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- «Solo quiero traer paz y orden a la galaxia.»
- ―El Conde Dooku, a Yaddle
Dooku fue un hombre humano serenniano sensible a la Fuerza que sirvió como Maestro Jedi durante los últimos años de la República Galáctica y posteriormente como Conde de la Casa Serenno. Se sentía descontento con la Orden Jedi y cayó al lado oscuro de la Fuerza, convirtiéndose en el Señor Oscuro de los Sith Darth Tyranus. Tras abandonar la Orden Jedi, sirvió como Conde de Serenno y Jefe de Estado de la Confederación de Sistemas Independientes durante las Guerras Clon. Fue el segundo aprendiz de Darth Sidious, un Señor Oscuro de los Sith, cuyo plan para conquistar la galaxia se basaba en que Dooku liderara un movimiento secesionista pan-galáctico contra la República. Para ello, Dooku se sumergió en el lado oscuro de la Fuerza y trabajó incansablemente para avanzar en el Gran Plan de su maestro sin saber que no era más que un peón de su maestro, que no lo consideraba más que una pieza prescindible en su plan.
Nacido en el 102 ABY durante la Era de la Alta República, Dooku fue tomado por la Orden Jedi tras ser abandonado por su familia y aprendió las artes Jedi como Padawan de Yoda, el legendario Gran Maestro de la Orden Jedi. Un idealista político, la corrupción en el Senado Galáctico—así como las tradiciones de los Jedi—lo desilusionaron. En el 42 ABY, Dooku abandonó la Orden Jedi y regresó a su planeta natal, donde reclamó su título de Conde y herencia tras derrocar a su hermano corrupto, Ramil. Sus antiguos compañeros creyeron que su decisión era equivocada, pero siguieron teniéndole en alta estima. Sin embargo, el Conde de Serenno comenzó a conspirar en secreto con Darth Sidious. Después de la muerte de Qui-Gon Jinn en la Batalla de Naboo en el 32 ABY, y tras el duelo en los Talleres que vio la muerte de la Maestra Jedi Yaddle, Dooku abrazó el lado oscuro y adoptó el nombre de Darth Tyranus al convertirse plenamente en aprendiz de Darth Sidious. A lo largo de la primera década de la cancillería de Sheev Palpatine, Dooku usó sus recursos y carisma para sumar a sistemas estelares enteros a la causa Separatista. Al mismo tiempo, supervisó el desarrollo de dos grandes ejércitos que serían enfrentados el uno con el otro en el conflicto venidero: el Ejército Droide Separatista, compuesto íntegramente por droides de combate fabricados en Geonosis; y el Gran Ejército de la República, compuesto por soldados clon criados en Kamino y moldeados a partir del cazarrecompensas Jango Fett.
Después de años maniobrando para que la galaxia entrara en un estado de guerra, las Guerras Clon comenzaron cuando las recién formadas Fuerzas Armadas de la República invadieron Geonosis en el 22 ABY. Como líder de los Separatistas, Dooku delegó la autoridad militar a un plantel de subordinados entrenados personalmente por él mismo, incluido el General Grievous y Asajj Ventress. Mientras que Grievous solo fue entrenado en el arte del combate con sables de luz, Ventress era poderosa en la Fuerza, lo que le dio la oportunidad de aprender los caminos del lado oscuro de manos de Dooku. Los Sith, no obstante, permanecían fueles a la Regla de Dos de Darth Bane; y por eso, Dooku fue obligado a traicionar a su discípula después de que Sidious sospechara de las intenciones de su propio aprendiz. Aunque intentó sustituir a Ventress por Savage Opress y más tarde por Quinlan Vos, Dooku siguió sometido a la voluntad de su maestro, lo que acabaría siendo su perdición.
En el 19 ABY, el tercer año de la guerra, Dooku y Grievous lograron secuestrar al Canciller Palpatine, siguiendo los planes de Sidious, en la capital de la República, Coruscant. Durante la subsiguiente Batalla de Coruscant, fue confrontado y derrotado por el Caballero Jedi Anakin Skywalker, que ejecutó sumariamente al Conde decapitándolo a petición del Canciller. En los días posteriores a la muerte de Dooku, Palpatine reveló a los Jedi que él era, en realidad, Darth Sidious, que traicionó a su aprendiz para sustituirlo por Skywalker, que era más joven y prometedor. Con la consiguiente caída de la Orden Jedi, Sidious consolidó su poder al declararse a sí mismo Emperador del Imperio Galáctico, en cuyo establecimiento Tyranus desempeñó un papel decisivo. En cuanto a Skywalker, sucedió al difunto Darth Tyranus como tercer y último aprendiz de Sidious, lo que resultó en su transformación en Darth Vader y demostró las palabras de su víctima asesinada de que sentía miedo, odio e ira.
Biografía
Vida temprana
Inducción e iniciación Jedi
Dooku nació en el 102 ABY durante la Era de la Alta República,[2] en el planeta Serenno, siendo hijo del gobernante del planeta, el Conde Gora, y su mujer, la Condesa Anya. Rápidamente, su sensibilidad a la Fuerza se manifestó, asustando a su padre, quien odiaba y temía a aquellos que la poseían tildándolos de «rarezas». Gora contactó con la Orden Jedi y les pidió que se llevaran a su hijo. Sin embargo, en lugar de esperar la llegada de los buscadores Jedi, Gora abandonó a Dooku en el exterior de su palacio, en los límites de un bosque, sin ropa ni ninguna forma de identificación. Antes de que lobos espinosos se lo pudieran comer o de que se congelara hasta la muerte debido a su falta de ropa, un buscador encontró a Dooku y lo llevó al Templo Jedi de Coruscant.[10]
Vida como Iniciado Jedi
Dooku se crió en el Templo Jedi de Coruscant, donde aprendió los caminos de la Fuerza junto a otros jóvenes.
Dooku fue integrado en el Clan Hawkbat junto a los también Iniciados Jedi Zang Arraira, Arath Tarrex, y Sifo-Dyas, bajo la tutela del Maestro Jedi Tera Sinube. Durante su tiempo como Iniciado, Dooku se esforzó continuamente por sobresalir, trabajando duro para lograr mejores resultados que sus compañeros y siempre luchando por mantenerse dentro de los límites de las reglas establecidas por sus maestros. En consecuencia, Dooku se distanció de los demás Iniciados en lugar de intentar entablar amistad con ellos. Su talento le hizo chocar con el Iniciado Arath Tarrex, sobretodo debido a la envidia de éste último por las habilidades superiores de Dooku. Tarrex insultaba frecuentemente a Dooku, llamándole 'Su Excelencia' por sus formas aristocráticas e imperiosas. Dooku y Sifo-Dyas se hicieron amigos cercanos en su tiempo como Iniciados, y, en una ocasión[10] en el 90 ABY,[2] acompañaron al Gran Maestro Yoda y a los Maestros Sinube y Yula Braylon a Serenno para asistir al festival galáctico que se celebraba allí junto a otros Jedi.[10]
Mientras los Maestros hacían una demostración de las posturas correctas con el sable de luz, un par de niños hicieron estallar unos petardos y echaron a correr. Dooku creyó reconocer a uno de ellos y los siguió hasta el recinto ferial. Allí, los encontró a ambos acosados por un trío de matones que amenazaban con secuestrarlos. Dooku utilizó sus poderes de la Fuerza y una electrovara para obligar a los criminales a retroceder. Después, la pareja se presentó como Jenza y Ramil, aunque este último se mostró poco agradecido por la ayuda del Jedi. Cuando supo que Dooku era de Serenno, Jenza se ofreció a darle a Dooku un tour por el planeta natal que nunca conoció.[10]
Exploraron juntos la celebración jugando y probando la comida, haciéndose amigos rápidamente a medida que se iban conociendo. Finalmente, Jenza llevó a Dooku a la Gran Asamblea, donde le mostró los sellos de las siete casas y le contó la leyenda de cómo sus antepasados liberaron el planeta del Imperio Sith. Antes de poder marcharse, Dooku se sintió atraído por la antigua talla de una bestia, que fue identificada por Jenza como un Tirra'Taka. Ignorando su advertencia de que traía mala suerte, se acercó a tocarla, y cuando su dedo rozó la piedra, un terremoto hizo que el edificio que los rodeaba se derrumbara.[10]
Aunque Dooku intentó levantar los escombros por sí mismo, fue necesaria la intervención del Maestro Yoda para liberarlos de los escombros. Una vez que los demás Maestros hubieron ayudado al Gran Maestro a retirar la estructura derrumbada de la zona, el Conde Gora de Serenno se enfrentó furioso a Yoda cuando oyó pronunciar el nombre de Dooku, gritando al Jedi que no deseaba volver a ver a su hijo. Fue aquí donde el joven Jedi se enteró de que Gora era su padre y Jenza su hermana.[10]
Sorprendido y confuso por el comportamiento de su padre, Dooku interrogó más tarde a Yoda sobre cómo había sido introducido en la Orden Jedi. El anciano Jedi reveló que Gora se había puesto en contacto con los Jedi al descubrir la sensibilidad de su hijo a la Fuerza, y que había dejado a Dooku fuera de los muros de su castillo sin ropa ni identificación. Poco después, Dooku se enteraría de que, al ser abandonado en los lindes del bosque, había corrido el riesgo de ser devorado vivo por los lobos espina si no lo hubieran encontrado. Al volver al Templo Jedi de Coruscant, sus heridas se curaron rápidamente y el joven Jedi se dedicó de lleno a su entrenamiento. Dooku utilizó esta práctica para descargar sus frustraciones contra el Conde Gora por abandonarle, y además para pensar profundamente en lo que podría haber sido si nunca se hubiera convertido en Jedi. Alrededor de este tiempo, un asistente le entregó un dispositivo de comunicaciones que le permitiría hablar con su hermana, y permanecieron en contacto durante muchos años.[10]
Dos años después, tras una lección en los Archivos Jedi, Sifo-Dyas reveló a Dooku que había entrado en posesión del diario de un Jedi expulsado; Klias Teradine, que le reveló la existencia de la Colección Bogan dentro de los Archivos Jedi. Sifo convenció a Dooku de que debían entrar para ver los artefactos del lado oscuro. Más tarde, Dooku utilizó la levitación de arena para superar una cerradura magnética. Allí vieron muchos objetos oscuros, armas y pergaminos que los Jedi habían recogido a lo largo de su historia. Dooku, en particular, se sintió atraído por un trozo de metal que parecía conectarlo con el mismo Tirra'Taka que había encontrado por primera vez en Serenno. Esto asustó al muchacho, que arremetió con la Fuerza y lanzó accidentalmente a Sifo-Dyas contra un armario, alertando a la Jefa Bibliotecaria Restelly Quist de sus acciones.[10]
Los dos Iniciados fueron llevados a la enfermería, donde se trataron las heridas de Sifo, y fueron confrontados por los Maestros Yoda y Braylon, quienes expresaron una profunda decepción por cómo habían roto las reglas y traicionado su confianza. Mientras los Maestros les sermoneaban, su discusión se vio interrumpida por la llegada de Lene Kostana, que expresó su gran preocupación por la seguridad de la Colección Bogan, puesto que dos jóvenes habían sido capaces de acceder a ella. Dooku y Sifo-Dyas observaron cómo los Maestros debatían sus puntos de vista contradictorios sobre la mejor forma de entrenar a las siguientes generaciones para enfrentarse al lado oscuro. Después, se les asignó la tarea de descifrar los Papiros de Lothal, una colección de tratados de agricultura, bajo la atenta mirada de la Bibliotecaria Quist. Mientras cumplían su castigo, tuvieron otro encuentro con Lene Kostana, que se sorprendió de que Yoda siguiera utilizando los mismos tratados como castigo para los jóvenes que se portaban mal, y se refirió juguetonamente al Gran Maestro como un duende, lo que ofendió a Dooku. Cuando se hubo marchado, Sifo-Dyas descubrió que le había dado un libro: El Bestiario de Darth Caldoth. Dooku animó a su amigo a que hablara a alguien del texto, pero Sifo se negó.[10]
Este suceso perturbó enormemente a Dooku, que empezó a pensar que la Maestra Kostana podría ser una Sith en secreto, y un día se enfrentó a ella en el balcón de contemplación, exigiendo saber por qué le había entregado a su amigo el texto Sith. Ella dijo que el libro era una prueba, aunque Dooku percibió en ella una gran frustración y rabia que él creyó que legitimaban su teoría. Ambos se enzarzaron en un breve duelo, durante el cual la Maestra Kostana trató de provocarlo, utilizando la historia de Darth Sakia como lección al comparar el sable de luz de empuñadura curva de Dooku con el arma del Sith ficticio, y revelando que ella era consciente de la curiosa conexión de Dooku con el Tirra'Taka. Por desgracia, Kostana perdió rápidamente el control de la situación cuando Dooku inició un frenesí de ataques que empezaron a desgastar sus defensas. Su lucha se vio interrumpida por la oportuna intervención del Maestro Yoda, que calmó al Iniciado y lo convenció de que se había precipitado en sus conclusiones. El Gran Maestro reprendió entonces a la altiri por su constante necesidad de poner a prueba a los Iniciados exponiéndolos a artefactos del lado oscuro. Tras este suceso, Dooku empezó a pasar más tiempo con la Maestra Kostana, ya que empezó a verla como una figura mentora, y se interesó mucho por su trabajo estudiando el lado oscuro, sus teorías relativas a los Sith, e incluso su mascota convor Ferana. La visitaba casi siempre que volvía al Templo tras sus misiones.[10]
Aprendiz del Gran Maestro
- «Quizás el mejor Padawan de tu generación, tú fuiste.»
«¿Estás recurriendo a la adulación, Maestro Yoda? Además, recuerdo haberme metido en más problemas' que cualquier otro Padawan de mi generación.»
«Sí. Y una perspectiva valiosa, esto te da.» - ―Yoda y Dooku reflexionan sobre su tiempo juntos como maestro y aprendiz
En un momento dado, Dooku fue el Padawan de Yoda, el Gran Maestro de la Orden Jedi.
En el 86 ABY,[23] Dooku completó sus Pruebas de Iniciación y esperó ser seleccionado aprendiz Padawan de Lene Kostana debido a sus misiones persiguiendo reliquias asociadas al lado oscuro. Durante el torneo de Padawans, Dooku se enfrentó y derrotó a Sifo-Dyas en un duelo con una mano en la espalda y los ojos vendados. Sin embargo, Kostana escogió a Sifo-Dyas como su aprendiz, lo cual molestó a Dooku, aunque su decepción se desvaneció cuando supo que Yoda había decidido tomarlo como aprendiz.[10]
Un fuerte vínculo se desarrolló entre Dooku y Yoda mientras su entrenamiento tenía lugar.[24] En una ocasión, Yoda llevó a Dooku a un viaje a Lahsbane en el Borde Medio como parte de su entrenamiento.[10] Durante una misión en Kashyyyk, Dooku observó cómo su maestro se enfrentaba a un enorme terentatek.[8]
La visión de Sifo
- «Sifo-Dyas lo entendió. Vio el futuro. Por eso me ayudó.»
- ―Conde Dooku
En algún momento alrededor del 85 ABY,[26] Sifo-Dyas tuvo una visión de la Fuerza de una mortífera tormenta solar azotando al planeta Protobranch. Tras informar al Consejo Jedi, Dooku apoyó la propuesta de Sifo y Lene Kostana de advertir al planeta, lo cual fue prohibido por Yoda y el Consejo Jedi, quienes afirmaron que las visiones de la Fuerza no eran certeras y que el futuro siempre estaba en movimiento.[10]
Frustrados con el Consejo Jedi, Dooku, Kostana y Sifo-Dyas actuaron a espaldas del Consejo e informaron a Tavetti, el senador que representaba a Protobranch, de la visión. Durante la conversación, Dooku se puso ligeramente nervioso debido a que Tavetti solo expresaba preocupación por los recursos de Protobranch en lugar de por su pueblo. Después, Dooku, Kostana, Sifo-Dyas y un reticente Yoda partieron al propio Protobranch. Finalmente, la visión de Sifo-Dyas se hizo realidad; una potente tormenta solar golpeó Protobranch, matando a gran parte de su población, con los Jedi sobreviviendo por poco.[10]
Los sucesos en Protobranch sacudieron el respeto de Dooku por la República y el Consejo Jedi, sintiendo que éste último era en parte responsable de las muertes ocurridas al no haber tomado en serio la visión de Sifo-Dyas y haberse negado a actuar rápidamente. También quedó disgustado por que la principal preocupación de la República fuera la pérdida de los recursos de Protobranch y no sus habitantes.[10]
Funeral de Anya
Alrededor del 82 ABY,[27] con veinte años, Dooku asistió al funeral de su madre, Anya, en Serenno. Fue allí donde su padre Gora lo atacó física y mentalmente, refiriéndose a su hijo como una «rareza». Poco después, Dooku se unió a Sifo-Dyas y su maestra Kostana en una misión consistente en encontrar una reliquia en Asusto. Sin embargo, cayeron en una trampa tendida por los Presagiadores de Hakotei, que los engañaron para que siguieran el rastro de un supuesto artefacto Sith de Karazak. Dooku fue brevemente capturado por los Presagiadores para ser usado en un ritual del lado oscuro. Fue durante su breve cautiverio que tuvo una serie de visiones de su futuro, y usó los rayos de la Fuerza por primera vez para asesinar a sus captores. Posteriormente, la Maestra Kostana y Sifo-Dyas le enseñaron un ritual de purificación que involucra envolturas de brazos y que estaba diseñado para mantenerlo centrado en la Fuerza.[10]
Maestro Jedi
Ascendiendo de rango
- «Sabe, Mi Señora, el Conde Dooku fue un Jedi. No podría asesinar a nadie. No está en su naturaleza.»
- ―El Maestro Jedi Mace Windu, a la Senadora Padmé Amidala
Entre el 82 ABY y el 78 ABY, Dooku completó su entrenamiento con Yoda y se convirtió en un Caballero Jedi y, eventualmente, en un Maestro Jedi, convirtiéndose en uno de los mejores Jedi de su generación. Se convirtió en un veterano de numerosos conflictos galácticos, conocido por sus habilidades excepcionales como duelista con el sable de luz.[28] Él tomaría a Rael Averross como su Padawan, entrenándolo durante 10 años hasta que ascendió a Caballero Jedi. Dooku también desechó su primer sable láser y creó su propio sable de luz con empuñadura curva,[29] que producía una hoja azul. Dooku usó su sable de luz cuando él y Yoda demostraron sus habilidades con el sable de luz a un grupo de Iniciados Jedi, entre los que se encontraba el togoriano Jak'zin.[30] Además, Dooku fue el principal instructor de manejo del sable de luz del Clan Thranta.[10]
Dooku también prestó ayuda a la Madre Talzin de las Hermanas de la Noche, asentadas en el mundo de Dathomir,[31] entregándole un mechón de su cabello.[7]
Entrenando a Qui-Gon
- «Qui-Gon Jinn jamás te habría seguido.»
«No estés tan seguro, joven Jedi. Olvidas que una vez fue mi aprendiz, igual que tú fuiste el suyo.» - ―Obi-Wan Kenobi y el Conde Dooku
Dooku fue el Maestro Jedi de Qui-Gon Jinn, que con el tiempo alcanzó el mismo rango en la Orden Jedi.
En el 68 ABY,[2] Dooku, habiendo terminado el entrenamiento de Averross para entonces, tomó a un Qui-Gon Jinn de 12 años como su segundo Padawan. En la tarde en la que Qui-Gon había sido asignado a él, Jinn se presentó a su nuevo maestro en los aposentos de Dooku, y Dooku notó que Jinn estaba asustado. Tras un momento de silencio, y al ser presionado, Jinn confesó que estaba asustado. Dooku preguntó a su aprendiz por qué estaba asustado y tras examinar su miedo, Jinn contestó que no estaba asustado de Dooku, sino de no convertirse en Jedi, es decir, en fracasar y no ser merecedor de ser el Padawan de Dooku. Entonces, Dooku resumió que Jinn estaba asustado de sí mismo, de no alcanzar el futuro que quería. Jinn lo confirmó, temiendo que Dooku lo rechazaría por su aparente cobardía. Sin embargo, Dooku le dijo que era muy sabio, sorprendiendo a Jinn. Sonriendo, Dooku explicó que la mayoría de Padawans negaban su miedo, e incluso si lo admitían, no poseían el auto-conocimiento de Jinn. Entonces alabó a Jinn por su honestidad, introspección e inteligencia.[11]
Para ayudar a Jinn a conocer mejor al Templo Jedi, Dooku decidió guiarlo por casi todo el Templo, incluido por el dojo de entrenamiento de los Padawans, el de los Caballeros Jedi, y la Gran Sala de Asambleas. Su última parada fueron los Archivos Jedi, donde examinaron holocrones de varias eras, no para estudiarlos, sino para que Jinn aprendiera a desenvolverse. Mientras lo hacían, un holocrón particularmente viejo, más antiguo que el resto y con una forma distinta, llamó la atención de Jinn. Al preguntar a Dooku sobre ello, quedó impactado por la expresión de la cara de Dooku, que lo miraba como si fuese un enemigo. Dooku respondió que se trataba de un holocrón de profecías Jedi. Jinn preguntó si había profetas Jedi, a lo que Dooku contestó que ya no existían. También explicó a Jinn que los místicos buscaron un conocimiento indebido del futuro que los llevó por caminos peligrosos. Los que se sumergían demasiado en ellos a menudo eran tentados por el lado oscuro. Entonces, Dooku terminó afirmando que por ello los Jedi ya no estudiaban profecías, y se giró para irse, lo que significaba que Jinn debía seguirle. Luego, Jinn preguntó a Dooku si querer conocer el futuro podía llevar al lado oscuro. Dooku simplemente contestó que hacía falta más que eso.[11]
Tras entrenar a Qui-Gon durante varios meses, el Consejo Jedi envió a Dooku y su aprendiz a Shurrupak para participar en una batalla en su superficie, que fue la primera de Qui-Gon. Cuando aterrizaron en la superficie se encontraron con el primer aprendiz de Dooku, Rael Averross, a quien Dooku presentó a su nuevo aprendiz. Eventualmente, un equipo de ataque, incluido Dooku y Jinn, fue reunido y enviado a encontrar a la notoria cazarrecompensas falleen Shenda Mol. La siguieron hasta el planeta Numidian Prime, donde ella tenía un bastión y varios seguidores. Tras acorralar a sus seguidores, Dooku y Jinn se encargaron de capturar a Mol. Mientras buscaba su escondite, Jinn fue capturado por Mol, pero antes de que ella pudiera matarlo, Jinn fue salvado por Dooku, que la atacó con rayos de la Fuerza. Más tarde, Jinn explicó a Rael Averross lo que había hecho Dooku, pero éste se mostró indiferente.[11]
Búsqueda del hijo de un senador
- «Me pregunto si esto supondrá algún cambio significativo..»
«¿Por eso tomaste cartas en el asunto?»
«Tus acciones han salvado muchas vidas hoy.»
«Solo pensaba en el momento, Maestro.»
«Bien, entonces. Eres un hombre mucho más sabio que yo, Qui-Gon Jinn.» - ―Dooku y Qui-Gon Jinn tras confrontar al Senador Dagonet
Dooku y Qui-Gon Jinn intentan localizar al hijo del Senador Dagonet.
An algún momento entre el 68 ABY y el 42 ABY,[32] en una misión para rescatar al hijo secuestrado del Senador Dagonet, uno de los senadores más veteranos de la República, Dooku y Jinn viajaron al planeta natal del Senador, Wayyl. Para sorpresa del estoico Maestro Jedi y del joven Padawan, la superficie del planeta era poco más que un páramo que había sido completamente despojado de sus recursos naturales y asolado por la sobreindustrialización. Los dos Jedi se dirigieron a una aldea yerma en la distancia. Mientras caminaban por la aldea, ni un solo residente se atrevía a salir de sus casas ni a responder a las preguntas de Qui-Gon, lo que les impulsó a entrar en la posada local. Intrépido y manteniendo sus modales de Jedi imperturbables, Dooku preguntó inmediatamente por el hijo secuestrado del Senador en dos ocasiones. Una de los aldeanos le preguntó por qué debía hablar, a lo que Dooku respondió sacando su sable de luz. Una vez que los aldeanos se dieron cuenta de que Dooku y Qui-Gon eran Jedi, Dooku declaró su intención de resolver la situación y Qui-Gon aseguró a los aldeanos que no actuaban en nombre del Senador, lo que provocó que la aldeana preguntara cuánto sabían del Senador. La aldeana explicó que el entorno desolado de la aldea era una prueba de que el Senador, que podría haber tenido buenas intenciones al principio, había empezado a desatender a su pueblo. Qui-Gon preguntó a la aldeana por qué el pueblo no elegía simplemente a un nuevo Senador, a lo que ella respondió que las cosas no eran tan fáciles. Entonces accedió a mostrar a los Jedi dónde se encontraba el hijo del Senador. En ese momento, Qui-Gon y Dooku se sorprendieron al descubrir que prácticamente todos los visitantes presentes en la posada habían estado implicados en el secuestro.[5]
Escoltados hasta un granero, los Jedi encontraron al hijo del Senador inmovilizado y rodeado por un droide y aldeanos armados. Dooku preguntó si habían hecho daño al niño y, tras recibir garantías de que el prisionero se encontraba ileso, preguntó qué sabía el chico de las condiciones de vida de los aldeanos. El chico no les culpaba por secuestrarle, ya que simpatizaba con su situación. En ese momento entró un aldeano e informó al grupo de que el Senador Dagonet había llegado con docenas de soldados armados. Los aldeanos acusaron inmediatamente a los Jedi de haberles tendido una trampa, pero Dooku los calmó afirmando que el Senador desconocía su investigación. Fuera, Jedi y secuestradores observaron cómo el Senador entregaba pan a la aldeana que le había revelado la localización de su hijo. Una de los secuestradores comentó que muchos en la aldea habrían hecho lo mismo. El Senador Dagonet ordenó a Dooku y a Qui-Gon que detuvieran a los aldeanos y liberaran a su hijo de inmediato. Colocándose entre el Senador y su gente, Dooku trató de calmar la creciente tensión afirmando que su investigación estaba incompleta. El orgulloso Senador exigió la liberación de su hijo, a lo que Dooku respondió que el joven no corría peligro inmediato y que era necesario seguir investigando. No dispuesto a demorarse más, el Senador ordenó a sus hombres que se prepararan para atacar a los aldeanos, lo que provocó que éstos alzaran sus propias armas. El Senador dio entonces a los Jedi una oportunidad más para apartarse, pero Dooku se negó. Dagonet afirmó que se suponía que los Jedi debían servirle, pero Dooku le corrigió y afirmó que los Jedi servían al pueblo de la República, no a sus líderes. Agotada su paciencia, el frustrado Senador ordenó a sus soldados que apuntaran y estuvieran preparados para abrir fuego. En un esfuerzo por proteger a los aldeanos, los dos Jedi encendieron sus sables láser.[5]
Dooku recurrió al lado oscuro de la Fuerza y estuvo dispuesto a asesinar al arrogante Senador de la República.
Se inició un tiroteo, y los certeros disparos de los soldados empezaron a abrumar a los secuestradores, mientras los Jedi solo podían defenderse y contemplar la masacre que se estaba produciendo. Tras acabar con la mayoría de los aldeanos, el Senador Dagonet detuvo a sus soldados. Dooku, al verse rodeado de ciudadanos de la República que habían sido asesinados por su propio líder, sintió una ira justificada que le llevó a recurrir al lado oscuro de la Fuerza. Mientras el Senador proclamaba que nadie le disuadiría, se vio detenido a mitad de una frase cuando su garganta empezó a estrecharse por el repentino estrangulamiento de la Fuerza de Dooku. Alarmado, Qui-Gon intentó detener a su maestro, pero Dooku lo empujó hacia la puerta del granero con la Fuerza y continuó torturando al arrogante Senador. Los soldados restantes fueron incapaces de resistir ante el Maestro Jedi cuando se acercaron y se colocaron frente al agitado Senador, que se había desplomado en el suelo mientras luchaba por respirar. Mientras tanto, Qui-Gon, sintiendo que solo había una oportunidad de salvar la vida del Senador, volvió corriendo al granero y liberó a su hijo. Dooku, que se había entregado por completo al lado oscuro en su deseo de erradicar la corrupción, habría matado al indefenso Senador, pero el hijo de éste se abalanzó sobre él y le suplicó que se detuviera. Cuando Qui-Gon le dijo a Dooku que todo había acabado, Dooku recuperó por fin la compostura y liberó al Senador Dagonet.[5]
Tras la tragedia, el Senador abandonó el planeta con su hijo, que prometió arreglar las cosas para su pueblo. Los aldeanos asintieron agradecidos por los esfuerzos de los Jedi mientras empezaban a reconstruir su aldea. Dooku proclamó sus dudas de si algo cambiaría como resultado de esta terrible experiencia, lo que hizo que su Padawan se preguntara si esa había sido la motivación de su maestro para actuar así. Dooku felicitó a Qui-Gon por haber salvado tantas vidas. Su Padawan afirmó que solo se había centrado en el momento presente, lo que hizo que Dooku lo reconociera calurosamente como un hombre mucho más sabio que él mientras caminaban hacia su nave.[5]
Luchando a su modo
- «Tu ideología, aunque defectuosa, tiene sus puntos.»
«Me sorprende oír eso de un Jedi.»
[…] «No apruebo tus métodos, pero tenías todo el derecho a proteger tu planeta. Asegúrate de que tu gente no pierda el ánimo y evolucione, Semage. Es la única forma en que realmente tendrás la victoria. Lo digo por todos nosotros.» - ―Dooku y Semage, guardia de un senador, después de que este último fuera detenido por matar a un senador y a una Jedi
En algún momento entre el 50 ABY y el 42 ABY, Dooku y el Maestro Jedi Mace Windu recibieron instrucciones de devolver el cuerpo de la Maestra Katri, que había sido asesinada en una emboscada en Raxus Secundus, al Templo Jedi para que pudiera tener un funeral apropiado. Dooku sospechaba de las circunstancias que rodeaban la muerte de Katri, ya que no se conocía ninguna razón que la hubiera motivado, ni la identidad de sus asesinos. Además, dado que el Senador de Raxus, Larik, había estado presente durante la emboscada, Dooku se preguntaba cómo había sobrevivido mientras que Katri, una Maestra Jedi totalmente entrenada, no lo había hecho. Debido a sus sospechas, Dooku creía que debían hacer más para honrar a Katri e investigar su muerte, pero Windu se mantenía firme en su creencia de que las reglas estaban ahí por una razón.[33]
Dooku y Windu fueron atacados por los guardias de Raxus..
El dúo aterrizó finalmente en Raxus Secundus, donde se reunieron con el Senador Larik, que dijo haber estado con Katri en el momento de su muerte. Dooku pidió a Larik que explicara lo sucedido, pero el Senador se mostró cauteloso y Dooku se dio cuenta de que algunos elementos de su historia no encajaban. Windu compartía esta creencia y preocupación y quería llevar la información ante el Consejo Jedi. Dooku, sin embargo, quería investigar él mismo. Todos juntos partieron a reunirse con un informante en el lugar donde supuestamente habían sido emboscados Katri y Larik, siguiendo el plan de Dooku. Examinando la escena del crimen, Dooku y Windu dedujeron que había habido más de un atacante, pero también se dieron cuenta de que no había marcas de bláster en la nave del Senador. Sospechando que el Senador podría haber tenido algo que ver con la muerte de Katri, Dooku encendió su sable de luz y exigió mordazmente la verdad. Aterrorizado, Larik se giró inmediatamente y admitió que sus guardias habían matado a Katri, pero fue abatido al instante por decir la verdad.[33]
Dooku y Windu también fueron atacados por los guardias, pero hicieron frente a lo mejor de los hombres y sus droides, y los derrotaron. Cuando consiguieron que el último hombre, Semage, se arrodillara, éste admitió que habían matado a Katri porque el grupo en el que operaba se había enterado de que Larik estaba utilizando su posición en el Senado para enriquecerse a costa de su planeta, industrializándolo y vendiéndolo pieza a pieza. Semage explicó a Dooku y Windu que la razón por la que habían mantenido vivo a Larik era para obligarle a promulgar sus propias normas en la siguiente sesión del Senado para revertir el daño causado. Cuando Windu preguntó por qué Semage no había informado a Katri de la corrupción de Larik, Semage insistió en que, aunque los Jedi decían traer la paz, en realidad solo servían a los caprichos del Senado, y solo mantenían la ley y el orden para los ricos. Finalmente, encerraron a Semage, pero Dooku comprendió cómo se sentía y decidió ir a su celda para reunirse con él, diciéndole que aunque no aprobaba sus métodos, creía que tenían derecho a proteger su planeta. Dooku también le instó a asegurarse de que su pueblo seguía evolucionando y no perdía el ánimo, diciéndole que esa era la única forma de asegurar la victoria.[33]
Dooku habla con Semage sobre sus ideales.
Habiendo resuelto el asesinato de Katri, Dooku y Windu llevaron su cuerpo al Templo Jedi, donde fue honrada e incinerada en una ceremonia. Tras el funeral, Dooku se acercó a Windu para preguntarle si le habían ofrecido la posición en el Consejo Jedi de la Maestra Katri, como afirmaban los rumores. Cuando Windu le confirmó que así era, un suspicaz Dooku preguntó si Windu era consciente de que el puesto de Katri había estado vacante incluso desde antes de que partieran hacia Raxus. Insistiendo en que no había tenido ni idea de ello antes de aceptar el caso, Windu explicó que creía que le habían dado el puesto por encima de Dooku porque éste no se había ceñido a la misión y había actuado de un modo que había provocado la muerte de un senador. No obstante, Windu dijo a Dooku que hablaría con el Consejo en su nombre. Dooku estaba más resentido que agradecido, pero le dio las gracias de todos modos.[33]
Conspiración en el Consejo
Poco antes de las pruebas de Qui-Gon, entre el 49 ABY y 44 ABY, el dúo fue invitado por la miembro del Consejo Jor Aerith a unirse a ella para representar a los Jedi en el Rally Aéreo Fuegodragón anual de Coruscant, con la esperanza de causar una buena impresión al embajador de Candovant que la había invitado. Dooku y la Maestra Yula Braylon expresaron su frustración por la obsesión del Consejo por la política, pero Aerith señaló que el carisma de Dooku lo convertía en un conversador natural, lo cual ella no era.[10]
Dooku accedió a asistir y aprovechó la oportunidad para enseñar a su aprendiz algunas costumbres de Candovant, pero mientras estaba allí, se encontró con su hermano Ramil, que participaba en la carrera. Dooku preguntó por qué él, siendo el heredero al trono de Serenno, estaba compitiendo, pero no obtuvo respuesta. Aunque Ramil lo hizo muy bien en la carrera, pronto se hizo evidente que su aerodeslizador había sido saboteado y se estrelló. Dooku y su aprendiz fueron discretamente a ver qué había pasado, y mientras estaban allí descubrieron que el investigador estaba intentando encubrir el incidente. Siguiendo al hombre, descubrieron que trabajaba para un señor del crimen de Jenet llamado Cenevax. Ignorando un mensaje de Aerith pidiéndoles que volvieran a las carreras, optaron por enfrentarse y capturaron a la criminal, y mientras la interrogaban se dieron cuenta de que ella estaba al tanto de las comunicaciones del Consejo, ya que Cenevax dejó claro que sabía que habían sido reclamados y que estaban desobedeciendo sus órdenes al estar allí. Con esta información, Dooku dedujo que ella tenía un espía en el Consejo.[10]
Llamando a la Guardia del Templo Jedi, Dooku escoltó a Cenevax hasta la Cámara del Consejo, donde emitió una acusación, y el Consejo se turbó por ello pero a través de la Fuerza percibió la culpabilidad de Yula Braylon. Encendiendo su sable de luz, Dooku se dirigió a ella, y a su vez ella encendió el suyo y preguntó a Dooku si pretendía matarla. Cediendo, él declaró que simplemente quería justicia y la puso bajo arresto. Investigaciones posteriores revelaron que Cenevax la había estado chantajeando con el hecho de que Arath Tarrex era en realidad su hijo. Dooku y Qui Gon enfrentaron y desenmascararon a Tarrex, que fue puesto bajo custodia por sus acciones y también por haber vendido la influencia de su madre a los criminales. Las acciones de Braylon provocaron su expulsión del Consejo. Una vez hecho esto, Dooku preguntó qué pasaría con Cenevax y Yoda le informó de que sería llevada a la Ciudadela de Lola Sayu. Dooku estaba consternado ante la perspectiva de que los Jedi se tomaran la justicia por su mano, así como por la desconfianza de la Maestra Braylon hacia la Orden Jedi, que la había llevado a esa situación en primer lugar. Su fe en la Orden se tambaleó una vez más. A Dooku se le ofreció entonces un puesto en el Consejo, que aceptó, pues creía que los cambio en la Orden Jedi tenía que venir desde dentro.[10]
Perdiendo la fe
Con el tiempo, Qui-Gon se convirtió en caballero y llegó a ser Maestro. Más tarde tomó un Padawan: Obi-Wan Kenobi.[11] Dooku mantuvo algún contacto con Jinn, quien habló muy bien de su aprendiz Kenobi a su antiguo maestro.[6] En algún momento, Dooku tomó a una nueva aprendiz. Posteriormente ella cayó en el lado oscuro y fue asesinada al convertirse en una fuente de vergüenza. Ella creó dos sables de luz rojos que Dooku conservó tras su muerte.[15] Con el tiempo, Dooku se desilusionó con la República debido a su corrupción[34] y creyó que la Orden Jedi se había vinculado demasiado con el gobierno.[10]
Abandonando la Orden Jedi
- «Los Jedi han sido mi familia desde que era un niño, el Templo mi hogar. Pero mi futuro está aquí, en Serenno.»
- ―Dooku, a Yoda
Dooku se convirtió en un Jedi renunciante, abandonando la Orden a pesar de sus años como Jedi y el vínculo que una vez compartió con su antiguo Maestro.
En algún momento en el 42 ABY,[36] Averross presentó a Dooku al Senador de Naboo Sheev Palpatine, que en secreto era el Lord Sith Darth Sidious, en Coruscant después de que Dooku pronunciara un discurso ante el Senado Galáctico. Después regresó a su hogar ancestral de Serenno con la Maestra Kostana y Sifo-Dyas después de que su hermana Jenza hubiera suplicado su ayuda. Dooku se vio envuelto en la invasión de Serenno, causada por su hermano, el Conde Ramil, que había contratado a mercenarios abyssin para atacar el planeta y volver a su pueblo en contra de la República. En la batalla consiguiente, Dooku mató a Ramil.[10]
Reclamando el título de Conde de Serenno tras matar a su hermano, Dooku también tomó posesión de su fortuna familiar, una de las mayores de la galaxia. Creyendo que su pueblo le necesitaba, Dooku decidió que debía abandonar a los Jedi para liderar Serenno, sintiendo que era su responsabilidad después de todo lo que había hecho su hermano. Además, los habitantes del planeta habían encontrado nuevos recursos, un yacimiento de sacanio, que podrían producir ellos mismos. La República se ofreció a ayudar con sus recursos a pesar de haber decidido anteriormente que la crisis de los abyssin era un asunto interno. Dooku rechazó la ayuda de la República, decidiendo que la recuperación de Serenno también sería un asunto interno. Contactando con Yoda, Dooku explicó sus decisiones a su mentor y se mantuvo firme en su decisión de marcharse.[10]
Aunque les entristeció, Yoda prometió a Dooku que su decisión sería respetada por el Consejo Jedi. Cuando Dooku declaró que entregaría su sable de luz, Yoda le dijo que conservara la espada; su mentor le explicó que ser un Jedi era más que un título, así que debía conservar el arma. Tras despedirse de Yoda, el conde se despidió de su viejo amigo Sifo-Dyas, prometiéndole que volverían a verse. A sus 60 años, Dooku abandonó la orden. Dooku se convirtió entonces en uno de los Veinte Perdidos.[10]
Conde de Serenno
Desaparición de la vida pública
Un busto de Dooku fue creado para conmemorarlo como uno de los Veinte Perdidos.
A pesar de su nueva riqueza y poder, Dooku prácticamente desapareció de la vida pública tras su renuncia.[37] Debido a que el Conde pasaba la mayor parte del tiempo alejado de los ojos del público, la mayoría creía que se había autoimpuesto una especie de exilio con la intención de fundar una escisión de la Orden Jedi.[37] Sin embargo, Dooku seguía siendo bienvenido en el Templo de Coruscant debido a su pasado como Jedi. Como tal, volvía a menudo a él y se reunía con el Consejo. Un día[38] en el 41 ABY,[39] regresó para una de esas reuniones mientras el Consejo discutía con Jinn.[38]
No obstante, en algún momento de este periodo, Dooku fue abordado por Darth Sidious, que vio en el antiguo Jedi un potencial líder para un movimiento Separatista contra la República. Aprovechando la frustración del Conde con la República y la Orden Jedi, el Señor Oscuro comenzaría a atraer a Dooku al lado oscuro.[40] Al final, Dooku juró acabar con la corrupción de las organizaciones a las que había servido,[41] y compartió sus recelos con Sidious.[21] Aunque Sidious ya tenía un aprendiz Sith en Darth Maul, reclutó en secreto a Dooku para su causa.[42] En el 40 ABY,[43] Dooku compartió con su antiguo Padawan Rael Averross que había descubierto un gran poder que deseaba compartir con él. Sin embargo, Averross rechazó la oferta de Dooku y, antes de cortar la transmisión, informó a su antiguo maestro de que había elegido la luz y que no estaba interesado en lo que Dooku tenía que ofrecerle.[11] Además, durante las muchas visitas de Dooku al templo, Yoda no percibió[44] la creciente[21] oscuridad en su antiguo alumno.[44]
Ayudando a Sidious
Tras aceptar la oferta de Sidious, Dooku ayudó a su nuevo aliado a poner en marcha gran parte del trabajo preliminar necesario para comenzar las Guerras Clon,[25] incluso utilizando su acceso al Templo Jedi para promover el Gran Plan Sith.[44] El proyecto más importante que supervisó durante este tiempo fue la creación de un ejército clon destinado a ser utilizado por la República durante la guerra planeada.[25] Se desconocía cómo los Sith habían sabido del ejército,[45] pero Dooku afirmaría posteriormente que su viejo amigo, el Maestro Jedi Sifo-Dyas, lo había reclutado voluntariamente para que le ayudara a establecerlo. Muy preocupado por la tumultuosa situación política de la República y la aparente complacencia del Consejo Jedi, Dyas encargó un ejército clon a los kaminoanos, que Dyas esperaba mantener en reserva por si estallaba una guerra civil. Una vez hecho esto, Dooku necesitaba asegurarse de que Sifo-Dyas guardaría silencio sobre el ejército. Actuando bajo el nombre de «Tyranus», traicionó a su amigo poniéndose en contacto con Lom Pyke del Sindicato Pyke y ordenándole que asesinara a Sifo-Dyas derribando su lanzadera durante una misión, tras lo cual Dooku recibió el cuerpo de Sifo-Dyas.[25]
Dooku llevó el cuerpo de Dyas al planeta Felucia, que estaba inmerso en un conflicto.[45] Los Jedi habían ordenado a Dyas que detuviera el conflicto. Una vez allí, Dooku hizo creer que ambos habían sido enviados juntos para resolver la crisis.[25] Dooku hizo parecer que Dyas había muerto en el conflicto local,[45] y su cuerpo fue quemado por los nativos felucianos. Sin embargo, sin que Dooku lo supiera, otra persona había estado en la lanzadera de Dyas; los pykes capturaron al ayudante del Canciller Supremo Finis Valorum, Silman, y lo apresaron como seguro ante una posible traición de Dooku.[25]
Creando a Grievous
Para el año 33 ABY,[46] Dooku descubrió[47] al señor de la guerra kaleesh Grievous,[16] anteriormente conocido como Qymaen jai Sheelal,[48] que había demostrado ser un brillante líder militar[49] con una notable reputación como exitoso señor de la guerra en su mundo natal Kalee.[50] Dooku y Sidious habían visto el potencial de Grievous cuando lideró a su pueblo en una guerra contra sus vecinos planetarios, los yam'rii, una especie insectoide codiciosa y tecnológicamente avanzada[51] del planeta Huk en el mismo sistema que Kalee.[50] Cuando los ejércitos kaleesh obligaron a los yam'rii a abandonar su hogar, los insectoides tomaron una medida sorprendente y solicitaron ayuda a la República Galáctica,[51] ante lo que[40] los Jedi respondieron[51] uniéndose al bando de los yam'rii[40] contra los invasores. Los kaleesh fueron condenados y castigados con embargos y multas, y cientos de miles de kaleesh murieron de hambre.[51] El odio de Grievous por la República y los Jedi se intensificó,[51] lo que le llevó a aliarse con el Clan Bancario Intergaláctico. Grievous se convirtió en un ejecutor[52] y tuvo un éxito fenomenal como uno de los recursos más importantes del Clan Bancario. Sus hazañas ya habían despertado el interés de Dooku y Sidious, que tenían grandes planes para él,[51] y querían probar sus experimentos con seres tecnológicamente avanzados.[53]
Dooku entrenó a Grievous en el combate con sables de luz.
Grievous aceptó la oferta de los Sith de someterse a unas mejoras cibernéticas.[53] Sin embargo, la lanzadera de Grievous fue más tarde gravemente saboteada, con él casi muriendo en el proceso[54] y destruyéndose la mayor parte[55] de lo que quedaba[56] de su cuerpo original.[55] Después de este espantoso accidente de transbordador que lo dejó fatalmente herido,[54] habiendo recuperado la consciencia en un tanque de bacta, Grievous descubrió que había sido casi totalmente destripado y mutilado por droides quirúrgicos FX,[57] y Dooku ofreció al guerrero kaleesh una cirugía para salvarle la vida.[58] The Count claimed that a Jedi was responsible for the sabotage,[50] lo que impulsó a Grievous a aceptar la reconstrucción y volver al servicio militar.[51] El General albergaba un odio profundo y feroz hacia los Jedi,[50] la República, y los yam'rii;[51] sin embargo, en realidad, Dooku era directamente responsable de las heridas de Grievous y su posterior transformación. Bajo la dirección de Dooku, expertos en implantes cibernéticos Separatistas y biotecnólogos geonosianos reconstruyeron a Grievous casi por completo. En un principio, Dooku entregó al general un arma que había pertenecido a un amigo muerto hacía mucho tiempo,[50] un antiguo Jedi,[59] y le hizo pasar horas y horas estudiando holovídeos de Jedi en combate y leyendo todos los manuales de entrenamiento que pudo proporcionarle.[60] Dooku continuó instruyendo a Grievous en el combate con sables de luz,[61] haciéndolo aún más letal. Grievous modificó y mejoró su cuerpo cibernético a lo largo del tiempo y pronto fue liberado en la galaxia.[51]
Visitando el Templo
- «La Maestra Yaddle tiene razón en una cosa. No se puede jugar con un Lord Sith. Y yo no estaré ahí para protegerte, mi antiguo Padawan.»
«No tiene por qué preocuparte, Maestro. Obi-Wan ahora cumple ese papel. Se desempeña bastante bien.»
«Eso es bueno. Me gustaría conocerlo algún día. Siempre hablas muy bien de él.» - ―Dooku y Qui-Gon Jinn después de que este último se encontrara por primera vez con Darth Maul
En el 32 ABY,[62] Dooku visitó el Templo Jedi[44] y entró en secreto en los Archivos Jedi, donde, con los códigos de acceso de Sifo Dyas, borró la información sobre la existencia del planeta Kamino, donde se estaba creando el ejército clon que Dyas había encargado. Tras ello, notó una conmoción entre los Jedi dentro de los archivos y preguntó a la Archivista Jedi Jocasta Nu al respecto, quien le informó de que su antiguo Padawan Qui-Gon Jinn se había encontrado con un supuesto Lord Sith en el planeta del Borde Exterior Tatooine.[21] Qui-Gon y su Padawan, Obi-Wan Kenobi, habían viajado al planeta del Borde Medio Naboo para intentar negociar con el Virrey de la Federación de Comercio, Nute Gunray, para que levantara su bloqueo del planeta. Sin embargo, Gunray, bajo las órdenes de Sidious—que había urdido el conflicto para ser elegido Canciller Supremo—ordenó la muerte de los dos Jedi, aunque sus intentos fracasaron y ambos lograron escapar de Naboo junto a su reina, Padmé Amidala. De camino a Coruscant, la tripulación hizo una parada en Tatooine, donde se encontraron con Maul, a quien lograron evadir.[63]
Al oír eso, Dooku comentó que Jinn tenía una imaginación desbordante, algo que Nu recordó a Dooku que él mismo había tenido. Comentando que tal cualidad cada vez se valoraba menos en el Templo Jedi, Dooku abandonó los Archivos y se dirigió a Jinn, quien caminaba por los pasillos del Templo con la Maestra Yaddle, para preguntarle sobre el supuesto Lord Sith con el que se había encontrado. Dooku adivinó correctamente que el Consejo Jedi no había querido creer esa conclusión, añadiendo que llevaba años advirtiéndoles sobre la oscuridad que se avecinaba y que nunca lo habían tomado en serio. Yaddle, una miembro del Consejo, intervino e insistió en que, aunque no dudaba de la afirmación de Jinn, no habían encontrado motivos para alarmarse excesivamente, y añadió que la decisión del Consejo era ser cautelosos hasta saber más. Aunque ni Jinn ni Yaddle conocían el conocimiento directo de Dooku, el antiguo Jedi les advirtió, especialmente a Jinn, para que actuaran con cautela al encontrarse con un Sith, recordando a su antiguo Padawan que él ya no estaría allí para protegerlo. Jinn le aseguró que Kenobi, a quien Dooku nunca había conocido, pero a quien quería conocer debido a los elogios que Jinn le había hecho, lo protegería. Tras la marcha de Jinn, Yaddle notó que Dooku parecía estar en conflicto, lo que llevó a ambos a reflexionar sobre lo rápido que habían crecido sus alumnos antes de que Dooku se marchara.[21]
Conversión en Darth Tyranus
Aprendiz de un Señor Oscuro
- Sidious: «Recuerda lo que me dijiste. Los Jedi sirven ciegamente a un Senado corrupto que ha fallado a la República que representa. ¿Quieres demostrarme tu lealtad? ¡Mátala!»
- Yaddle: «Todavía puedes arreglar las cosas.»
- Dooku: «Es que temo...»
- Yaddle: «Sé que tienes miedo.»
- Dooku: «No, me temo que ya es tarde.»
- ―Darth Sidious, Yaddle y Dooku [fuente]
La Maestra Yaddle encuentra al Conde Dooku delante del Gran Árbol.
Poco después, Qui-Gon, Kenobi y la Reina Amidala regresaron a Naboo y repelieron la Invasión de la Federación, aunque Maul mató a Qui-Gon en el proceso. Al enterarse de la noticia, Dooku visitó el Gran Árbol del Templo Jedi de Coruscant una vez más para reflexionar sobre su muerte, ya que había solido llevar a un joven Jinn allí. Se lo explicó a la Maestra Yaddle, quien se había acercado a él allí, y Yaddle le informó de que el funeral de Jinn se celebraría en Naboo y el Consejo viajaría para asistir, pero Dooku le informó de que no asistiría, ya que creía que su presencia no sería bien recibida. Ella le preguntó si culpaba al consejo por la muerte de Jinn, pero Dooku solo dijo que Jinn se había convertido en uno con la Fuerza y que, por lo tanto, era hora de dejarlo ir. Yaddle le preguntó si era capaz de hacerlo, pero Dooku respondió que no tenía otra opción. Dooku partió entonces y viajó al punto de encuentro entre él y Sidious en la zona industrial de los Talleres para confrontarlo, furioso porque las maquinaciones de su aliado habían causado la muerte de su antiguo aprendiz.[21]
Enfrentándose al Lord Sith, Dooku acusó a Sidious de obligarlo a traicionar todo y a todos los que conocía. Sidious afirmó que todas las acciones de Dooku habían sido en pos de un bien mayor y que su traición había sido un mal necesario. Sin que Dooku lo supiera, Yaddle lo había seguido en secreto; tras escuchar su conversación con Sidious, los confrontó e instó a Dooku a rendirse y ayudarla a derrotarlo. Dooku dudó al principio, pero luego Sidious le recordó cómo los Jedi servían ciegamente al corrupto Senado Galáctico y, por orden de Sidious, se enfrentó a Yaddle en un duelo con sables de luz como prueba final de lealtad. A pesar de los grandes esfuerzos de Yaddle, Dooku, con su destreza en los duelos casi inigualable, rápidamente comenzó a abrumarla. Tras conseguir esconderse tras la nave de Sidious, Yaddle llamó a Dooku, admitiendo que el Consejo Jedi se había equivocado e informándole de que, como resultado, había decidido abandonar el cuerpo. Sin embargo, su último intento por persuadir a Dooku fracasó. Tras otro breve intercambio de golpes, Yaddle se retiró hacia la puerta que conducía a su nave. Mientras Dooku se burlaba de ella por «volver corriendo al Consejo», Yaddle replicó que él había corrido directamente a los brazos del mal.[21]
Enfurecido, Dooku atacó a Yaddle con mayor ferocidad y la empujó contra el marco de la gran puerta, aturdiendo temporalmente a la pequeña Maestra Jedi. Dooku no perdió tiempo y accionó la palanca que controlaba la puerta, que se desplomó sobre su antigua amiga. Desplomándose angustiado por lo que acababa de hacer, Sidious tranquilizó a Dooku y felicitó a su nuevo aprendiz. Para su sorpresa, Yaddle reapareció repentinamente, levantando la puerta en una última muestra de su inmenso poder en la Fuerza, que la agotó por completo. Yaciendo indefensa y exhausta a los pies de Dooku, Yaddle declaró que muchos sufrirían bajo el plan de Dooku para instaurar el orden galáctico. Dooku respondió con sarcasmo que le daría la paz a Yaddle, y luego la empaló con su sable de luz, matándola instantáneamente.[21] Luego, Sidious ungió formalmente a Dooku como su nuevo aprendiz Sith[21] y le concedió el nombre de Darth Tyranus,[6] el mismo nombre que Dooku había estado usando como tapadera durante algún tiempo.[25] De todos modos, Dooku consideró que era un nombre formidable, digno de su poder.[64]
Preparando el terreno
- «Estoy seguro de que encontrarás que el precio que ofrecen los kaminoanos es más que justo.»
«Por mi plantilla genética.» - ―Dooku y Jango Fett
Dooku y su nuevo Maestro conspiraron para crear un ejército clon, usando a Jango Fett como plantilla.
En una de las lunas de Bogden, Dooku—bajo su alias Tyranus—reclutó al cazarrecompensas Jango Fett como la plantilla para el Ejército Clon. Junto con un salario considerable, Dooku aceptó pagar a Fett con un clon inalterado para él.[65] Sifo-Dyas había tenido unos biochips que quería instalar en el cerebro de cada clon, como protección contra Jedi rebeldes. Para asegurar la destrucción de los Jedi en el momento oportuno, Sidious y Dooku reestructuraron los chips para activar un protocolo llamado Orden 66 que lavaría el cerebro de los clones para que asesinaran a sus superiores Jedi.[66] Fingiendo ser un Jedi, Tyranus engañó a los kaminoanos, principalmente al Primer Ministro Lama Su y a la Jefa Médico Científica Nala Se, para hacerles creer que la implantación de ese chip era la intención de Sifo Dyas, a la vez que les decía que los mantuvieran el secreto. Tras contratar a Fett, Dooku pasó a otra[67] fase del plan Sith[6] al comenzar a reunir empresas de nivel galáctico, así como planetas y pueblos cansados de la República Galáctica, para crear una alianza de Separatistas.[67] También lideró el Movimiento Independiente para la Autodeterminación, que le permitió recorrer las universidades e impartir lecciones.[53]
Misión a Sullust
En el 26 ABY,[2] Dooku, a petición de Sidious, partió a Sullust para discutir una alianza entre la Corporación SoroSuub y sí mismo. En realidad, Dooku debía buscar al Sindicato Kaldana. Tras un paseo por una de las ciudades de Sullust, Dooku se encontró con el recién nombrado Caballero Jedi Jak'zin y fue invitado a cenar con él y el Representante Kap Klyp. Dooku informó a Sidious de esta complicación, y él le instó a averiguar por qué Jak'zin se encontraba allí. En la cena, Dooku negó los rumores de que estaba creando otra orden de usuarios de la Fuerza y aseguró a Jak'zin que ahora sólo atendía a sus intereses familiares en Serenno. Tras la cena, Dooku siguió a Jak'zin y supo de su misión para investigar al Sindicato Kaldana. Dooku aceptó ayudar a Jak'zin en su misión. Los dos se abrieron paso por la base del sindicato, donde Dooku y Jak'zin descubrieron que el sindicato se dedicaba al contrabando de armas y quedaron rodeados por sus integrantes. Dooku y Jak'zin lucharon contra los gángsters, y después de derrotarlos, Dooku mató a Jak'zin, hablando acto seguido con los gángsters supervivientes. Tras llegar a un acuerdo con el sindicato, Dooku abandonó Sullust.[30]
Formando la Confederación
- «Es un idealista político, no un asesino.»
- ―Ki-Adi-Mundi a Padmé Amidala
El Conde Dooku instigó el movimiento Separatista para desestabilizar a la República Galáctica.
Mientras Dooku participaba en la construcción de Grievous como cíborg y lo entrenaba en el combate con sables de luz, también necesitó a su propio acólito; una especie de aprendiz. Grievous ya estaba aliado con otros miembros de la Confederación de Sistemas Independientes.[68] Impresionado por cómo había conquistado el planeta Rattatak,[69] el Conde Dooku reclutó a la Jedi dathomiriana caída Asajj Ventress para que actuara como su asesina y aprendiz Sith.[70] Después de que Ventress la encontrara, Dooku también asesinó a su hermana Jenza, ignorando sus súplicas para que volviera a la luz.[10] Varios años después de su renuncia a la Orden Jedi y la muerte de su antiguo aprendiz, Qui-Gon Jinn, Dooku reapareció en la escena pública de forma espectacular, al tomar el control de una estación de la HoloNet de la República en el sistema Raxus y pronunciar un discurso conmovedor en el que criticó duramente la corrupción y las deficiencias de la República. En una galaxia donde muchos sistemas de los Bordes Exterior y Medio se sentían irritados por la burocracia ineficaz y corrupta de la República, el discurso de Dooku sentó las bases del movimiento Separatista.[37]
Además, Dooku comenzó a inmiscuirse en los asuntos de muchos planetas, apoyando golpes anti-República en planetas como Ryloth e interfiriendo en los procesos políticos de Kashyyyk y Onderon, entre otros. También comenzó a movilizar públicamente a sistemas y corporaciones para unirse a su causa y formar la Confederación de Sistemas Independientes, y rechazó públicamente cualquier oportunidad de negociar con el Canciller Supremo Sheev Palpatine.[37] En algún momento tras la creación de la CSI, Dooku pilotó su Infiltrador Sith personal hasta Dathomir.[71] Dooku acurdió personalmente al planeta Geonosis para renovar el contrato entre Talleres de Blindaje Baktoid y los geonosianos.[72]
Uno de los primeros cuarteles generales de Dooku se estableció en la Hegemonía Tion. Si bien el sector estaba controlado en gran medida por la Casa de Tion, la presencia de Dooku aseguró que se convirtiera en una firme defensora de la CSI.[73] Durante el período previo a las Guerras Clon, Dooku también se reunió varias veces con el gobernador de Eriadu, Wilhuff Tarkin, para intentar convencerlo de unirse al movimiento Separatista. Le insinuó que la guerra era inevitable y que deseaba el apoyo del poderoso mundo del Borde Exterior para su causa. Sin embargo, en realidad, estas reuniones habían sido orquestadas por Palpatine para poner a prueba la lealtad de Tarkin, quien se mantuvo firme en su compromiso con la República.[37]
Dooku también prometió al Virrey de la Federación de Comercio Nute Gunray que asesinaría a la Senadora Amidala, a quien Gunray detestaba, si firmaba un tratado con él. Gunray aceptó el ofrecimiento; y Dooku envió a Jango Fett a asesinar a Amidala. A pesar del fracaso de la misión de Fett, Dooku fue capaz de reunir a la Federación de Comercio, el Clan Bancario InterGaláctico, la Tecno Unión, el Gremio de Comercio y la Alianza Corporativa para que firmaran su tratado en Geonosis, formalizando a la Confederación de Sistemas Independientes. Dooku les aseguró que los Jedi y la República se verían superados por sus fuerzas combinadas.[6]
Guerras Clon
Batalla de Geonosis
- «Luchado bien has, mi antiguo Padawan."
«Esto es solo el principio.» - ―Yoda y el Conde Dooku
Los Jedi se enfrentaron a Dooku en Geonosis, donde estuvo custodiado por Jango Fett y un ejército de droides de combate Separatistas.
Los intentos de asesinato Separatistas contra Amidala desencadenaron una investigación del Caballero Jedi Obi-Wan Kenobi, que siguió el rastro de Fett hasta Geonosis. Allí, Dooku se reunió con los líderes de los gremios comerciales y escuchó mientras entregaban sus activos a su Confederación. Kenobi escuchó su conversación, pero fue capturado por droidekas mientras transmitía sus hallazgos a la República. Dooku visitó a Kenobi en su celda de la prisión, fingiendo conmoción por la captura del Jedi e indagando sobre su presencia en Geonosis. Negando su relación con los cazarrecompensas, Dooku habló de su antiguo aprendiz, Qui-Gon, sugiriendo que Jinn se habría unido al movimiento de Dooku si hubiera sabido que los Sith controlaban el Senado. Aunque Obi-Wan se negó a creer las palabras de Dooku,[6] tal como Dooku predijo que haría,[29] el Conde intentó reclutarlo en aparente oposición a Darth Sidious, y dejó a Kenobi a su suerte cuando rechazó la oferta.[6]
Posteriormente, Dooku supervisó el intento de ejecución de Amidala, Kenobi y Anakin Skywalker en la Arena Petranaki, pero el proceso se interrumpió cuando el Maestro Mace Windu y su equipo de asalto Jedi llegaron para rescatar al trío condenado. Windu pronto se vio superado en número por los droides de combate, y Dooku observó cómo los Jedi eran rodeados en la arena. Ofreció perdonarles la vida si se rendían, pero Windu se negó. Con tono arrepentido, Dooku dio la orden de eliminarlos, pero los supervivientes se salvaron gracias a la llegada de Yoda junto al ejército clon de Kamino. Al estallar la guerra en Geonosis, Dooku partió hacia el Centro de Mando Geonosiano para supervisar la creciente Batalla de Geonosis.[6]
Dooku se enfrentó a Yoda antes de retirarse cuando Geonosis cayó ante las fuerzas clon de la República.
Al llegar, Dooku afirmó desconocer cómo la República había obtenido su ejército y ayudó a comandar la defensa, asegurando a Poggle el Menor que su Maestro no permitiría que la República se saliera con la suya en la invasión, pero finalmente decidió retirarse. Antes de su partida, el Archiduque Poggle entregó a Dooku los planos de su arma definitiva, y él le aseguró que los diseños estarían a salvo con su Maestro. Dooku escapó en su su moto deslizadora con una escolta de dos cazas geonosianos,[6] y su ruta de escape fue encubierta por Sev'rance Tann y otro Acólito Oscuro.[74] Dooku llegó a su hangar secreto pero fue perseguido, no obstante, por la cañonera de Kenobi y Skywalker.[6]
Mientras Dooku se preparaba para irse, fue confrontado por Kenobi y Skywalker. Al principio, Dooku consiguió subyugar a Skywalker con rayos de la Fuerza, y se enfrentó a Kenobi, superándolo e hiriéndolo en el hombro y la pierna. Cuando Dooku se preparaba para asestar un golpe mortal, fue detenido por Skywalker. Los dos lucharon hasta que Dooku cortó el brazo derecho de Skywalker, pero Yoda llegó para salvar a sus aliados. Dooku, ansioso por derrotar a su antiguo maestro, se enfrentó a él en un duelo de la Fuerza y de sables de luz. El combate fue feroz pero breve, y se interrumpió cuando Dooku derribó un pilar sobre Kenobi y Skywalker, obligando a Yoda a interrumpir su ataque para salvarlos. Dooku escapó en su velero solar y sus fuerzas se retiraron al espacio.[6]
Tyranus informó directamente a Sidious en Coruscant, confirmando que las Guerras Clon habían comenzado según lo previsto por los Señores Sith.
Tyranus se reunió con Sidious, quien quedó muy impresionado, y le informó de que la guerra había comenzado según lo planeado.[6] Dooku y su Maestro reclutaron al General cíborg Grievous para que liderara al Ejército Droide. Grievous fue entrenado por Dooku en las artes Jedi, usando los sables de luz de los Jedi a los que había asesinado.[16] Cuando el sector Bryx secesionó, Dooku situó al General Horn Ambigene en Pzandias. También nombró a Ambigene Comandante de Entrenamiento Orgánico.[40] Después de Geonosis, Dooku ordenó a su ejército droide que tomara el control de las principales rutas hiperespaciales, separando a la República de la mayor parte de su ejército.[75]
Tratando con los hutt
- «Pronto, los Jedi no solo estarán en guerra contigo, Conde, sino también con el Clan Hutt.»
- ―Darth Sidious, a Dooku y Asajj Ventress
Al inicio de las Guerras Clon, Dooku participó en un complot para sumar a Jabba el Hutt a las filas de la Confederación de Sistemas Independientes.[76] Para ello, Dooku reclutó al tío de Jabba, Ziro, quien quería secuestrar al hijo de Jabba, Rotta. Después de que los agentes de Ziro entregaran a Rotta en el planeta Teth, Dooku contactó con Ziro de nuevo para que Asajj Ventress asumiera la custodia de Rotta. Jabba había solicitado la ayuda de los Jedi para rescatar a su hijo, y el Conde deseaba que Ventress acusara del crimen al rescatador de Rotta, el Caballero Jedi Anakin Skywalker.[75]
Dooku conspira con Ziro.
Mientras las fuerzas de la República Galáctica y los Separatistas se enfrentaban en Teth, Dooku se reunió con Jabba personalmente en Tatooine. En una de las audiencias con el hutt, Dooku mostró una grabación incompleta de Skywalker y Rotta grabada por Ventress, y que daba a entender erróneamente que los Jedi habían secuestrado a Rotta. Eso enfureció a Jabba, quien exigió el rescate de Rotta y la cabeza de Skywalker. Dooku aceptó, y ordenó a Ventress recuperar a Rotta de las garras de Skywalker y entregárselo vivo a Jabba. Sin embargo, Ventress no consiguió evitar la huida de Skywalker y su nueva Padawan, Ahsoka Tano, quienes escaparon de Teth junto a Rotta.[75]
En Tatooine, Dooku informó a Jabba de que Rotta había sido asesinado por los Jedi, y se ofreció a matar a Skywalker a cambio. Envió a varias naves a destruir la nave en la que iba Skywalker, el Crepúsculo. Aunque las naves fueron destruidas, consiguieron derribar al Crepúsculo, que cayó sobre el desierto. Ahsoka y Skywalker se separaron tras aterrizar, con Ahsoka llevando a Rotta y Skywalker actuando como señuelo.[75]
Dooku envió a varios MagnaGuardias IG-100 a esperar delante del Palacio de Jabba, pero fue entretenido brevemente durante su búsqueda de Skywalker por un mensaje de Ziro el Hutt, quien estaba preocupado por el complot. No obstante, su discusión fue interrumpida por la llegada de la senadora Padmé Amidala al lugar en el que se encontraba Ziro. Dooku sugirió que Ziro entregara a Amidala al virrey Nute Gunray y cobrara una recompensa, y partió a enfrentarse a Skywalker.[75]
El Conde pronto encontró a Skywalker, quien le estaba esperando. Procedieron a enfrentarse, y Dooku notó que el dominio del sable de luz de Skywalker había mejorado desde su previo encuentro. Dooku cortó la mochila que llevaba Skywalker en la espalda en medio del combate, pensando que en su interior se encontraba Rotta. Sin embargo, como Skywalker estaba actuando como señuelo, en realidad llevaba en la espalda un conjunto de rocas.[75]
Dooku se enfrenta a Skywalker en Tatooine.
Skywalker notó que había entretenido a Dooku el tiempo suficiente como para que Ahsoka llegara con Rotta al Palacio de Jabba, pero Dooku, sin haber sido engañado, le mostró un holograma de Ahsoka luchando contra los MagnaGuardias. Entonces, afirmó que los MagnaGuardias matarían a Rotta, pero que Ahsoka sería entregada a Jabba con vida para que hiciera frente a su venganza.[75]
Entonces, Anakin consiguió lanzar arena contra Dooku, aprovechando para escapar a bordo del vehículo del Conde. Así, Skywalker llegó hasta el Palacio de Jabba para defender a Ahsoka de la ira del hutt. No obstante, la joven togruta consiguió derrotar a los MagnaGuardias y entregar a Rotta a su padre. Aunque estaba complacido por el regreso de Rotta, Jabba todavía exigió la muerte de los Jedi. Sin embargo, una llamada de la senadora Amidala mostrando pruebas de que Ziro y Dooku habían secuestrado a Rotta desvió la furia de Jabba hacia Ziro, Dooku y los Separatistas.[75]
Negociaciones con los toydarianos
- Dooku: «Percibo vuestro enorme respeto por la fuerza, su alteza. Nuestro ejército droide supera a los clones de la República en cien a uno.»
- Katuunko: «Es posible, pero yo he oído que un solo Jedi equivale a cien droides de combate.»
- — Dooku negociando con el rey Katuunko [fuente]
Yoda frustró el plan de Dooku para sumar a los toydarianos a la Confederación de Sistemas Independientes.
Durante la ocupación inicial de los Separatistas sobre Ryloth, Dooku fue informado por TX-20 de que los Jedi habían enviado al Senador Bail Organa de Alderaan a Toydaria para establecer un puesto de suministro desde el que enviar recursos al pueblo twi'lek. Entonces, Dooku contactó con el Senador Lott Dod de la Federación de Comercio para evitar que la República Galáctica hiciera eso.[77]
Más adelante, Dooku supo que el rey Katuunko estaba considerando unirse a la República y que iba a reunirse con el Gran Maestro Jedi Yoda en la luna neutral de Rugosa. Envió a su aprendiz, Asajj Ventress, para que convenciera a Katuunko de unirse a los Separatistas. Ventress fue capaz de cerrar un trato con Katuunko y Yoda; si Yoda y sus tres soldados clon derrotaban a su batallón de droides, Katuunko se uniría a la República, pero si los droides capturaban a Yoda, Katuunko se uniría a los Separatistas. Dooku aprobó el trato, afirmando que Yoda había cometido un error al alejarse tanto de Coruscant. Sin embargo, Yoda fue capaz de derrotar a los droides de combate. Entonces, Katuunko dijo a Dooku que se uniría a la República, habiendo sido testigo de la naturaleza traicionera de Ventress. Dooku le urgió a reconsiderar su decisión sin éxito. Por eso, Dooku ordenó a Ventress asesinar a Katuunko. No obstante, Yoda la detuvo antes de que pudiera cumplir la orden. Dooku observó en forma de holograma cómo Ventress escapaba, afirmando que era desafortunado que no hubiera podido estar allí presente ante su viejo maestro.[78]
El Malevolencia
- «En esta guerra, un paso por delante de nosotros Dooku parece estar.»
- ―Yoda
El Conde Dooku y el General Grievous supervisaron al Malevolencia mientras su armamento iónico era probado contra toda una flota de la República.
Tiempo después, el General Grievous pasó a comandar una nueva nave de guerra, el Malevolencia, que poseía un poderoso cañón de iones que podía neutralizar cualquier nave, haciendo frente a numerosas naves de la República Galáctica sobre planetas como Phu y Ryndellia, así como la Nebulosa Kaliida.[79]
Después de que el Maestro Jedi Plo Koon sobreviviera a la Batalla de Abregado,[79] la descripción oficial del Malevolencia se hizo pública, dificultando las acciones de Grievous. Después de una batalla en el sistema Ryndellia, que terminó con el éxito de la Confederación de Sistemas Independientes, Dooku ordenó a Grievous atacar las instalaciones médicas de la República en la Nebulosa Kaliida, que en ese momento, se encontraba totalmente desprotegida. Grievous atacó el objetivo, pero tras una escaramuza en el espacio, los cañones de iones del Malevolencia fueron completamente dañados, a tiempo para que los refuerzos de la República llegaran para proteger la base y destruir la nave.[80]
Dooku dio a Grievous una oportunidad final de triunfo, y le informó de que la Senadora Padmé Amidala estaba a punto de llegar al lugar, de modo que si podía capturarla, las fuerzas de la República se verían obligadas a detenerse y retirarse, dando vía libre al Malevolencia para escapar. Sin embargo, el asalto de los Jedi dentro del Malevolencia obligó a Grievous a huir de su nave de mando. El Malevolencia fue totalmente destruido, y Amidala fue rescatada.[81]
Captura y rescate de Nute Gunray
- Asajj Ventress: «¿Maestro?»
- Darth Tyranus: «No hay margen de error esta vez, niña. Debes demostrar que eres digna de ser mi aprendiz.»
- Asajj Ventress: «Soy digna, lo verás.»
- — Darth Tyranus habla con Asajj Ventress[fte.]
Los Sith conspiraron para recuperar a Nute Gunray, creyendo que el neimoidiano se derrumbaría bajo el interrogatorio Jedi.
Cuando el Virrey de la Federación de Comercio Nute Gunray fue capturado por las fuerzas de la República Galáctica en Rodia, Darth Sidious dijo a Tyranus que Gunray no resistiría a un interrogatorio de los Jedi. Tyranus dijo que ya se estaba encargando del asunto, puesto que enviaría a Asajj Ventress a liberar al neimoidiano o, de lo contrario, a silenciarlo para siempre. Sidious estaba preocupado por los anteriores fracasos de Ventress, pero Tyranus le aseguró que la dathomiriana completaría la misión a la perfección. Mientras el holograma de Sidious se desvanecía, Ventress se presentó ante Dooku en privado. Dooku le dijo que esta vez ella tendría que demostrar que era digna de ser su aprendiz Sith.[18]
Ventress acudió a rescatar a Gunray a bordo de un Destructor Estelar clase Venator, el Tranquilidad, y encargó al Capitán Faro Argyus, quien había sido sobornado por Dooku, que liberara a Gunray mientras ella se enfrentaba a los Jedi que custodiaban al virrey.[18]
Gunray fue rescatado por el Capitán Argyus, y Ventress derrotó a la Maestra Jedi Luminara Unduli y a la Padawan de Anakin Skywalker, Ahsoka Tano; escapando finalmente junto al capitán traidor. Cuando Ventress mató a Argyus por desacreditarla, Dooku no se preocupó por su muerte.[18]
Poniendo a prueba a Grievous
- Dooku: «Mis disculpas por el engaño, Maestro Jedi.»
- Fisto: «Conde Dooku. Tienes un gran talento para las apariciones inesperadas.»
- Dooku: «Es una pena que hayáis llegado tan lejos para fracasar. Aunque el virrey no está disponible para su captura, os ofreceré un botín alternativo.»
- — El Conde Dooku dirige a los Jedi hacia Grievous[fte.]
Dooku permitió que los Jedi emboscaran a Grievous, poniendo a prueba al guerrero cíborg a instancias de su Maestro Sith.
A la luz de sus fracasos recientes, Dooku contactó con Grievous y le informó de que Darth Sidious exigía mejores resultados: más Jedi muertos. Por eso, Dooku preparó una prueba para su General, conduciendo al Maestro Jedi Kit Fisto y al Caballero Jedi Nahdar Vebb a su guarida aprovechando la huida de Nute Gunray. Una baliza de rastreo de la República Galáctica siguió el supuesto rastro de Gunray hasta la guarida de Grievous, donde descubrieron que Gunray no se encontraba allí. Entonces, los Jedi fueron recibidos por un holograma de Dooku, que les ofreció un botín alternativo. Simultáneamente, ordenó a Grievous que destruyera a los Jedi.[56]
Poco después, Dooku supo que Grievous había conseguido matar a todos los soldados clon y al joven Jedi Nahdar Vebb, tal como había esperado. Sin embargo, Grievous fracasó en matar a Fisto, y Dooku le dijo que tendría que mejorar, frustrando al General todavía más.[56]
Asalto en Vanqor y secuestro en Florrum
- «Sigo sin entenderlo.»
«¿Entender qué?»
«Cómo un grupo de piratas borrachos lograron atrapar a Dooku cuando nosotros no pudimos.» - ―Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi
Cuando el Conde Dooku se desplazó a bordo de su nave insignia a Vanqor, habiendo capturado al Caballero Jedi Anakin Skywalker, fue emboscado por las fuerzas de la República Galáctica y obligado a retirarse. Tras una escaramuza sobre el planeta, su nave personal fue gravemente dañada, y cayó sobre la superficie de Vanqor.[82]
Dooku capturado por Hondo Ohnaka junto a Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi.
Tanto Skywalker como el Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi le persiguieron y aterrizaron en la superficie. El Lord Sith consiguió escapar de ellos entrando en una cueva cercana y escondiéndose en ella hasta que los Jedi partieron en su búsqueda. Cuando los Jedi entraron en la cueva, Dooku salió de su interior y bloqueó la salida lanzando rocas contra ella, llevándose en el proceso el sable de luz de Anakin. Se alejó de la cueva y se encontró con un grupo de piratas weequay. Dooku pidió al líder de los piratas, Hondo Ohnaka, que lo llevara hasta un planeta civilizado, lejos de Vanqor y de la República. Ohnaka le dijo que el planeta al que se dirigían era Florrum, y acto seguido capturó a Dooku tras desarmarlo.[82]
Ohnaka contactó con el Canciller Supremo Sheev Palpatine de la República, pidiendo un millón de créditos en especias a cambio de Dooku. La República envió a Kenobi y Skywalker, quienes aún buscaban a Dooku, pero también fueron capturados por Ohnaka y sus piratas para conseguir otro rescate.[82] Dooku consiguió escapar junto a los Jedi tres veces, pero fueron recapturados y llevados a su celda de nuevo. Cuando la energía se apagó por obra del Representante Jar Jar Binks, el Lord Sith escapó una vez más, matando a los guardias del exterior de su celda, y luego estrangulando con la Fuerza a Turk Falso y obligándolo a disparar contra su compañero Barb Mentir. Entonces, Dooku tomó su nave, escapando del sistema.[83]
El defoliador
- «Cuando el Conde Dooku vea lo exitosa que es mi arma contra objetivos civiles, sin duda seré ascendido a una posición más, mmm, sustancial dentro de la Alianza.»
- ―Lok Durd, sobre el proyecto Defoliador
Dooku aprobó el plan de Lok Durd de probar el defoliador en objetivos civiles.
Tiempo después, el Conde Dooku autorizó al General neimoidiano Lok Durd a construir su nuevo proyecto, un defoliador, un arma que podría destruir toda la materia orgánica de una cierta área, dejando intactos a los droides de combate, que formaban la inmensa mayoría del Ejército Separatista. Dooku reflexionó sobre la falsedad de Durd, de quien sabía que sólo planeaba ganarse su confianza para poder ser ascendido.[84]
Después de que la primera prueba tuviera éxito, Dooku encargó a Durd que usara el arma sobre los lurmen del planeta Maridun, para poder ver su efectividad sobre criaturas vivas. Pronto, Dooku fue informado del fracaso del plan de Durd, así como de la captura del neimoidiano, aunque no se preocupó por ello.[84]
Ocupación de Ryloth
- «Tu droide táctico me ha informado del lamentable trabajo que has hecho protegiendo nuestra inversión en Ryloth.»
- ―El Conde Dooku, a Wat Tambor
Dooku ordenó a las fuerzas Separatistas destruir la ciudad de Lessu antes de evacuar Ryloth.
Cuando el Emir de la Tecno Unión, Wat Tambor, tomó el control del planeta Ryloth, Dooku le dio órdenes de ser extremadamente cauteloso con los movimientos de los Jedi en el sistema. Aunque el skakoano no estaba en contacto con el Conde, sus espías en el Ejército Separatista le informaron de su fracaso al hacer frente al Gran Ejército de la República así como de la supuesta rotura del bloqueo del Capitán Mar Tuuk y el droide táctico serie T TX-20.[86]
Dooku exigió a Tambor que abandonara el planeta y robara cualquier recurso valioso de la ciudad capital de Lessu. El droide táctico personal de Tambor, TA-175, se comunicó directamente con Dooku a pesar de las órdenes del emir, e insistió a Tambor en que cumpliera las demandas del Conde. Aunque a Tambor no le gustaba el plan de Dooku, necesitó obedecerle en cuanto las tropas de soldados clon del Maestro Jedi Mace Windu y de la resistencia de Cham Syndulla llegaron, pero fue traicionado por TA-175 y Dooku. Ambos planearon destruir con un bombardeo la ciudad de Lessu, con Tambor en su interior. Finalmente, Tambor fue capturado por Windu, y las fuerzas aéreas Separatistas fueron destruidas, con TA-175 retirado abandonando a Tambor por orden de Dooku.[85]
Tratando con la Guardia de la Muerte
- «Con tu ejército de la Guardia de la Muerte en posición, todo lo que necesitamos es sentarnos a esperar.»
- ―Dooku, a Pre Vizsla
Dooku apoyó un cambio de régimen en Mandalore, favoreciendo a Pre Vizsla y su organización, la Guardia de la Muerte.
Durante las Guerras Clon, Dooku y la Confederación de Sistemas Independientes respaldaron a la Guardia de la Muerte, un grupo de terroristas mandalorianos cuyo objetivo era derrocar al gobierno pacifista de los Nuevos Mandalorianos. Dooku urgió al líder de la Guardia de la Muerte, el Gobernador Pre Vizsla de Concordia, a dar a la República Galáctica un motivo por el cual enviar al ejército a Mandalore, lo que Dooku creía que inspiraría a los habitantes de Mandalore a iniciar una revolución, impulsada por la Guardia de la Muerte.[88] Sin embargo, su plan fracasó. La Duquesa Satine Kryze de Mandalore presentó su caso ante el Senado Galáctico, instándolo a rechazar una invasión militar, a pesar de los intentos de un asesino de la Guardia de la Muerte, enviado por Dooku y Vizsla, de silenciarla. Dooku ordenó a Vizsla y a sus hombres aplazar su ataque sobre Mandalore, afirmando que tenía otros planes para ellos.[87]
Tras estos acontecimientos, Dooku traicionó a la Guardia de la Muerte.[89] Vizsla quedó con una cicatriz en la cara provocada por un sable de luz como «regalo de despedida» de Dooku, pero consiguió escapar, jurando vengarse del Lord Sith.[90]
Continuando la guerra
Evitando la paz
- «Tras nuestro ataque, las posibilidades de alcanzar la paz desaparecerán.»
- ―Dooku
Los especuladores de guerra del Senado Galáctico trabajaron en secreto con Dooku para prolongar las Guerras Clon.
Más adelante, Dooku intentó coaccionar a Pantora, la luna de Orto Plutonia, para que se uniera a la Confederación de Sistemas Independientes enviando un bloqueo de la Federación de Comercio contra el planeta.[92]
Después de que el Senado Galáctico celebrara un debate acerca de la des-regularización de los bancos, el Conde Dooku fue contactado por Lott Dod, Senador de la Federación de Comercio; Nix Card, Senador del Clan Bancario InterGaláctico; y Gume Saam, el Senador de la Tecno Unión. Los tres querían que Dooku llevara la guerra al interior de Coruscant. Entonces, Dooku ordenó al General Grievous enviar a droides camuflados como unidades de limpieza para cometer actos de sabotaje en Coruscant. Mientras tanto, en Raxus Secundus, Dooku apoyó públicamente un tratado de paz entre el Senado Separatista y la República Galáctica. A pesar de eso, Dooku prometió en secreto continuar con la guerra. El ataque orquestado por Grievous funcionó y la propuesta de ley de la des-regularización de los bancos fue aprobada por el Senado Galáctico, prosiguiendo la guerra.[91]
Después de atacar Coruscant, Dooku envió un mensaje al Senado Galáctico acusándolo de cometer actos barbáricos en territorio Separatista al asesinar a la impulsora del tratado de paz, la Senadora Separatista Mina Bonteri. Entonces, Dooku retiró formalmente a los Separatistas del tratado de paz con la República.[91] En realidad, los agentes de Dooku habían matado a Bonteri, para impedir nuevos intentos de resolver las Guerras Clon de un modo pacífico.[90] Dooku también contrató a un par de cazarrecompensas, Robonino y Chata Hyoki, para amenazar a senadores para que votaran a favor de la inversión de más dinero en la creación de más soldados clon.[93]
La caída de Ventress
- Asajj Ventress: «Maestro, necesito tu ayuda rápido, estoy rodeada. »
- Dooku: «Ya has perdido la batalla, niña. He ordenado a tus refuerzos que regresen.»
- Asajj Ventress: «¡No! Destruiré a los Jedi. Te lo mostraré. »
- Dooku: «Me has fallado por última vez. Ya no eres mi aprendiz. Y ahora morirás. »
- — Darth Tyranus, abandonando a Ventress a su suerte[src]
Sidious ordena a Tyranus eliminar a Asajj Ventress.
En su planeta natal Serenno, Dooku fue contactado por su maestro, Darth Sidious, quien estaba preocupado por el creciente poder de su asesina, Asajj Ventress. Sidious creía que Dooku estaba entrenando a su propia aprendiz para destruirle. Para comprobar la lealtad de Dooku, Sidious ordenó a su aprendiz eliminar a Ventress. Dooku comenzó a argumentar que Ventress era su subordinada más fiable y capaz, pero Sidious fríamente insistió en su orden, de modo que Dooku se arrodilló y obedeció. Por eso, mientras Ventress estaba al frente de las fuerzas Separatistas en la Batalla de Sullust, Dooku ordenó a sus refuerzos que se retiraran, rechazó a Ventress y la abandonó para que muriera.[70]
Tratando con las Hermanas de la Noche
- «Ciertamente podríamos usar los poderes de las Hermanas de la Noche contra los Jedi.»
«Es una oferta muy generosa, Conde. Pero nuestra lealtad es solo para nosotras. La única razón por la que te ayudo en la búsqueda de un nuevo asesino es porque hace mucho tiempo, elegiste ayudarme. Una vez resuelto este asunto, espero que nuestros caminos no se vuelvan a cruzar.» - ―Dooku y Talzin
Sin que Dooku lo supiera, Asajj Ventress sobrevivió al intento del Conde de eliminarla. Ventress regresó a su planeta natal Dathomir, donde recibió la ayuda de su clan, las Hermanas de la Noche dirigidas por la Madre Talzin. Con su ayuda, Ventress y otras dos Hermanas de la Noche se enfrentaron a Dooku usando sables de luz de Jedi, pero no pudieron derrotarlo; incluso estando desarmado, Dooku liberó un torrente de rayos de la Fuerza a sus asaltantes que los lanzaron por una ventana. El Conde, cegado por un dardo tóxico, quedó bajo la impresión de que los Jedi habían intentado capturarlo y empezó a buscar un nuevo acólito.[31]
Dooku electrocuta a Ventress en su palacio de Serenno.
La Madre Talzin vio esto como una oportunidad para dar a Dooku un nuevo asesino con el que reemplazar a Ventress, uno que pudiera ser controlado por Ventress y las Hermanas de la Noche para asesinar a Dooku en cuanto dieran la orden. Después de que Talzin contactara con Dooku, el Conde viajó a Dathomir, donde habló con Talzin de una posible alianza entre los separatistas y las Hermanas de la Noche. A pesar de que Dooku había ayudado de alguna manera a Talzin de salir de un problema en el pasado, Talzin afirmó que su lealtad se encontraba con su propio clan y que esperaba no volver a contactar con Dooku de nuevo en cuanto hubieran concluido su trato. Entonces, Talzin preguntó a Dooku si había oído hablar del guerrero Sith Darth Maul. Cuando el Conde recordó el nombre de su predecesor, Talzin dijo que había otros de su linaje que todavía seguían vivos y que podrían ser igual de poderosos que Maul. Con Ventress aparentemente muerta y los ataques de los Jedi en aumento, Dooku aceptó el ofrecimiento de Talzin de un nuevo asesino.[31]
Entrenando al hermano de Darth Maul
- «Preveo que haremos grandes cosas juntos. Te enseñaré los caminos del lado oscuro. Pronto tus poderes rivalizarán con los del gran Lord Sith Darth Maul. Seremos incluso más poderosos que Lord Sidious. Gobernaremos la galaxia juntos, mi aprendiz.»
- ―El Conde Dooku, a Savage Opress
Dooku encontró un nuevo aprendiz secreto, Savage Opress.
Después de que las Hermanas de la Noche usaran sus poderes místicos sobre Savage Opress, se lo entregaron a Dooku en Serenno. Allí, Savage recibió su primera misión a manos de Dooku: tomar el Templo de Eedit en Devaron. Tras aniquilar a las fuerzas de la República Galáctica presentes en el lugar, incluidos dos Jedi, Savage regresó a Serenno, donde Dooku le prometió que serían más poderosos que Darth Sidious y que gobernarían la galaxia juntos.[31]
En Serenno, Dooku entrenó a Opress en el combate de sables de luz y las artes Sith. Fue visto como un duro maestro, puesto que atacaba a Savage para desencadenar su furia y odio con la intención de que liberara todo su poder del lado oscuro, torturando y atacando a su discípulo con los rayos de la Fuerza.[19]
Después de completar el primer entrenamiento, Dooku envió a Savage a otra misión, esta vez en Toydaria: debía capturar al rey Katuunko y entregárselo vivo. Por desgracia, Opress mató inadvertidamente a Katuunko mientras se enfrentaba a Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker, enfureciendo a Dooku tras su regreso, quien castigó a Savage brutalmente por su fracaso. Para sorpresa de Dooku, pronto llegó Asajj Ventress y reveló la verdadera alianza de Opress con ella. Dooku, bajo el ataque de sus dos aprendices, demostró ser más fuerte que ambos; sin embargo, las críticas de sus dos maestros hicieron que Savage se enfureciera ciegamente, estrangulándolos con la Fuerza a ambos.[19]
Savage estrangula con la Fuerza a Dooku y Ventress.
La llegada de Skywalker y Kenobi, que buscaban justicia por el asesinato de Katuunko, puso fin al duelo; Opress se abrió paso hacia el exterior de la nave y huyó a Dathomir, donde Talzin le aconsejó buscar la ayuda de Darth Maul, perdido desde hacía años. Dooku y Ventress continuaron luchando en los pasillos de la nave; Dooku resultó más fuerte que Ventress, y antes de poder matarla, ella escapó en una cápsula de escape evitando ser ejecutada.[19]
La Ciudadela
Tiempo después, Dooku contacted con el guardián de la Ciudadela, el Comandante Osi Sobeck, para interrogarlo acerca de la obtención de las coordenadas de la Ruta Nexus de manos del miembro del Consejo Jedi Even Piell.[94] Tras recibir las últimas novedades sobre el asunto, Dooku amonestó a Sobeck por su fracaso, pero le dio otra oportunidad de obtener la información de sus prisioneros a la fuga.[95]
Batalla de Mon Cala
- «El susurro de su nombre puede dar pie a la esperanza, y la esperanza es algo que no podemos permitir que nuestro enemigo posea.»
- ―El Conde Dooku, a Riff Tamson
En el 20 ABY, durante la Batalla de Mon Cala, el Conde Dooku apoyó a los quarren en su guerra civil contra los mon calamari. El rey mon calamari Yos Kolina había muerto y el jefe quarren Nossor Ri rechazó el reclamo de derecho a la corona por parte de su hijo, el príncipe Lee-Char. Entonces, Dooku envió al comandante Riff Tamson como observador Separatista a petición de los quarren a Mon Cala. Nossor Ri aseguró a Dooku que él y los quarren apoyarían a la Confederación de Sistemas Independientes. Sin embargo, a cambio de su apoyo a la causa Separatista, Dooku prometió en secreto a Tamson que Mon Cala quedaría bajo su gobierno tras finalizar la guerra civil. Bajo las órdenes de Dooku, todos los mon calamari capturados durante la guerra fueron esclavizados.[97]
Dooku ordena a Riff Tamson y Nossor Ri la ejecución del príncipe Lee-Char.
Después de que los mon calamari y las fuerzas de la República Galáctica recibieran refuerzos gungan procedentes de Naboo, Dooku también envió refuerzos a Tamson, pero le pidió que los reservara hasta que fuesen necesarios. Dooku también ordenó que siguiera la búsqueda de Lee-Char y recordó a Nossor Ri que los quarren debían ayudar en el esfuerzo de guerra si querían contar con el apoyo de los Separatistas.[96] Además, Dooku envió a Tamson a varios soldados karkarodon de su planeta natal Karkaris para asegurar el dominio Separatista en el planeta. A pesar de los mejores esfuerzos de Dooku, sus planes de conquistar Mon Cala fracasaron cuando los quarren cambiaron de bando tras saber que Tamson planeaba coronarse a sí mismo como nuevo gobernante de Mon Cala. Juntos, los quarren, los mon calamari, la República, los Jedi y los gungan consiguieron expulsar a los Separatistas de Mon Cala.[98]
Escaramuza en Naboo
- «Los Sith lo controlan todo. Simplemente no lo sabéis.»
- ―El Conde Dooku, a Anakin Skywalker
Tanto la Federación de Comercio como los ejércitos Separatistas anhelaban tomar el control de Naboo[100] desde su humillante derrota en la Batalla de Naboo.[63] Esta vez, el Conde Dooku lideró el plan, con el General Grievous a su lado.[100] Dooku codiciaba desde hacía mucho tiempo el planeta Naboo debido a su conexión con Palpatine como líder de la República.[101]
Dooku tendió una trampa a Skywalker en Naboo, usándose a sí mismo como cebo para alejar al joven Caballero Jedi de sus fuerzas.
Tiempo después, Dooku hizo que su agente, el místico gungan Rish Loo, hipnotizara al líder de los gungan, el jefe Lyonie, para incitar a su gente a alzarse en armas contra los naboo. Sin embargo, el plan de Rish Loo se volvió en su contra después de que el Representante Jar Jar Binks –fingiendo ser Lyonie– detuviera la invasión. Cuando Darth Sidious tuvo noticias de la captura del General Grievous, contactó con Dooku en el laboratorio secreto de Rish Loo en Naboo. Sidious dijo a Dooku que todavía necesitaban a Grievous para su plan en las Guerras Clon. Dooku recibió la orden de tender una trampa a Anakin Skywalker para intercambiarlo por Grievous. Al principio, Dooku dudó que la República Galáctica fuese a cambiar a Grievous por Skywalker, pero Sidious estaba seguro de que la Senadora Padmé Amidala aceptaría los términos.[99]
Entonces, Dooku contactó con Rish Loo y le ordenó que permitiera que Skywalker le siguiera el rastro. Cuando Loo, seguido por Skywalker, entró en el laboratorio, Dooku lo mató por su estupidez. Anakin preguntó a Dooku por qué quería traer la guerra a Naboo, y Dooku le dijo que la guerra había empezado en ese planeta gracias a los Sith años atrás. Entonces, se enfrentó a Skywalker junto a varios MagnaGuardias IG-100. Dooku fue capaz de subyugar a Skywalker con una combinación del estrangulamiento de la Fuerza, los rayos de la Fuerza y los ataques de los MagnaGuardias. Luego, Dooku apresó a Skywalker.[99]
Dooku, usando el comunicador de Skywalker, contactó con Amidala, ofreciendo a Skywalker a cambio de Grievous. Amidala dudó al principio, pero cuando Dooku ordenó a sus MagnaGuardias torturar a Skywalker y le dio una hora para responder, Amidala aceptó los términos de Dooku y liberar a Grievous.[99]
Complot para secuestrar al Canciller
- «Debiste dejarlo cuando seguías con vida, Dooku.»
«Luchar contra toda la fuerza de seguridad Jedi habría sido difícil. Pero ahora que se han ido, derrotarte será pan comido.» - ―El Conde Dooku y Anakin Skywalker
Dooku explica a su grupo de cazarrecompensas del plan para secuestrar al Canciller Palpatine.
Pasado un tiempo, Dooku y el cazarrecompensas Moralo Eval planearon secuestrar al Canciller Supremo Sheev Palpatine durante el Festival de la Luz en Naboo. Después de que Eval fuese liberado por el cazarrecompensas Cad Bane y un Obi-Wan Kenobi de incógnito disfrazado de Rako Hardeen,[103] Dooku organizó una «amistosa» prueba para trece de los mejores cazarrecompensas de la galaxia. Dooku y Eval tomaron las armas de los cazarrecompensas y los introdujeron en la Caja. Mientras observaba a los cazarrecompensas en acción, Dooku tomó interés en Rako Hardeen. Después de que los cazarrecompensas supervivientes abandonaran la Caja, Dooku les informó de su plan; secuestrarían al Canciller y lo usarían para exigir la liberación de todos los presos Separatistas. También les prometió un pago de suficientes créditos como para nunca tener que trabajar de nuevo, así como fama por haber efectuado semejante tarea.[104]
Entonces, Dooku y sus cazarrecompensas viajaron a Naboo. Tras asegurar un hangar, Dooku y Cad Bane expusieron un plan. Después de que Dooku y Cad Bane terminaran de explicar el plan, Dooku instaló en secreto un dispositivo en la maleta del rifle de Hardeen, revelando que había sabido su identidad como Obi-Wan Kenobi desde el principio. Después de que Cad Bane y Eval fracasaran en el intento de secuestro, Dooku y sus MagnaGuardias IG-100 procedieron a capturar a Palpatine ellos mismos.[102]
Mientras Anakin Skywalker escoltaba al Canciller Palpatine al comedor, Dooku y sus MagnaGuardias les estuvieron esperando. Dooku se burló de Skywalker por que los Jedi hubieran adoptado un falso sentimiento de seguridad tras el anterior intento de secuestro por parte de Cad Bane y Eval, y afirmó que derrotaría fácilmente al joven Caballero Jedi y que secuestraría al Canciller. Skywalker rápidamente se deshizo de dos MagnaGuardias de la sala y se dirigió a atacar a Dooku, ordenando a Palpatine que escapara. Palpatine obedeció, pero fue encarado por un tercer MagnaGuardia, que lo retuvo y obligó a observar la lucha, que era lo que quería hacer de todas formas.[102]
La interferencia de Skywalker impidió que Dooku abandonara Naboo con el Canciller Supremo Sheev Palpatine.
Dooku usó la Fuerza para lanzar sillas y cubertería contra Skywalker, quien se deshizo de ello rápidamente. Luego usó la Fuerza para bloquear el sable de luz de Skywalker, y apenas fue capaz de impedir ser empalado por el arma. Mientras el MagnaGuardia se llevaba a Palpatine a una lanzadera Separatista, Dooku continuó reteniendo a Anakin. El Lord Sith escogió luchar con una mano, lo que casi le costó la vida cuando Skywalker le asestó numerosos golpes sobre unas escaleras, llegando a hacer retroceder el sable de luz de Dooku lo suficiente como para agarrarle por la garganta. Mientras Palpatine observaba, Anakin comenzó a estrangular a Dooku, quien consiguió golpear a Skywalker con los rayos de la Fuerza, antes de llevar al Canciller a su lanzadera.[102]
Dooku casi introdujo a Palpatine en la lanzadera cuando Anakin, ahora con la ayuda de Obi-Wan Kenobi, se enfrentó a Dooku y a su último MagnaGuardia. Obi-Wan fue capaz de destruir al MagnaGuardia antes de liberar a Palpatine y sacarlo de la lanzadera. Dooku procedió a expulsar a Anakin de la lanzadera e hizo frente a los dos Jedi. Dooku felicitó a Obi-Wan por su victoria, pero dirigió un último insulto a Skywalker antes de huir en la lanzadera.[102]
Lidiando con esclavistas
- «Veo que la reina te ha dado una correa larga.»
- ―El Conde Dooku, a Anakin Skywalker
Dooku estrangula a la reina Miraj Scintel.
Tiempo después, Dooku acompañó al esclavista zygerriano Darts D'Nar y sus fuerzas mientras se desplazaban a ocupar la colonia togruta de Kiros. Entonces, Dooku convenció al Gobernador Gupat Roshti para ser llevado a un lugar seguro; aunque en realidad el gobernador y los togrutas fueron todos ellos esclavizados y sacados de Kiros. Más adelante, Dooku y el Primer Ministro zygerriano Atai Molec contactaron con D'Nar, quien estaba negociando en Kiros con el Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi. Dooku ordenó a D'Nar que trajera ante él a Kenobi de rodillas. No obstante, D'Nar fue capturado y los Jedi emprendieron una misión de infiltración en Zygerria para rescatar a los togrutas esclavizados.[106] Tras la captura de Anakin Skywalker, Dooku exigió a la reina zygerriana Miraj Scintel su ejecución.[107]
Cuando ella se negó, Molec solicitó a Dooku que acudiera a Zygerria. Darth Sidious envió a Dooku al planeta para asegurarse de que Scintel llevaría a cabo la ejecución de Skywalker. Entonces, Dooku habló con la reina y Molec acerca de la situación de Skywalker y sus compañeros. Dooku quedó intrigado por el plan de Scintel de esclavizar a los Jedi, pero afirmó que su plan era el de erradicarlos. También advirtió de que su poder sobre Skywalker tan solo era una ilusión, puesto que él mismo había sido en el pasado un Jedi y los conocía bien. Al negarse la reina a permitir que Dooku ejecutara a Skywalker, Molec afirmó que Scintel no era digna de ser la reina y Dooku comenzó a estrangularla con la Fuerza hasta que Skywalker llegó. Dooku se enfrentó a Skywalker y ordenó finalmente a la guardia real asesinar a Skywalker, acusándolo de haber atacado a la reina hasta matarla. Acto seguido, Dooku contactó con el capataz Agruss en Kadavo para ordenarle que ejecutara a Obi-Wan Kenobi y al Capitán Clon Rex.[105]
Más adelante Dooku apareció en forma de holograma ante Lux Bonteri, y negó haber matado a la antigua Senadora Separatista Mina Bonteri en el pasado. Luego, ordenó la ejecución de Bonteri por traición.[90]
Exterminio de las Hermanas de la Noche
- «Al fin ha llegado el momento de vengarse de Asajj Ventress y esa bruja, la Madre Talzin. Me he enterado de que Ventress ha regresado a Dathomir. Ve allí y extermina a esas brujas. A todas ellas.»
- ―Dooku, a Grievous
Dooku ordenó a Grievous exterminar a las Hermanas de la Noche de Dathomir mientras la Madre Talzin lo torturaba con magia.
Pasado un tiempo, al recordar la traición de Savage Opress, Dooku, a instancias de Darth Sidious, envió al General Grievous a eliminar a la Madre Talzin, Asajj Ventress y a todas las Hermanas de la Noche en Dathomir. Sin embargo, Dooku fue torturado por Talzin a través de su magia, y ella exigió la retirada de Grievous y su ejército. Entonces, Dooku contactó con Grievous, ordenándole encontrar a Talzin antes de que lo matara. Dooku fue salvado cuando Grievous aparentemente mató a Talzin en una cámara secreta de la guarida de las Hermanas de la Noche.[7]
Tras la masacre contra las Hermanas de la Noche, Dooku habló con Grievous acerca de Savage Opress. Dooku temía que con Talzin desaparecida, Savage sería un peligro para él y su maestro, puesto que se estaba volviendo cada vez más poderoso. Dooku también percibió que algo se avecinaba.[108]
Rebelión en Onderon
En el 20 ABY, Dooku apoyó la usurpación del trono de Onderon, poseído por el rey Ramsis Dendup, a manos de Sanjay Rash. Tras los informes de Rash de actividad rebelde, Dooku envió al superdroide táctico General Kalani para tomar el mando de las fuerzas Separatistas.[109] Después de la victoria de los rebeldes frente a las fuerzas droides, Dooku ordenó a Kalani trasladar a sus fuerzas restantes a Agamar, para desaprobación de Rash, lo cual terminó con su muerte.[110]
Retribución en Florrum
- Dooku: «Hondo Ohnaka, nos vemos de nuevo. Si no recuerdo mal, la última vez que estuvimos cara a cara yo era tu prisionero e intentaste venderme al mejor postor.»
- Hondo Ohnaka: «Pero no puede culparme, quiero decir un Lord Sith, qué jugoso precio valdría-»
- Dooku: «Silencio. Vas a pagar el precio de tu traición.»
- — El Conde Dooku y Hondo Ohnaka[fte.]
Dooku desplegó a Grievous contra Hondo Ohnaka, el pirata que una vez mantuvo al Conde como prisionero a cambio de un rescate.
Todavía teniendo un asunto pendiente con el pirata Hondo Ohnaka por haberle capturado en el pasado, Dooku envió al General Grievous a Florrum para apropiarse y desmantelar todas las posesiones de Ohnaka. Entonces, ordenó a Grievous encerrar a Ohnaka en una celda del bloque prisión. A pesar de que Ohnaka sobrevivió al ataque, gran parte de su base quedó en ruinas.[111]
Alianza con Ravna
- «¿Cuántas veces tengo que decírtelo, Kenobi? ¡No subestimes el poder del lado oscuro!»
- ―Conde Dooku
Según una historia contada años después, Dooku viajó al planeta Bray. Allí, se encontró con el Señor Oscuro Ravna en la Ciudadela de la Luz y llegó a un acuerdo con Ravna. Dooku esperaba usar la habilidad de Ravna para infectar a cualquier ser vivo con una especie violenta desconocida para transformar a millones de clones y poner fin rápidamente a las Guerras Clon. Cuando los Maestros Jedi Kenobi y Adi Gallia llegaron a la Ciudadela junto con el 212º Batallón de Ataque, Dooku presentó a los Jedi a Ravna y sometió a Gallia con sus rayos de la Fuerza.[112]
Dooku intentó reclutar a Ravna para su causa, sólo para ser traicionado por el Señor Oscuro.
Sin embargo, Dooku fue finalmente traicionado por Ravna, quien intentó infectar a todos los seres de la galaxia y procedió a transformarlo. Tras destruir a su superdroide de combate, Dooku se mantuvo al margen mientras los seguidores de Ravna intentaban infectar a Kenobi y Gallia. Sin embargo, Dooku cedió a su ira cuando Kenobi lo insultó y lo llamó patético, lo que provocó que Dooku atacara a Ravna con unos rayos de la Fuerza. En el caos de la lucha, Dooku ordenó a Kenobi y Gallia que destruyeran a Ravna y sus seguidores, una solución que los Jedi lograron usando la Fuerza para derrumbar la Ciudadela mientras Ravna aún estaba dentro, enterrando así a la criatura mientras Dooku escapaba.[112]
Acercándose a los últimos días
Revelación de la Orden 66
- «Nuestro plan no ha sido descubierto, Maestro. El clon en cuestión ya está muerto, y los Jedi siguen sin sospechar nada.»
«Bien. Destruye las pruebas. Cuando llegue el momento, nadie podrá detener nuestro plan de ejecutar la Orden 66.» - ―Darth Tyranus y Darth Sidious
Como benefactor del ejército clon, Tyranus estuvo en contacto secreto con los kaminoanos durante las Guerras Clon.
En el 19 ABY, Dooku fue contactado por el Almirante Trench. Aunque Trench estaba consiguiendo mantener su posición en Ringo Vinda, informó a Dooku de cómo un soldado clon había asesinado a su General Jedi, Tiplar, en un estado de trance. Dooku informó a Darth Sidious de todo ello, y sugirió que la Orden 66 podría quedar al descubierto. Por eso, Sidious ordenó a Dooku secuestrar al soldado clon, llamado Tup, para examinarlo.[66]
Tras un intento de secuestro fallido por parte de Trench, Dooku, usando su identidad de Tyranus, contactó con el Primer Ministro kaminoano Lama Su para hablar del soldado clon. Entonces, Dooku preguntó por su chip inhibidor, que estaba alterado, motivo por el cual se había desencadenado en él prematuramente la Orden 66.[114] Sin embargo, el chip inhibidor fue robado por el CAR Cincos, quien estaba investigando el asunto por su cuenta. Tyranus dejó claro que sólo él y Sifo-Dyas sabían del verdadero propósito de los chips, y que los Jedi no debían saber nada de ello.[115] Tras la muerte de Tup y Cincos, Dooku recibió los chips inhibidores de ambos clones a manos de Sidious.[113]
Reclutando a Clovis
- «Lord Tyranus, la flota de la República llegará en breve.»
«Muy bien, mi Señor. Clovis ha cumplido su parte a ciegas. Ahora parece que coordinó toda la toma del poder Separatista.»
«Y debido a esta traición, los bancos quedarán firmemente bajo el control del Canciller Supremo.» - ―Darth Sidious y Darth Tyranus
Dooku orquestó el ascenso y la caída del Senador Rush Clovis como jefe del Clan Bancario InterGaláctico.
Tiempo después, Dooku recibió la orden de Darth Sidious de nombrar al Senador Rush Clovis líder del Clan Bancario InterGaláctico. Entonces, Dooku contactó con Clovis a través de un droide médico que le estaba tratando. Dooku ofreció pagar los intereses de los préstamos de la Confederación de Sistemas Independientes y proporcionar a Clovis detalles de las cuentas secretas de los muuns, a cambio de que él se convirtiera en el líder del Clan Bancario.[117]
Después de que Clovis asumiera su posición en Scipio, Dooku contactó con él para felicitarle por su nombramiento. Entonces, Dooku anunció que deseaba una recompensa por su inversión o de lo contrario revelaría la verdad tras el nombramiento de Clovis. También amenazó con que la Confederación no pagaría sus intereses. Así, Dooku le obligó a elevar los intereses contra la República Galáctica para mantener al Clan Bancario a flote. Luego, Dooku acompañó a su flota hasta Scipio donde se dirigió a la oficina de Clovis. Allí, Dooku informó a la Senadora Padmé Amidala de su trato con Clovis y ordenó su arresto, pero el Senador Separatista Bec Lawise, afirmó que el Senado Separatista no aprobaría eso. Entonces, Dooku obligó a Amidala a disparar a Lawise.[116]
Sidious informó entonces a Tyranus de que la flota de la República llegaría pronto. Poco después, las naves de la República, lideradas por Anakin Skywalker, comenzaron a atacar la flota de Kraken. Al llegar a bordo de la nave insignia de Kraken, Dooku ordenó a Kraken que retirara a sus fuerzas de Scipio. Kraken protestó y afirmó que aún había fuerzas droides en el planeta. Dooku desestimó las preocupaciones de Kraken y ordenó al droide que se retirara. Kraken obedeció y se retiró junto con la flota Confederada, abandonando a las fuerzas droides en el planeta.[116]
Despachando a la nobleza sereniana
- «Formas parte del movimiento Separatista, actualmente en guerra con la República y los sistemas leales. Tu duque ha construido una base y le envía materiales y equipo. Como no quería que nadie supiera dónde está la base, reunió sus suministros desde varios puntos de origen y los envió a Batuu, donde los habitantes no se inmiscuyen en las actividades de otros. Pero no esperaba la interferencia de los ladrones.»
- ―Thrawn, acerca de Solha
Skywalker, Thrawn y Amidala (en la imagen de izquierda a derecha) se unieron para intentar derrotar a Solha.
Alrededor del 19 ABY,[119] Dooku envió al duque serenniano Solha al planeta del Borde Exterior Mokivj después de que el conde supiera de la existencia de cortosis, un metal que desactivaba a los sables de luz y desviaba los disparos de bláster. Dooku y Solha tomaron una fortaleza y la transformaron en una fábrica de superdroides de combate serie B2 equipados con una armadura de cortosis. La fábrica también construía armaduras de soldado clon cubiertas de cortosis, que Sidious quería usar cuando la Orden 66 fuera ejecutada.[118]
Sin embargo, la Senadora Amidala,[118] el Alto Capitán[120] Mitth'raw'nuruodo, nombre núcleo «Thrawn», y Skywalker descubrieron la fábrica y la atacaron. Durante el ataque, Amidala habló con Solha, y le dijo que creía que la costumbre serenniana permitía a un prisionero una última petición; el duque afirmó que Dooku aún estaba ultimando los detalles. Finalmente, los atacantes destruyeron la fábrica.[118]
Planes revelados
- «¿Tyranus? ¿Eres el hombre al que llaman Tyranus?»
«Te conté todo lo que necesitabas saber en Geonosis hace tantos años, Kenobi. Deberías haberte unido a mí. Sifo Dyas lo entendió, vio el futuro, por eso me ayudó.» - ―Obi-Wan Kenobi y el Conde Dooku
Tyranus fue reprendido por Sidious, quien advirtió a su aprendiz de que tuviera cuidado con el precio del fracaso para un Sith.
Tras reunirse con Yoda para hablar sobre Sifo-Dyas, Darth Sidious alertó a su aprendiz. Darth Tyranus fue informado de la reanudación de la investigación Jedi sobre Sifo-Dyas y su muerte, siendo estrangulado con la Fuerza como precio por su torpeza. Sidious envió a Tyranus a Oba Diah para asegurarse de que los Jedi no descubrieran la verdad sobre el Ejército Clon y su destino final. Cuando Tyranus llegó al planeta, se dirigió a Silman, el ayudante del antiguo Canciller Finis Valorum, apresado por los pykes, y lo mató antes de que los Jedi enviados a Oba Diah—Skywalker y Kenobi—pudieran desentrañar el misterio. Debido a sus acciones en Oba Diah, los pykes acorralaron a Tyranus mientras luchaba contra Skywalker y Kenobi. Mientras los pykes hablaban con el Sith, sin saberlo, revelaron a los Jedi que Dooku y la identidad de «Tyranus» eran la misma persona.[25]
Entonces, los pykes y los Jedi formaron una alianza para matar a Tyranus, que terminó con el Lord Sith asesinando a Lom Pyke. Dooku intentó escapar rápidamente en un carguero de Coruscant atracado en el puerto de Oba Diah, pero Obi-Wan empujó a Anakin hacia Dooku, y ambos lucharon en la nave. Sin embargo, Dooku derrotó a Skywalker y escapó, tras haber logrado impedir que los Jedi descubrieran la verdad sobre el Ejército Clon. Sin embargo, la noticia de que Tyranus—un hombre que conocían que había contratado a Jango Fett—era en realidad Dooku, perturbó a los Jedi, ya que demostraba que su enemigo les había proporcionado un ejército.[25]
Viaje de Yoda a Moraband
- «No hemos logrado doblegar al Maestro Yoda. Es fuerte. Necesitaremos más tiempo si queremos derrotarlo a él y a los Jedi.»
- ―Darth Sidious, a Darth Tyranus
Sidious atacó a Yoda a través de la Fuerza, utilizando el vínculo que una vez existió entre Tyranus y su antiguo Maestro.
Poco después, Kraken informó a Dooku de que Lord Sidious exigía su presencia en Coruscant. Al llegar a Coruscant en los Talleres, Dooku fue recibido por Sidious, quien lo condujo a la cámara ceremonial de la torre. Tanto él como Lord Sidious percibieron que Yoda se encontraba en Moraband, el mundo natal de los Sith, por alguna razón desconocida. Tyranus entonces permitió que Sidious usara su sangre para crear una ilusión ante Yoda, puesto que él era su antiguo maestro, y ambos usaron sus rayos Sith. En la ilusión, Dooku y Sidious se enfrentaron a Yoda, Anakin Skywalker, el Capitán Clon Rex y un escuadrón de soldados clon encargados de eliminar a los Sith. Dooku atacó a los clones con rayos de la Fuerza y se batió en duelo con Skywalker, siendo finalmente asesinado por él. Una vez terminado el ritual, no habían logrado doblegar a Yoda y supieron que necesitarían más tiempo para derrotarlo a él y a los Jedi.[24]
Crisis en Utapau
Hacia el final de las Guerras Clon, el Conde Dooku y el General Grievous se interesaron por un enorme cristal kyber en el planeta neutral de Utapau. Contrataron a varios mercenarios sugi liderados por Endente y marginados amani para excavar el cristal y custodiarlo respectivamente. Dooku y Grievous fueron ayudados también por el Gobernador Torul Blom, quien mantenía contactos en secreto con Endente. Cuando la Maestra Jedi Tu-Anh investigó su operación, los Separatistas enviaron a dos MagnaGuardias IG-100 para asesinarla. Sin embargo, su muerte atrajo la atención del Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi y el Caballero Jedi Anakin Skywalker, quienes viajaron a Utapau a investigar.[121]
Las acciones de los Jedi Kenobi y Skywalker impidieron que Dooku tomara posesión de un gran cristal kyber.
Investigando la muerte de Tu-Anh y la presencia de los MagnaGuardias, Kenobi y Skywalker viajaron a las llanuras de Utapau para investigar a un grupo de amani marginados. Mientras viajaban, los dos Jedi fueron capturados por varios mercenarios sugi que les llevaron ante Endente, quien les informó sobre el interés de la Confederación de Sistemas Independientes por el cristal kyber. Cuando los Jedi ofrecieron comprar el cristal por el doble de su precio, Endente informó a Dooku vía holograma sobre los Jedi y exigió una recompensa mayor a la ofrecida por los Jedi. Dooku le ordenó matar a los Jedi y prometió que enviaría a Grievous para darle lo que merecía. Después, los dos Jedi consiguieron derrotar a sus captores y robar el cristal.[122]
Mientras Endente y sus compañeros sugi se preparaban para recuperar el cristal kyber, fueron contactados por Dooku quien informó de que Grievous se iba a reunir con ellos en las llanuras de Utapau. Temeroso de comunicar su fracaso al Sith, Endente pidió a Dooku que enviara a Grievous a Ciudad Pau para reunirse con él bajo el pretexto de que los amani ya no eran capaces de custodiar el cristal. Endente informó al Lord Sith de que tenía un amigo en el gobierno de Utapau, el Gobernador Blom. A pesar de sus esfuerzos, Endente y sus fuerzas fallaron en recuperar el cristal de los Jedi, quienes se abrieron paso al espaciopuerto de Ciudad Pau.[123]
Grievous eventualmente supo del fracaso de Endente y lo ejecutó. Finalmente, Grievous consiguió recuperar el cristal de los Jedi con ayuda del Gobernador Blom y lo subió a su lanzadera y de allí a su nave insignia. Los Jedi lo siguieron a bordo pero allí, Grievous consiguió capturar a Kenobi. Tras la captura de Kenobi, Grievous informó a Dooku, quien le ordenó ejecutar a Kenobi y entregar el cristal urgentemente en Serenno; añadiendo que no toleraría el fracaso. A pesar del esfuerzo de Grievous, los dos Jedi consiguieron destruir el cristal y la flota de Grievous. Sólo Grievous escapó para informar de su fracaso a su maestro.[124]
El discípulo oscuro y Asajj Ventress
- Dooku: «Vos es un Señor Oscuro, igual que yo, y sabe mejor que nada cómo volverse contra los suyos.»
- Asajj Ventress: «¿Un Señor Oscuro?»
- Dooku: «Oh, sí. Ha jurado lealtad al lado oscuro. Él y yo derrocaremos a Lord Sidious de una vez por todas, y gobernaremos la galaxia juntos. Con suerte, ya habrás sido eliminada para entonces.»
- — Dooku a Asajj Ventress[fte.]
El Maestro Jedi Quinlan Vos y Asajj Ventress conspiraron para asesinar al Conde Dooku.
En los últimos días de las Guerras Clon, el Conde Dooku dirigió un asalto contra el planeta Mahranee, que comportó el genocidio de la especie mahrana. Además, Dooku ordenó que todos los mahranos fueran eliminados en el acto. El ataque de Dooku fue atestiguado por el Consejo Jedi en Coruscant, quien a sugerencia del Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi puso en marcha un plan inusual consistente en aparejar al Maestro Jedi Quinlan Vos con la cazarrecompensas Hermana de la Noche y antigua aprendiz de Dooku, Asajj Ventress. Tras asociarse con Ventress como cazarrecompensas, Vos eventualmente le reveló su verdadera identidad. Buscando venganza contra Dooku por sus acciones contra ella y su gente, Ventress aceptó ayudar a Vos entrenándolo en los caminos del lado oscuro de la Fuerza.[20]
Después de que Vos completara su entrenamiento, Ventress supo gracias a su contacto Separatista, Sumdin, que Dooku iba a visitar Raxus Secundus, donde iba a recibir el Galardón Humanitario Raxiano por sus servicios a la Confederación de Sistemas Independientes. Para su viaje, Dooku fue acompañado por su comandante militar, el General Grievous. Antes de recibir el premio, Dooku dio un discurso patriótico a una gran multitud defendiendo la causa Separatista y atacando a la República Galáctica y los Jedi. Durante el banquete público, Asajj aprovechó para acercarse a Dooku y retarle a un duelo en un mirador cercano. Dooku aceptó pero en secreto contactó con Grievous para pedir refuerzos. No obstante, Vos se anticipó a eso y encerró a Grievous en una sala.[20]
Juntos, Ventress y Vos se enfrentaron a Dooku en el mirador. Tras intercambiar plasenterías acerca de una copa de vino alderaaniano, Dooku se enfrentó a sus asesinos en un duelo de sables de luz. Usando su maestría del lado oscuro de la Fuerza, Dooku les superó y usó la Fuerza para retenerlos contra unos pilares cercanos. A pesar de los mejores esfuerzos de Vos, fue incapaz de superar a Dooku y fue tomado como cautivo por el Lord Sith. Ventress consiguió escapar tras una breve pelea con Grievous pero no pudo rescatar a su amante, Vos. Entonces, Dooku dejó a Vos inconsciente con los rayos de la Fuerza y se llevó al Jedi cautivo a su palacio de Serenno.[20]
Vos fue capturado y llevado al castillo de Dooku en Serenno, donde el Jedi cayó en el lado oscuro de la Fuerza.
En Serenno, Dooku torturó a Quinlan Vos durante un tiempo prolongado. Para sembrar la discordia entre Vos y Ventress, mostró al Maestro Jedi un holograma de Ventress matando a su antiguo maestro, Tholme. Cuando Vos rechazó inicialmente creer las afirmaciones de Dooku, el Lord Sith le mostró el sable de luz de Tholme. Usando sus habilidades de psicometría, Vos se dio cuenta de que Dooku estaba diciendo la verdad. Poco después, Ventress y un equipo de cazarrecompensas formado por Boba Fett, Bossk, Embo, Latts Razzi y C-21 Highsinger emprendieron una misión para rescatar a Vos. Sin embargo, fueron obligados a escapar sin Vos, quien había sucumbido al lado oscuro y procedió a atacar a Ventress. Después del ataque, Vos se convirtió en el nuevo aprendiz Sith de Dooku. A pesar de pasar al bando Separatista, Vos planeaba en secreto obligar a Dooku a conducirle hasta su maestro, Darth Sidious, y entonces matar a los dos Lores Sith.[20]
La búsqueda de Darth Maul
- «Te he dejado aquí para hacerte un ofrecimiento. Mientras que Grievous es una criatura de corta amplitud de miras, tú ves mucho más. Abandonaste a los Jedi cuando comprendiste que los Sith estaban ganando poder. Ahora te sugiero que abandones a Sidious y servirme a mí.»
- ―Maul, al Conde Dooku
Dooku fue tomado como prisionero por Maul, el primer aprendiz de Sidious.
Tiempo después, Dooku asistió a Darth Sidious en el interrogatorio de su antiguo aprendiz, Maul, para obtener información acerca de su Colectivo Sombra en la Aguja de Stygeon Prime. Sin embargo, Maul consiguió escapar al planeta Zanbar con la ayuda de sus supercomandos mandalorianos. Entonces, Dooku envió al General Grievous y Tey-Zuka a atacar y diezmar a Maul y sus fuerzas. Acto seguido, Dooku contactó con Grievous después de que las fuerzas de Maul hubieran sido expulsadas de Zanbar. Dooku esperaba que ese ataque hiciese salir a la luz a la Madre Talzin.[126]
Poco después, Dooku se dirigió junto a un par de MagnaGuardias IG-100 al planeta Ord Mantell para capturar a Maul y acabar de eliminar a sus fuerzas. Allí, Dooku fue enfrentado por el Hermano Viscus y los Hermanos de la Noche. A pesar de todo, Dooku consiguió derrotar fácilmente a Viscus y a sus hombres. No obstante, Dooku quedó rodeado por las fuerzas de Maul antes de poder asesinar a un derrotado Viscus.[127]
Dooku recibió entonces una oferta de Maul; abandonar a Darth Sidious y servirlo a él. Dooku se negó a ello, sabiendo que Sidious era mucho más poderoso de lo que ellos percibían. Maul le dijo que junto a Talzin, todos ellos podían provocar la caída de Sidious. Entonces, Dooku habló con Talzin, advirtiéndole de que traicionar a Sidious era una locura. Talzin le dijo que Sidious ya estaba listo para reemplazarlo por un nuevo aprendiz, y reveló a Dooku cómo Sidious había acudido a ella en el pasado prometiendo convertirla en su mano derecha. Sin embargo, Sidious la había traicionado y se había llevado a Maul. También desveló que Maul era su hijo. Cuando las fuerzas de la República Galáctica abordaron la nave, Dooku decidió ayudar a Maul a asesinar a los Jedi, pero no sin antes liberar en secreto a Grievous. Juntos se enfrentaron a los Generales Jedi Mace Windu, Aayla Secura, Obi-Wan Kenobi y Tiplee. Dooku consiguió asesinar a Tiplee y escapó junto a Maul y los Comandantes Gar Saxon y Rook Kast a bordo de una lanzadera.[125]
Dooku mató a la General Jedi Tiplee mientras luchaba junto a Maul.
Acto seguido, Dooku fue llevado a Dathomir por Maul. Allí, fue llevado a una cámara en la aldea de los Hermanos de la Noche para serle robada su energía vital de modo que Talzin pudiera recuperar su forma física. Luego Dooku fue poseído por Talzin en cuanto Grievous y Sidious llegaron al lugar. Sin embargo, Talzin no fue rival para Sidious mientras se encontraba en el cuerpo de Dooku. Finalmente, Talzin recuperó su forma corpórea y Dooku fue liberado. Entonces ayudó a su maestro en la lucha contra Talzin hasta que Grievous la mató. A pesar de que Maul huyó, Sidious aseguró a Dooku que su futuro ahora era certero.[128]
Rescate de Quinlan Vos y el fin de Ventress
- «Pronto dejarás de negar la verdad de tantas cosas. ¡Y comprenderás que no soy un traidor, sino un visionario! El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, y el odio lleva al sufrimiento. Pero lo que los Jedi no te enseñaron, lo que yo he aprendido, es a perseverar, a superar el sufrimiento y alcanzar el poder supremo.»
- ―El Conde Dooku, a Quinlan Vos
Dooku aparentemente mató a Ventress e intentó usar su muerte para empujar a Vos completamente al lado oscuro.
Tras la muerte de Talzin,[129] Dooku y su nueva mano derecha Quinlan Vos lanzaron una renovada campaña militar contra la República Galáctica. Vos rápidamente adoptó el apodo de «Almirante Enigma» entre las filas de la República. Tras recibir información del Almirante Wullf Yularen de que Dooku planeaba atacar el planeta Taris, el Consejo Jedi inició una misión diseñada para rescatar a Quinlan Vos. Con la ayuda de Ventress, Obi-Wan Kenobi y su antiguo Padawan Anakin Skywalker se infiltraron en la nave insignia de Dooku y se abrieron paso hasta el puente, esperando encontrar al Almirante Enigma. En su lugar, encontraron a Dooku. Mientras Skywalker se enfrentaba a Dooku, Ventress y Kenobi consiguieron "rescatar" a Vos de una celda. No obstante, Dooku y Vos habían anticipado el rescate y acordaron que Vos fingiera estar en un estado demacrado. Aunque Ventress percibía que Vos había caído al lado oscuro, los Jedi dieron la bienvenida a Vos al Templo Jedi.[20]
El «rescate» de Quinlan Vos proporcionó a Dooku un espía de alto nivel dentro de la Orden Jedi. Usando su alto rango dentro de la jerarquía Jedi, Vos informó de las operaciones de la República a Dooku. Eso permitió a los Separatistas sabotear una base de suministros en un asteroide y evacuar un puesto de escucha en Vanqor antes de los ataques de la República. Tras averiguar que Vos había caído al lado oscuro, el Consejo Jedi volvió a encargar a Vos la misión de matar al Conde Dooku. Con la ayuda de Ventress, Vos y los Jedi supieron que Dooku se encontraba sobre el planeta Christophsis. Vos consiguió infiltrarse en la nave de Dooku y se enfrentó a él en un duelo de sables de luz. A pesar de superar a Dooku, Vos se negó a matarlo y exigió a Dooku que lo guiara hasta Darth Sidious.[20]
Sin que lo supieran Dooku y Vos, habían sido seguidos por Kenobi y Skywalker. Los dos Jedi rápidamente arrestaron a Dooku y Vos y los trasladaron a un Destructor Estelar clase Venator como prisioneros. Mientras se dirigían al bloque prisión del Destructor, Vos consiguió liberar a Dooku, quien a su vez liberó a Vos. Después de matar a los Caballeros Jedi Akar-Deshu y Kav Bayons y a una docena de soldados clon, ambos escaparon a bordo de la nave personal de Ventress. Ventress intentó llevarlos de vuelta a la nave insignia de Dooku, pero su nave fue derribada por la República y chocaron contra la superficie de Christophsis.[20]
El sacrificio de Ventress socavó los planes de Dooku para Vos, quien recuperó su condición de Jedi.
Dooku y sus acompañantes sobrevivieron a la caída pero el Conde sufrió una seria herida. Tras avanzar campo a través en Christophsis, consiguieron alcanzar una base Separatista local construida en una enorme torre de cristal. Al llegar, Dooku fue informado de que Darth Sidious solicitaba una audiencia con él. Durante una breve conversación vía holograma, Dooku pidió ayuda a su maestro para salir de Christophsis. Poco después, Kenobi y Skywalker lanzaron un ataque a gran escala contra la base Separatista.[20]
Juntos, Dooku y sus oponentes se abrieron paso a través de un santuario de cristal. De camino, Dooku fue alcanzado por un disparo que lo dejó inconsciente. Aunque Ventress quería dejarlo morir, Vos insistió en mantenerlo con vida. Mientras Vos ayudaba a los droides de combate en la defensa de la base, Ventress movió a Dooku hasta el interior del santuario de cristal. Al despertarse, Dooku se burló de Ventress y aseguró que Vos tenía el potencial para ser un gran Lord Sith. Ventress contestó que Vos tenía planes mayores para Dooku. Cuando Vos entró en el santuario, Ventress le hizo frente por su decisión de unirse a Dooku y al lado oscuro.[20]
Mientras Ventress y Vos se encontraban ocupados, Dooku aprovechó la oportunidad para atacar a sus antiguos pupilos con los rayos de la Fuerza. Quería matar a Vos, pero terminó golpeando a Ventress, que se interpuso en el ataque empujando a Vos. Aunque Vos consiguió detener a Dooku,[20] Ventress pareció estar[130] herida mortalmente. Dooku intentó entonces incitar a Vos a matarlo, pero al darse cuenta de que el asesinato lo conduciría al lado oscuro, Vos se negó y reafirmó su identidad como Jedi. Mientras Vos velaba a su amante, Dooku aprovechó la oportunidad para reunirse con la nave estelar de Sidious y huyó del planeta[20] para ser rescatado por Grievous.[131] A pesar de fracasar en matar a Dooku, Vos fue indultado por el Consejo Jedi tras rechazar el lado oscuro y continuó sirviendo a los Jedi en el esfuerzo de guerra.[20]
Muerte
- Sheev Palpatine: «Lo has hecho bien, Anakin. Era demasiado peligroso como para dejarlo con vida.»
- Anakin Skywalker: «Sí, pero era un prisionero desarmado. No debí hacerlo. No es el estilo Jedi. »
- Sheev Palpatine: «Es natural. Él te cortó el brazo, y tú querías venganza.»
- — Sheev Palpatine y Anakin Skywalker, acerca de la muerte del Conde Dooku[fte.]
En una ocasión, el Conde Dooku se enfrentó a Yoda en Vjun. Antes de emprender una retirada táctica, Dooku pudo lograr lo casi imposible[132] al herir a su antiguo maestro.[15] En algún momento, Dooku se enfrentó de nuevo a Skywalker en Tythe, pero el Jedi fracasó en derrotar al Conde.[64] Posteriormente, Dooku formó parte del plan de Sidious para capturar al Canciller Supremo Sheev Palpatine, su alter ego, durante la Batalla de Coruscant. Sin embargo, Dooku desconocía que las verdaderas intenciones de Sidious eran que Anakin lo matara y lo reemplazara como su aprendiz, pues Sidious sentía que era hora de que Anakin fuera su aprendiz, y que Dooku ya no servía para nada.[16] Entonces, Dooku informó a Grievous de la inminente noticia,[51] y de que la CSI tendría una oportunidad de recuperación y victoria.[133] La flota de Grievous pudo saltar directamente del Borde Exterior a Coruscant gracias a Darth Sidious, quien había obtenido las coordenadas[51] y les proporcionó un plan para secuestrar al Canciller Supremo de la República. Previamente, Dooku había trasladado su puesto de mando a la nave insignia de Grievous, la Mano Invisible. Esto le permitía estar cerca de Grievous y asegurarse de que sus órdenes se cumplieran. Sidious quería evitar cualquier contratiempo en sus planes, a pesar de que el general cíborg no representaba ninguna amenaza para él.[133]
Dooku fue desarmado y ejecutado por Skywalker durante la Batalla de Coruscant.
El Conde Dooku mantuvo cautivo al Canciller Palpatine a bordo de la nave insignia del General Grievous, la Mano Invisible, después de que el General kaleesh lo hubiera secuestrado[16] y llevado a la torre de comunicaciones.[134] Cuando hubo completado esta misión con éxito, Dooku ordenó a Grievous permanecer en órbita y atacar a la flota de la República en un combate a corta distancia.[135] A continuación, proclamó a una galaxia atónita que el líder de la República era su rehén.[136] Cuando Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi se dirigieron al puente donde se encontraba retenido el Canciller para intentar rescatarlo, Dooku llegó y se enfrentó a los dos Jedi, flanqueado por dos superdroides de combate B2, exigiéndoles que soltaran sus sables de luz. Luego los enfrentó en un breve pero feroz duelo con sables de luz.[16]
Durante el duelo, Dooku derrotó a Kenobi, quien quedó incapacitado e inconsciente cuando el Conde usó la Fuerza para incapacitarlo en el suelo bajo un balcón metálico. Dooku aprovechó la oportunidad para burlarse y provocar a Skywalker, diciendo que el joven Caballero Jedi albergaba un gran miedo, odio e ira, pero se negaba a usarlos. Sin embargo, Dooku pronto fue superado por un enfurecido Skywalker, quien, de un solo golpe con su sable de luz, le cortó ambas manos al Conde a la altura de las muñecas. Entonces, Skywalker agarró el sable de luz de Dooku en el aire y lo cruzó con su propia espada contra la garganta del Conde. Palpatine elogió a Anakin, pero luego traicionó a Dooku al ordenarle que lo matara. Conmocionado y horrorizado por la orden de su maestro, Dooku miró a Sidious, solo para encontrarse con una sonrisa siniestra de su maestro. A pesar de darse cuenta de que Sidious lo había engañado, Dooku guardó silencio. Inicialmente, Skywalker dudó en matar a Dooku, puesto que matar a un prisionero desarmado no era propio de los Jedi. Sin embargo, cuando Palpatine le ordenó matar a Dooku, Skywalker juntó los dos sables de luz y decapitó al líder de la Confederación, a pesar de su propia reticencia.[16]
Legado
Reemplazado
- «En aquel momento pensaba que Dooku era un viejo tonto. Pero ahora veo que él y yo somos iguales. Un paso atrás. El lado oscuro nunca ha sido tan fuerte.»
- ―Maul tras conocer la muerte de Dooku
Años antes, cuando el Conde Dooku había conducido a la República a la casa de Grievous en Vassek,[56] Grievous juró no perdonarlo nunca.[51] Cuando Dooku murió a manos del Caballero Jedi Anakin Skywalker, Grievous, quien había sido entrenado por Dooku en el arte Jedi del combate con sables de luz, no lamentó su muerte.[51] Grievous lo sucedió como Jefe de Estado,[138] recibiendo un control total de las fuerzas Separatistas,[16] que encontró de gran valor para sí mismo mientras aún permanecía al servicio del Maestro de Dooku, Darth Sidious.[51]
Traición de Anakin a Windu y su caída al lado oscuro.
Tras escapar de la Mano Invisible a Utapau para reunirse con el Consejo Separatista, Grievous informó de la muerte de Dooku a Sidious, quien la consideró una pérdida necesaria y prometió al General que pronto tendría un nuevo aprendiz. Poco después, Skywalker reemplazó a Dooku al lado de Sidious tras su caída al lado oscuro y su conversión en Darth Vader. Sidious emitió la Orden 66, activando los biochips que Tyranus había implantado en el cerebro de los clones, sometiéndolos a un lavado de cerebro para que se volvieran en contra de los Jedi, lo que finalmente condujo a la derrota y la casi destrucción de la Orden Jedi y a la destrucción de los Separatistas.[16]
Durante el Asedio de Mandalore, el predecesor Sith de Dooku, Maul, confesó a sus seguidores que inicialmente había visto al Conde como nada más que un viejo tonto. Sin embargo, después de que el gran plan de Sidious se hiciera realidad, Maul reflexionó que Dooku y él habían sido lo mismo, peones de su maestro con un paso de diferencia, después de que el Lord Sith renegado se hubiera enterado de la muerte de su sucesor.[137]
Saqueado y propagandizado
- «Al final, Dooku tenía razón. Sabía que la República era corrupta, que colapsaría y se convertiría en algo peor. Lo vio venir. El Imperio Galáctico.»
- ―La Gobernadora de Desix Tawni Ames
El castillo de Dooku quedó abandonado y saqueado durante la Era Imperial.
Tras el final de las Guerras Clon, el Imperio Galáctico bombardeó el planeta natal de Dooku, Serenno, y dirigió un esfuerzo en el castillo del Conde para confiscar el contenido de un botín de guerra que contenía objetos de valor y artefactos, algunos de los cuales Dooku había robado a su propia gente. El escuadrón de comandos renegados de la Fuerza Clon 99 intentó asegurar el botín para sí mismo, pero fue repelido por el Imperio.[140] A pesar de sus crímenes, los ideales de Dooku continuaron inspirando a los reductos Separatistas, incluido a un grupo liderado por la Gobernadora Tawni Ames en el planeta Desix. Reconociendo que el Imperio no era nada más que una versión peor de la República corrupta de la que Dooku había hablado, Ames se negó a someterse y luchó por la independencia de su planeta. Sus esfuerzos terminaron en su muerte a manos de un escuadrón de soldados de asalto clon liderado por el Comandante Clon Cody.[139]
El recién creado Buró de Seguridad Imperial llevó a cabo purgas de lealtad, durdurante las cuales gran parte del material propagandístico de Dooku fue destruido. Sin embargo, raras muestras del trabajo de Ansibella Dellu en forma de póster sobrevivieron a las purgas.[13] Además, tras el fin de la guerra, comenzaron a circular especulaciones sobre que Dooku, en realidad, nunca había abandonado la Orden Jedi, a pesar de sus afirmaciones de lo contrario. Este rumor reforzó la idea de que los Jedi habían sido traidores a la República desde antes del inicio de la guerra, aunque algunos, entre ellos el Gobernador Wilhuff Tarkin, se mantuvieron escépticos.[37]
Con su identidad Sith siendo un secreto para toda la galaxia, las palabras públicas de Dooku y el ideal expresado por su Confederación persistieron durante los años siguientes en forma de Reductos Separatistas.
Dooku fue mencionado en la exhibición de las Guerras Clon del Museo del Emperador en Coruscant.[141] En el 3 ABY,[142] la Aprendiz de Legislador y Princesa de Alderaan Leia Organa vio la exhibición, poco después de descubrir la participación de sus padres en la creciente rebelión, mientras visitaba el museo junto al resto de la Legislatura de Aprendices. El docente del Museo del Emperador afirmó que, aunque Dooku había actuado por «ambición cobarde» sin importarle la pérdida de vidas, había tenido razón sobre cómo la República estaba podrida y ya no estaba gobernada por la ley, el orden y la disciplina.[141]
En años posteriores, Sidious comparó a Tyranus con un torpedo de protones, ya que cumplió su propósito y luego se esfumó, asegurando a Vader que siempre lo había tenido a él, un candidato superior, en mente.[143] Mientras tenía una visión de la Fuerza que giraba en torno a Luke Skywalker, Sidious apreció que era un chico sencillo que no parecía un «viejo mago» como Tyranus.[144] Después de que Vader se enfrentara a Lady Qi'ra del Alba Escarlata, que había sido entrenada en las artes de combate Sith por uno de los aprendices de Darth Sidious, Sidious supo que Tyranus no había estado detrás de su entrenamiento, puesto que Qi'ra no tenía antecedentes de la realeza. En cambio, rápidamente se dio cuenta de que Maul sí había sido el responsable de su entrenamiento.[145]
Impacto duradero
- ««Separatista» es un término peyorativo. Apoyo la democracia. El Conde Dooku fue un visionario. Fue asesinado en su mejor momento por los ejecutores Jedi—»
- ―Helgait
Skywalker sucedió a Darth Tyranus como aprendiz de Sidious, convirtiéndose en el Lord Sith Darth Vader, e impuso el Imperio Galáctico que forjaron.
En los años posteriores a la caída del Imperio Galáctico, el Maestro Jedi Luke Skywalker viajó por la galaxia para redescubrir la historia de la Orden Jedi que había sido suprimida por el Imperio.[147] En su búsqueda de conocimiento, Skywalker supo de la existencia de Dooku. Durante su exilio autoimpuesto en Ahch-To, Skywalker escribió un libro que tituló Los Secretos de los Jedi, en el que relató la información que había recopilado en sus viajes. En el libro, Skywalker incluyó una ilustración que representaba a Dooku junto con información relativa al Lord Sith. Skywalker escribió sobre las razones de Dooku para abandonar la Orden Jedi, así como sobre su papel decisivo en la conspiración de Sidious. Skywalker describió la muerte de Dooku a manos de su padre como una ejecución a sangre fría.[148]
En el 9 DBY,[149] el Comisario Helgait de Plazir-15, un antiguo simpatizante Separatista, decidió emplear un lote lubricante templado Nepenthé para que todos los droides de combate reprogramados que ahora servían a la población de Plazir-15 regresaran a su modo de ataque para acabar con la población del planeta. Cuando fue confrontado por Din Djarin y Bo-Katan Kryze, Helgait citó a Dooku como un «visionario» cuya vida fue segada en su apogeo por los Jedi.[146]
Cincuenta años después de la muerte de Dooku, tuvo lugar una caza por el Tesoro de Dooku en Ponemah Terminal. Quienes participaron en ella esperaban encontrar cristales kyber, pero se sorprendieron al descubrir que el tesoro consistía en un soldado clon que había sido mantenido cautivo y congelado durante los últimos cincuenta años. El soldado, Kix, había descubierto la verdad sobre la Orden 66 tras haber recibido pistas de su amigo y también soldado clon Cincos. Kix fue salvado por la banda pirata de Sidon Ithano y, tras descubrir los acontecimientos que habían tenido lugar en los últimos años, se unió a ella.[150]