealtad de Kylo Ren. Aún así, el Lord Sith seguía confiando en que la victoria estaba cerca y afirmó que la hija de Anakin Skywalker había muerto en vano.[6] Luego, se comunicó vía holograma con el General Leal Enric Pryde, quien le había servido previamente durante la Guerra Civil Galáctica.[8] Con el Líder Supremo desaparecido, el mando de la Primera Orden recayó en Pryde, cuya lealtad a Sidious estaba asegurada, combinando oficialmente las fuerzas de la Primera Orden con las de la Orden Final del Sith Eterno.[6] Al darse cuenta de que había llegado el momento de regresar, Sidious le ordenó a Pryde que enviara uno de sus Destructores Estelares, llamado Derriphan, a Kijimi y lo destruyera para enviar un mensaje claro a la Resistencia.[8]

El clon sufrió un deterioro rápido, lo que obligó a Sidious a buscar a Rey como un nuevo anfitrión para su espíritu.

Aunque inicialmente tenía la intención de vivir el resto de sus días en el exilio como Luke Skywalker debido al temor de convertirse en Sith, Rey fue convencida de desistir de hacerlo por el espíritu de la Fuerza del propio Luke Skywalker, quien la animó a no dejar que su linaje define su legado y acciones regalándole un sable de luz que una vez perteneció a Leia. Después de llegar a un acuerdo con su pasado, Rey viajó sol a Exegol ara enfrentarse a Sidious y transmitió la ruta a la Resistencia. Al encontrar a su abuelo rodeado por el Sith Eterno en su sala del trono, Rey fue recibida por Sidious, quien rechazó la idea de que la quería muerta, en lugar de traerla para sucederlo como «Emperatriz Palpatine».[8]

Sidious rejuveneció su cuerpo extrayendo poder de la díada entre Ben Solo y Rey.

Sidious intentó incitar a su nieta para que lo derribara, al igual que lo había hecho con Luke Skywalker treinta y un años antes, y comentó que mientras Skywalker tenía a su padre para salvarlo ese día, él era la única familia que tenía.[8] En realidad, Sidious deseaba que Rey lo derribara para iniciar un ritual Sith que transferiría su espíritu del cuerpo clon en descomposición a la joven Rey, donde esperaba tomar el control de su cuerpo.[6] En un intento de aumentar su ira y odio hacia él, le dijo a Rey que al transmitir la ruta a Exegol a sus amigos, ella había llevado a la Resistencia a una trampa que los vería aniquilados por su flota Sith.[8]

Fin del Sith Eterno

«Que nadie tema su débil ataque, mis fieles. ¡Nada detendrá el retorno de los Sith!»
―Darth Sidious, al Sith Eterno[fuente]

Al no necesitar más a su nieta, Sidious se declaró emperador una vez más.

Sin embargo, un destello de esperanza para Rey llegó cuando un redimido Ben Solo, que ya no era Kylo Ren, llegó a Exegol para ayudarla en su lucha contra Sidious.[8] Sin que el Emperador lo supiera, su nieta había estado perdiendo el tiempo al sentir que Solo había llegado a lugar, lo que le impidió sucumbir a las tentaciones del poder absoluto y el lado oscuro de la Fuerza.[8] Fingiendo que lo iba a derribar con el sable de luz que una vez perteneció a Anakin Skywalker, Rey transfirió el sable de luz a Solo a través de su vínculo de Fuerza, lo que le permitió a Solo acabar rápidamente con los Caballeros de Ren mientras Rey encendía el sable de luz de su maestra, Leia. Organa. Para defender a Sidious, los Protectores Soberanos acudieron en su ayuda, pero Rey fácilmente los derribó a todos.[6]

Asombrado de que su nieta no lo matara como él había anticipado alegremente, Sidious se dio cuenta con horror del error al permitir que Rey y Ben se unieran: su vínculo de Fuerza se había forjado en el fuego de la búsqueda mutua, el dolor compartido, la rabia y odio, pero lo que no había anticipado era que también incluía compasión y empatía.[6]

Sidious desató todo el poder de los Sith contra Rey y declaró que su muerte marcaría el final de la rebelión.

Con todos los Caballeros y Protectores Soberanos muertos, Solo se unió a Rey y adoptó una postura de lucha contra Sidious, quien decretó que morirían juntos por su insolencia, antes de levantar su mano podrida[8] y empalarlos con la Fuerza, tirando de los dos guerreros indefensos hacia él. Sin embargo, como consecuencia imprevista, su fuerza vital combinada comenzó a curar la vasija clon que servía a Sidious como su nuevo cuerpo. Sus manos se regeneraron de nuevo, sus huesos volvieron a crecer y su piel pálida se cerró sobre estos.[6] Entonces, se dio cuenta de inmediato de lo que tenía ante él: una díada en la Fuerza, un fenómeno profetizado más fuerte que la vida misma, uno que no se había visto durante generaciones.[8]

Al darse cuenta de que su poder le permitiría regresar por completo a la vida, Sidious usó la Fuerza para drenar la energía vital de ambos usuarios de la Fuerza con el fin de recuperarse a sí mismo en toda plenitud.[8] Mientras pensamientos triunfantes invadían su mente, a medida que aprovechaba el poder tanto del lado oscuro como de todos los Sith que lo precedieron, Sidious extrajo más energía vital de la díada como si estuviera atrayendo un río de luz que fluía, así que solo él, el único verdadero Emperador, sería restaurado.[6] Con su cuerpo y movilidad completamente restaurados y sus poderes amplificados sin medida, Sidious se liberó del arnés Ommin y se declaró el Emperador de los Sith. Al no tener más uso par Ben Solo y exclamando venganza por su muerte, el Emperador lo arrojó a un pozo cuando llegaron los refuerzos traídos por Lando Calrissian para ayudar a la Resistencia.[8]

Rey destruyó a Darth Sidious con la ayuda de los Jedi que vinieron antes, impidiendo el retorno de los Sith.

Con la intención de deshacerse de la Resistencia también, con sus poderes ahora más fuertes que nunca, el Emperador disparó una inmensa cantidad de relámpagos de la Fuerza en la atmósfera de Exegol, deshabilitando así todas las naves de la Resistencia por el momento. Su atención pronto volvió a Rey, que ahora estaba empoderada por los fantasmas de los Jedi pasados. Entonces, el Emperador desató un aluvión de relámpagos de la Fuerza sobre su nieta para matarla, lo que ella bloqueó con su sable de luz. Declarándose a sí mismo como todos los Sith, Sidious redobló la intensidad de sus rayos de la Fuerza para matar a Rey, pero esta invocó el poder de los Jedi del pasado, encendió el sable de luz de Anakin y el de Leia, y desvió los rayos hacia el Emperador, mientras se declaraba a sí misma como todos los Jedi encarnados. Como resultado, Darth Sidious, antiguo senador de Naboo, último Canciller Supremo de la República Galáctica, el Emperador de la galaxia, la Amenaza Fantasma y el último Señor Oscuro de los Sith, fue destruido después de más de un siglo por sus propios poderes[8] de una vez por todas,[155] vaporizando todo su cuerpo y liberando una gran ola de la Fuerza que diezmó toda la arena, además de matar a todos los leales del Sith Eterno.[8] Sidious se había ido tanto en cuerpo como en alma.[17] Con la desaparición de Darth Sidious y la destrucción de su culto, se impidió el renacimiento de los Sith y el establecimiento del Nuevo Imperio.[8]

Legado

«¡No eres nada! ¡Una chatarrera no es rival para el poder que hay en mí! ¡Yo soy todos los Sith!»
«Y yo… todos los Jedi.»
―Darth Sidious y Rey[fuente]

La destrucción de Darth Sidious y la Orden Final galvanizó la oposición galáctica contra la Primera Orden.

Dada la cantidad de poder necesaria para destruir para siempre a Sidious, Rey murió después de vencer al Emperador. Sin embargo, Ben Solo emergió del pozo donde el Emperador lo había arrojado previamente y dio su energía vital restante para revivir a Rey, con quien compartió un beso antes de desaparecer en la Fuerza como el último del linaje Skywalker. A pesar de su linaje Sith como descendiente de Sidious,[8] Rey se rebautizó a sí misma como «Rey Skywalker» para honrar a la familia de sus maestros.[156]

Tras la Batalla de Exegol, la galaxia celebró la muerte de Sidious y la derrota de la Orden Final, con levantamientos contra la debilitada Primera Orden que tuvieron lugar en varios planetas.[8] Bespin, Jakku, Corellia, Lothal, Thyferra, Endor, Coruscant e incluso el nativo de Sidious, Naboo, se encontraban entre los sistemas que, según se informó, se rebelaron abiertamente contra sus fuerzas.[149]

Durante la celebración de la victoria en la base de la Resistencia de Ajan Kloss, Finn y Poe Dameron discutieron la posibilidad de que Sidious regresara una vez más, dado que regresó más poderoso que nunca después de su derrota en Endor. Llegaron a la conclusión de que, si bien Sidious quizás podría regresar una vez más, surgiría algún otro mal a medida que el mal siempre se alzara, aunque no por mucho tiempo.[6]

Personalidad y rasgos

«Bien. Usa tus sentimientos agresivos. Deja que el odio fluya en tu ser.»
―Darth Sidious, a Luke Skywalker[fuente]

Sheev Palpatine creó la imagen de un político honesto y confiable antes de su ascensión como Emperador.

Antes del Imperio Galáctico, Darth Sidious tuvo cuidado de hacer una farsa, presentándose como un amable caballero y servidor del bien público. Cuando tenía carácter, a menudo hablaba de sí mismo con gran modestia y mantenía sólo el lujo que se esperaba de alguien de su categoría.[157] Sin embargo, Sidious era, de hecho, un hábil manipulador y estratega, habiendo orquestado innumerables eventos en la galaxia, desde la Invasión de Naboo hasta las Guerras Clon, con el único objetivo de aumentar su propio poder.[9] Incluso cuando ocurrió algo que no había planeado inicialmente, el Lord Sith demostró que era tan hábil en la improvisación como en la conspiración.[1]

Después de su ascensión a Emperador Galáctico,[23] esencialmente abandonó su personalidad pública y comenzó a vivir como Sidious a tiempo completo.[24] A pesar de esto, muy pocas personas, además de Vader y algunos miembros de la Guardia Real, sabían que el Emperador era un Sith, ya que se esforzó mucho por ocultar sus capacidades.[89] Incluso el Gran Moff Wilhuff Tarkin, quizás el sirviente más confiable de Sidious además de Vader, solo sospechaba que Sidious era un Sith.[3] Sidious también consideró a Gallius Rax como un confidente y permitió que Rax se dirigiera a él como «Sheev».[14] Liberado de tener que retratar su gentil alter-ego, Sidious permitió que su verdadera personalidad, una de gran crueldad y sadismo, brillara ocasionalmente a través de de formas que eran obvias incluso para el más adulador de sus sirvientes. Esto hizo que muchos de los que trabajaban estrechamente con él, como el senador Orn Free Taa y algunos de los jefes de inteligencia del Imperio, le temieran mucho.[89] Además, era conocido por detestar la ostentación y el lujo.[3]

El rasgo más definitorio de Sidious fue su naturaleza profundamente manipuladora, que sedujo a muchas partes con promesas de poder, premios e incluso salvación para promover su agenda. Manipuló con éxito a los líderes Separatistas y al Conde Dooku con el pretexto de un futuro mejor, coaccionó a Anakin Skywalker para que se convirtiera en Darth Vader prometiéndole salvar a su amada, Padmé Amidala,[20] intentó hablar dulcemente con Bridger con la idea de reunirse con sus padres fallecidos alterando el destino[107] y también trató de incitar a Luke Skywalker a asesinar a su padre para que pudieran gobernar la galaxia juntos.[5] Mientras intentaba manipular a Bridger, se mostró a sí mismo en su personalidad pública a través de un holograma, como ser benigno y educado. Una vez que el joven Jedi frustró sus planes, se reveló como su verdadero yo maligno, ya que había subestimado el odio del muchacho por el Imperio y la devoción por la Rebelión y su nueva familia rebelde.[107] Del mismo modo, cuando Sidious trató de motivar a Luke para que matara a su padre al abrazar momentáneamente el lado oscuro de la Fuerza, el joven Skywalker desistió debido a su amor por su padre y las enseñanzas Jedi, lo que llevó a Sidious a volverse contra él antes de que Vader le impidiera hacerle daño a su hijo.[5]

Sidious era conocido por ser hipócrita y arrogante; aunque le dijo a Yoda que su arrogancia lo había cegado cuando el maestro Jedi lo enfrentó, previamente había afirmado ser el Senado cuando Windu trató de arrestarlo.[20] Incluso poco antes de su muerte definitiva años después, se declaró a sí mismo como todos los Sith mientras trataba de acabar con su nieta Jedi.[8]

Darth Sidious era un ambicioso Lord Sith que buscaba destruir la Orden Jedi y la República Galáctica a la que servían.

Después de derrocar a la República y deshacerse de su persona benevolente, Sidious esencialmente desapareció de la vida pública y dejó la mayoría de los asuntos cotidianos del Imperio en manos del Consejo Regente Imperial. Su ausencia no pasó desapercibida para la ciudadanía del Imperio, y comenzaron a circular rumores de que el intento de asesinato de los Jedi no solo había resultado en su desfiguración sino en la muerte del optimista político que alguna vez había sido. Para sofocar las especulaciones y la propagación de rumores, el Consejo Regente se dedicó a enviar procesiones de vehículos aéreos en el Centro Imperial en un esfuerzo por hacer que pareciera que Sidious todavía se movía en público.[3]

Desde su posición asegurada[22] como emperador, Sidious dedicó la mayor parte de su tiempo al estudio y la meditación, a menudo en el antiguo santuario Sith situado debajo del Palacio Imperial. Deseando gobernar su Imperio por la eternidad, Sidious lanzó numerosas investigaciones sobre el tema de la inmortalidad. Uno de los más notorios fue el Proyecto Ala Negra; un intento de descubrir los secretos de la inmortalidad a través de la alquimia Sith, pero el proyecto terminó en un fracaso.[158] Sin embargo, el verdadero objetivo de Sidious era, en última instancia, descubrir una forma de utilizar el lado oscuro para manipular la realidad misma, y ​​con ese poder, no solo lograr lo que él denominó «mera inmortalidad», sino adquirir la capacidad de remodelar la galaxia y su gente a su placer. No obstante, no se sabe si Sidious logró algún progreso significativo en la consecución de este objetivo, ya que habría necesitado la ayuda de Vader para realizar el tipo de rituales que tenía en mente.[3] Durante la Era Imperial, Darth Sidious buscó obtener acceso al mundo entre mundos para controlar el tiempo y el universo.[105] Después de su desaparición, Sidious todavía buscaba formas de lograr la inmortalidad y la preservación de los Sith, como se vio en su intento de realizar un ritual en su nieta Rey para transferir su espíritu a su cuerpo, lo que permitiría continuar el legado de los Sith.[8]

Como Emperador, Sidious ya no necesitaba mantener dos identidades y abrazó completamente su personaje Sith en pensamiento y acción.

Para aquellos que habían estado a su inexistente misericordia, Sidious era conocido por ser excepcionalmente sádico, y a menudo disfrutaba visiblemente torturando a otros.[63] De manera similar, también estaba bastante sediento de sangre, y con frecuencia se deleitaba en el combate hasta el punto de reír mientras luchaba o mataba.[3][20][63] También se destacó por su falta de perdón, ya que incluso Darth Vader, quien era bien conocido por ejecutar sumariamente a los oficiales que le fallaron, consideraba que Sidious era incluso menos benevolente que él.[5] Según Sosha Soruna, la razón por la que Sidious dejó su mundo natal de Naboo relativamente intacto durante su reinado fue porque disfrutaba atormentando a la población con el hecho de que podía destruir la serena belleza del planeta en cualquier momento.[136] A pesar de su excepcional dominio por las artes oscuras, no era menos susceptible al miedo, una de las emociones principales del lado oscuro, presente en todo Sith: después de ser atacado por un poderoso empujón de la Fuerza de Yoda, mostró un pánico visible, intentó huir en lugar de luchar, y solo se enfrentó a su oponente cuando parecía no tener otra opción.[20] A pesar de esto, su pasión por infligir dolor a los demás y su odio eran una prioridad para él sobre su propio bienestar: si bien podría haber usado sus propios poderes para salvarse de Darth Vader durante la Batalla de Endor, el odio de Sidious era tan grande fuerte que su único pensamiento era dañar a Vader mientras su aprendiz lo llevaba a su caída.[159]

A diferencia de Darth Vader, su aprendiz más conservador, Sidious creía que el progreso no era de ninguna manera contrario a las costumbres de los Sith. Cuando Vader fue presentado a los cíborgs creados por el Doctor Cylo, los denunció como abominaciones y herejías a los caminos de la Fuerza. Sin embargo, Sidious afirmó que él era simplemente un aprendiz y que estaba destinado a aprender lo que sabía y que Sidious estaba destinado a descubrir lo que había que enseñar. También descartó el odio de Vader por la superioridad tecnológica respondiendo que todo era de la Fuerza.[121]

Sidious orquestó la destrucción del Imperio Galáctico, creyendo que necesitaba caer para convertirse en un verdadero Imperio Sith.

Debido a su filosofía Sith, Sidious aparentemente no estaba dispuesto a permitir que nadie más heredara el Imperio Galáctico en caso de su muerte. Usando un juego de shah-tezh como ilustración, creía que el único propósito de la existencia del Imperio era proteger su propia vida y bienestar. Creía que el Imperio era un fracaso si no aseguraba la supervivencia de su Emperador. Incluso antes de la formación del Imperio, Sidious se había preparado para este destino formulando un plan de contingencia. La Contingencia implicó atraer al Imperio al árido planeta Jakku del Borde Interior y detonar el núcleo del planeta; destruyendo tanto el planeta como las flotas enemigas e Imperiales en órbita. La clave de la Contingencia era el Observatorio de Jakku, que ocultaba un pozo que penetraba en el núcleo del planeta, y el Consejero del Imperio Gallius Rax.[36] Décadas después de su muerte, sin embargo, el Líder Supremo Snoke descubrió que la Contingencia planeaba el renacimiento del Imperio, construyendo en secreto astilleros y laboratorios en las Regiones Desconocidas a posterioridad de este objetivo.[87]

Tras su muerte en Endor y su resurrección, a pesar de su fragilidad física, la mente de Sidious estaba más aguda que nunca.[146] Al darse cuenta de que Rey, la carroñera de Jakku, era su nieta, manipuló a Kylo Ren para que le trajera a la joven con el fin de robar su cuerpo como un nuevo anfitrión. Mientras trataba de convencer a Rey para que se pusiera de su lado alegando que se preocupaba por ella, Rey vio a través de su artimaña; al sentir sus pensamientos, se dio cuenta de que sus motivos estaban centrados exclusivamente en su propia preservación. Cuando quedó claro que Rey no se sometería a su ritual, Sidious desató su furia, tratando de matarla tanto a ella como a un redimido Ben Solo. Incluso después de experimentar la muerte, las creencias y la forma de ser de Sidious se mantuvieron prácticamente sin cambios; su única ambición primordial era la consecución de un poder ilimitado y la perpetuación de una Orden Sith encarnada a través de él. Él haría todo lo posible para lograr estos objetivos, incluso dañar a su propia progenie.[8]

Sidious hizo todo lo posible para engañar a la muerte, un poder que aprendió del maestro Sith que asesinó.

Sidious era un hombre humano que medía entre 1,73 y 1,78 metros[10] y pesaba 75 kilogramos.[11] Antes de su desfiguración, era un hombre delgado con cabello ondulado, nariz prominente, ojos azules y rostro estrecho. Hacia la Invasión de Naboo, su cabello rojo estaba encanecido,[1] y se había vuelto completamente plateado diez años después.[12] A medida que se involucraba más en su plan para controlar la galaxia, la tensión de llevar una doble vida comenzó a mostrarse en su rostro.[160] Luego de su duelo con Windu, el rostro de Sidious estaba muy desfigurado y marchito, con la piel arrugada y mortalmente pálida, la carne colgando de su frente abultada y alrededor de sus penetrantes ojos amarillos.[5] Sirviendo como un recordatorio de su propia debilidad y mortalidad, el cambio alimentó aún más su odio por los Jedi.[160] Su voz también se alteró hasta cierto punto, haciéndose más profunda y adquiriendo un tono que muchos encontraron siniestro. Tarkin, sin embargo, opinaba que la voz de Sidious simplemente sonaba tensa en comparación con la de su personaje de antes de la guerra.[3] Durante la mayor parte de su reinado, el Emperador permaneció alejado de la vista del público y elaboró ​​hologramas o retratos idealizados que lo representaban en su mejor momento, como lo fue en los últimos años de la República Galáctica.[161] Aun así, cuando el reinado del Imperio se solidificó, la ciudadanía de la galaxia olvidó en gran medida el nombre de «Palpatine», y el hombre era conocido simplemente como «el Emperador».[162] Cuando fue descubierto en Exegol, Sidious, habitando un cuerpo clonado, parecía estar en un estado putrefacto y en descomposición. Su rostro parecía similar a lo que era antes de la desfiguración de su cuerpo original, pero su piel estaba más pálida que antes de la transferencia, sus ojos estaban blancos, sus labios estaban ennegrecidos y sus dedos habían comenzado a pudrirse, exponiendo los huesos debajo. Al drenar a Rey y Ben Solo de su energía vital para restaurar la suya, su apariencia se parecía más a lo que parecía antes de su primera muerte.[8]

Poderes y habilidades

«No debes subestimar los poderes del Emperador, o el destino de tu padre sufrirás.»
―Yoda, a Luke Skywalker[fuente]

Poderes de la Fuerza

«Todo se está desarrollando como yo había previsto.»
―Darth Sidious[fuente]

Sidious era un practicante maestro de los rayos de la Fuerza, un poder del lado oscuro utilizado para torturar, desfigurar y matar a las víctimas.

Como el Señor Oscuro de los Sith reinante en su tiempo,[23] Darth Sidious era extraordinariamente poderoso en la Fuerza, con niveles extremos de dominio sobre los poderes del lado oscuro. Era extremadamente hábil en los rayos de la Fuerza, y se sabía que lo usaba como su poder característico de la Fuerza, como un ataque mortal,[20] y como un medio de tortura.[5] En varias ocasiones en Ryloth, utilizó explosiones de rayos de la Fuerza lo suficientemente poderosos como para no solo matar a los lyleks al contacto, sino también carbonizar y quemar sus caparazones, que eran lo suficientemente resistentes como para repeler el fuego de blásters pesados. En otra ocasión, usó la habilidad de dañar los motores de un carguero twi'lek lo suficiente como para derribarlo del cielo con telequinesis.[89] Sidious podría usar los rayos de la Fuerza de varias maneras, incluido golpear a múltiples enemigos a la vez, con los rayos saltando de una víctima a otra, como una cadena e imbuyendo el suelo alrededor de los pies de la víctima con energía, electrocutándola de manera efectiva. Se demostró que el poder bruto de sus rayos de la Fuerza era mucho mayor que el de Dooku; mientras que Yoda pudo absorber y desviar sin esfuerzo los rayos de Dooku, solo pudo desviar parcialmente los de Sidious. Otra habilidad más oscura que poseía era el poder de producir un aura oscura, una tormenta en miniatura de energía malévola de la Fuerza que ralentizaba el movimiento y torturaba todo lo que atrapaba dentro de su radio.[156] El máximo potencial de los rayos de la Fuerza de Sidious, sin embargo, se logró antes de su muerte final en Exegol; cuando fue restaurado a su antiguo ser, Sidious desató una inmensa ola de rayos de la Fuerza hacia el cielo que rápidamente se expandió lo suficiente como para inutilizar todas las naves de la Resistencia.[8]

Sidious demostró su destreza en la telequinesis durante su enfrentamiento contra Yoda.

También era muy hábil con la telequinesis; durante su duelo con Yoda, levitó varias cápsulas del Senado simultáneamente, incluida la que estaba de pie, con gran destreza y precisión.[20] Del mismo modo, era lo suficientemente hábil con la telequinesis que también pudo remover los grilletes de Luke Skywalker sin apenas tener que levantar un dedo cuando se encontraron cara a cara en la segunda Estrella de la Muerte.[5] Sidious fue capaz de desatar un empujón de la Fuerza lo suficientemente fuerte como para enviar fácilmente a Maul y Opress a volar y pudo mantenerlos inmovilizados con poco esfuerzo. Más tarde, sin esfuerzo, golpeó a Maul contra el suelo y las paredes, hiriéndolo gravemente. Asimismo, era muy hábil con el estrangulamiento de la Fuerza. Cuando llegó a Mandalore, sin mucho esfuerzo fue capaz de estrangular telequinéticamente a dos mandalorianos hasta la muerte a la vez y usó este poder en otros dos mientras estaba de pie al otro lado de la habitación en la que estaban.[63] Incluso fue capaz de usar sus habilidades en un objetivo a cientos de años luz de distancia, usando solo una holotransmisión para mostrarle su objetivo, lo que le permitió estrangularse telequinéticamente y levantar al Conde Dooku y abrir los grilletes de Bridger mientras se proyectaba en sus respectivas ubicaciones mediante el uso de un holograma.[33][107]

Darth Sidious era excepcionalmente experto en prever el futuro, una habilidad que le permitía planificar casi cualquier contingencia.[89] Creía que, con suficiente tiempo y práctica, eventualmente habría podido usar el lado oscuro para ver el futuro con una precisión infalible.[3] El Lord Oscuro también era competente en la magia Sith, ya que pudo lanzar una ilusión oscura sobre Yoda usando un ritual que aplicaba encantamientos de habla balc y logró acceder al mundo entre mundos usando un ritual desconocido. También fue capaz de usar magia Sith para generar una energía de fuego azul, que usó para atacar a Ezra y Ahsoka, que puede usarse como arma y herramienta para unir y atraer a alguien más cerca, como lo hizo con Ezra; la energía envolviendo su pierna y volviéndose similar a una cuerda tangible, así como el conocimiento de la antigua lengua Sith, ur-Kittât.[26][105] También era experto en el uso de persuadir con la Fuerza hasta tal punto que pudo tomar el control completo de la mente de un sujeto y obligarlo a obedecer sus órdenes.[89]

A través del lado oscuro, Sidious pudo drenar el poder de la díada de Ben Solo y Rey, restaurando su cuerpo clonado en su totalidad.

Del mismo modo, Sidious también fue capaz de usar la absorción oscura.[163] También fue capaz de comunicarse telepáticamente con Darth Vader a una distancia de cientos de años luz. Sin embargo, parecía que esta habilidad podría haberse limitado a enviar y recibir mensajes relativamente simples como Vader solicitando que se le enviara un caza estelar, mientras los dos Lores Sith se comunicaban a través de holoproyecciones a medida que discutían asuntos más complejos.[3] Además, tenía una habilidad notablemente aguda para sentir los pensamientos y sentimientos de los demás, incluidos los de adeptos de la Fuerza increíblemente poderosos como Darth Vader y Luke Skywalker.[5][89] Por otro lado, fue capaz de ocultar sus propios pensamientos y sentimientos incluso de individuos como Yoda, y logró ocultar su verdadera naturaleza oscura a todo el Consejo Jedi durante décadas antes de revelarse deliberadamente.[20] Sidious también dominó el correr con la Fuerza. Incluso creó al extremadamente poderoso portador de la Fuerza Snoke, quien superó con creces a Kylo Ren y Rey. Pudo dominar fácilmente tanto a Ben Solo como a Rey, como se muestra por cómo desactivó sus sables de luz y los desarmó usando la Fuerza, luego más tarde alzó fácilmente al primero telequinéticamente y lo arrojó al pozo detrás de él. Palpatine también demostró la capacidad de drenar la esencia vital o la Fuerza de sus víctimas como lo hizo con Rey y Ben Solo en su enfrentamiento en Exegol.[8]

Habilidades con sables de luz

Sidious poseía una habilidad considerable en el arte del combate con sables de luz.

A pesar de su frágil apariencia, Darth Sidious era inmensamente hábil en el combate con sables de luz,[20] hasta el punto de ser uno de los mejores duelistas de todos los tiempos. Habiendo dominado completamente las siete formas de combate con sables de luz, fue uno de los pocos que pudo enfrentarse cara a cara tanto con Yoda como con Mace Windu. Como resultado de su tremenda habilidad, sin esfuerzo mató a Agen Kolar y Saesee Tiin, quienes eran considerados dos de los mejores duelistas con sables de luz de su tiempo, cada uno con un solo golpe, y mientras también se enfrentaba a Mace Windu, mató al formidable nautolano Kit Fisto solo unos momentos después. Luego luchó contra Windu en igualdad de condiciones durante un periodo prolongado de tiempo e incluso brevemente tuvo la ventaja, aunque finalmente fue desarmado por una patada en la cara que lo hizo soltar su sable de luz. Más tarde, Sidious pudo batirse en duelo casi uniformemente contra Yoda en un combate con sables de luz, pero al final, tuvo que usar sus poderes de la Fuerza para obligar a Yoda a retirarse. Sidious tenía un estilo de duelo extremadamente agresivo, impulsado por la rabia y aumentó su habilidad con la espada usando la velocidad mejorada de la Fuerza, lo que le permitió matar a tres maestros Jedi experimentados a la vez en segundos. Cuando luchaba con todo su poder, el Lord Sith era un oponente absolutamente aterrador, capaz de abrumar incluso a los duelistas más experimentados y hábiles. Su estilo era una combinación de agresión brutal, velocidad extrema y precisión letal que lo convertía en un oponente casi imparable. De hecho, el único individuo que se sabe que lo derrotó en un duelo fue Mace Windu.[20]

Sidious era tan letal con un solo sable de luz como con dos sables.

Aunque Sidious usualmente usaba solo un sable de luz, también era excepcionalmente hábil en Jar'Kai, empuñando sus dos sables de luz contra Darth Maul y Savage Opress. Utilizando un estilo de lucha violentamente feroz pero extremadamente fluido, Sidious fácilmente mantuvo a raya a los dos hermanos en igualdad de condiciones y finalmente los separó, aturdiendo a Maul por un breve tiempo con la Fuerza antes de jugar y matar rápidamente a Opress. Si bien Sidious mostró algunas dificultades contra su antiguo aprendiz, quien luchó mucho más ferozmente que Opress (debido a la muerte de este último y las subsecuentes burlas de antiguo maestro contra él sobre su reemplazo por el Conde Dooku) y parecía igualarlo con cada golpe, para y patear, el Lord Oscuro finalmente usó su poder superior en la Fuerza para desarmar y poner a Maul de rodillas en aproximadamente solo un minuto. Además, era hábil en la desviación de blásters, capaz de desviar fácilmente cada disparo de bláster que le apuntaba cuando luchaba contra Ryloth.[89]

Equipamiento

Durante la Crisis de Naboo, Palpatine usó una elaborada capa azul. Como Canciller Supremo, vestía túnicas doradas con una capa de terciopelo en los días que rodeaban la Batalla de Geonosis y una túnica carmesí oscura con gigot en los últimos días de las Guerras Clon. A medida que ascendía al poder, usaba capas más inspiradas en las tradiciones Sith, aunque sin disminuir su gusto por las telas lujosas y cómodas. Al declararse Emperador, Sidious vestía una túnica roja estampada con emblemas que recordaban a las serpientes del planeta Moraband. Como Emperador Galáctico, más tarde usó una túnica de tela zeyd negra con una capucha para ocultar su rostro desfigurado. Empuñó dos sables de luz idénticos.[160]

Entre bastidores

Arte conceptual del Emperador Palpatine por Ralph McQuarrie

Desde el comienzo del proceso de escritura de la película original de Star Wars de 1977, Star Wars: Episodio IV Una Nueva Esperanza, el director George Lucas tuvo en mente el personaje que eventualmente se convertiría en el actualmente conocido Emperador. Uno de los primeros documentos sobre el proyecto es una nota que data de principios de 1973, que compiló una lista de nombres para usar potencialmente en la historia. En la parte superior de esta lista aparecía el nombre «Emperador Ford Xerxes XII», ya que Jerjes fue un histórico rey persa que fue asesinado por su propio hijo, y luego sería cambiado a «Alejandro Xerxes XII», entonces «Emperador de Decarte». Ninguno de estos nombres mencionados se utilizaría en última instancia.

En Star Wars: Episodio VI El Retorno del Jedi de 1983, Darth Sidious nunca fue identificado ni por su nombre real ni por su alter ego Sith en la pantalla, ya que la mayoría de los personajes lo llamaban «El Emperador» o «Maestro» por Darth Vader.[20] El nombre del Emperador se proporcionó en materiales complementarios, incluido el guion del Episodio VI. No fue hasta la película de 1999, Star Wars: Episodio I La Amenaza Fantasma, que el nombre y el alter ego del Emperador se mencionaron por primera vez en la pantalla.[1]

Interpretación y casting

Marjorie Eaton como Emperador Palpatine en la versión pre-DVD de El Imperio Contraataca

Darth Sidious, es decir, el Emperador en ese momento, fue mencionado en Una Nueva Esperanza.[108] El Emperador apareció por primera vez en la secuela de 1980 Star Wars: Episodio V El Imperio Contraataca, interpretado por la experimentada actriz Marjorie Eaton.[15] En El Retorno del Jedi, Ian McDiarmid interpretó al Emperador. McDiarmid repetiría el papel para las tres películas de la trilogía de precuelas, así como en El Ascenso de Skywalker en la trilogía de secuelas.[1][8][12][20]

El Imperio Contraataca

Para El Imperio Contraataca, Eaton retrató al Emperador como una imagen holográfica con tomas de prueba realizadas por la actriz Elaine Baker.[164] La máscara usada por Eaton fue esculpida por Phil Tippett y aplicada por Rick Baker,[165] el esposo de Elaine. El rostro de Eaton se compuso luego con una imagen de un chimpancé para los ojos[166] y la voz fue proporcionada por Clive Revill.

En el lanzamiento en DVD de 2004 de El Imperio Contraataca, Eaton fue reemplazado digitalmente por McDiarmid, y la escena se volvió a filmar para incluir un nuevo diálogo proporcionado por McDiarmid y James Earl Jones. Esta repetición se rodó durante la producción de la película de 2005, Star Wars: Episodio III La Venganza de los Sith, en la que McDiarmid tuvo un papel protagónico.[15]

El Retorno del Jedi, las precuelas y El Ascenso de Skywalker

Arte conceptual de Nilo Rodis-Jamero del vestuario para el Emperador en El Retorno del Jedi

Para El Retorno del Jedi, el papel lo interpretaría el veterano actor Alan Webb, que en ese momento tenía 75 años. Sin embargo, cuando la filmación estaba a punto de comenzar, Webb se enfermó debido al frío que Inglaterra estaba experimentando en ese momento. Escribió una carta al director Richard Marquand, diciéndole que lo lamentaba mucho, pero que sentía que el papel era demasiado grande para él, muriendo poco después el 22 de junio de 1982. El actor inglés Ben Kingsley leyó entonces para el papel, pero fue considerado «muy inglés» para interpretar al Emperador. Con el rodaje retrasado, Ian McDiarmid fue reclutado como suplente tardío.[167]


Para la trilogía de precuelas, McDiarmid repitió el papel en las tres películas, interpretando a un joven canciller Palpatine en La Amenaza Fantasma y a un Palpatine de mediana edad en Star Wars: Episodio II El Ataque de los Clones y en La Venganza de los Sith. Al principio se sorprendió de que Lucas le pidiera que repitiera el papel, ya que supuso que Darth Sidious sería interpretado por un actor joven, pero aceptó la oferta y regresó para el papel una vez más.[1][12][20] Una de las cosas que George le dijo a McDiarmid sobre interpretar al joven Palpatine fue imaginar que su rostro era una máscara que ocultaba el rostro del monstruo, lo que le hizo retratarlo como un hombre aparentemente amigable que siempre fuera amable con la gente.[168]

Durante la Celebration Chicago 2019, se confirmó oficialmente que McDiarmid volvería a interpretar su papel de Darth Sidious en Star Wars: Episodio IX El Ascenso de Skywalker, la última entrega de la trilogía de secuelas y de la saga de Star Wars en general, programada para ser estrenada el 20 de diciembre de 2019. Tras el anuncio, el director de El Ascenso de Skywalker, JJ Abrams expresó su alegría de que la aparición de McDiarmid en la película no se filtrara.[169] La productora Kathleen Kennedy luego confirmó que el regreso de Sidious surgió de conversaciones durante el desarrollo de Star Wars: Episodio VII El Despertar de la Fuerza[170] aunque el director original Colin Trevorrow declaró que el regreso de Palpatine no era una idea presentada en su guion original para la película.[171] Al insinuar el regreso de Sidious, McDiarmid le dijo a Warwick Davis durante el panel que a lo largo de los años, había tenido conversaciones con George Lucas, quien afirmó que Sidious definitivamente estaba muerto al final de El Retorno del Jedi.[172] Aunque la película no explica cómo sobrevivió Sidious, la editora Maryann Brandon ha dicho que los cortes anteriores de la película tenían una explicación.[173]

Programas de TV

Ian McDiarmid

Para la película de Star Wars: The Clone Wars[43] y el programa de televisión posterior, Darth Sidious fue interpretado por el veterano actor Ian Abercrombie.[44] En el comentario de Creative Conservation sobre el Blu-ray de la película y el comentario de audio en el DVD de la película, el director Dave Filoni señaló que encontraba fascinante el hecho de que Palpatine y Jabba el Hutt estuvieran hablando entre sí. Era una dinámica de carácter que nunca pensó que se vería.[174] Abercrombie falleció el 26 de enero de 2012, lo que llevó a que el legendario actor Tim Curry lo reemplazara en los segundos finales de «Los Sin Ley»,[63] así como en los episodios restantes de la serie, por los que fue acreditado, comenzando con el final de la quinta temporada «El Jedi Equivocado».[64]

Para Star Wars Rebels, Sidious fue interpretado por el veterano de Star Wars Sam Witwer en «El Asedio de Lothal», el episodio de estreno de la segunda temporada del programa. Para la cuarta y última temporada del programa, McDiarmid volvió a proporcionar la voz del Emperador en su lugar, y posteriormente volvió a grabar el diálogo de Witwer del estreno de la segunda temporada.

Concepto y creación

George Lucas comparó la historia de Sidious con individuos de la vida real como Julio César, Napoleón, Adolf Hitler, Iósif Stalin, Ferdinand Marcos y Alberto Fujimori. Todos ellos utilizaron métodos similares a los del Emperador mientras convertían sus respectivas democracias en dictaduras personales en la vida real. Las similitudes con Adolf Hitler son particularmente evidentes a partir de la posición de Palpatine como Canciller y el uso de poderes de emergencia para cimentar su control sobre la menguante República.[175]

Richard Nixon fue utilizado como modelo político principal para el Emperador,[167] tanto porque su presidencia se conocía como la Presidencia Imperial, más la crisis constitucional causada por el Escándalo Watergate.[176][177] Lucas, de hecho, creó la primera película de Star Wars como un mensaje contra la Guerra de Vietnam, lo que implicaba que el Imperio era lo que Estados Unidos podría haber sido, si hubiera ganado la guerra diez años antes de 1973.[178] Lucas opinó, sin embargo, que el vicepresidente Dick Cheney en realidad estaba más cerca del Emperador Palpatine.[179]

La Muerte, de El séptimo sello

Además, el crítico de cine Roger Ebert y el historiador de cine Robin Wood señalaron que la apariencia de Palpatine se parecía a la de la Muerte de la película histórica épica de 1957, El séptimo sello[180] y la forma de bruja de la Reina Grimhilde en la película animada de Disney de 1937, Blancanieves y los siete enanitos.[181] El propio George Lucas dijo que donde de manera realista, y originalmente, Darth Sidious apareció en un color oscuro, el Señor Oscuro de los Sith se iluminó en la postproducción hasta el punto en que se convirtió en una figura de cara blanca que se asemeja a la Muerte, un mirada espeluznante deseada por el propio Lucas.[182]

Versión original

Darth Sidious fue originalmente concebido como un tonto de voluntad débil llamado Cos Dashit con delirios de grandeza que fue elevado primero a Presidente de la República y luego a Emperador, controlado por la burocracia Imperial, conformado por ministros como Wilhuff Tarkin. Sin embargo, no era un usuario de la Fuerza ni un gran estratega político. Aunque esta versión de Sidious apareció en la novelización de la película original, fue reemplazada por cualquier otra aparición desde que reveló a Darth Sidious como el cerebro de los acontecimientos de la saga de Star Wars. Aunque El Imperio Contraataca dejó en claro su conexión con la Fuerza,[15] su afiliación Sith se reveló por primera vez en La Amenaza Fantasma.[1]

En el tratamiento de la historia original para La Venganza de los Sith, Darth Sidious tenía la intención de revelar que él creó a Anakin Skywalker a través de los midiclorianos, convirtiéndolo, de alguna manera, en el padre de Anakin,[183] aunque George Lucas finalmente eliminó esto de la película.[184] Pese a que esto se eliminó del corte final, se incluyeron en la película algunos indicios de que Darth Sidious y/o Darth Plagueis fueron responsables de la creación de Anakin.[20]

Debates y discrepancias

Apariciones visuales

Un debate conocido sobre Darth Sidious es su apariencia real. En La Venganza de los Sith, durante su duelo contra Mace Windu, al ser desarmado, Sidious usa rayos de la Fuerza contra el Maestro Jedi, pero lo desvía hacia él, causando que su rostro quede desfigurado y marcado en el proceso. Más tarde, cuando Anakin le corta la mano a Windu para socorrer a Sidious, electrocuta a Windu, tirándolo por la ventana hasta su muerte, aunque los rayos de la Fuerza no desfiguran a Windu durante el corto periodo de tiempo que se usa.[20]

Sin embargo, antes de la aparición de los rayos de la Fuerza en La Venganza de los Sith, cuando apareció por primera vez en El Retorno del Jedi, Palpatine lo usó contra Luke Skywalker, y no desfiguró ni cicatrizó a Skywalker.[5]

Nombre

Al Emperador Palpatine no se le dio un nombre en ninguna fuente canónica o de Star Wars Legends hasta 2014, cuando el nombre del personaje, Sheev, fue revelado en la novela canónica Tarkin del autor James Luceno.[3] Sin embargo, según Luceno en una entrevista con StarWars.com, el nombre fue creado por George Lucas para el programa de televisión Star Wars: Underworld que planeaba hacer antes de las restricciones presupuestarias, su semiretiro y la compra de Lucasfilm Ltd. por parte de The Walt Disney Company se lo impidió.[185]

Otras discrepancias

Se ha dicho que la altura de Palpatine es de 1,73[9][10] o 1,78 metros.[24][186] Este artículo asume que la altura de entrada del Databank más reciente en StarWars.com es la altura correcta.[10]

En una sesión de preguntas y respuestas para The Clone Wars: The Lost Missions, Dave Filoni declaró que Sidious tenía a Darth Maul y al Conde Dooku como aprendices al mismo tiempo.[187] Sin embargo, la galería de biografías de Sidious en el Databank establece que reclutó a Dooku en los Sith durante su tiempo como Canciller Supremo. Esta diapositiva de la galería de biografías viene después[188] de las diapositivas que cubren la historia de Star Wars: Episodio I La Amenaza Fantasma.[134] Como se pensaba que Maul había sido asesinado durante esta película,[1] Dooku se habría unido a los Sith después de Maul. Este artículo asume que esta versión de la cronología es correcta.

Apariciones no canónicas

Darth Sidious, en su forma LEGO

En la no canónica LEGO Star Wars: Las Aventuras de los Freemaker, Trevor Devall interpretó a Darth Sidious. En la primera temporada, Sidious y Darth Vader se enteraron de la historia de un poderoso sable de luz llamado sable kyber, que estaba hecho de varios cristales kyber. Sin embargo, el Maestro Jedi que elaboró la espada la consideró demasiado peligrosa y destruyó el sable de luz antes de esparcir todos los cristales por toda la galaxia. Buscando destruir la galaxia de una sola vez, Darth Sidious intentó recolectar todos los cristales. Él y Vader enviaron a la agente Sith Naare para recuperar los cristales del sable kyber. No obstante, la misión de Naare se complicó por su encuentro con el sensible a la Fuerza Rowan Freemaker y su familia. En un intento por obtener los cristales, Naare fingió ser una Jedi y se ofreció a entrenarlo en los caminos de la Fuerza.[189] A pesar de los esfuerzos de Sidious, el Lord Sith no pudo quitarle el sable kyber a Rowan, quien logró destruir el arma.[190]

En la segunda temporada, Darth Sidious crea un droide cazador Imperial llamado M-OC, a quien le encargó cazar a Rowan.[191] Esto despertó los celos de Darth Vader, quien socavó los esfuerzos de M-OC en varias ocasiones. A pesar de no poder capturar a los Freemakers en varias ocasiones, M-OC logra desviar la culpa señalando que Lord Vader obstruyó sus esfuerzos para obtener un rastreador enhebrado S XX-23.[192] Después de que Rowan construyera una poderosa nave estelar llamada Arrowhead, Sidious obliga a Vader y M-OC a trabajar juntos. M-OC atrae a Rowan a una trampa en Qalydon, pero Vader burla al droide y lo lleva al Emperador.[193]

En cautiverio Imperial, Rowan revela que destruyó el sable kyber. Aunque el Emperador quiere matar a Rowan, Vader lo convence de que Rowan puede ayudarlos a encontrar más cristales kyber para accionar la segunda Estrella de la Muerte. Después de que Vader obliga a Rowan a revelar la ubicación a través de una sonda mental, el Emperador considera que Rowan ha sobrevivido a su utilidad y ordena su ejecución. Sin embargo, Rowan es rescatado por sus hermanos. Mientras tanto, M-OC se reconstruye y roba el Arrowhead a los Freemakers, ganándose el favor del Emperador. Entonces, el Emperador ordena a M-OC que cace a los Freemakers.[194]

Después de una escaramuza en Shantipole, Rowan convence a M-OC de que su programación es defectuosa.[195] En cambio, M-OC deduce que hay una falla en la segunda Estrella de la Muerte y se apresura al sistema Endor. Sin embargo, las advertencias de M-OC caen en oídos sordos ya que el Emperador está preocupado por Luke Skywalker. Más tarde, M-OC se distrae cuando vio al Emperador caer a su muerte, permitiendo que Rowan lo derrotara de una vez por todas.[196]

Apariciones

Wiki.png
Star Wars Wiki tiene 238 imágenes relacionadas con Darth Sidious.

Apariciones no canónicas