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«Ahora, Lord Vader nos proporcionará la ubicación de la fortaleza rebelde en cuanto esta estación esté operativa. Luego aplastaremos a la Rebelión con un golpe rápido.»
―Wilhuff Tarkin[fuente]

Wilhuff Tarkin fue un hombre humano que ejerció de político, burócrata, y oficial militar cuya carrera abarcó las épocas de la Caída de la República y de la Era del Imperio. Nacido en el planeta Eriadu en el 64 ABY, era un miembro de la familia Tarkin y el sobrino nieto de Jova Tarkin. Durante la Era de la República, Tarkin sirvió en el Departamento Judicial de la República Galáctica durante un tiempo antes de regresar a su planeta natal como Gobernador de Eriadu. Cuando empezaron las Guerras Clon, reanudó su servicio militar, convirtiéndose en un oficial comisionado en la Armada de la República.

Como capitán, Tarkin sirvió bajo el mando del General Jedi Even Piell hasta la muerte de éste último en Lola Sayu, donde los dos fueron retenidos como prisioneros en la Ciudadela por la Confederación de Sistemas Independientes. Salvado por un equipo de rescate liderado por Jedi, Tarkin pasó a respetar al Caballero Jedi Anakin Skywalker, quien concordaba con la creencia del capitán de que el Código Jedi interfería en sus deberes militares. Tarkin se opuso firmemente al papel de la Orden Jedi como líder del Gran Ejército de la República, creyendo que los guardiaes de la paz no debían dirigir el esfuerzo de guerra de la República. Como favorito del Canciller Supremo Sheev Palpatine, Tarkin sirvió en la Célula de Asesoría Estratégica y fue ascendido al rango militar de Almirante. Cuando la Comandante Jedi Ahsoka Tano fue acusada de bombardear el Templo Jedi de Coruscant, fue Tarkin quien ejerció de acusación en su juicio.

Tarkin continuó ascendiendo en el poder con la proclamación de un nuevo régimen, el Imperio Galáctico, gobernado por el auto-proclamado Emperador Palpatine. Uniéndose a las filas de los gobernadores regionales del Nuevo Orden, el Gran Moff Tarkin administró los Territorios del Borde Exterior y estuvo implicado en la construcción de la secreta Estación de Combate Móvil Estrella de la Muerte EM-1. Como gobernador de las regiones del espacio cercanas a la frontera galáctica, buscó imponer el gobierno Imperial en mundos agitados como Lothal donde las células rebeldes se hacían cada vez más audaces en su oposición al Imperio. Habiendo retenido el favor de Palpatine en el Nuevo Orden, Tarkin a menudo trabajó con el principal ejecutor del Emperador, el Lord Sith Darth Vader, a quien había conocido como Skywalker.

Un proponente de la doctrina del miedo, creía que la estación de combate y su superarma destructora de planetas aterrarían a la galaxia hasta la submisión total. Por orden de Tarkin, el planeta Alderaan de los Mundos del Núcleo fue destruido por la Estrella de la Muerte, muriendo instantáneamente billones de alderaanianos. Tarkin en última instancia pereció, no obstante, cuando la Alianza para Restaurar la República tuvo éxito en la destrucción de la estación en la Batalla de Yavin en el 0 ABY. Como resultado, su memoria se empañó por la opinión de algunos oficiales Imperiales, como el Gran General Cassio Tagge, quien se refería a la Estrella de la Muerte como la «locura de Tarkin». La Princesa Leia Organa recordó a Tarkin como el hombre que destruyó su mundo natal de adopción y a su familia mucho después de su muerte. La Primera Orden, habiendo llegado al poder como sucesora del Imperio oponiéndose a la Nueva República, conmemoró a Tarkin en un intento de representar a los líderes Imperiales de un modo más heroico.

Biografía

Vida temprana

Wilhuff Tarkin lucha contra dos gatos salvajes de Eriadu en la Meseta de Carroña.

Wilhuff Tarkin nació en el planeta Eriadu como miembro de la rica Familia Tarkin. Él vivió con su familia en la finca privada familiar, donde los Tarkin habían vivido desde hacía un milenio. Los padres de Wilhuff le enseñaron que Eriadu no siempre había sido el entorno seguro que parecía — el planeta entero había sido tiempo atrás salvaje e indómito. La jungla y los depredadores habían sido una amenaza mayor que los piratas y los merodeadores. Los primeros Tarkin habían ayudado a asentar Eriadu; habían formado parte de su propia fuerza policial. Después se formó una milicia — bajo el liderazgo de los Tarkin. Esas historias llegaron a lo más profundo del corazón de Wilhuff. Los padres de Wilhuff se aseguraron de que él sabía que el respeto, la disciplina y la obediencia eran de vital importancia. Por causa de esto, Wilhuff pensaba en sí mismo como un producto de la educación militar. Una noche, mientras todos cenaban, el padre de Wilhuff ordenó a un sirviente que quitara a Wilhuff su plato antes de que pudiera comer — enseñándole qué fácil era perder algo.[1]

Siguiendo la tradición familiar, el tío abuelo de Wilhuff, Jova Tarkin, junto a otros dos familiares y dos guías rodianos, se lo llevó a la Meseta de Carroña, donde enseñó al joven nociones de supervivencia en entornos salvajes que sus ancestros habían puesto en práctica. Tras pasar una prueba en la que burló a varios depredadores de la Meseta de Carroña, se consideró que Wilhuff, con dieciséis años, ya había superado su puesta a punto en la meseta. Seis meses después de pasar la prueba, Wilhuff entrenó en el combate espacial. Más miembros de su familia y entrenadores contratados le enseñaron estrategias y cómo pilotar, mientras le instaban a aplicar las lecciones que aprendió para controlar a los piratas y los transgresores de la ley del Borde Exterior.[1]

Carrera militar temprana

Tarkin se unió a la Fuerza de Seguridad de las Regiones Exteriores, una fuerza dedicada a proteger Eriadu y al sector Seswenna Mayor en ausencia de unas Fuerzas Armadas de la República Galáctica. Como parte de esta organización anti-pirata, Tarkin se forjó un nombre burlando y reprimiendo brutalmente a un grupo de piratas conocido como Merodeadores de Q'anah durante los asaltos a Seswenna Mayor. Tras descifrar un patrón en los ataques de la líder pirata Q'anah, Tarkin capturó su nave, lanzándola a ella y a su tripulación en curso lento hacia un sol. Las naves de la Fuerza Operativa transmitieron el sufrimiento de la tripulación de Q'anah en la red de comunicaciones de su grupo y destruyeron todas las naves que acudieron a rescatarla. Con diecinueve años, Tarkin ya estaba incluso diseñando nuevas naves para la Fuerza de Seguridad de las Regiones Exteriores.[1]

Tras trabajar con la Fuerza de Seguridad de las Regiones Exteriores, Tarkin asistió a la Academia de Navegantes Espaciales del sector Sullust para unirse a las fuerzas del Departamento Judicial. Mientras entrenaba allí, conoció a Sheev Palpatine, entonces un senador de Naboo. Palpatine le ofreció ayuda para asegurarle un puesto en la Academia Judicial de la República, pero le pidió que considerara hacer carrera en la política. Tarkin no siguió el consejo del senador en ese momento, pero aceptó su ayuda para ser admitido en la Academia. Después de una entrada demasiado dramática al frente de una delegación de las Regiones Exteriores, Tarkin tuvo dificultades para adaptarse, a menudo peleándose con otros estudiantes.[1]

Una misión al planeta Halcyon junto a un grupo de Jedi le dio la oportunidad de demostrar su valía, cuando el oficial que lideraba su equipo desobedeció las órdenes de los Jedi y procedió a atacar su objetivo desde otro ángulo. Las Fuerzas Judiciales rápidamente quedaron perdidas en un desierto y llegaron a confiar en las habilidades y el liderazgo de Tarkin, que los condujo a salvo hasta el objetivo, donde los Jedi acababan de completar la misión. Tarkin recibió el mérito de haber salvado sus vidas. Pronto empezaron a circular historias en el Departamento Judicial acerca de sus logros. Mientras continuaba forjando su buena reputación, Tarkin vio que los conflictos por toda la galaxia se iban incrementando, y pensó en el consejo de Palpatine de entrar en la política.[1]

Gobernador de Eriadu

Con el respaldo de Sheev Palpatine, Tarkin se convirtió en el Gobernador de Eriadu. Tarkin ayudó a Palpatine durante la Conferencia de Eriadu, impidiendo que el Canciller Supremo Finis Valorum investigara, lo cual contribuyó a la caída en desgracia de Valorum.[1] Durante ese tiempo, conoció brevemente a Orson Callan Krennic.[9] Durante la Crisis Separatista, el Conde Dooku intentó convencer a Tarkin para que sumara a Eriadu a la causa Separatista, pero Tarkin permaneció leal a Palpatine. En realidad, Palpatine, mediante su alter ego de Darth Sidious, había enviado a Dooku a persuadirlo como prueba de su lealtad.[1]

Guerras Clon

Inicio de la guerra

Tarkin durante la Batalla de Murkhana.

Cuando las Guerras Clon comenzaron, Tarkin se convirtió en un oficial de la recién formada y militarizada Armada de la República, donde permaneció en contacto con el ahora Canciller Supremo Sheev Palpatine.[1] A pesar de su abandono del cargo de gobernador, el título permaneció con él.[9] Durante las etapas iniciales de la guerra, en el 21 ABY,[2] Tarkin fue un capitán y dirigió la Batalla de Murkhana, un ataque contra la Confederación de Sistemas Independientes. También participó en la Batalla de Kamino.[1]

Capturado por la Confederación

Algún tiempo después de la Batalla de Murkhana, en el 20 ABY,[2] Tarkin sirvió bajo el mando del Maestro Jedi Even Piell como capitán de su nave insignia. Tarkin y Piell emprendieron la misión de asegurar las coordenadas de la Ruta Nexus, una estratégica e importante ruta hiperespacial que conectaba el corazón de los territorios de la Confederación de Sistemas Independientes y la República Galáctica. Antes de que Tarkin y Piell pudieran volver al territorio de la República y asegurar la información sobre la Ruta Nexus, fueron atacados por la Armada Confederada. Antes de ser abordados, Piell y Tarkin memorizaron cada uno la mitad de la información y borraron todos los datos del ordenador de la nave. Poco después, ellos y varios soldados clon fueron capturados y llevados al planeta Lola Sayu, bajo control Separatista, que albergaba la Ciudadela, una prisión construida años atrás y diseñada para retener a Jedi caídos,[8] donde Tarkin fue repetidamente torturado.[9]

Escape de Lola Sayu

Anakin Skywalker: «No tiene fe en los Jedi.»
Wilhuff Tarkin: «Sus tácticas son ineficaces. El Código Jedi les limita para obtener la victoria, hacer lo necesario para ganar. Por ese motivo los guardianes de la paz no deberían liderar una guerra. Le he... ¿ofendido?»
Anakin Skywalker: «No. Yo también he comprobado que a menudo la victoria se nos escapa por nuestros métodos.»
Wilhuff Tarkin: «Bueno, estamos de acuerdo en algo.»
— Anakin Skywalker y Tarkin discuten el papel de la Orden Jedi en las Guerras Clon[src]

Más adelante, Even Piell fue rescatado por el Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi, el Caballero Jedi Anakin Skywalker, la Padawan Ahsoka Tano, y varios soldados clon, que componían un equipo de rescate. Piell informó de que Tarkin poseía la mitad de las coordenadas de la Ruta Nexus y que él y otros oficiales estaban retenidos en una celda distinta a la suya. Skywalker y su equipo se abrieron paso a la celda de Tarkin, destruyendo a varios droides de combate en el camino. Entonces liberaron a los oficiales de la República Galáctica y emprendieron su escape de la Ciudadela.[8]

Tarkin se sorprendió de ver a Piell de nuevo, y se mostró eufórico al ser liberado. A pesar de eso, Tarkin se desesperó ante su situación actual, puesto que aún seguían en territorio enemigo. El General Kenobi ideó un plan para escapar, pero Tarkin no estuvo de acuerdo con él, argumentando que lo mejor era permanecer unidos para ser mayores en número, y así estar mejor protegidos durante el escape y asegurar la información de la Ruta Nexus. Piell y los demás rechazaron el plan de Tarkin. El equipo se separó en dos grupos, con Tarkin todavía intentándolos convencer de que lo mejor era continuar juntos para ser más fuertes. Piell coincidió con el plan de Kenobi y ordenó a Tarkin acompañar al grupo de Skywalker. Tarkin estaba molesto por que su aparentemente plan superior hubiese sido descartado, pero cumplió con sus órdenes y siguió a Skywalker por los viejos túneles situados bajo la Ciudadela.[8]

Al moverse por los túneles, Skywalker notó que todo estaba ocurriendo según el plan de Kenobi, pero Tarkin expresó su opinión sobre el asunto, preguntando que pasaría si el plan de Kenobi empezaba a fallar. Skywalker afirmó que los Jedi sobresalían cuando tenían que improvisar, y Tarkin informó a Skywalker de que él sólo respetaba a aquellos que actuaban. Skywalker respondió molesto que él sólo respetaba a aquellos que mostraban gratitud, recordando a Tarkin que aún seguiría prisionero si no fuera por los esfuerzos de los Jedi.[15]

Tarkin y Ahsoka Tano en la Ciudadela.

Cuando la Padawan de Skywalker, Ahsoka Tano, asumió el mando del grupo, Tarkin expresó su desconfianza en la joven, aunque el Capitán Clon Rex intentó calmar a Tarkin, contándole que él había servido en numerosas ocasiones bajo el mando de Ahsoka y ella nunca le había fallado. Tarkin siguió poco convencido y rechazó la opinión de Rex permaneciendo en silencio. Mientras el grupo avanzaba por el sistema de túneles de la Ciudadela, Tarkin quedó impresionado por el diseño y estructura de la prisión. Ahsoka, incómoda, preguntó a Tarkin cómo podía admirar un lugar tan horrible. Tarkin explicó que el calvario que estaban pasando le daba la razón, y lamentó que la Ciudadela estuviera en manos de los Separatistas y no de la República Galáctica. Ahsoka todavía estaba en desacuerdo con Tarkin, mientras que Skywalker coincidió con él.[15]

Luego, Tarkin admitió a Anakin que se había ganado su confianza, pero no el resto de la Orden Jedi, cuyas tácticas según la experiencia de Tarkin eran inefectivas. El Código Jedi les impedía hacer lo necesario para derrotar a la Confederación y ganar las Guerras Clon. Anakin, en lugar de ofenderse por la opinión de Tarkin, estuvo de acuerdo con él, afirmando que a menudo la victoria se les escapaba por sus métodos. Tarkin y Skywalker, pasaron a respetarse mutuamente.[15]

Tarkin exige un ataque frontal para recuperar la nave.

Pronto, el grupo alcanzó su lanzadera, pero antes de subir a bordo fueron atacados por los Separatistas. Tarkin llegó a la conclusión de que para tomar la nave y escapar debían lanzar un ataque frontal, pero antes de que cualquier decisión pudiera ser tomada, la nave fue destruida por los droides, matando aparentemente al CAR Echo. Entonces, el grupo, reunido de nuevo con la otra mitad del equipo, fue forzado a retirarse.[15]

Pronto recibieron unas nuevas coordenadas que correspondían al lugar en el que serían rescatados por un nuevo equipo de rescate compuesto por Jedi. Tarkin se preguntó qué ocurriría si los Jedi fallaban en rescatarlos, molestando a Piell. Skywalker advirtió a Tarkin de que era poco conveniente discutir con Piell, pero Tarkin contestó que él se regía por sus principios sin importarle lo que eso podía suponer. Tarkin no creía que Piell pudiera poner en riesgo su carrera, porque según decía contaba con el favor del Canciller Supremo Sheev Palpatine. Anakin replicó que él también se había ganado el favor del Canciller, haciendo que ambos aumentaran su sentimiento de respeto mutuo.[16]

Tarkin siendo estrangulado por Sobeck.

Al cabo de poco el grupo fue atacado por más droides y varios anoobas, quedando acorralado en un acantilado y viéndose obligado a descender por él con cables. Tarkin subió a la espalda de Skywalker y juntos descendieron por el acantilado. Tarkin entonces entabló combate con los droides, derribando al menos un STAP y a varios droides comando. Durante la lucha, Tarkin fue salvado por un soldado clon que se sacrificó interponiéndose entre Tarkin y un disparo. Tras la batalla Tarkin informó al grupo de que pronto llegarían más escuadrones de droides. El General Piell quedó gravemente herido durante el combate, pero antes de morir pasó su mitad de la información a Ahsoka Tano, para disgusto de Tarkin. Los Jedi celebraron un breve funeral para el Maestro Piell antes de seguir avanzando.[16]

En poco tiempo el grupo llegó a las coordenadas de extracción, donde fue atacado por más droides de combate dirigidos personalmente por el director de la prisión, Osi Sobeck. Al final de la escaramuza que tuvo lugar, sólo quedó Sobeck desarmado a merced de Tarkin. Tarkin disparó e hirió a Sobeck, quien cargó contra Tarkin y lo elevó por encima de su cabeza. Sobeck iba a lanzar a Tarkin a la lava cuando Ahsoka intervino apuñalando a Sobeck por la espalda con su sable de luz. Tarkin se recuperó, dio las gracias a Ahsoka y comentó que Skywalker había entrenado bien a su Padawan. Los supervivientes fueron recogidos por un equipo de rescate y llevados a la seguridad de Coruscant. Cuando el Maestro Yoda sugirió que Tarkin y Ahsoka le proporcionasen la información de la Ruta Nexus, Tarkin insistió en entregar la información al Canciller Palpatine personalmente, mientras que Ahsoka sólo quiso compartir su información con el Consejo Jedi. Tras este debate, Tarkin elogió las acciones de Skywalker, mientras que despreció sutilmente a Kenobi expresando su deseo de que hubiera más Jedi con la visión militar de Skywalker.[16]

Tras el incidente de la Ciudadela, Tarkin recomendó que los Jedi fueran gradualmente desplazados del mando militar, puesto que temía que pudieran ser responsables de la pérdida de la guerra por parte de la República.[17]

Grupo de Armas Especiales

Tarkin fue un simpatizante del Canciller Supremo Sheev Palpatine.

Tras su encarcelamiento, Tarkin fue reclutado para el Grupo de Armas Especiales de la Célula de Asesoría Estratégica. El propósito principal del grupo era supervisar la construcción de lo que se convertiría en la Estrella de la Muerte una estación de combate del tamaño de una luna, que albergaría un superláser. De hecho, Tarkin había urgido al Canciller Supremo Sheev Palpatine para que avanzara con la estación, y algunos creían que incluso tenía una estación similar en mente antes del descubrimiento de los planos geonosianos originales. En ese tiempo, se le mantuvo al tanto del progreso de la construcción de la estación, que estaba ocurriendo sobre Geonosis bajo la supervisión del Teniente Comandante Orson Callan Krennic, quien también era una figura clave del Grupo de Armas Especiales. Era un rumor público que Tarkin había sido escogido por Palpatine para convertirse en el líder de todo el proyecto, algo por lo que Krennic se sentía amenazado.[9]

Para entonces, Tarkin se había convertido en General Adjunto, aunque esa sólo era una posición nominal. Tenía una oficina permanente en Coruscant, cerca del Edificio del Senado. En esos tiempos, conoció a la abogada Arsha Lome, y en un momento dado visitaron La Cúpula. En esta nueva posición, Tarkin dirigió una entrevista formal a Galen Walton Erso, a pesar de que Krennic intentó disuadirle de ello. Erso había, un año antes, sido rescatado de Vallt, un mundo controlado por Separatistas. Erso se encontraba originalmente en el planeta para experimentar sobre cristales kyber para Industrias Zerpen, aunque la lealtad del planeta había cambiado mientras se encontraba allí, por lo que acabó apresado. Sin embargo, debido a la naturaleza de su investigación, fue rescatado por Orson Krennic, quien sólo lo hizo porque sintió que Erso y su investigación podrían ayudar con el proyecto de la Estrella de la Muerte.[9]

Erso, no obstante, no ayudaría conscientemente a construir un arma de destrucción masiva, por lo que Krennic pretendía manipular a largo plazo a Erso. Cuando se reunió con Tarkin, Erso preguntó por qué no podría abandonar Coruscant, a lo que Tarkin respondió que su lealtad a la República Galáctica estaba en cuestión. Entonces preguntó a Erso por qué no quería formar parte de la República. Erso afirmó que era un pacifista, y sólo trabajaría para la República en alguna tarea que no estuviera relacionada con la guerra, como la energía de enriquecimiento que había estado desarrollando para Zerpen. Tarkin reveló más tarde sus sospechas acerca de la posibilidad de que Erso fuese un espía de la Confederación de Sistemas Independientes, que había sido situado deliberadamente en Coruscant para robar secretos militares. Sin embargo, debido a la relación de Erso con Orson Krennic, Tarkin opinó ante sus superiores que el caso relativo a Erso debía ser cerrado, lo cual ocurrió. No obstante, antes de que Erso partiera, Tarkin le preguntó si Krennic le había ofrecido alguna posición en la República, a lo que el científico contestó negativamente con honestidad. Tras su reunión, los dos permanecieron en contacto y en buenos términos.[9]

En Geonosis, Krennic escuchó acerca de la reunión de Erso y Tarkin. Eso preocupó a Krennic, y aunque estaba complacido de que los cargos de espionaje hubieran sido retirados, le preocupaba la implicación de Tarkin con Erso, puesto que no confiaba en el General Adjunto, lo cual nunca había hecho desde su primera reunión cuando Tarkin era gobernador de Eriadu. Krennic sabía que la única manera de retener el mando de la construcción era ganarse la lealtad de Erso, y por extensión sus habilidades. Krennic sugirió a Erso que aceptara un puesto en Helical HyperCom en Lokori, una decisión que fue apoyada por Tarkin. Sin embargo, Krennic sólo sugirió ese movimiento para aburrir a Erso más de lo que estaba en Coruscant, haciéndolo acercarse a la República.[9]

Incidente de Carida

«¡Estamos detectando una gran cantidad de rhydonio en esa nave!»
―Wilhuff Tarkin, durante el Incidente de Carida[fuente]

Tarkin aportando información durante el Incidente de Carida.

El mismo año,[2] Tarkin fue ascendido al rango de almirante.[18] Tarkin y otros miembros de la Armada de la República y la Orden Jedi, como Mace Windu y Obi-Wan Kenobi, asistieron a una conferencia estratégica en la estación espacial Valor, en la órbita del planeta Carida, para discutir los esfuerzos de la República Galáctica para derrotar a los Separatistas. Poco antes de que comenzase la reunión, un Destructor Estelar clase Venator, que había sido abordado y cargado con explosivos de rhydonio por los Separatistas, salió del hiperespacio cerca de la estación. El droide astromecánico de Tarkin, Z-9, le notificó que no podía contactar con el Destructor. Justo cuando descubrieron que la nave era una bomba, el rhydonio explotó. La onda expansiva impactó contra Valor, así como gran cantidad de restos de la nave. Por suerte, el Escuadrón D, un escuadrón de droides liderado por el Coronel Meebur Gascon que estaba en misión secreta, había conseguido detonar la bomba de la nave antes de que ésta se acercase demasiado a Valor, salvando a Tarkin y a todos los que estaban a bordo.[19]

Bombardeo del hangar del Templo Jedi

Tarkin informa de que Turmond está bajo la custodia de la República.

Un año después del Incidente de Carida,[2] el hangar del Templo Jedi sufrió un atentado. Varios Jedi y soldados clon, murieron en el ataque. Tarkin atendió al funeral de las víctimas, y después informó a Anakin Skywalker, Ahsoka Tano y Barriss Offee de que la acusada de cometer el atentado, Letta Turmond, había sido puesta bajo la custodia de la República Galáctica. Eso descontentó a Ahsoka, que creía que el asunto concernía a los Jedi y no a la República. Tarkin explicó que desde el momento en que habían muerto clones y que la acusada no era una Jedi, el asunto estaba bajo la jurisdicción de las Fuerzas Armadas de la República. Anakin regañó a Ahsoka por haberse enfadado, y cuando ella se fue, Skywalker dijo a Tarkin que su Padawan todavía era muy joven.[20]

Después, el Almirante Tarkin contactó con Ahsoka y le informó de que Turmond quería hablar con ella. Ahsoka se reunió con Turmond en la celda de su prisión, donde alguien la estranguló con la Fuerza, simulando que era Ahsoka la autora del asesinato. Entonces, Ahsoka fue arrestada por el asesinato de Turmond y Tarkin fue a visitar a la togruta en su celda, mostrándole una grabación del incidente. Curiosamente, el sonido de la grabación era inexistente, lo que hacía aparentar todavía más que Ahsoka había matado a Turmond. El Almirante Tarkin ordenó que nadie pudiera visitar a Ahsoka, lo que enfureció a su Maestro Jedi, Anakin Skywalker. Ahsoka pronto escapó del cuartel general de Inteligencia Naval en donde había sido encarcelada.[20]

Poco después del escape de Tano, Tarkin compareció ante el Consejo Jedi vía holograma, flanqueado por dos soldados clon. Tarkin comunicó las acusaciones contra Tano, concluyendo que ella había usado un truco mental Jedi para convencer a los clones de que la liberaran y entonces había procedido a asesinarlos durante su huida. Aunque el Maestro Jedi Plo Koon, un amigo y mentor de Ahsoka desde hacía mucho tiempo, se negó a creer que la joven togruta hubiera cometido esas acciones, Tarkin rechazó fríamente sus conclusiones y afirmó que las opiniones del Consejo Jedi eran «irrelevantes», y cortó abruptamente la transmisión.[21]

Juicio de Ahsoka Tano
«Ex-Padawan Tano, demostraré que tú ideaste el ataque al Templo Jedi. Y que cuando tus cómplices llevaron a cabo tus órdenes, los eliminaste uno a uno. Cuando te declaren culpable, solicitaré al tribunal que todo el peso de la ley recaiga sobre ti, ¡incluida la pena de muerte!»
―Wilhuff Tarkin, ejerciendo de acusación en el juicio[fuente]

Tarkin ejerciendo de acusación durante el juicio de Ahsoka Tano.

Poco después, Ahsoka Tano fue capturada de nuevo. Tarkin compareció ante el Alto Consejo Jedi vía holograma bajo la petición del Senado Galáctico para pedir que Ahsoka fuese expulsada de la Orden Jedi, de modo que pudiera ser juzgada por un tribunal de la República Galáctica. El Senado y Tarkin temían que si Ahsoka era juzgada por los Jedi, el veredicto sería parcial, puesto que Ahsoka también era una Jedi. El Consejo aceptó y Ahsoka fue juzgada por un tribunal compuesto por senadores. El Almirante Tarkin ejerció de acusación mientras que la senadora Padmé Amidala de Naboo se encargó de su defensa. Tarkin afirmó que iba a demostrar la culpabilidad de Ahsoka por el ataque al Templo Jedi y el asesinato de sus supuestos cómplices, pidiendo la pena de muerte si Tano era declarada culpable. Padmé Amidala respondió que si Ahsoka hubiera sido la verdadera culpable, no habría dejado señales tan obvios de su culpabilidad. Tarkin dudó de las palabras de Amidala y mencionó que Ahsoka había sido vista colaborando con la conocida terrorista Separatista Asajj Ventress tras escaparse de la custodia de la República.[22]

Pronto ambas partes terminaron de argumentar y el jurado emitió un veredicto. Antes de que el Canciller Supremo Sheev Palpatine pudiera leer el veredicto para todos los presentes, Anakin Skywalker y varios Guardias del Templo Jedi llegaron a la sala con la Padawan Barriss Offee. Offee confesó ser la verdadera culpable del ataque al Templo Jedi y el asesinato de Letta Turmond, y pronunció un discurso en contra de en lo que la Orden Jedi se había convertido durante las Guerras Clon. Tarkin, observó a Barriss con mucho interés. Todos los cargos contra Ahsoka fueron retirados, pero ella rechazó unirse de nuevo a los Jedi al sentirse traicionada por ellos.[22]

Los tiempos oscuros

Inicio de una Nueva Era

«Diablos, ya ha creado un ejército.»
―Berch Teller, acerca de Tarkin[fuente]

Tarkin observa la construcción de la Estrella de la Muerte junto al Emperador Palpatine y Darth Vader.

En el mismo año del abandono de la Orden Jedi por parte de Ahsoka Tano, el Conde Dooku fue asesinado por Anakin Skywalker. Eso puso en marcha una serie de eventos que la mayoría de la galaxia pensó que consistían en un intento de la Orden Jedi de tomar el control de la República Galáctica. En el caos, los Jedi fueron exterminados y el Imperio Galáctico fue proclamado, para traer el orden a la galaxia. Sin embargo, los verdaderos acontecimientos fueron más siniestros, y habían sido de hecho orquestados por Sheev Palpatine, quien en secreto era un Sith, para poder dominar la galaxia.[23] Para Wilhuff Tarkin, esto supuso una oportunidad para obtener más poder. Aunque su rango de almirante permaneció junto a la Armada Imperial, Tarkin fue formalmente convertido en Moff del sector Seswenna Mayor[1] por parte del ahora Emperador Palpatine,[9] con una posición en el Alto Mando Imperial. Como tal, Tarkin recibió la corbeta Punta Carroña,[7] denominada en honor al lugar de su prueba de juventud,[1] así como la propiedad del Destructores Estelares clase Imperial I[24][25] Executrix[7] y Soberano.[26]

El proyecto de la Estrella de la Muerte se trasladó del Grupo de Armas Especiales ahora reemplazado al Departamento Militar Imperial de Investigación de Armas Avanzadas, que era una sub-agencia de la Inteligencia Imperial, con el papel secreto de la organización perteneciente al Buró de Seguridad Imperial.[27] En algún momento, Tarkin fundó la Iniciativa Tarkin,[12] un grupo secreto de expertos dentro del Departamento de Investigación de Armas Avanzada Grupo, que también estaría fuertemente implicado en la creación de la estación de combate.[27]

Tarkin estuvo presente en un Destructor Estelar clase Venator con el Emperador y su nuevo aprendiz Darth Vader, quien era, para desconocimiento de muchos, Anakin Skywalker.[23] Durante los primeros años del Imperio, Tarkin trabajó con Vader en varias misiones. Juntos en el puente, llegaron sobre Geonosis para ver la Estrella de la Muerte, que ahora tenía su placa de enfoque instalada, a pesar de que Orson Krennic había hecho frente a varios contratiempos con los trabajadores geonosianos. Sin embargo, con las Guerras Clon terminadas, Krennic encontró una nueva oportunidad para atraer al pacifista Galen Erso al proyecto de la Estrella de la Muerte. Fue incluido en el Proyecto Poder Celestial, donde se le prometió que estaba experimentando con cristales kyber sólo para utilizarlos como suministro de energía. Sin embargo, la investigación de Galen estaba siendo enviada a otros lugares para aplicarla al superláser de la Estrella de la Muerte, que iba a ser potenciado por cristales kyber.[9]

Trabajando con Vader

«La construcción sigue a buen ritmo, su excelencia. Creo que alcanzaremos o superaremos todos los objetivos.»
«¿Y el arma, Tarkin? ¿Eso también avanza según lo programado?»
«Los últimos informes son prometedores, Mas Amedda. Creo que—»
―Tarkin y Amedda acerca de la Estrella de la Muerte[fuente]

En algún momento unos días después de la Proclamación del Nuevo Orden, Tarkin se dirigió a la oficina del Emperador en Coruscant, donde informó del progreso de la construcción de la Estrella de la Muerte al Emperador Sheev Palpatine y al Gran Visir Mas Amedda. Tarkin informó que cumpliría o superaría las expectativas. Luego, Amedda preguntó por el superláser, a lo que Tarkin comenzó a afirmar que las primeras pruebas eran exitosas. Sin embargo, fue interrumpido por la llegada de un gravemente herido Darth Vader, que lanzó a dos guardias contra la ventana de la oficina, dejándolos inconscientes. Tarkin, nunca habiendo visto a Vader antes, expresó su preocupación por la seguridad del Emperador, pero Palpatine respondió que se encontraba a salvo y despachó a Tarkin y Amedda.[28]

Algún tiempo después, tras un intento de asesinato contra él, Vader buscó mostrar a los miembros del Cuerpo de Oficiales Imperiales su poder. Reunió a una lista de oficiales con acceso a los códigos de los sistemas Imperiales de Nivel 1A1 o superior, lo que incluía al propio Tarkin. Aunque el Emperador aprobó el plan de Vader, solicitó específicamente que Tarkin fuera mantenido al margen, puesto que lo necesitaba. Entonces, Vader ejecutó a cinco oficiales escogidos al azar en el auditorio de Coruscant, demostrando al resto de fuerzas reunidas su fuerza.[29]

La Ocupación de Mon Cala

Preparado para el conflicto
«Esperaba otra solución, pero estos locos han escogido la guerra.»
―Tarkin[fuente]

El Soberano, sobre Mon Cala.

Alrededor del 18 ABY,[30] Tarkin emprendió una misión en Mon Cala por orden del Emperador Sheev Palpatine, para ejemplificar el precio que suponía que un mundo desafiara al Imperio Galáctico. Tarkin llegó en el Soberano, e informó a su tripulación acerca de la operación que iban a efectuar desde el puente de la nave. Tarkin destacó que aunque los océanos del mundo acuático complicaban las labores de aterrizaje, los arrecifes e islas del planeta poseían grandes ciudades, que podían ser usadas como plataformas de aterrizaje para una fuerza de invasión. Tarkin preguntó al Mayor Rantu si sus equipos estaban preparados, a lo que él respondió que ya habían realizado varias simulaciones. Entonces pidió al Comandante Jordo que planteara opciones no militares para lidiar con Mon Cala, como la propaganda. Jordo ya había encargado que sus equipos hicieran maquetas y hologramas, que quería que Tarkin aprobara, aunque él confió en la experiencia del comandante.[26]

Cuando la Coronel Bergon preguntó por qué el Soberano no iniciaba un bombardeo orbital del planeta, Tarkin respondió que el Imperio no quería destruir sus activos, sinó controlarlos. Mon Cala era importante para el Imperio debido a su gente, tecnología y civilización. Sin embargo, Tarkin fue entonces informado por un técnico de que la lanzadera clase Zeta Infernum había salido del hiperespacio. Aunque inicialmente estuvo confundido, puesto que no esperaba fuerzas adicionales, en cuanto Tarkin supo la designación de la lanzadera, se dio cuenta de que era la nave personal de la Inquisición, liderada por Darth Vader. Después de que la nave aterrizara, la lanzadera del Embajador Telvar fue destruida. Como no estaba claro de si se trataba de un ataque, un sabotage o un mal funcionamiento de la nave, Tarkin se aseguró de indicar al Mayor Rantu que se preparara para desplegar sus fuerzas, y que Jordo y Bergon debían preparar también sus fases.[26]

Batalla de Ciudad Dac

Mientras Darth Vader y el Mayor Rantu atacaban Ciudad Dac, el Rey Lee-Char de Mon Cala contactó con Tarkin enfurecido por la repentina invasión de su planeta. Lee-Char dijo a Tarkin que se retirara, pero Tarkin rechazó su orden, recordándole que el enviado Imperial había sido asesinado bajo la protección de los mon calamari. Tarkin dijo a Lee-Char que debía rendirse antes de poder negociar con él. Lee-Char presentó su dilema ante su consejero secreto, el Padawan Jedi Ferren Barr, quien usó el truco mental para hacerle tomar una decisión drástica. Lee-Char lo hizo liberando a un grupo de enormes criaturas similares a peces para generar unas enormes olas que barrieron a las fuerzas terrestres Imperiales de la superficie de Mon Cala.[31]

Lee-Char contacta con Tarkin.

Bergon presenció el repentino ataque desde el Soberano y jadeó ante el hecho de que Lee-Char hubiera sacrificado los asentamientos superficiales de Mon Cala. Tarkin les dijo a ella y Jordo que los mon calamari no habían perdido nada debido a que su verdadera comunidad se encontraba bajo el agua, y era miles de veces más valiosa. Tarkin asumió que Mon Cala casi no había sido dañado y que como el Mayor Rantu se encontraba en Ciudad Dac cuando fue barrida, debía haber perecido en el cataclismo. En consecuencia, Tarkin comunicó a Bergon que la siguiente ola de ataque recaería sobre ella. Bergon aceptó y le dijo que pretendía usar plataformas de aterrizaje aéreas para mantener a sus fuerzas lejos de una táctica similar a la anterior por parte de Lee-Char. Entonces, Tarkin dijo a Jordo que él era el responsable del planeta y le preguntó por qué no había predicho el ataque de Lee-Char. Jordo contestó que no tenía una explicación para ello pero seguró a Tarkin que redoblaría sus esfuerzos para redimirse. Tarkin pidió a uno de sus oficiales si se sabía algo acerca de Darth Vader pero el oficial respondió que no sabían nada de él.[31]

Segunda ola

Bergon desplegó sus fuerzas sobre Mon Cala, dirigiéndolas desde su base aérea. Tarkin pronto preguntó por su situación, a lo que ella respondió afirmando que estaba haciendo progresos. Cuando ella informó de los esfuerzos de Gial Ackbar en su hemisferio y los esfuerzos de Raddus por consolidar los arrecifes de las regiones polares del sur, Tarkin le advirtió de que a pesar de las obvias tácticas defensivas de Raddus, él siempre tenía una estrategia ofensiva en mente. Entonces, uno de los oficiales de Bergon le informó de que algo se dirigía hacia ellos, y Ackbar apareció inevitablemente, liderando a un grupo de vehículos acuáticos. Pasaron por debajo de la base aérea de Bergon y dispararon misiles contra ella. La base aérea explotó al instante, y Bergon murió en el acto. Tarkin recibió un informe del ataque a la base aérea de Bergon y se mostró descontento con Jordo por no haber predicho una vez más un ataque como ese. Jordo intentó excusarse por su fracaso pero Tarkin lo vistió con armadura de soldado de asalto y lo envió a la superficie de Mon Cala. El teniente de Tarkin le preguntó si se vengarían del ataque más reciente. Pero Tarkin en cambio le dijo que se estaba inclinando hacia una escalada.[32]

Conflicto creciente

Uno de los tenientes de Tarkin pronto le informó de que estaban ganando todos los enfrentamientos en Mon Cala que estaban ocurriendo en ese momento. Tarkin tomó nota de ello, pero entonces afirmó que eran demasiados enfrentamientos. Explicó que los mon calamari y los quarren estaban usando dos tácticas principales, que consistían en atrincherarse en asentamientos y llevar la lucha a los corredores; o dispersarse en las profundidades de los océanos donde las fuerzas Imperiales debían dividirse para enfrentarlos, lo que requería suministros constantes. Entonces, Tarkin señaló a Raddus, que había ideado una estrategia más creativa. Tarkin habló al teniente de cómo Raddus había conectado los escudos de muchas naves mercantes de la Flota Mercantil de Mon Cala, creando una enorme burbuja escudo que podía repeler cualquier ataque. Tarkin pensó que era una estrategia brillante y le dijo al teniente que Raddus se había construido una fortaleza.[33]

A medida que el conflicto se intensificaba, Tarkin contactó con Darth Vader, quien había conseguido perseguir a Ferren Barr hasta Ciudad Bel. Tarkin solicitó que Vader dejara a sus Inquisidores y soldados de la Purga ocupándose del Jedi mientras él pasaba a ocuparse de capturar a Lee-Char. Vader contestó a Tarkin que no se encontraba bajo su autoridad, pero Tarkin respondió que sólo se trataba de una petición y que el Emperador quería una victoria rápida en Mon Cala. Tarkin dijo a Vader que eso acabaría con la guerra rápidamente y le pidió que hiciera eso en su favor, prometiendo que estaría en deuda con Vader en el futuro. Vader aceptó y dejó a sus fuerzas para que ellas cazaran a Barr.[33]

Acciones finales

Darth Vader llegó al Búnker de Comando Real, donde mató a los guardias de Lee-Char antes de desarmarlo y capturarlo. Entonces, Vader contactó con Tarkin y le informó de su éxito. Tarkin felicitó a Vader y le dijo que retransmitiera su localización. Vader preguntó a Tarkin si enviaría una lanzadera, pero Tarkin respondió que todavía no, e instó a Vader a acercar a Lee-Char a una ventana. A continuación, Tarkin ordenó al Soberano y a otros dos Destructores Estelares, que se habían unido a la nave insignia poco antes, que bombardearan Mon Cala. Los Destructores Estelares sembraron la destrucción en la primera ciudad, destruyéndola en poco tiempo. Lee-Char se negó a rendirse a pesar del ataque, y él y Vader pronto fueron interrumpidos por Ferren Barr, quien había conseguido evadir a los Inquisidores y a sus soldados de la Purga en Ciudad Bel.[34]

Vader y Barr lucharon entre ellos y Barr reveló que él había asesinado al Embajador Imperial Telvar dando inicio al conflicto entre Mon Cala y el Imperio Galáctico. Cuando Barr explicó el motivo, Lee-Char se dio cuenta de que era Barr quien había causado la guerra en Mon Cala y no el Imperio. Sin dudarlo corrió hasta los controles para enviar un mensaje, ordenando a las fuerzas de Mon Cala cesar el fuego. Entonces, Lee-Char contactó con Tarkin, informándole de que se rendía y estaba preparado para discutir con él las condiciones. Tarkin hizo que una lanzadera descendiera a recoger a Lee-Char, pero mientras tanto prosiguió con el bombardeo. Mientras los Destructores Estelares se centraban en las naves de Raddus que se aproximaban, el mon calamari ordenó a su pequeña flota deshacer el escudo que formaba y atravesar el bloqueo Imperial. Los cinco cruceros y sus naves de apoyo pasaron a través de los Destructores Estelares de Tarkin, perdiendo a dos Destructores Estelares por el camino y evitando que los Destructores Estelares apuntaran a Mon Cala. Tarkin decidió no apuntar a los tres restantes cuando se vio inevitable que escaparían. Entonces, Vader asesinó a Barr y Lee-Char fue arrestado, terminando la guerra en Mon Cala.[34]

Masacre de Antar

En los primeros días del Imperio Galáctico, las fuerzas Imperiales comenzaron a atacar a los antiguos planetas Separatistas para sofocar cualquier tipo de rebelión de los remanentes Separatistas. Tarkin recibió la misión de hacer un ejemplo de la luna Antar 4, con el objetivo de demostrar que a pesar de que las Guerras Clon habían acabado, los sistemas aliados con la Confederación no estaban perdonados. El gobierno de la luna había sido tomado por los Separatistas poco después de la Batalla de Geonosis, y había permanecido en manos de la Confederación durante toda la guerra. Sin embargo, un significativo movimiento de resistencia se había alzado entre la población indígena gotal, y había sido apoyado por la Inteligencia de la República durante la guerra. A pesar de ello, las órdenes de Tarkin consistían en golpear la luna sin distinguir entre los Separatistas y los leales a la República Galáctica. Aunque Tarkin no apoyaba la idea, cumplió las órdenes con brutal eficiencia, creyendo que estaban justificadas porque un intento de repatriación de los leales a la República podía permitir que muchos de los Separatistas de Antar 4 escaparan. Por eso, sus fuerzas lanzaron múltiples arrestos en masa y ejecuciones sin el debido procedimiento judicial. Cuando se supo de ello, los medios denominaron al evento como Atrocidad de Antar.[1]

Operaciones de pacificación de las Extensiones Occidentales

«El Imperio no se detendrá hasta alcanzar los límites de la galaxia, ¿no es así?»
«¿Por qué detenerse allí?»
―Has Obitt y Wilhuff Tarkin[fuente]

Para distanciar a Tarkin de un evento tan controvertido, el Emperador le encomendó operaciones de pacificación en las Extensiones Occidentales, donde luchó contra reductos Separatistas atrincherados.[1] Asistiéndole se encontraba Hurst Romodi.[27]

El Moff Wilhuff Tarkin.

Durante este tiempo, Tarkin se reunió con Orson Krennic sobre unos astilleros en Kartoosh, donde el Executrix estaba siendo reparada tras una batalla en las Extensiones Occidentales, y Tarkin estaba supervisando el despliegue de un acorazado. En ese punto, la Estrella de la Muerte había entrado en la tercera fase de su construcción, con el trabajo ahora centrándose en el reactor de hipermateria y los generadores de escudo. Sin embargo, Krennic estaba agotando los materiales procedentes de los anillos de Geonosis, específicamente doonium y dolovita. Krennic quería recurrir a los recursos de los mundos de las Extensiones Occidentales de sectores menos poblados, para asegurar que no atraía atención indeseada que pudiera revelar la existencia del arma. Él quería recurrir a mundos legado debido al secreto que ofrecían, aunque el problema era que estaban fuertemente protegidos frente a la explotación. Krennic y Tarkin pensaron que lo mejor era usar antiguas compañías Separatistas en los planetas para acceder a los derechos mineros. Tarkin permitió a Krennic usar los mundos que se encontraban bajo su jurisdicción, a pesar de que tenía reservas acerca de si la Estrella de la Muerte sería completada alguna vez. Tarkin tampoco estuvo impresionado con que Krennic se negara a informar al Emperador de su plan, teniendo que hacerlo él mismo.[9]

Krennic usó a sus antiguos conocidos Matese y Has Obitt, que habían estado implicados en el rescate de Galen Erso de Vallt, para controlar varios mundos legado, incluyendo Samovar y Wadi Raffa. Obitt envió armamento apropiado de la Confederación de Sistemas Independientes a antiguas compañías mineras Separatistas, para que Tarkin pudiera llegar y 'descubrir' las armas, y luego eliminar el estado de mundo legado de algunos planetas para lidiar con la posibilidad de un levantamiento Separatista. Entonces, el Imperio Galáctico eliminó las restricciones de estos planetas, que eran libres de ser explotados sin el riesgo de infringir la ley o llamar la atención, con las compañías mineras y otros antiguos Separatistas de la zona obligados a trabajar para el Imperio. Tarkin visitó Samovar en el Executrix para supervisar la operación minera. Se planeó que las operaciones mineras continuaran hasta que la maquinaria pesada minera alcanzara la roca madre, un momento en el que los océanos serían ácidos, los bosques estarían destruidos, la atmósfera estaría muy contaminada, y las especies nativas se habrían extinguido.[9]

En ese momento, las operaciones de pacificación en las Extensiones Occidentales le habían mostrado la necesidad de la estación, ya que el miedo sería el único método de disuasión totalmente eficaz. Tarkin buscó comandar el proyecto, pero sabía que habría muchos más contratiempos. En su lugar, conspiró para mantener a Krennic al mando, como chivo expiatorio, hasta que llegara el momento oportuno de asumir el mando. Hasta entonces, Tarkin sabía que debía responder ante Krennic, para que el Emperador no le concediera el mando prematuramente, y así él sería el culpable de los retrasos. Entonces Tarkin pensó en implicar a Darth Vader, con quien había trabajado anteriormente, para vigilar a Krennic. Desde su cabina, Tarkin recibió un holograma de Arsha Lome en Coruscant, quien representaba al conglomerado minero de Samovar. Ella le dijo que sus clientes no sabían de donde procedían las armas que les habían incautado, a lo que Tarkin respondió que la investigación seguía en marcha, y una fecha de juicio sería programada. Sin embargo, Lome se preguntó cuándo sería esto, y pensó que probablemente estaba relacionado con la conexión del conglomerado minero con los Separatistas durante la guerra. Ella continuó quejándose de cómo el Imperio había adquirido todas las operaciones mineras, y preguntó si la adquisición tenía que ver con el doonium y la dolovita. Tarkin luego negó las acusaciones y cortó la transmisión.[9]

Gobernador del Borde Exterior

«Usted tenía un único y sencillo objetivo, ministra: proteger los intereses industriales del Imperio aquí. Intereses vitales para la expansión por el Borde Exterior. Pero en lugar de eso, ha permitido que una célula de insurgentes prospere delante de nuestras narices.»
―Tarkin recriminando a Tua su fracaso para detener a los rebeldes[fuente]

Quince años después del fin de las Guerras Clon, el Imperio Galáctico comenzó a expandirse por los Territorios del Borde Exterior, situados en el lugar más recóndito de la Galaxia y conocidos por su desorden durante los días de la República Galáctica. El Imperio, reclamó varios mundos del Borde Exterior, como Lothal. Tarkin fue nombrado Gobernador del Borde Exterior y se tomó con gran responsabilidad la labor de supervisar los esfuerzos de cada planeta por ayudar en la expansión del Imperio en el Borde Exterior. En Lothal, Tarkin fue el responsable de expulsar a múltiples granjeros de sus tierras para permitir al Imperio ejercer la minería y establecer nuevos complejos que permitieran generar recursos para las Fuerzas Armadas Imperiales. Los granjeros fueron desplazados a un campo de refugiados que pasó a llamarse Ciudad Tarkin.

A medida que más mundos eran conquistados por el Imperio, empezaron a emerger células rebeldes para desafiar a la ocupación imperial, destacando la actuación de los Rebeldes de Lothal. Aunque eran considerados insignificantes por el Imperio, Tarkin y otros oficiales de alto rango temían que esas células se unieran y supusieran una mayor amenaza para el Imperio. Por eso, Tarkin exigió a sus oficiales que actuaran con brutal eficacia contra estos desafíos para evitar el desarrollo de una rebelión a gran escala.

Un Jedi en Lothal

Tarkin: «Yo sí conocí a los Jedi, y no por leyendas o páginas de cuentos infantiles, sino en carne y hueso. ¿Y sabe qué fue de ellos?»
Tua: «Bueno, hubo rumores-»
Tarkin: «Murieron. Todos y cada uno de ellos. Así que ese criminal no puede ser lo que afirma ser. Y yo lo demostraré.»
— Tarkin y Maketh Tua, acerca de Kanan Jarrus y los rebeldes[fte.]

Tarkin es recibido por Maketh Tua, Kallus y el Gran Inquisidor tras su llegada a Lothal.

Cuando los rumores de que un Jedi lideraba una célula rebelde en Lothal, un mundo vital para el esfuerzo militar imperial en el Borde Exterior, llegaron a oídos de las altas esferas del Imperio Galáctico, Tarkin temió que el grupo pudiera convertirse en el símbolo que los rebeldes necesitaban para unirse contra la ocupación imperial. Aunque Tarkin dudaba de la existencia del Jedi, creyendo que todos ellos murieron durante la Gran Purga Jedi, Tarkin decidió viajar a Lothal personalmente para encargarse de los rebeldes.

Al llegar a Lothal, Tarkin fue recibido por la Ministra Maketh Tua, quien había estado supervisando las industrias de Lothal ante la ausencia de la Gobernadora Arihnda Pryce. También lo recibieron el Agente Kallus del Buró de Seguridad Imperial y el Gran Inquisidor. Tarkin, no perdió el tiempo en oír excusas por el fracaso de los imperiales en Lothal. Al día siguiente, Tarkin reclamó que acudieran ante él por sus fracasos el Comandante Cumberlayne Aresko y el capataz Myles Grint. Cuando ambos llegaron, Tarkin les recriminó sus fracasos y ordenó al Inquisidor que los decapitara para que sirvieran de ejemplo a los demás imperiales.

Tarkin ordenó entonces al Agente Kallus que enviara droides sonda a todas las áreas con actividad rebelde conocida en el planeta. Poco después, uno de los droides, situado cerca de una torre de comunicaciones, fue atacado y dañado, peropudo transmitir imágenes de los rebeldes alejándose de la torre. Con esa información, Tarkin pudo planear un contraataque sorpresa que terminó con la captura del líder rebelde, el Jedi Kanan Jarrus. Sin embargo, el grupo de rebeldes logró su objetivo, que consistía en transmitir un mensaje a toda la población de Lothal usando la torre. El mensaje sólo se reprodujo durante un minuto, puesto que Tarkin ordenó el derribo de la torre inmediatamente.

Tarkin da órdenes a Kallus tras la captura de Kanan Jarrus.

Kanan Jarrus, capturado, fue llevado a la nave de Tarkin, en órbita sobre Lothal. Allí, fue interrogado por Tarkin y el Agente Kallus, pero se mantuvo en silencio a pesar de haber sido torturado. El Gran Inquisidor se hizo cargo del interrogatorio tras revelar que los Jedi habían sido entrenados para resistir a pruebas mentales pero no eran invulnerables al dolor. A pesar de torturarlo con la Fuerza y electricidad, Jarrus se negó a colaborar con los imperiales. Aunque El Gran Inquisidor comenzó a creer que Kanan no sabía nada sobre una rebelión a gran escala, Tarkin rechazó creer eso y ordenó que el Jedi fuera llevado a una instalación en Mustafar en la que siempre se habían obtenido resultados.

Rebelión sobre Mustafar

La nave de Tarkin llegó al cabo de poco a Mustafar para reunirse con el grueso de la flota imperial. Mientras Tarkin se hacía cargo del mando de la flota, El Gran Inquisidor continuó interrogando a Kanan Jarrus sobre las actividades de otros rebeldes, y específicamente acerca de un misterioso rebelde apodado "Fulcrum". Sin embargo, antes de que Kanan pudiera ser forzado a confesar, los demás rebeldes acudieron al rescate de su líder cautivo. Los rebeldes se infiltraron en la nave de Tarkin enviando hasta ella un caza TIE robado repleto de dispositivos EMP, que neutralizaron las defensas de la nave y dejaron inconscientes a muchos de los soldados de asalto de su interior. Tarkin ordenó que la nave activase los generadores de energía secundarios y aseguró a los oficiales que había refuerzos en camino: Tarkin había estado transmitiendo una señal de todo despejado al resto de la flota hasta que las defensas de la nave fueron neutralizadas. Varias naves con soldados de asalto a bordo se dirigieron a la nave de Tarkin para detener a los rebeldes.

Tarkin observa a los refuerzos imperiales aproximándose.

Después de que los rebeldes liberasen a Kanan, El Gran Inquisidor intentó detener al Jedi en la sala del reactor, pero fue derrotado por Jarrus. El sable de luz del Gran Inquisidor golpeó los reactores de la nave y provocó una reacción en cadena que amenazó con destruir la nave. Tarkin fue eventualmente convencido para evacuar la nave por uno de sus oficiales, escapando en una lanzadera hacia otra de las naves de la flota. Mientras tanto, los rebeldes escaparon de la nave de Tarkin en dos cazas TIE. Aunque los rebeldes no podían saltar al hiperespacio y tenían que hacer frente a una multitud de cazas imperiales, una pequeña flota rebelde llegó para socorrerlos, pudiendo saltar todos finalmente al hiperespacio. Los peores temores de Tarkin se confirmaron: existía una rebelión a gran escala activa en la Galaxia que acababa de desafiar al Imperio Galáctico con impunidad antes de escapar.

Tras los eventos de Mustafar, Tarkin regresó a Lothal, donde fue recibido por el Agente Kallus, que le informó de que rumores sobres lo ocurrido en Mustafar habían llegado a varios mundos del Borde Exterior. Numerosos disturbios tuvieron lugar en Lothal en cuanto se vio al Imperio vulnerable e incluso débil. Tarkin tranquilizó a Kallus explicándole que el Emperador Sheev Palpatine se había interesado personalmente por los eventos del Borde Exerior. Con la muerte del Gran Inquisidor, se envió a un agente más mortífero a Lothal para lidiar con la rebelión: Darth Vader, el propio aprendiz del Emperador.

Algún tiempo después, Tarkin empezó a disgustarse con Maketh Tua por sus fracasos en el intento de capturar a los rebeldes, habiéndose tomado la destrucción de su Destructor Estelar como algo personal. Entonces, solicitó que Tua compareciera ante él para rendir cuentas por sus fracasos, un mensaje que fue transmitido por Darth Vader. Esto hizo que Tua solicitara la ayuda de los rebeldes, aunque finalmente murió al explotar unos explosivos colocados en su nave.

Rebelión en la Estación Reklam

Tarkin se reúne con Thrawn, Kallus, Pryce y Konstantine para analizar la actuación de los rebeldes.

Dos años antes de la Batalla de Yavin, Tarkin habló con la Gobernadora Arihnda Pryce acerca de la seguridad en Lothal. También habló con ella de un reciente ataque rebelde a una prisión de Naraka. Tarkin, escuchó los miedos de Pryce sobre los rebeldes y el riesgo que suponían para el Imperio Galáctico. Tarkin coincidió con los temores de ella, pero le aseguró que Darth Vader ya se había ocupado del liderazgo Jedi de los rebeldes, enfrentándose a Ahsoka Tano. Entonces preguntó a Pryce qué debería hacer el Imperio por ella. Pryce solicitó la presencia de la Séptima Flota en Lothal debido a que el Almirante Kassius Konstantine se parecía más a un político que a un oficial militar. Tarkin decidió obedecer la demanda de Pryce y concederle los servicios de la Séptima Flota y su comandante, el Gran Almirante Thrawn.

Luego, Tarkin asistió a una reunión con Pryce, el Agente Kallus y Konstantine. Konstantine intentó convencer a Tarkin de que Pryce estaba sobrestimando a los rebeldes y de que éstos no suponían una amenaza para el Imperio. Sin embargo, el Gran Almirante Thrawn entró en escena y expresó su deseo de que los rebeldes siguieran sin representar una amenaza para el Imperio. Tarkin presentó a Thrawn a los presentes y les habló de su ascenso a Gran Almirante tras su victoria en la Batalla de Batonn. En la reunión, Tarkin preguntó a Thrawn qué opinaba de los miedos de Pryce acerca de los rebeldes. Tras recibir información sobre el rescate de Hondo Ohnaka de la prisión de Naraka por parte de los rebeldes, Thrawn concluyó que los rebeldes iban a atacar la Estación Reklam, que poseía varios cazas estelares BTL Ala-Y.

Los secretos de Arkanis

Durante su estancia en Lothal, Tarkin oyó rumores de que el comandante Brendol Hux había creado una sociedad secreta independiente de la cadena de mando establecida en la Academia de Arkanis. Para investigar el asunto y, si era necesario, eliminar esa sociedad secreta, Tarkin transfirió al teniente Chiron de la academia de Lothal a la de Arkanis. El Gran Moff se aseguró de que su ayudante personal, el Mayor Cass, proveyera a Chiron de todos los códigos de acceso que pudiera necesitar para cumplir con su deber.

Batalla de Atollon

Tarkin hablando con el Gran Almirante Thrawn antes de la Batalla de Atollon.

Más tarde, el Gran Moff Tarkin estuvo presente a través de un holograma durante una reunión secreta entre el Gran Almirante Thrawn, la Gobernadora Pryce y el Almirante Konstantine. Cuando Thrawn informó a Tarkin que los rebeldes del Escuadrón Fénix planeaban un ataque coordinado, Tarkin expresó escepticismo. Thrawn respondió que los ataques anteriores habían sido un ensayo para su ataque planeado contra las fábricas de Defensores TIE en Lothal. Thrawn informó entonces que sus espías habían confirmado que el Grupo Massassi del General Jan Dodonna estaba en camino para reforzar el Escuadrón Fénix. Cuando Tarkin preguntó por dónde se estaban reuniendo los rebeldes, Thrawn respondió que aún no había encontrado la ubicación de la base oculta. Thrawn agregó que el ataque rebelde le ofreció una oportunidad para acabar con la rebelión de una vez por todas. Tarkin encargó a Thrawn capturar a los líderes rebeldes para que el Imperio pudiera hacer ejemplos de ellos. A través de las fuerzas de Thrawn infligieron fuertes bajas en los rebeldes durante la Batalla de Atollon, él falló en capturar a sus líderes.

Asumiendo el cargo

«Fue muy desafortunada la infracción a la seguridad en Jedha, Director Krennic. Luego de tantos contratiempos y retrasos, y ahora esto.»
―Wilhuff Tarkin a Orson Krennic[fuente]

Tarkin observa cómo se instala el superláser de la Estrella de la Muerte.

Tarkin siguió supervisando la construcción de la Estrella de la Muerte desde el puente de su nave insignia, la Executrix. Así como el superláser fue instalado en el 0 ABY, el Director Krennic llegó a bordo del Destructor Estelar. Tarkin expresó su preocupación por un piloto de carga desertor, que estaba difundiendo rumores en Jedha sobre la existencia de la Estrellas de la Muerte. Entonces le dijo a Krennic que su tiempo estaba para la terminación de la estación, y el emperador no toleraría más retrasos. Sugiriendo que ambos problemas deben resolverse juntos, advirtió que el fracaso no sería tolerado. Tarkin estaba presente en la pasarela para observar la primera prueba de fuego en vivo de su superláser, que consistía en un disparo de baja potencia en la ciudad sagrada Jedi en la luna Jedha. El bombardeo tuvo el efecto deseado, resultando en la destrucción total de la ciudad y una devastadora onda de choque en el área circundante. Adecuadamente impresionado, Tarkin inmediatamente asumió el control total de la Estrella de la Muerte sobre las protestas de Krennic, citando las fallas de seguridad de su subordinado con el proyecto como justificación.

Guerra Civil Galáctica

Pérdida de los planos de la Estrella de la Muerte

«Lord Vader detendrá la flota. Apunten a la base de Scarif. Ignición de un solo reactor... Disparen cuando estén listos.»
―Grand Moff Tarkin[fuente]

Poco después de la prueba, los miembros de la Alianza para Restaurar la República conocida como "Rogue One" invadieron los archivos imperiales en Scarif por los esquemas de la Estrella de la Muerte. Esta operación inicialmente no autorizada fue apoyada entonces por la flota rebelde, y la operación pronto escaló a una verdadera batalla, marcando el comienzo de la Guerra Civil Galáctica. Al deducir correctamente el objetivo de los rebeldes al recibir un informe del ataque, Tarkin llevó la Estrella de la Muerte a Scarif en respuesta a la emergencia. Mientras Darth Vader lidiaba con la flota enemiga directamente desde el Devastador, Tarkin ordenó disparar el superláser de la Estrella de la Muerte al complejo en un intento de detener las transmisiones. Sin embargo, este contra-movimiento falló con la inteligencia transmitida a la Flota Rebelde antes de que la explosión golpeara la superficie del planeta. Desde la nave insignia rebelde, los planos fueron enviados al Tantive IV, que escapó del sistema antes de que Vader pudiera detenerlo.

Tarkin y Hurst Romodi durante la Batalla de Scarif.

Con este fracaso, Tarkin compartió la preocupación de que los planos, dados el análisis apropiado, permitirían a los rebeldes determinar las debilidades de la Estrella de la Muerte y, por lo tanto, destruirla. Vader finalmente alcanzó el Tantive IV y descubrió que la Princesa Leia Organa, la Senadora Imperial de Alderaan, estaba en la nave, confirmando su supuesta lealtad a los rebeldes. Aunque fue capturada, los planos robados fueron arrojados a Tatooine junto con par de droides a Tatooine. Vader llegó a la Estrella de la Muerte con la princesa como prisionera. Poco después, una reunión de imperiales de alto rango tuvo lugar en la sala de conferencias de la Estrella de la Muerte. Entre los temas de discusión se encontraban la casi conclusión de la Estrella de la Muerte y el hecho de que podría verse comprometida. A mitad de la reunión, Tarkin y Vader llegaron, informando a los oficiales reunidos que con la llegada de la Estrella de la Muerte, el Emperador había decidido finalmente disolver el Senado Imperial, ya que con el temor que la estación de batalla podía inspirar, ya no necesitarían burócratas para mantener el orden en los mundos del Imperio. Continuó comunicando que las anteriores potencias del Senado serían transferidas a los militares y a los gobernadores regionales, como él mismo

Una reunión de los líderes de la Estrella de la Muerte.

El General Cassio Tagge estaba preocupado de que los rebeldes, a quienes creía más bien equipados y organizados de lo que el Imperio pensaba, encontraran una debilidad en la Estrella de la Muerte y la usaran. No obstante, el Almirante Motti creía que la Estrella de la Muerte era indestructible y por ello el Imperio no debería mantenerla oculta. Cuando Vader lo reprendió por confiar tanto en la tecnología, despreciando el poder de la Fuerza, que era mucho mayor al de la Estrella de la Muerte, Motti se burló del Lord Sith tachándolo de brujo y criticando su incapacidad de detener el robo de los planos por parte de los rebeldes. Motti fue salvado del estrangulamiento de la Fuerza de Vader por la intervención de Tarkin. Irritado por lo ocurrido, Tarkin decretó que Vader encontraría a los rebeldes y entonces usarían la Estrella de la Muerte para destruirlos de una vez por todas.

La destrucción de Alderaan

Tarkin mofándose de la princesa Leia Organa.

A pesar de los mejores esfuerzos de Darth Vader, el interrogatorio de Leia Organa fracasó al ser ella muy resistente al truco mental. Mientras el Lord Sith informaba a Tarkin y a Cassio Tagge de esto, Motti se acercó a ellos para informarles de que la Estrella de la Muerte ya estaba totalmente operativa. Creyendo que la princesa respondería a otro tipo distinto de interrogatorio, Tarkin ordenó que la Estrella de la Muerte fuese llevada hasta Alderaan. Al llegar al sistema, Leia fue llevada ante Tarkin, quien amenazó con destruir Alderaan si ella seguía negándose a revelar la ubicación de la base rebelde. Eventualmente, Leia informó de que los rebeldes se escondían en Dantooine.

Complacido con el resultado, Tarkin dio igualmente la orden de destruir Alderaan, puesto que Dantooine no sería una buena demostración para mostrar todo el poder de la Estrella de la Muerte. A pesar de las súplicas de Leia, Alderaan fue destruido, causando una enorme perturbación en la Fuerza. Algún tiempo después, los exploradores del imperio procedentes de Dantooine informaron de que Leia había mentido: aunque los rebeldes habían estado en el planeta hacía algún tiempo, la base rebelde ya no se ubicaba allí. Furioso, Tarkin ordenó a Vader que ejecutara a la princesa con efecto inmediato.

Tendiendo una trampa

Antes de que Darth Vader pudiera cumplir las órdenes de Tarkin de ejecutar a Leia Organa, una nave fue atrapada por el rayo tractor de la Estrella de la Muerte en las ruinas de Alderaan, la cual coincidía con la descripción de una nave de Tatooine que según los soldados de asalto había escapado con los planos de la Estrella de la Muerte. Creyendo que sus pasajeros estaban intentando devolver dichos planos a Leia, Vader convenció a Tarkin de aplazar su ejecución para usarla como cebo. El plan de Vader consistía en dejar escapar a los rebeldes con un dispositivo de rastreo en su nave, la cual les conduciría a la base rebelde. A pesar del convencimiento de Vader, Tarkin tenía dudas sobre el éxito del plan.

Después, Vader se reunió en privado con Tarkin para informarle de que uno de los pasajeros de la nave capturada era su antiguo maestro, Obi-Wan Kenobi. Sorprendido y no muy convencido, Tarkin acabó aceptando que alguien andaba suelto por la estación cuando fue informado de que alguien había irrumpido en la celda de Leia. Tarkin no sólo autorizó a Vader a enfrentarse a Obi-Wan en solitario, sino que aprobó su plan de colocar un dispositivo de rastreo en el Halcón Milenario para perseguir a los rebeldes. Los rebeldes acabaron escapando, aunque Vader logró asesinar a Kenobi. Para mantener la apariencia de que los rebeldes habían escapado por mérito propio, Tarkin envió cuatro cazas TIE tras la nave, que los rebeldes evitaron saltando al hiperespacio. La Estrella de la Muerte los siguió de cerca, determinada a destruirlos de una vez por todas.

Muerte

«¿Evacuar? ¿En nuestro momento de triunfo?»
―Tarkin, convencido de la invulnerabilidad de la Estrella de la Muerte hasta el final[fuente]

Los momentos finales de Tarkin antes de la destrucción de la Estrella de la Muerte.

Como la Estrella de la Muerte estaba diseñada para repeler ataques a gran escala, los rebeldes la atacaron con naves pequeñas: Alas-X y Alas-Y. Darth Vader ordenó a todos los cazas detener a los rebeldes mientras Tarkin permanecía en el centro de mando, observando los progresos de la Estrella de la Muerte alrededor de Yavin para alcanzar su luna. Cuando la analista Jude Edivon descubrió que el ataque rebelde suponía un peligro, los oficiales imperiales intentaron convencer a Tarkin para evacuar, pero el Gran Moff se negó a ello, convencido de la invulnerabilidad de la Estrella de la Muerte y de su inminente victoria contra los rebeldes.

Eventualmente, cuando Vader había derribado a casi todas las naves rebeldes, la Estrella de la Muerte consiguió poner a tiro a la luna de Yavin, Yavin 4, la cual Tarkin ordenó destruir de inmediato. Sin embargo, Vader fue incapaz de detener a uno de los últimos pilotos rebeldes, Luke Skywalker, que abrió fuego contra uno de los puertos de salida de la estación, destruyéndola. Tarkin aún estaba convencido de la invencibilidad de la estación de combate que había comandado cuando explotó bajo sus pies.

Legado

Más de treinta años después de su muerte en la Batalla de Yavin, Tarkin sería tenido en gran estima por la organización sucesora del Imperio Galáctico, la Primera Orden. Como parte del sistema de rangos e insignias conmemorativo de la Primera Orden, que honraba a unidades famosas y héroes de la Guerra Civil Galáctica, el nombre de Tarkin estuvo presente en el brazalete insignia de todos aquellos con el rango de Mayor.

Apariciones

Apariciones no canónicas

Fuentes

Notas y referencias

  1. 1,00 1,01 1,02 1,03 1,04 1,05 1,06 1,07 1,08 1,09 1,10 1,11 1,12 1,13 1,14 1,15 1,16 1,17 1,18 1,19 Tarkin
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 2,4 Star Wars: Atlas Galáctico
  3. 3,0 3,1 3,2 3,3 3,4 Star Wars: Episodio IV Una Nueva Esperanza
  4. StarWars.com Encyclopedia Tarkin en la Encyclopedia de StarWars.com
  5. StarWars-DatabankII.png Grand Moff Tarkin en el Databank (enlace de respaldo)
  6. Star Wars Enciclopedia de Personajes: Actualizada y Ampliada
  7. 7,0 7,1 7,2 Aventuras en el Espacio Salvaje: El Rescate
  8. 8,0 8,1 8,2 8,3 8,4 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «The Citadel»
  9. 9,00 9,01 9,02 9,03 9,04 9,05 9,06 9,07 9,08 9,09 9,10 9,11 9,12 Catalizador: Una Novela de Rogue One
  10. Dawn of Rebellion
  11. Estrellas Perdidas manga
  12. 12,0 12,1 Darth Vader 3
  13. Darth Vader: Lord Oscuro 18
  14. Star Wars 7
  15. 15,0 15,1 15,2 15,3 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «Counterattack»
  16. 16,0 16,1 16,2 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «Citadel Rescue»
  17. Universo Star Wars
  18. StarWars.com Point of No Return Episode Gallery en StarWars.com (enlace de respaldo)
  19. TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «Point of No Return»
  20. 20,0 20,1 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «The Jedi Who Knew Too Much»
  21. TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «To Catch a Jedi»
  22. 22,0 22,1 TCW mini logo.jpg Star Wars: The Clone Wars – «The Wrong Jedi»
  23. 23,0 23,1 Star Wars: Episodio III La Venganza de los Sith
  24. Rogue One: Una Historia de Star Wars
  25. Rebels-mini-logo.png Star Wars Rebels – «Call to Action»
  26. 26,0 26,1 26,2 Darth Vader: Lord Oscuro 13
  27. 27,0 27,1 27,2 Star Wars: Rogue One: La Guía Visual Definitiva
  28. Darth Vader: Lord Oscuro 5
  29. Darth Vader: Lord Oscuro 12
  30. TwitterLogo.svg Matt Martin (@missingwords) en Twitter: «No. The Palpatine line should be one year. Although I'd assume he's generalizing and it's not literally one year to the day.» (captura de pantalla) En este tweet, Matt Martin explica que los eventos de Darth Vader: Lord Oscuro 13 ocurren aproximadamente un año después del alzamiento del Imperio Galáctico, que Star Wars: Atlas Galáctico sitúa en el 19 ABY. Por lo tanto, los eventos de Darth Vader: Lord Oscuro 13 deben ocurrir alrededor del 18 ABY.
  31. 31,0 31,1 Darth Vader: Lord Oscuro 14
  32. Darth Vader: Lord Oscuro 15
  33. 33,0 33,1 Darth Vader: Lord Oscuro 16
  34. 34,0 34,1 Darth Vader: Lord Oscuro 17
 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores
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